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Historia 32430 — capítulo 1

Es un tanto extraño, es un Harry/Ginny en su mayoría pero también un Sirius/Ginny, pero no ocurre simultáneamente. La historia es contada desde la perspectiva de Ginny.Lo escrii hace mucho tiempo, pero no sabía si publicarlo.

Espero qie les guste.

besos

Acabamos de ganar la copa de quidditch, aunque sin Harry, y yo fui a las cocinas a "tomar prestado" un poco, y quien dice un poco dice un mucho, de whisky de fuego y de ron de grosella, también sin Harry, pues él estaba castigado pero aun así esa victoria se la debíamos a él. Era un buen capitán, lo reconozco. Todos lo hacían.

Y de repente entra en la sala común, con cara despistada, se queda sin palabras cuando literalmente todo gryffindor tira de él para adentro y le felicita, y le da palmadas en la espalda porque aunque no haya jugado este partido jugó el resto de partidos del año, y nadie, ni Snape tansiquiera pueden decir que no lo hiciera genial. Es entonces cuando mis ojos enfocan los suyos (verdes en los que me quisiera perder cada noche) y, como por acto reflejo corro hacia él, deseosa de felicitarle por la temporada que dio sus frutos y antes de que me de tiempo siquiera a pensarlo... ocurre el milagro…Harry Potter me está besando, Harry Potter y yo, Ginnevra Weasley NOS estamos besando, porque yo en cuanto me quede repuesta de la sorpresa le besé con toda la pasión del mundo.

Luego nos separamos, tras un largo beso y nos sonreímos, olvidados del mundo, pero el mundo sigue allí, la mayoría chillan, sueltan risitas nerviosas y también aplauden…bueno no todos, Dean no está nada. NADA contento y lo lamento, porque Harry y él son amigos pero se que su enfado no durará mucho, realmente yo no soy la chica para él, yo soy la chica para Harry, Romilda Vane está con gesto de escupir algo y me mira y leo en sus labios las palabras: "zorra pelirroja" repetidas varias veces pero nada de eso me importa, como dije nada importaba, lo único importante en ese momento éramos Harry y yo, lo miro y está mirando a mi hermano, Ron tiene pinta de haber recibido un golpe en la cabeza porque nos mira como si no entendiera, al final hace un gesto como diciendo: si no queda mas remedio… y así, tras el "consentimiento" de Ron ( que por mi me daba igual que lo diera que no, que me iba igual con Harry) salimos de la sala común, dejando a todo el mundo cotilleando sobre nosotros.

Nos fuimos a dar un paseo por los jardines, ambos exaltados de felicidad. -Lamento no haber visto el partido- dijo Harry mientras caminábamos agarrados como si temiéramos que el otro se escapase si no estábamos muy arrimados- ¿Cómo se puso Cho cuando atrapaste la snitch delante de sus narices?

-Se puso a llorar.

-Ya, típico-soltó una risa amarga- no me explico como pude estar con ella teniéndote a ti delante.

-Porque estás ciego Potter- presumí yo, aunque estaba alagada por el cumplido o lo que fuera- ¿viste a Hermione, lo feliz que estaba? ¡¡Espero que el idiota de mi hermano pronto le pida salir!! Aunque no se yo cual decirte es más lento de los dos.

  • Llevan así desde cuarto…es evidente que se gustan, si me di cuenta hasta yo- bromeó Harry- porque cuando Hermione estuvo con Krum Ron estaba que le tiraba maldiciones cada vez que lo veía. Pasó de ser su héroe del quidditch a ser el imbécil que le quitó a Hermione

  • ¿Eso te lo dijo él?- me extrañé-

  • ¡No!, que va, pero bueno esas cosas se saben…creo que en el fondo sabía que me gustabas pero…bueno, de cualquier forma me alegra de que Ron no sepa legeremancia porque si llegar a saber los sueños que tenía contigo- Harry enrojeció levemente- No debí decir eso- masculló para si mismo.

  • ¡¡sueños!!- pensé- Harry Potter soñaba conmigo: y- dije acercándome aun más y obligándolo a dejar de caminar, le puse las manos sobre el pecho y le susurré- ¿Qué tipo de sueños?- aunque ya me los imaginaba.

  • Sueños- contestó simplemente- tu aparecías a veces en pijama, de esos tan cortos en la oscuridad y… - Y nos lo montábamos en la sala común- completó de carrerilla.

-¡¡En la sala común!!- exclamé- pero si allí podía entrar cualquiera.

  • En mis sueños no, solo estábamos tú y yo

 - ¿Y nunca entró nadie?-Inquirí.

-Bueno, ahora que lo dices un día entró Ron, menos mal que era un sueño porque si no…bueno, digamos que no estaba aquí, estaba o muerto o en Japón como mínimo y el otro entró Snape.

Me reí ¿Snape?

  • Si, es que estábamos en el aula de defensa y de repente entra Snape y dice: ¡¡POTTER!! Es usted completamente incapaz de no llamar la atención y usted ¡¡WEASLEY!!¿Qué se cree que hace?.

