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Historia 32512 — capítulo 16
"16.- Paseando por los terrenos; pistas y códigos." Prefacio: …-No, aún no lo estás, incluso cuando recibas los poderes de todos tus antepasados no estarás listo, necesitas varias pruebas que pasar... (Godric Gryffindor)
Harry despertó nuevamente, esta vez ya no había tenido sueño pero ya había amanecido, se sentó sobre la cama y miraba a Ginny detenidamente, de pronto sintió una opresión en el pecho, era un dolor un poco intenso pero soportable, Harry exhaló profundo y el dolor desapareció.
-¿Qué sería ese dolor? Bueno a lo mejor me entró aire. -Sí, posiblemente…
Ginny se empezó a mover lentamente en la cama, bostezó y abrió los ojos lentamente.
-¡Buenos días, amor! -Dijo Harry sonriente al ver la expresión de su amada. -Buenos días -respondió Ginny frotándose levemente los ojos. -¿Todavía tienes sueño? -Preguntó Harry dándole un beso en la frente. -Sí, un poco, pero será mejor levantarnos ya. -Si quieres puedes quedarte a dormir otro rato, por mí no hay problema, duermes otro rato y me buscas allá abajo cuando vayas a desayunar. -Seguro, ¿no quieres que te acompañe? -Me encantaría pero si quieres dormir más hazlo, yo te esperaré allá abajo voy a estar en la biblioteca buscando algo referente con lo de Sirius. -Bueno, entonces sí, dormiré un poco, cuando baje le diré a Ailop o a alguien de los otros que te busque para que desayunemos juntos. -Sí, por lo mientras me meteré a bañar y bajaré. -Sí.
Harry se metió al baño y empezó a desvestirse, se metió al agua y se bañó rápidamente, pero bien. Se puso ropa elegante pero cómoda, salió de la habitación y bajó las escaleras, al llegar a la planta principal se encontró con Juliet.
-Buenos días, Harry -dijo la elfa domestica. -Buenos días, Juliet -respondió Harry dándole una sonrisa. -¿Le gustaría desayunar ya, señor? -preguntó Juliet. -No, aun no, esperaré a mi Ginny, cuando baje por favor avísame para que desayune con ella, estaré por mientras en la biblioteca. -Claro señor, yo le avisaré. -Gracias -dijo Harry y entró al cuarto que daba hacia el corredor de la biblioteca.
Entró y se sentó en el sillón que estaba cerca de la chimenea, observó con detalle preguntándose cuando sería el día en que su poder despertara.
-¡Hay Godric necesito tu ayuda, tengo que salvar a Sirius del velo pero no sé cómo! -Exclamó Harry en tono de súplica-. Necesito encontrar algo que me ayude a recuperarlo.
Decidido, Harry empezó a buscar por las secciones de la enorme biblioteca pero al parecer no había ningún libro que dijera sobre como traer a una persona de vuelta del velo. Solo decían las propiedades y percepciones del velo, pero jamás se había visto a alguien jamás sacar gente del velo.
