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Historia 32329 — capítulo 19
holachic@s, sorry pero estoy subiendo por pedacitos por falta de tiempo, un beso
Parv.**
Abrí los ojos aún soñolienta, sin saber qué era lo que había soñado pero estando segura de que lo había hecho. La lluvia golpeaba fuertemente mi ventana, me levante caminando casi dormida al baño, no sabía qué hora era o en qué día estaba, pero el cansancio que me trasmitía mi cuerpo me decía que había dormido poco o que realmente había entrenado más de lo necesario; El problema era, que no me acordaba de nada, nada después de mi entrenamiento y el haberme tendido en el suelo, ¿cuánto tiempo había pasado? ¿Qué había pasado después? No lo sabía. Prepare el baño, dejando el agua correr en la bañera, fui a buscar ropa limpia que ponerme, y allí en el sillón estaba Malfoy dormido, el caminar casi dormida me había quitado esa parte del cuarto de mi vista; me acerque silenciosamente, sentí una sensación de dejavú; lo miré dormir tan incomodo igual que aquella noche en la que enfermé, desperté y el estaba casi en la misma posición que ahora estaba. Le acaricie el rostro, pase mis manos por sus pómulos y luego mis dedos me traicionaron al posarse en sus labios. Mi cuerpo tembló al rozarlos, mi corazón se aceleró y comencé a sentirme como quinceañera con novio nuevo. No tenía claro qué era lo que sentía por Draco, pero tenía claro que no era lo mismo que sentí al conocerlo, el había cambiado tanto, había eliminado ese hombre impotente y huraño que siempre lo dominaba. Sin embargo, a pesar de todo el tiempo que había trascurrido no dejaba de pensar en tato, ¿por qué se fue? No lo sé, pero el sentir esto por Draco, era tan diferente a lo que sentía por tato, entonces, ¿qué era?
-Si sigues haciendo eso voy a tener que comenzar a vengarme- hablo Draco sin siquiera abrir los ojos sobresaltándome, en un movimiento ágil, tomo mi cadera y me sentó en sus piernas, lo que hizo que mi corazón se acelerara más.
-Si sigues durmiendo aquí, terminarás con tortícolis- le dije cuando fijo sus ojos grises penetrantes en mi.
-correré el riesgo- me dijo dibujando con esas facciones de dioses una sonrisa pícara que siempre hacía.
-¿cuándo llegaste?
-no mucho- me dijo.
-¿por qué te quedaste aquí? La última vez que lo hiciste era porque estaba enferma, ahora cuál fue la excusa.
-No hay ninguna excusa válida, lo hice porque quise…me sentí realmente mal por dejarte sola tanto tiempo- atrapo mi mano que seguía en su rostro y la acercó nuevamente a sus labios, mi cuerpo tembló con sólo sentir su roce, lo que él noto y sonrió pícaramente, la comenzó a besar, subiendo lentamente por mi antebrazo, brazo, para luego llegar a mi hombro, sus labios rozando mi piel, hacían que sintiera una sensación jamás experimentara en mi vida, me sentía extasiada, con una sensación que no podía controlar, cada roce hacía que mi mente se nublara, mi corazón latiera más por cada segundo, nuestros cuerpos muy juntos en aquel sillón. No lo soporte más y en segundos ya me encontraba de pie a varios pasos de distancia, él me miró confundido- perdón, no debí dejarme llevar tan lejos
-no, no debiste- le pude responder en un hilo de voz- yo me voy a bañar, me siento cansada- le dije casi en susurros, aún sintiendo mi respiración entrecortada, prácticamente volé al baño, tomando unas prendas muggles en el camino, ni siquiera repare en lo que tomé hasta llegar al baño, y volví a sentir en esa noche la misma sensación de dejavú, aunque en aquella oportunidad era porque había tomado exactamente las prendas de mi primer día en la mansión, prendas que para mi mal, las había escogido Tato, la misma falda con la misma franelilla amarilla, me reí de la situación, ese día o noche… no sé, había sido una locura total, de eso no había duda alguna
Salí de la tina después de tener mucho tiempo allí (tanto, que mis yemas estaban ya como pasas), decidí que era hora de bajar a comer algo, pues mi hambre era como de casi un mes. Luche con mi cabello tratando de secarlo con la toalla lo más que podía, pero bueno, "como extrañaba los secadores y las planchas muggles y esas cosas dependientes de electricidad" sí, sabia que existía un hechizo que me alisaba el cabello, pero nadie sabía como yo debía canalizarla a mi forma de hacer magia, así que bueno, no me quedaba otra que ir con el cabello mojado con mis ondas tenues que comenzaron a formarse después de no alisarlo después de tanto tiempo.
