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Historia 32512 — capítulo 36

"36.- El sufrimiento eterno del Niño que Vivió." Prefacio: …-Te dije alguna vez que siempre iba a estar solo… (Lord Voldemort)

Harry caminó hasta sus amigos, no sabía que más pensar sobre lo que acababa de hallar, todos lo entendían este momento era muy difícil para él, todo lo que tuvo que sufrir para encontrar ese maldito guardapelo que el supuestamente hermano de Sirius: Régulus Arcturus Black, mejor conocido como R.A.B se lo llevara. Definitivamente se podía sentir la maldad del guardapelo rondar el lugar, los demás no podían sentirlo ya que no tenían el poder suficiente para estar cerca de algo tan sencillo como eso pero al igual tan poderoso como el mismísimo lord Voldemort.

-¿Cómo es posible que algo tan pequeño como eso sea tan poderoso? -Preguntó Molly literalmente asustada. -Es sencillo responder a esa pregunta señora Weasley -respondió Harry sin dejar de observar el guardapelo de Slytherin que traía en la mano-. Voldemort lo hizo -terminó la respuesta Harry. -Un horrocrux es un objeto muy poderoso, ¿Cómo estamos seguros de que el innombrable no se dará cuenta cuando lo destruyamos? -dijo Arturo, el auror que los acompañaba. -Voldemort esta tan sumido en su maldad y en su sed de poder que dudó que el se acuerde de sus horrocruxes, y si se acuerda no le tomará mucha importancia ya que piensa que están bien escondidos, mas sin embargo no se ha dado cuenta de que Dumbledore y yo ya hemos acabado con dos y vamos por el tercero -respondió Harry tentado a abrirlo. -Esa es una ventaja a nuestro favor -dijo Ron aliviado de que Voldemort no se diera cuenta. -Sí, es posible, pero tenemos que encontrar cuanto antes la manera de abrirlo y destruir lo que contiene adentro -agregó Remus viendo a Harry detenidamente y observó como por unos segundos a Harry le brillaban los ojos con tentación. Rápidamente dijo-: ¿Harry?

Todos vieron a Harry ante la llamada de preocupación de Remus y al ver a Harry éste tenia una mano sobre el guardapelo, su mirada había cambiado y se le notaban unas ganas de poseer el guardapelo y el poder que desprendía.

Harry seguía observándolo mientras en su mente se arremolinaban muchas preguntas que llevaban a una sola respuesta; "Deseo poseerlo, tengo que tenerlo en mi poder". Harry muy dentro en su interior se trataba de calmar, no podía dejarse llevar por la oscuridad de aquel objeto tan preciado para lord Voldemort.

Sudor, sudor era lo que empezaba a caer por el rostro de Harry, gruesas gotas caían al suelo y todos los demás lo miraban con susto en sus rostros, se notaba como Harry era poseído por aquel objeto mágico de gran magia negra. Harry en un acto rápido aventó el horrocrux al suelo y cayo de rodillas al suelo jadeando por la fuerza y la resistencia que había empleado para liberarse de ese objeto tan oscuro.

-¿Estas bien, Harry? -Preguntó Ginny asustada. -Sí, eso creo, esa maldita cosa me hacía querer poseerla -respondió Harry sin un deje de sentimiento alguno en su rostro. -¿Cómo lo destruiremos? -Preguntó Julio, otro de los aurores que los acompañaban. -Tal vez se necesite un conjuro muy antiguo y poderoso -contestó Arthur Weasley. -Sí, pero yo no conozco ningún hechizo que acabe con un horrocrux -dijo Sirius pensativo. -Ni yo, en ninguno de los libros que he leído en mi vida venia algo sobre como destruir un horrocrux -agregó Hermione viendo como Harry se había quedado pensando y mirando al techo. -¿Tú que opinas, Harry? -Preguntó Snape algo contrariado. Harry meditó unos segundos, bajó la cabeza y respondió. -Creo que no existe un maleficio contra un horrocrux, y si lo existe yo tampoco me lo sé ya que Dumbledore no me lo dijo antes de morir, pero si puedo potenciar un hechizo lo suficientemente poderoso para que lo pueda destruir, o eso pienso yo. -Pero primero tenemos que abrirlo -dijo Alecto quien no dejaba de mirar preocupada a Harry. -Sí. -¿Sabes cómo abrirlo? -Preguntó Kathy ablando por primera vez. -Sí, o eso creo Kathy, necesito hacer un sacrificio o entregar algo de gran valor para que me de paso a lo que se encuentra adentro. -¿Qué tipo de sacrificio? -Preguntó Ginny temiéndose lo peor. -Un sacrificio de vida, Ginny, tengo que entregar algo de mi alma o mi sangre para poder abrirlo. -Pero Harry, eso no puedes hacerlo, ¿y si te mata esa cosa? -dijo Tonks alterada. -No me matará, pero presiento que no será agradable -respondió Harry. Harry recogió nuevamente el horrocrux y lo puso en el centro de la sala, se sentó en uno de los sillones mientras los demás se dispersaban por todo el rededor. Harry suspiró, sabía que si lo abría las consecuencias serían catastróficas para él, pero lo que Harry no se imaginaba es que al momento de abrir el horrocrux sufriría como nunca lo había hecho en todo lo que lleva de vida. -Señora Weasley -Llamó Harry. -¿Sí Harry? -¿Podría preparar algo de comer?, esto me va a llevar algo de tiempo. -Sí Harry, enseguida lo haré. La señora Weasley se dirigió a la cocina con Tonks y Emily quienes la querían ayudar. Hermione, Neville y Luna regresaron con Ginny al castillo de Harry para traer a sus padres a comer, eso era una mala idea pero nadie sospechaba que lo que pasaría les iba a afectar a todos psicológicamente. -No creo que sea fácil, Harry, puede resultar muy peligroso -dijo Sirius sentándose al lado de Remus y Snape. -Nunca estas cosas resultaron sencillas Sirius, siempre algo tenemos que perder en el camino a la paz. -Sí, cierto, ojalá Dumbledore estuviera aquí -dijo a modo de imploro Ron. Harry no pudo evitar pensar que en poco tiempo se llevarían una muy enorme sorpresa que haría que todo el mundo mágico se levantara moralmente. -Luna, Neville, Hermione y Ginny han regresado con sus familias -dijo Tonks llamando la atención de todos. -Bien, creo que la señora Weasley no tardará en llamarnos, será mejor que pasemos a la mesa -comentó Sirius caminando hacia la salida. -Sí, ¿no vienes? -Preguntó Remus a Harry. -No, en unos momentos los alcanzo, necesito pensar en algo -contestó Harry. -Bueno, pero no tardes mucho, hijo -dijo Alecto dándole un beso en la mejilla. -No mamá, enseguida voy. Todos se retiraron de la sala y Harry se quedo solo, pensaba en muchas cosas y todas relacionadas a su búsqueda por lo horrocruxes de lord Voldemort. -Bien, este es otro horrocrux más, tendré que ponerme al tanto de todo, no quiero que ese miserable tome más ventaja de la que ya tiene. Pero en fin… Harry sacó de su bolsillo el guardapelo falso que había dejado R.A.B en vez del original, lo abrió y saco la nota que en manuscrita el tan corto verso que Harry se sabía ya de memoria. Harry empezó a leer en voz alta, sin darse cuenta que Ginny estaba detrás suyo y también escuchaba lo que Harry decía.