Casi rendido Harry bajó de la escalera pero se le atoró un pie con un peldaño y cayó de la escalera azotando fuertemente contra el piso. Dio un leve quejido:
-¡Maldita sea! ¿Cómo demonios…? Pero no pudo terminar de maldecir, ya que cuando se levantó lentamente notó que se había quebrado uno de los pisos de marfil, pero al verlo bien ese parte no era de marfil si no de otra clase de piedra, era áspera y rasposa, seguramente era piso de piedras comunes. -¿Qué demonios? -Volvió a decir Harry quitando la piedra partida, pero observo que una enorme escalera de madera se ocultaba tras esas piedras ásperas. Se apartó dos metro de allí y apuntó con su dedo índice-. ¡Silencius! -dijo Harry, al instante la habitación estaba puesta en con el hechizo-. ¡Bombarda! -Dijo Harry en voz alta. Una fuerte explosión hizo que las piedras se desquebrajaran en muchos pedazos, la escalera de madera se vio visible, se veía todo oscuro en el fondo, Harry apuntó hacia una de las antorchas que iluminaban la enorme biblioteca y dijo: -¡Accio antorcha! -La antorcha inmediatamente se desprendió de su soporte y se dirigió a Harry rápidamente, él cual la tomó de en medio y empezó a bajar las escaleras, poco a poco las bajaba, solo se oía el crujir de estas, ya se caían en pedazos, llegó al piso después de quince escalones y caminó como dos metros donde una puerta de madera muy desgastada se interponía en su paso. Se acercó a ella e intentó abrirla pero no pudo, trató de lanzar un hechizo pero en el momento en que estaba a punto de decirlo una voz se oyó frente a él, la volvió a reconocer y sonrió irónicamente, pero en agrado de volverla a oír. -Veo que has podido encontrar esta habitación, Harry, muy bien, veo que tu curiosidad ha sido muy buena. Harry sonrió. -La curiosidad no es un pecado, pero tienes que ser prudente. -Bien dicho, veo que Albus te ha enseñado bien. -Sí, me enseñó muy bien, lamentablemente murió asesinado. -¿!Cómo dices?! ¡Albus murió, no es posible! ¡¿Cuándo fue?! -Fue unos días antes de que terminara el sexto año de mi curso, pero tú dime, ¿desde cuándo sabes que Albus Dumbledore existía? Por lo que veo tú moriste hace muchísimo tiempo. -Albus llegó a hablar conmigo, dejé una parte de mi espíritu en una parte de su estancia, él siempre me contaba lo sucedido en el mundo, incluso me dijo lo que el descendiente de Salazar hacía para poder vivir y cómo fue que lo derrotaste cuando tenías tan solo un año de edad. -Sí, bueno, necesito matarlo a como de lugar, pero no creo que esté listo. -No, aún no lo estás, incluso cuando recibas los poderes de todos tus antepasados no estarás listo, necesitas varias pruebas que pasar. -Sí, y necesito también destruir sus horrocruxes. -Sí, pero cambiando de tema, creo que tú has venido para encontrar algo que te puede ayudar a salvar a un amigo muy importante en tu vida, ¿cierto? -Sí, así es, necesito información para poder saber como rescatar a Sirius del velo. -Sabes que no va a ser sencillo, ¿verdad? -Sí, lo sé, pero tengo que intentarlo, no puedo dejarlo allí, y más cuando está sufriendo. -Muy bien Harry, pero si quieres recuperarlo tendrás que leer mucho sobre la información que te dan los libros. -Pero Godric, busqué en todos los libros y no encontré ni una sola cosa referente a como liberar a las personas del velo. -Pues yo no te estaba hablando de esos libros, detrás de esta puerta hay una especie de laboratorio, donde vienen muchos libros de artes oscuras y conjuros que invento mi abuelo. -¿Entonces Merlín los creo cuando vivió? -Sí, pero debo advertirte que estos libros contienen hechizos que ningún mago conoce, ni si quiera Albus encontró el cuarto, pero tienes que aprender todo lo que viene en esta habitación, vienen pociones que nadie conoce y armas que ningún otro mago conoce. -Pero, ¿en cuánto tiempo tendré que aprenderlo? -Tienes tres días para aprender todo lo que hay en esta habitación. A partir de mañana. -¡Solo tres días! ¡Godric es muy poco tiempo! -Lo sé, pero ese sueño que tuviste fue provocado por que el estado del velo estaba débil. -¿Débil? -Si Harry, débil, el velo tiene partes en el año en que sufre cambios en su entorno, es una variabilidad que no muchos saben que existe, por eso soñaste con Sirius, por que realmente lo quieres recuperar, solo alguien puro puede entrar y tú eres esa persona aunque en tu corazón haya odio por el poder oscuro. Tienes a partir de mañana una semana para entrar al velo y recuperar a Sirius, entre mas pronto mejor, por eso solo tienes tres días, día y noche estarás aquí estudiando. -No muy difícil parece… tal vez podamos cambiar a Sirius por la pelirroja del trasero bueno. -Y el Escritor haciendo una mueca de consternación dirigida a Godric y haciéndole una seña obscena