  • ¡¡Harry!!- dije entre divertida y molesta- ¿Qué clases de sueños son esos?

-Sólo son sueños.

  • Yo también soñé contigo alguna vez (o muchas) pero mis sueños son más…mas románticos, no así.

  • Los míos también lo son- se defiende- Hablamos mucho y tu me dices lo mucho que me quieres, incluso a veces soñaba que Ron nos daba su bendición.

-¿En serio?- me reí yo, pues me imaginaba la escena perfectamente.

  • Si, no te rías.

Nos paramos de nuevo, hace demasiado tiempo que no nos besamos, unos 10 minutos. Demasiado. Y lo volvemos a hacer, esa sensación maravillosa se apodera de mí, mientras siento que el mundo no importa, voldemort no importa, venceremos esta guerra porque lo contario es impensable.

Le sujeto contra mi el pelo y por la espalda, no quiero que se me escape…ahora que es "MIO" no lo permitiré, noto entonces como me mete la mano por debajo de la falda con timidez, con demasiado para mi gusto, como pidiendo permiso, entonces se la cojo y la meto del todo, no solo dentro de mi falda si no dentro de mis bragas, puede que suene mal en una señorita, pero no había cosa en el mundo que desease mas que eso, mientras no dejamos de besarnos, mi pecho sube y baja de emoción, estoy feliz, sin duda esto es lo que llaman amor. Donde estamos, en medio de los jardines no es el sitio mas apropiado para "Esto", la verdad que los sueños de Harry no distan mucho de la realidad, ahora solo falta que aparezca el pelo grasiento, que gracias a dios no lo hizo.Con la otra mano me acaricia el pelo, rizado pelirrojo, yo disfruto el momento sin atreverme a proponerle lo que el también quiere pero nadie dice; al final decimos a la vez: ¿vamos a otro sitio? Y todo el mundo sabe todo el significado que guarda esa simple frase.

Al final acabamos en los invernaderos, seguimos hablando un rato, mucho rato, hablamos de la guerra, hablamos de Ron y Hermione, de Ron y Lavender ( La-La) de Remus, de lo extraña que está Tonks, de Bill y Fleur ,de lo muchísimo que echa de menos a Sirius,y yo también, de todos los temas del mundo, pero llega un momento en que ya no queremos hablar porque así como estamos, tan justos con sus manos sobre mi pecho y yo besándole el cuello queremos hacer otras cosas… y las hacemos, porque no hay otra posibilidad, porque no me importa que no fuera propio de una señorita, además yo no me consideraba tal. No era decente y menos a esas horas, ¡¡las cinco de la tarde!! Pero eso no nos importaba, porque no había cosa en el mundo que deseara más y él tampoco, lo leí en sus ojos, no hacia falta ser un experto en legeremancia para saberlo… Cuando terminamos habíamos perdido la noción del tiempo, no nos dimos prisa en vestirnos, ciegos e inconscientes por este amor nuevo y apasionado, ninguno preguntó ¿Qué tal?, ninguno dijo nada, porque en ese momento sobraban las palabras, no fuera a ser que estas rompieran la magia del momento.

  • Sirius estaría encantado- dijo tras un largo rato de silencio, creo as por romper un silecion que le incomodaba que por otra cosa- siempre me decía que eras muy guapa, que nosotros dos teníamos que terminar juntos. Yo no respondí, pues esa frase me había echo acordarme de una cosa ocurrida hacia más de un año:

Flash bak:

Era navidad, y tras el enorme susto del accidente de papá y de decirle a Harry que no estaba poseído, en Grimmauld Place reinaba un ambiente navideño perfecto.

Todos estábamos felices y Sirius el que mas, aunque mi felicidad se vio algo enturbiada cuando vi a Harry comentando algo con Ron sobre Cho…ya no te gusta- me intente auto convencer a mi misma- pero aun asi no soportaba verlo hablar tanto rato de esa, así que con mala leche cogí y me largue a mi cuarto. Poco después picaron a la puerta y yo creyendo que era Hermione la abrí sin preguntar, pero allí no estaba Hermione, estaba ni mas ni menos que Sirius Black, que me miraba con una sonrisa de suficiencia Black y sin pedir permiso ni nada se sentó en mi cama, justo a mi lado.

  • Harry está ciego- dijo antes de que yo pudiera abrir la boca

-¿A que viene eso?- le pregunté, aunque estaba claro a que venia.-Bueno- se apartó el pelo de la cara con chulería, esa chulería que lo hacia tan encantador- es evidente que te gusta. - ¡¡Tengo novio!!- dije intentando en vano parecer ofendida.

  • Si, pero si pudieras le pondrías los cuernos con Harry- me dijo con desparpajo. Eso no se lo pude negar, hubiera sido una mentira demasiado gorda.

  • Por cierto- me preguntó en voz baja- ¿Cómo es esa cho?

