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TODO POR VENGANZA — capítulo 37
Perdonen la demora, como hoy 3 de agosto es mi cumpleaños, este es mi regalo para ustedes. Lo dividí en dos porque el final de este capítulo esta inconcluso y quería tenerlo listo para hoy (antes de irme a festejar). Acepto comentarios de regalo y en recompensa por la espera les tendré el siguiente capítulo para antes del próximo viernes. No puedo actualizar muy seguido por falta de tiempo así que disculpen.
"La vida sería imposible si todo se recordase.
El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse." -Roger Martin du Gard-
-Por ahora no podemos hacer nada más por ella -se lamento Ginny.
-¿Cómo podemos estar tranquilos mientras ella esta así? -La rebatió Ron -. No reacciona, no nos hace caso, es como si estuviera en otro mundo, odio verla como si fuera un muerto en vida - Reclamo frustrado.
-Por ahora no tiene caso perturbarla, el medimago dijo que aún esta en shock y que el cuadro depresivo no es severo -el moreno miro a los dos hermanos -. Hasta Ojo Loco dijo que era normal su reacción y que debemos mostrarnos tranquilos ante ella para transmitirle calma y seguridad -hizo una pausa -. También me duele verla así pero por ahora no podemos hacer más
-Ella siempre ha sido fuerte, es normal que este triste pero no pensé que le afectaría de esta forma -se quejo el pelirrojo.
-Fue demasiado para ella Ron -Hablo Ginny -.El medimago dijo que es una reacción que aunque parezca poco común es de lo más normal ante un impacto de este tipo, recuerda que incluso dijo que es algo que se ha repetido con frecuencia en estos últimos días en donde se están repitiendo los mismos hechos violentos que hace años atrás -declaro -. Sólo el cariño y la paciencia ayudaran, hasta que ella decida salir de su encierro. Hermione es muy fuerte pero se enfrento a una situación muy dolorosa. Al igual que ustedes vio morir a Dumbledore, fue capturada y no sabemos hasta qué punto fue torturada para después ser víctima del filtro de muertos y despertar para enterarse de la muerte de Draco. El dolor y la culpa se han apoderado de ella y hay que darle tiempo a que se recupere y asimile esta nueva situación-Aconsejo la menor de los Weasley.
-Pero ella no tiene la culpa -increpo Ron
-Lo sabemos pero ella no lo acepta, aun cuando le demos las mejores razones en su defensa seguirá culpándose por la muerte de Draco, ella ha decidido cargar con la culpa y … -las palabras se atoraron en la garganta de la pelirroja -. Tampoco soporto verla así, pero aunque nos duela es ella quien ha decidido estar así y será ella quien decida salir cuando este lista.
-Lo sé, pero es difícil aceptarlo -se lamento Ron -. Harry ¿Aún sigues con la idea de crear una tumba falsa para Hermione? ¿Crees que sea lo mejor? -dudo el pelirrojo
-Correcto o no es lo mejor. Así no unen esfuerzos por localizar a Hermione, ahora lo que debemos hacer es mantenerla oculta.
-No creo que ella esté de acuerdo Harry, estoy segura que una vez que salga de este trance querrá salir a luchar -Opino Ginny.
-Ya veremos cómo hacer para persuadirla, por ahora es mejor distraer la atención de Hermione, si ellos creen que nos tragamos el cuento de que estaba muerta y la enterramos no se esforzaran en localizarla y esta vez matarla de verdad. Después de lo sucedido con Draco ellos quieren verla muerta y eso es lo que les haremos creer.
-No lo sé Harry, no lo sé -suspiro la pelirroja
Cuando llego la hora de la comida Ron se ofreció a subir algo al cuarto de la castaña e intentar que comiera un poco. Al llegar la vio sentada en la mecedora que habían colocado en la habitación para su descanso ya que ella se negaba a salir del cuarto. Miraba por la ventana mientras se mecía lentamente.
-Hermione traje la comida ¡Te va a encantar! -Sonrió el pelirrojo -. Si no quieres tomar el plato yo mismo te daré de comer -y procedió a tomar la cuchara pero la chica no hizo el menor esfuerzo en probar bocado -. Bueno, dejare la bandeja aquí por si te da hambre -la coloco en una mesita y se sentó en la cama para observarla.