"ven a mi despacho cuando termines" su caligrafía era pulcra, seguramente de años de práctica y mejora, algo realmente digno de apreciar, lejos claro está, de la desastrosa de la mía, era sólo un papel que Draco me había dejado en la mesa de noche, temblé sólo a la idea que tenía que enfrentarlo, y pronto, no quería verle a los ojos, y decirle que no sentía nada por él si me lo preguntase, porque estaba claro de que algo sentía por él si hacía que temblara tan incontrolablemente y me sonrojara cuando este me rozaba.
Camine por los pasillos de la mansión, donde apenas estaban iluminados y le daban un aspecto realmente macabro, baje las escaleras y llegue a la puerta de servicio de la cocina, me quede afuera sin siquiera tocar o entrar porque no estaba segura si ellos tenía hora de trabajo, o si me echarían por visitarlos en horas no apropiadas, no estaba segura. Vi el reloj que me había puesto, marcaban las 3 de la mañana, "bueno sino hay nadie, yo puedo defenderme" tenía claro que la cocina era mi enemiga número uno en cosas del hogar, en mi vida sólo dos veces había tratado de cocinar y ambas veces terminaba gritando pidiendo ayuda, lo único que siempre me salvaba era los Corn Flake´s, pero allí, en una mansión de pura sangres por décadas, dudaba seriamente que encontrase algún tipo de cereal.
Tomé el picaporte y entré decidida, no había nadie "maldición", ¿por qué siempre tenía tan mala suerte, aquí sin electricidad, no tenía ni la remotamente idea de cómo congelaban o conservaban los alimentos; camine a las alacenas, en la primera conseguí muchos frascos y cosas con aspecto asqueroso, que estaba decidida a jamás preguntar por lo que eran o si algún día me la habían dado a comer; en el segundo, sólo había latas, todas grandes y con nombres que no reconocí; en el tercero, conseguí lo que jamás pensé que conseguiría, una alacena llena de lo que parecía cereales mágicos, sonreí al solo verlos, habían de chocolates, de frutas secas, de maíz tostado y/o arroz, tome uno de chocolate, y me dispuse ahora a buscar leche, segura de que no estábamos en ninguna finca para que me conciencia me dijera que sólo usaban recién ordeñadas, tenía que haber por algún lugar un envase de leche.
PUFF
-Ah!, mi Dios, Cintra, por favor jamás….jamás, vuelvas a aparecer así, me asustaste - le dije con la mano en el corazón, que se había acelerado, cuando casi me caí de la escalera en la que me monté para tratar de alcanzar las despensas más altas.
-lo siento señorita, no era mi intención
-lo sé, sólo…argh! Olvídalo, ¿hay leche en alguna de estas despensas?
-sí señorita, leche de soya, achocolatado, y pasteurizada ¿cuál desea?
-la pasteurizada, por favor, me alcanzas también un tazón y una cuchara, tengo un hambre atroz.
-Oh no por favor permítame prepararle algo mejor que un cereal, será sólo cuestión de segundos
-bueno, pero primero alcánzame la leche, mi estómago se va a comenzar a tragar mis vísceras, sino le doy alimento pronto- le dije encogiéndome de hombre, y sentándome en la mesa con el la caja de cereal en mis manos.
Terminé comiéndome dos tazones de Corn Flake, y 3 platos de pan tostado con huevos, tocino y salchichas. Al fin deje de tener esa sensación de hambre, y como dicen "panza llena corazón contento"
Me despedí de cintra que no cabía en la felicidad de haberme alimentado tan bien, casi tuve que discutir con ella cuando trato de convencerme de hacer un estofado sólo para mi.
Camine en silencio, sólo oyendo el peso de mis pasos contra las cerámicas del piso, con mi mente traicionándome, pensando y analizando situaciones más de lo que quizás no debería, llegue a lo que era el despacho de Draco, no entré, sólo apoye mi cabeza en la puerta, ¿qué me estaba pasando?, por qué ahora después de tres meses sentía duda de lo que puse sentir por él, por qué ahora cuando estaba cerca de Draco no dejaba de temblar y mi corazón de palpitar a la velocidad de un rayo, ¿qué era lo que pasaba? ¿Acaso jamás sentí verdadero amor por tato? ¿Amor?, pero ¿qué era el amor? Acaso alguna vez lo había sentido, ¿era acaso eso lo que sentía por Draco? Fue por tato ¿un simple sentimiento de hermandad?, porque aún estando tato en mi vida, Draco logró ponerme a temblar.