con el dedo dio media vuelta para ver aquellas paredes mohosas. -Pero... -No te preocupes por dormir o comer, podrás comer aquí, pero dormir no, así que tomarás algo para quedarte despierto. No saldrás para nada, por eso has lo que tengas que hacer hoy y mañana a las doce con un minuto debes estar aquí para empezar con este pequeño proyecto. -Sí. -Además, creo que tienes que escribir a tu amigo Remus, tiene derecho a estar presente el día en que liberes a Sirius, creo que él ha sufrido tanto como tú por su pérdida, si quieres escribirle a alguien más adelante y también creo que te sería conveniente pasearte por los enormes jardines y terrenos del castillo, lo encontrarás muy emotivo e interesante, créeme… -¡Viejo mierda! Me ha quitado mis palabras… -Sí, eso es lo que haré. -Y este idiota dándole alas… -Por cierto, puedes traer a tu novia. -Si va a ser para que me la tire yo, adelante. Sino pues mejor que no traiga cosas que no. Digo, en algo me debo entretener… y esa tipa será una zorra pero puede hacerme pasar un buen rato. -¿Cómo…? ¿Cómo sabes eso? -Conociéndote, y por tu corazón sé muy bien que es pelirroja y por cierto muy hermosa. -¿De dónde sacas tanta bazofia, Godric el Gordo? -Pues sí, acertaste, es pelirroja y creo que es la mujer más hermosa del mundo. -Y la más zorra. -Sí, ¡hay no sé por qué casi todos los hombres se casaron con una mujer pelirroja!, bueno…, los hombre de tu sangre, tus antepasados. -Eso si no me lo sabía, y tú de seguro también. -No, yo no, me casé con una mujer de cabello azabache muy intenso. -¡Ah! Con razón, ya sé de donde saqué eso -dijo Harry sonriente. -Pues sí, desde allí muchos de tus antepasados tuvieron el cabello negro. -Genial, pues entonces así lo haré. -Muy bien, aquí yo te esperaré. Asintió. Harry salió del cuarto rápidamente, casi se cae al romperse un escalón. -Tengo que reparar esas mugrosas escaleras -con un leve movimiento de su dedo la reparó y se veían lujosamente bien. Luego tuvo el problema de cómo ocultar la puerta de entrada si había roto lo que lo sellaba, decidió que era mejor sellarla mediante una puerta de acero forjado, convocó una y la instalo mediante magia-. Si dejo esto así, va a ser muy fácil que la encuentren, le tendré que poner una contraseña -Harry pensó en una y dijo-: "Shiineni ri" Bien creo que en pársel nadie la sabrá -Y dicho esto salió de la biblioteca ya que había sentido la presencia de Ginny que entraba en el comedor. Iba caminando hacia allá cuando llegó a la sala y Juliet lo llamó. -Señor Harry, la señorita Ginny ya está en el comedor esperándolo, su comida ya está servida. -Muy bien, muchas gracias Juliet, enseguida voy para allá. Se apresuró a llegar al comedor, cuando lo hubo hecho abrazó a Ginny por la espalda y le besó la mejilla. Ginny que había sentido su presencia se puso feliz al ver que su novio no se tardaba nada en cuanto a ella se refería. -Veo que ya estás totalmente despierta mi niña hermosa -dijo Harry sentándose en su silla y viendo a su amada. -Allí vamos de nuevo. -Si, ya, ¡bien despierta! -Comentó Ginny mostrando una hermosa sonrisa-. -Muy bien amor, eso es bueno, ahora hay que comer. -Si, creo que estos chilaquiles saben deliciosos. -¿Los conoces? -Preguntó Harry. -Si, bueno, no los conocía, Ailop me acaba de decir cómo se llaman. -Ah, que bien, la verdad que son muy ricos. -Sí. -¿Saben cómo me llamo yo? Bueno Me llamo Hee… Bueno, no les importa… creo… Harry y Ginny desayunaron tranquilamente, Ginny notó como Harry se quedaba pensativo y comía tranquilamente, pero sus ojos estaban perdidos en algún lugar del comedor. -¿Te preocupa algo? -preguntó Ginny tomándole de la mano y acercando su silla hacia la de Harry. -No amor, solo estaba pensando. -¿En qué? -No te importa… -Bueno, hace un rato, cuando estaba en la biblioteca encontré una especie de puerta al caerme de la escalera. -Ajá… -Y pues al entrar encontré una puerta que no pude abrir y la voz de Godric fue quien me dijo que era una especie de laboratorio y que tendría que estar allí encerrado durante tres días completos sin dormir, que tengo que aprender todo lo que hay allí adentro. -Pero, ¿cómo…? -Con la boca, ¿no? Idiota…No era esa la respuesta… ¡Ups! Lo siento. -Pues no lo sé, pero me dijo que a la media noche del día de hoy me presentara para empezar con el entrenamiento y que tengo una semana para salvar a Sirius pero que lo haremos en tres días. -Pues entonces tienes que hacerlo y sabes que yo iré contigo. -Maldita vieja, es igual de castroza y molesta que la lepra. -Sí, pero hoy vamos a recorrer los terrenos del castillo haber que encontramos -dijo Harry misteriosamente e hizo que Ginny riera por la expresión de su cara. -Sí. -Pero antes tengo que escribirle a Remus una carta.