La castaña seguía meciéndose con la mirada perdida en el paisaje frente a ella. El pelirrojo se acerco a ella para contemplarla más de cerca.
-Hermione vas a estar bien, eres fuerte, intenta salir de esto.
-¿Por qué no me mataron a mi? -El pelirrojo la miro sorprendido ya que su amiga tenía días sin hablar -. No tengo fuerzas, lo intento pero por ahora no tengo fuerzas -Las lagrimas de su amiga caían descontroladas -. Intento no pensar, intento llevar una vida normal pero no tengo la energía suficiente para salir de aquí ¡No puedo! ¡No puedo! -Comenzó a exclamar desesperada -. No pueden estar muertos ¡No! ¡Oh Dios! ¡Merlín! Necesito a Draco, lo necesito, no puede todo acabar así. Es mi culpa, por mi culpa están muertos…¡Oh Dumbledore! No pude hacer nada… Draco-Lloraba exasperada mientras el chico impotente la abrazaba.
La chica se libero del abrazo de Ron para abrazarse a sí misma ocultando su rostro sobre las rodillas, los sollozos fueron disminuyendo pero los lagrimas seguían cayendo silenciosas mientras su mirada se volvía a tornar inmersa en otro mundo. Su aspecto era lamentable y Ron no sabía cuánto tiempo más sería capaz de soportar ver a su amiga en ese estado.
-Draco está muerto ¡Acéptalo de una vez! -expreso sin poder contenerse.
-Yo lo mate ¡Es mi culpa! -se culpo la chica ante la mención de la muerte de Draco -. Esto no puede estar sucediendo ¡Draco regresa! Draco por favor ¡Dumbledore no pude hacer nada! Es mi culpa, es mi culpa -gritaba sin control.
Harry y Ginny corrieron a la habitación al escuchar los llantos desesperados de Hermione y se quedaron petrificados al verla en ese estado. Cuando se entero de la muerte de Draco también había tenido una crisis nerviosa similar, gritando suplicas y lamentos por Draco y Dumbledore que ellos no comprendían; los chicos no sospechaban nada acerca de la información que ella poseía. Como les resulto imposible controlarla tuvieron que darle una poción tranquilizadora y cuando comenzaba a quedarse dormida Ginny la hizo beber una poción para dormir sin soñar. La misma que le daban todas las noches para que al menos en sueños, su amiga pudiera descansar.
Los chicos bajaron cabizbajos y la señora Weasley se acerco a ellos condescendiente.
-Denle tiempo, aún se niega a dejar el luto.
-¿Y si nunca lo supera? -Se quejo el pelirrojo.
-Lo hará, recuerden que es una Griffyndor fuerte y valiente pero por ahora necesita desahogar su dolor. Ella sabe que debe continuar pero aun no se siente lista para decirle adiós a ese chico. Déjenla ser, sola regresara al camino en cuanto haya descargado todo el dolor y frustración.
A la mañana siguiente Ron se ofreció en llevarle el desayuno a su amiga y no se sorprendió al verla sentada frente a la ventana. Coloco el cerrojo y la observo con calma. Su rostro estaba apacible pero en su mirada distante podía distinguir esa mezcla de dolor, angustia y desesperación. Hace unos días había tomado una decisión y hasta ese momento, al verla nuevamente así se convenció de que era lo correcto. Había leído e investigado mucho al respecto. El momento había llegado.
-Te ayudare, ya no sufrirás -susurro en su oído -La chica no reacciono ante sus palabras, pero al verle sacar su varita salió del trance.
-No… por favor, no -Busco reincorporarse pero la fuerza del chico era superior.
Harry estaba entrando en la madriguera cuando escucho el grito de Hermione y subió rápidamente hasta llegar a la habitación de la chica. La habitación estaba cerrada y no llevaba la varita consigo. Ginny y los gemelos acudieron también.
-¿Qué sucede Harry? -Interrogo la pelirroja -. Ron debe estar adentro, vino a dejarle el desayuno.
-Alohomora -apunto Fred con su varita pero la puerta no cedió.
-Ron ¿Qué sucede allá adentro? ¡Abre! -Golpeo la puerta pero esta no cedió -. George préstame tu varita -El chico se la extendió -. Cistem Aperio -La puerta comenzó a sacudirse con fuerza hasta que cedió.