Inicio de Flash back
-dime algo ¿si? Y te dejo salir…de verdad ¿estas enamorada de él?, él no te merece .-me dijo con una cara que a cualquiera hubiese comprado, mi estómago se agito ante la perspectiva de que Malfoy estuviera celoso de tato, lo mire unos minutos y dije con la voz más serena que pude.
-¿acaso estas celoso?
-sí, y demasiado tendría que agregar - sentí su aliento en mi cara, los pocos centímetros anteriores se habían convertido en unos pocos milímetros- tienes que alejarte de él, te traerá demasiados problemas de los que te costará salir, olvídate de él ahora y no sufrirás la perdida que el amor trae, olvídate de él, yo te ayudaré en eso.
Fin de Flash back
-tendremos que decírselo algún día Malfoy-dijo una voz gruesa- no es estúpida se dará cuenta del engaño, y yo seriamente no quiero participar en esto.
Había entrado al despacho de Malfoy pero este se encontraba vacío, pero se escuchaban unas voces provenientes de la sala de conferencias que estaba tras una puerta del despacho, me acerque silenciosamente, y me pegue lo más que pude a la puerta.
-oh por favor Gabriel, no te hagas el noble, ese papel no te queda.- escuche como respondía Draco.
-si, tal vez no me quede el papel, pero con ella es diferente, es mi hermana maldición, por más prometida tuya que sea, el hermano esta por encima en las decisiones, sé que mi don, hace que ella se olvide de lo que pasó pero eso no quiere decir que debamos aprovecharnos de esto…que quieres que hagamos, que cada vez que se descontrole venga yo y la haga olvidar…pues no! Hay que decírselo…y mientras antes mejor.- me paralicé completamente
-No, maldición-dijo dando un golpe en la mesa- ella no debe saberlo…es que tu no lo entiendes, por fin ella comienza a confiar en mi, si yo le saco ahora lo de Charigan no volverá a confiar en mi, y nuestra boda es en apenas dos meses….tienes que entenderlo Gabriel, además rompí órdenes directas de Voldermont dejando a Charigan con vida, ahora que zabinni metio la pata y la llevo a verla, tendremos que mejorar su vigilancia, si se escapa le preoporsionara demasiada información a la orden.
-Hermano, Gabriel tiene razón, nosotros lamentamos la situación en la que te encuentras, pero antes que Voldermont y antes que nada, creo que deberíamos hablar con ella.
-pero tú de que hablas, apenas hace 12 horas que me enteré de que tenía un hermano mayor, como pretendes que confié en ti o en Gabriel, o en su estúpida sociedad secreta, cómo sé que debo confiar en algo que apenas conozco, qué me garantiza que todo esto no es más que una farza de la orden para acercarse y…
-No seas crío Malfoy, dinos la verdad porqué te opones ah?
Se escucho un silencio, en donde apenas pude escuchar las respiraciones agitadas que eran productos de la discusión que se llevaba a cabo.
Mi cabeza me daba vueltas tras tanta información, yo tenía un hermano, al igual que Malfoy, y sólo hace apenas 12 horas que él lo sabía, algo había pasado que ahora querían ocultarme ¿pero qué? Sé que hablaban de una Charigan, y rogaba que fuera la misma que una vez me nombro un mortío y no mi amiga muggles.
Flash back
-¿me dejaras, salir por ahí sin ninguna vigilancia?- sonó la campanilla de la puerta, me viré y vi un chico un poco mayor que yo, castaño y ojos color miel, con una túnica con signos de haber resistido un ataque, se fijó en mi y volteó rápidamente la cara con profunda molestia
- Ledezma llegas tarde- le dijo Snape frunciendo su rostro
-Estaba enfrentándome con Charigan pero como siempre Lestrange me quita la gloria-
-¿A que Charigan te refieres?.....Responde, YA
-A Charigan swing, chica perteneciente a la orden del fénix, una mujer de 30 años con rasgos chinos- me dijo con una sonrisa, respiré aliviada, ni siquiera su descripción se parecía y su edad estaba muy lejos de la de mi amiga.