Harry convocó las herramientas para poder escribir una carta y empezó a escribir:
"Querido Remus:
Espero que estés bien, sabes te escribo para reiterarte lo de tu venida al castillo, necesito que vengas el mismo día, dos antes de la boda, pero necesito que vengas en la mañana, como a las nueve de la mañana, tenemos muchos asuntos que tratar, te pido otro favor Remus, trae por favor a Ron, Hermione, Luna, Neville, la señora y el señor Weasley, trae también a la profesora McGonagall y si quieres también trae a Nym y no le pongas peros, que si no le diré a tía Nym que te embruje.
Gracias de nuevo Remus, con cariño
Harry J. Potter"
-Muy bien, creo que eso es todo. -Sí, pero para que le pides que vengas mis padres y los demás. -Bueno, necesito que estén presentes para cuando vallamos al ministerio. -¡Ah! Bueno. -Sí, muy bueno.
Harry y Ginny terminaron de desayunar y salieron por la puerta trasera del castillo. El día era nublado y amenazaba con llover, pero eso no lo tomaron en cuenta, solo se sorprendieron al ver un hermoso lago cristalino, detrás de eso un enorme bosque frondoso que se dividía en varias secciones, habían muchos invernaderos fantásticos, y por la parte izquierda del lago había un corredor que daba a lo que parecía ser muchas puertas de madera finamente talladas.
-¡Wow! Si hubiera visto esto antes, me hubiera muerto del asombro -dijo Harry con los ojos como platos. -Sí, eso creo, que padrísimo es todo esto -dijo Ginny igual de sorprendida que Harry. -Pues bien, hay que empezar primero con los invernaderos. -Sí, andando. Harry y Ginny entraron en el inmenso invernadero, las plantas eran muy hermosas y lo mejor de todo era que estaban al aire libre y podían cruzar los grandes terrenos, admirando las hermosas plantas. -¡Vaya, esto es muy hermoso! Nunca había visto tantas plantas en mi vida, mi mamá estaría encantada de ver esto -dijo Ginny maravillada. Había, tanto plantas mágicas, como normales, Harry y Ginny conocían algunas, pero la mayoría no. -Creo que Neville sufriría de un ataque si ve todo lo que hay aquí -comentó Harry felizmente. -Sí -rieron. Siguieron su camino y encontraron un túnel que los llevaba nada más y nada me nos que a… -¡Un campo de Quidditch! -Dijeron al unísono Harry y Ginny que veían expectantes los seis postes que se erguían y las gradas de diferentes colores, el campo era muy grande y estaba cubierto por pasto verde muy frondoso. Estuvieron explorando varios de los terrenos, donde encontraron un laberinto, muchos jardines con una fuente diferente en medio y todos esos jardines estaban conectados mediante varios pasillos grandísimos. Siguieron caminando y pasaron por el corredor que daba a las puertas de madera, los árboles que cercaban las orillas eran cerezos muy grandes, frondosos y hermosos. -Siempre quise ver un cerezo, pero nunca tuve la oportunidad -dijo Harry que venía tomado de la mano con Ginny. -Yo vi uno cuando era pequeña, teníamos uno en la madriguera pero se secó y lo cortamos. -…Que mal, pero así llegan a ser estas cosas. Siguieron caminando hasta llegar a las puertas, donde entraron en la de roble. Al ver mejor observaron que esta era cuarto donde había una arena de duelo y muchas cosas para practicar. La segunda puerta era de caoba y al abrirla encontraron que era un cuarto donde se jugaba frontón de mano, la habitación era azul y en las paredes que daban a la puerta estaban colgadas varias pelotas de diferentes colores. Al terminar de ver el ultimo cuarto que tenia puerta de cedro y era una estancia de juegos. Pasaron cerca de una cancha de fútbol, una de básquet ball, una de tenis, una alberca para natación y una cancha de voley ball. Siguieron el rumbo del corredor que