Al entrar vieron a Hermione recargada contra la pared. Su mirada parecía confusa y sus pupilas dilatadas la hacían ver como una desequilibrada. Harry corrió hacia su amiga al ver que le era difícil mantenerse en pie. La tomo en brazos y la llevo a la cama.
-Harry ¿Qué sucede? Me siento cansada, no sé qué está pasando -lo miro suplicante -. Ayúdame Harry -pidió somnolienta.
-Descansa Hermione, necesitas relajarte, después te contare todo -La castaña no tardo en quedarse dormida -. Hablemos afuera Ron.
-Creo que estas en problemas Ronald -exclamo George extrañamente serio.
-¿Qué hiciste Ron? -le reclamo Harry
-No soportaba verla así, tenía que ayudarla, tenía que sacarle a Draco de la mente.
-Eres un idiota Ron ¿Cómo se te ocurre? Nunca has practicado hechizos desmemorizantes, el obliviate es muy peligroso si no se sabe usar -Ginny estaba furiosa -No puedo creer que por tu egoísmo arriesgaras a Hermione de esta manera.
-Lo hacía por su bien -se defendió el pelirrojo.
-No, lo hacías por tu bien -lo culpo su hermana -. No soportabas verla así, incapaz de querer superar a Draco. Tú fuiste el que no soportaste más verla en ese estado y preferiste arriesgarla sin importarte las consecuencias cuando bien sabias que tarde o temprano ella saldría de esto por voluntad propia -le grito.
-Ella no tenia voluntad -Le grito a su hermana.
-Te equivocas hermanito, aun en la depresión hay un poco de voluntad para poder permanecer así ¡Ella sólo necesitaba tiempo!
-No me importa lo que digan -Los miro a todos con furia -. Ahora ella estará bien -su rostro estaba rojo -. ¡Draco está muerto! Y será mejor para ella no recordarlo más, así que ninguno de ustedes hará que me arrepienta de lo que acabo de hacer -el chico se dio media vuelta dejando a los demás con las palabras en la boca.
Aquel día las molestias hacía Ron se habían hecho evidentes, Harry y sus hermanos lo ignoraban y la señora Weasley estaba furiosa y reprobó su actitud; también lo acuso con su padre, quien reprendió su forma impulsiva de actuar. La ansiedad se había apoderado de todos y no tenían más remedio que esperar a que despertara la castaña para saber en qué estado la había dejado Ron. En el interior todos temían que hubiera quedado loca como Gilderoy Lockhart, pero fue después de la comida que la castaña se presento.
-Hola -Saludo aún confusa -Creo que necesito ayuda, necesito saber que ha pasado.
La castaña no recordaba el ultimo año en Hogwarts, sus recuerdos llegaban hasta el mes de septiembre, de ahí todo estaba en blanco. Todos estaban aliviados de que no hubiera acabado loca pero la preocupación estaba latente. Harry dudaba en decirle la verdad o en revelarle su relación con Draco. Era poco probable que recuperara sus recuerdos. Ya no había vuelta atrás, después de todo quizás era mejor no devolverle los recuerdos de alguien que no volvería.
-Chicos deben ponerme al día, necesito saber todo lo que ha pasado en este ultimo año -Pidió la castaña
-Los chicos te pondrán al día pero debes tomarte tu tiempo, todo esto es muy reciente querida -opino la señora Weasley.
-Gracias señora Weasley, pero estoy bien y me llena de angustia el sentir que he olvidado algo importante. Han sido muchos meses.
-Yo te pondré al día Hermione -se ofreció el pelirrojo.
-Harry y yo también -intervino Ginny -Andando chicos.
Los chicos salieron al porche y comenzaron el relato de esos nueve meses perdidos en la vida de la castaña.
Los chicos le hicieron creer que todo ese tiempo había estado bajo los efectos del filtro de muertos. Con horror la castaña se entero de la traición de snape y la muerte de Dumbledore y aunque la impresión la había alterado un poco, le pidió a sus amigos que prosiguieran. Ninguno menciono que fue Draco quien dejo entrar a los mortífagos al castillo, omitieron todo lo relacionado al rubio, incluso su muerte.