Fin del flash back
Me asusté demasiado cuando la puerta se abrió y cerro con un chillido impropio de ella, pues era un sonido que ni siquiera hizo cuando entre hace minutos. Había entrado Leonor llevando una bandeja de pequeños pasapalos y atrás de ella una chica que no había visto antes, con el mismo uniforme y con una bandeja de bebidas, ambas me quedaron viendo, pues aun tenía la oreja pegada a la puerta.
-yo…eh bueno…supongo que eso es para los que están en la reunión…pasa no te estorbaré.
-¿señorita pero que hacía?- me pregunto horrorizada quedándose estática a poca distancia de la puerta
-Leonor por favor sin sermones, ¿si?, estoy segura que dentro de poco me vendrá uno grande, de las mismas personas que están detrás de la puerta.- dije notando que del otro lado ya ni las respiraciones se escuchaban, daría mi brazo apostando de que nos estaban escuchando.
-esta bien señorita, desea algo- dijo ya a mi lado antes de abrir la puerta.
-no esta bien, no prives a los caballeros de los alimentos-dije, ella asintió y entro con la joven detrás, yo las seguí pero me quede en el marco de la puerta con los brazos cruzados, recorriendo toda la habitación
Era estilo biblioteca, pues tenía estantes de madera con libros con aspecto de ser viejos que cubrían tres de las paredes, excepto la que estaba a mi frente, pues allí estaba una gran chimenea con un cuadro bastante grande de lo que deduje podía ser Draco cuando tenía unos 12 o 13 con un hombre y mujer que deduje igualmente que podrían ser sus padres por el parecido tan grande; era un cuarto bastante amplio, una mesa amplia de conferencia muy parecida a la que había en la empresa de mi padre muggle estaba en perpendicular con respecto a la puerta, podría abarcar unas 20 personas sin dificultad alguna.
Pase la vista sobre las personas que estaban aquí; en la cabecera que estaba a la derecha de la puerta y a mi derecha, de pie con las manos apoyadas en la mesa estaba Draco, con los ojos llenos de ira, fijos en mi, aparte la vista en segundos y los pose en el chico de su derecha, un rubio también, con ojos verdes y penetrantes, tenía una cicatriz bastante grande en su cuello, su contextura era robusta, y denotaba grandeza por cada poro, no grandeza de dinero, grandeza de tamaño, todo en él era extremadamente grande, con similitud a un oso.
A su otro lado, otro chico rubio, pero con el cabello alborotado con ojos color miel, me miraba con unos ojos que me sacaron de lugar, era como si me conocieran de toda la vida, sus ojos me miraban con una alegría que la compartía con su gran sonrisa. Aparte mi vista de él, pase la mirada a la persona a su izquierda era una chica, posiblemente la más joven del grupo, quien no me miraba a diferencia de los demás, estaba entretenida comiendo lo que acababa de traerles Leonor, que ya había abandonado la habitación y no me había percatado. A su lado dos chicos corpulentos, uno castaño y un pelinegro, y al frente de estos un chico que vestía con la misma capa de todos pero con su mentón elevado le daban la elegancia que a los demás les faltaba, excepto quizás la chica. Y por último un chico pelinegro pero blanco de piel, me miraba con unos ojos enigmáticos, no sabía qué era exactamente lo que expresaban, pero sus ojos fijos en mi me perturbaron incluso más que el chico sonrisa.
-Gabriela, me puedes explicar ¿qué creías que hacías?- me dijo Draco, haciendo claramente grandes esfuerzos para no comenzar a gritarme.
-creo que es obvio ¿no?- le respondí, el chico sonrisas, trató de reprimir una risa, lo volví a mirar con el entrecejo hundido, ¿quién era y qué se creía para reírse de mi?
-Si es obvio, pero quiero…
-Draco, por favor, sin sermones - le dije interrumpiéndolo, a lo que el chico castaño sonrió y lo miró burlonamente ¿pero qué le pasaba a esta gente? - Me puedes decir tú ¿quién es esta gente?- le dije señalando a quienes compartían con él la mesa- y decirme que hacen a las 5 de la mañana hablando de mi, dime Draco, ¿que es exactamente lo que no quieres que yo sepa? ¿ah?, ¿que al parecer tengo un hermano?, o ¿es algo acerca de esa mujer de quienes hablaban llamada Charigan?, o ¿acaso es otra cosa?
Capitulo Finalizado... dejen comentarios si?
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