estaba atrás de la pared de ramas y Harry y Ginny se emocionaron al ver que era una enorme laguna de aguas termales, el vapor salía a montones y todo el clima se sentía calido. -Vamos a meternos, Harry -dijo Ginny jalando a su novio hacia la orilla de arena. -Claro mi reina, vamos. Los dos se metieron en sus trajes de baño y empezaron a nadar a gusto en la enorme laguna de aguas termales, había varias rocas gigantes, donde subirse y descansar cómodamente. -¡Que relajante es esto! -Exclamó Ginny recargándose en el hombro de Harry. -Sí -respondió Harry abrazándola suavemente. -Me podría quedar aquí toda la noche. -Yo igual, pero lamentablemente hoy no podemos quedarnos todo el día, tenemos que ir por lo de la información del velo. -Sí -dijo Ginny desanimada. Harry se acercó a la oreja de Ginny y le comentó: -No te preocupes amor, tenemos todos un mes para estar solos tu y yo y vendremos aquí, todos los días que tú quieras. Ginny se volteó y le sonrió, abrazándolo y besándolo. -Verás que nadie nos podrá interrumpir en nuestro mundo junto. -Me gustaría mucho venir aquí seguido y poder quedarnos en estas ricas aguas y siempre podríamos jugar -le dijo Ginny pícaramente y deslizando sus manos por el abdomen de Harry. -Pues eso lo esperaré con ansias, Ginny -dijo Harry subiéndola delicadamente en una piedra donde él la alcanzaba y empezaron a besarse muy apasionadamente. Así estuvieron un buen rato, hasta que la oscuridad llegó y el reloj marcaba las diez en punto. -¡Que frío hace! -Dijo Ginny temblando. Harry conjuró un suéter que habían comprado en el callejón Diagon. -Ten amor, póntelo para que no te resfríes. -Gracias. -No hay de qué. Ven, vámonos, tenemos que prepararnos para ir al cuarto. -Sí.
Harry y Ginny regresaron al castillo donde avisaron a Ailop y a los demás elfos que estarían en la biblioteca por tres días y que no los interrumpieran para nada, después de eso subieron a su cuarto y se bañaron, faltando quince minutos Harry y Ginny bajaron las escaleras y se dirigieron a la biblioteca donde Harry abrió la puerta con la contraseña en pársel, lo cual hizo que Ginny se estremeciera, bajaron con cautela la escalera, Harry iluminaba con una antorcha al llegar a la puerta la voz de Godric sonó haciendo que Ginny se asustara y se aferrara a Harry.
-Veo que has llegado puntual. -Para estos asuntos no se debe llegar ni un minuto tarde. -Bien dicho, Harry, bien dicho. Ahora entra y haz que tus ojos se adapten a lo que estás apunto de ver.
Harry abrió lentamente la puerta y una potente luz se dejo ver segando a Harry y a Ginny. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**El Escritor vagaba por los campos desiertos, ya oscuro, iluminado solo el cielo por aquella bóveda celeste de estrellas y constelaciones que parecían acompañarlo, compartiendo su tristeza y desánimo, pues en sus manos estaba el futuro, conocía cada paso, cada cosa, cada fórmula cuántica de lo que pasaría tanto metafísica como verídicamente… Y estaba obligado a vivirla nuevamente… Tal vez solo una vez más para luego poder retirarse…
-Hoy y siempre estaré a tu lado o cuando menos eso creía yo, estaba tan seguro que éste amor nunca terminaría, es doloroso, es como una espina que poco a poco atraviesa mi corazón, es una pesadilla y pronto voy a despertar…
"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"
»»!En el próximo capítulo!:««
»»"… Harry y Ginny entraron lentamente al centro de la estancia y observaron que había tres sillones muy cómodos puestos de modo que formaran un cuadro donde había una mesita de estudio.
Y así pasó ese día.
Harry y Godric siguieron platicando hasta que dieron las diez de la mañana y Ginny despertó alegre de haber dormido."««