-¡Oh, una llorica!- afirmé con crueldad, pero guapa, al menos todos los tíos piensan que está muy buena, es de ravenclaw, tiene 16 años, juega bien al quiddicth aunque este año lo está haciendo fatal, antes era muy buena…es educada, no pierde las cosas, es morena, de pelo negro largo liso y brillante…vamos todo lo contario que yo- acabé con pesar.

-- seguro que no es tan guapa como tu- me dijo acariciándome la cara como lo haría un padre.

-Ella es casi perfecta- apreté los puños con rabia, y él me volvió a acariciar, pero esa caricia ya no eran de un padre…era distinta, y mucho menos lo fue el comentario que me dijo a continuación: Ginny- yo le miré- si tuviera 15 años menos ya habría tiempo que tu hubierasconocido al mejor Sirius Black en la cama.

Me sonrojé mucho pero no me aparte, no deseaba apartarme.

-¡¡Los vi antes de irme!!- dije sin poder evitarlo pero ya era tarde, así que continúe- ¡A Cho y a Harry!! Estaban solos, en un pasillo solitario, besándose, ¡que asco de imagen! y y…con las manos…bueno, donde no deben de estar, pero pero…no me importa- terminé con agresividad y mirando para cualquier lado menos para Sirius, quien me cogió de las manos y susurró: Lamento que te sientas tan mal por culpa de mi ahijado, realmente no sabe lo que se pierde.

  • Siento dolor- confesé afligida

  • ¿Dónde?- me dijo, ahora ya estábamos pegados el uno al otro. - Aquí- respondí y le cogí una mano, grande, y la puse justo encima de mi corazón.

  • ¿Cuánto duele?- me susurró mientras acercaba sus labios peligrosamente a los míos.

 - Demasiado, y no quiero- entonces le cogí la otra mano y se la puse encima de mi pecho derecho... Entonces nos besamos como si fuera lo ultimo que podíamos hacer en la vida, como si nos hubieran dicho que el mundo terminaría tras ese beso. Mi mente me decía solo tienes 14 años y el 35 ¡¡esto no puede ser!! Pero mi cuerpo discrepaba…y mi mente dejó de pensar cuando deslizó su mano por mi vientre, llegó a mis vaqueros muggles y los desabrochó y me los quitó, los lancé por los aires, él se quito los suyos y su camiseta con una agilidad impresionante, no podía pensar, solo podía entregarme a él , porque ninguna otra cosa tenía sentido, no era amor ¡¡por supuesto que no!! Ni por su parte ni por la mía, tampoco era desesperación ni que lo necesitáramos ¡¡éramos demasiado orgullosos para ello!! Era tan solo pasión, pasión desenfrenada sin importarnos lo que viniera después. Nos dejamos llevar por la pasión, él sin pensar que lo que estaba haciendo, aun con mi consentimiento, era un delito, yo sin pensar en Michael. Cuando terminamos ya era la hora de cenar, nadie sabía ni sabría nunca lo que allí había pasado.

  • Ahora pensaras que soy un maldito depravado- me dijo abriéndome la puerta para que saliera. 

  • Y tu pensaras que yo soy una puta- le respondi. 

Pero el tan solo soltó una carcajada y dijo: Creo que ambos somos lo que decimos, y sin mas bajamos a cenar donde ya nos esperaba mi madre furiosa diciendo que donde nos habíamos metido toda la tarde.

Fin flas bak

Harry y yo nos levantamos tras darnos otro beso, salimos de los invernaderos, ya eran las 8 de la tarde, pero aun era totalmente de día, era Mayo y eso se notaba, y mientras paseábamos cogidos de la mano pensé que no me importaba no haber sido la primera en la vida de Harry, la primera en nada, y que el no fuera el primero tampoco importaba, eso solo pasa en los cuentos, en los que creía de pequeña, ahora sin embargo sabía que no era así. Por mucho que estudiara en un colegio de magia, por mucho que fuera un castillo y hubiera dragones, sirenas y otras tantas criaturas, por mucho que la magia viviese en mi, mi vida no era un cuento de hadas, en los cuentos de hadas los malos son tontos y se derrotan fácilmente, en los cuentos de hadas los príncipes y las princesas se esperan eternamente, y ellos te rescatan de la muerte con un beso de amor, pero mi vida no es cuento de hadas, pero ya no deseo que lo sea, porque tengo junto a mi a Harry, y es todo cuanto necesito.

Mirando al cielo, veo una extraña nube, me recuerda a Sirius, incluso podría jurar que es él, protegiéndonos desde arriba, junto a los padres de Harry y nos sonríen ¿la nube me sonríe? De verdad pasar tanto tiempo con Luna me está volviendo loca, y es también por eso por lo que prefiero la realidad a los cuentos de hadas, porque en ellos no esta Luna, ni Hermione ni Neville ni Ron ni el resto de mi familia pero sobre todo no está Harry.

Déjenme comentarios. Siento la ortografía, poner comas nunca se me dio bien, por favor si pueden me dicen los fallos