Le contaron que fue atrapada durante el ataque al castillo, que quizás fue torturada y que probablemente por eso, o por algún otro hechizo perdió sus recuerdos, pues no podía ser un efecto del filtro de muertos. Harry le describió como ella le aviso por medio de las monedas donde se encontraba y que por eso había podido rescatarla, también le advirtió que todos la creían muerta y que era mejor que se mantuviera oculta.
Durante los días posteriores Hermione se dedico a revisar todos sus apuntes de aquel año escolar y encontró una libreta diferente al resto titulada "Clases especiales de Harry". Al hablar con Harry este le dijo que eran de las clases especiales que tuvo con Dumbledore en donde este le revelo la relación de Voldemort y los horrocruxes.
Ahora que Hermione había perdido la memoria no les sería de mucha ayuda para la búsqueda de los artículos; sin embargo se la paso leyendo todos sus apuntes y las dudas que le surgían las aclaraba con Harry, y cuando alguna no tenía respuesta la añadía a la lista de cosas por descifrar que les ayudarían en la caída del señor oscuro. Harry se sorprendió de lo rápido que la castaña se puso al corriente acerca de los horrocruxes, era como si nunca hubiera perdido la memoria.
Aquella noche, después de tanto pensarlo había tomado una decisión que creyó sería lo mejor para el bienestar de su familia. Harry y Ron le habían mencionado su opinión acerca de crear una tumba falsa, al principió no le pareció la idea y se negó rotundamente pero quizás después de todo era mejor. Ella tenía la intención de convencer a sus padres de irse a vivir a otro país en lo que las cosas se calmaban, y con ella supuestamente muerta, los mortífagos no tendrían intención de ir a molestar a sus padres y en caso de que quisieran hacerlo ella se encargaría de que no los encontraran.
-Chicos, he decidido que lo mejor para el bienestar de mi familia es hacerles creer a los mortífagos que en realidad estoy muerta. Mañana me iré a pasar unos días con ellos, me encargare de convencerlos de mudarse y espero ustedes se encarguen de correr el rumor de mi muerte. Un aviso al Profeta no estaría mal -Recomendó Hermione.
-¡Qué bueno que te hayas decidido Hermione! -se alegro Ron.
Aquella noche Hermione alisto todas sus cosas para ir a pasar unos días en casa de sus padres. Ginny le conto que hicieron una carta falsa en donde ella le avisaba a sus padres que tomaría unos clases extras, y que pronto estaría de vuelta en casa. Lo que llenaba el equipaje eran sus libros y apuntes, quería ponerse al corriente de todo lo que había visto en el curso. Recordó que en el recibidor estaban apilados los periódicos de las últimas semanas y decidió llevarse todos los que precedían al ataque al castillo para ponerse al día de todo lo que había sucedido en su ausencia.
Al acomodar el periódico vio uno en donde se encontraba la foto de su más detestable enemigo.
"LA DINASTÍA MALFOY LLEGA A SU FIN"
El periódico no daba detalles de la muerte del chico. No supo porque la altero, tanto como la muerte del director. Creyó que quizás era porque a pesar de ser su enemigo de toda la vida tampoco lo odiaba a tal punto de que su muerte le resultara indiferente, además tenían la misma edad y llevaban el mismo curso.
Aquella noche se acostó a dormir un poco melancólica, sentía una opresión extraña en el pecho. A su mente llego un vago recuerdo de Draco acercándose demasiado a ella para molestarla, como si quisiera besarla. Era el último recuerdo que tenía acerca de Draco, recordaba que sucedió en las primeras semanas del curso y recordó la bofetada que le dio, el chico lo merecía pero en ese instante pensó que quizás debió haber cedido ¿Realmente el la habría besado? No, era imposible. Pensar que no lo volvería a ver le causaba cierta tristeza. Se preguntaba que tanto los habría molestado aquel año y se preguntaba porque en ese momento tenía tanto interés en recordar cualquier detalle relacionado a Draco. Debía ser porque no se esperaba la noticia de su muerte, sus amigos no le habían mencionado nada al respecto, entre tantas cosas que tenían que contarle quizás lo olvidaron.
Aquella noche lloró, algo le dolía, dolía mucho y no sabía que o porque. Poco a poco se fue quedando dormida, aun gimoteando. Al día siguiente todo pintaba mejor. Se sentía tonta al ser presa de esa extraña melancolía y lo atribuyo a la ausencia de recuerdos. El pensar que vería a sus padres después de tanto tiempo la ponía feliz.