Para el Señor Tenebroso. Ya se que moriré mucho antes de que lea esto, pero quiero que sepa que fui yo quien descubrió su secreto. He robado el Horrocrux auténtico y lo destruiré en cuanto pueda. Afrontaré la muerte con la esperanza de que, cuando encuentre la horma de su zapato, Volverá a ser mortal. R.A.Bi>

-Bueno R.A.B, por fin Voldemort ha encontrado la horma de su zapato, quien lo diría, soy yo el hermano de sangre de Voldemort, esto es algo irrelevante pero se me hace una estupidez, de cualquier modo yo soy un mestizo y el también, seria irónico que un mestizo un impuro como el los llama lo matara. Harry se levantó del sillón y se giró para encontrarse con la mirada de Ginny quien le sonrió y lo abrazó, Harry correspondió ese abrazo y se quedaron por poco tiempo que a ellos les pareció infinito, se necesitaban, el uno al otro.

-¿Estás bien? -Preguntó Ginny acariciándole la espalda a Harry. -Más o menos, lo que pasa es que son tantas cosas que si tú no estuvieras a mi lado ya me hubiera derrumbado desde hace mucho -contestó Harry besándole la mejilla. El Escritor sonreía irónico. -No seas ridículo, Potter, esa estúpida pelirroja jamás te ayudará en nada. -Estoy contigo Harry. -Eso es lo mejor que me ha pasado en la vida. -Tiempos oscuros son los que estamos viviendo, pero Dumbledore te dijo que tienes amigos me tienes a mí, apóyate en los que confían en ti, ellos no te defraudarán, ni mucho menos yo. -Lo sé, eso quiero creer, pero algo me incomoda Ginny, siento que algo malo se aproxima, no sé si sea por el guardapelo o si Voldemort esté tramando algo. -Esperemos que nos mantengan bien informados, los demás nos avisarán si algo sucede, mientras ven, vamos a comer algo que no has comido muy bien que digamos estos días Harry. -Sí, tengo algo de hambre. Harry y Ginny entraron en el comedor y se sentaron en las dos únicas sillas vacías que había ya que la de Molly estaba apartada para ella, siendo ella la que se levantaba a muchas cosas.

La comida pasó de manera lenta, nadie quería ver lo que sucedería con el horrocrux de Voldemort, casi ninguno de los presentes habló, en la cabeza de varios de los presente, bueno, los que habían encontrado el horrocrux se preguntaban que pasaría al poder abrir el guardapelo.

Sirius sólo miraba a Harry quien tenía la mirada perdida en su plato, veía como Harry removía la cuchara en la sopa, remojaba un pedazo de pan y se lo llevaba a la boca, observaba a los demás y los veía tan callados que parecía que estaban peor que en un cementerio.

Emily quien lo había observado le tomó la mano a Sirius quien seguía viendo lo que hacía con la sopa Harry. Con una mirada que le expresaba todo Sirius se tranquilizo y mandándole un beso en el aire Sirius siguió comiendo mientras Emily le tomaba la mano por debajo de la mesa.

Hermione como siempre, pensaba en la posibilidad de encontrar una forma de abrir el guardapelo por medio de los libros pero recordando la vez en que Harry le dijo que no se comportara como una biblioteca humana descarto la posibilidad, además, si casi nadie sabía sobre esa magia antigua debería ser casi imposible poder encontrar un hechizo que pudiera destruir el horrocrux sin necesidad de que Harry entregara algo de sacrificio.

Ron sólo comía como era de costumbre, en la mente sólo se podía observar la palabra comer, eso era en lo único que pensaba Ron, como siempre tenía hambre, pero al parecer la tensión lo hacia comer mas despacio y más educadamente.

Remus por su parte pensaba en lo que conllevaría destruir una posesión, una de las más valiosas de Voldemort, no sabía si se daría cuenta de que una parte de su alma fuera destruida pero no quería pensar en ello, tal vez de alguna forma no muy remota podría no pasar nada al momento de abrirlo.

Tonks sólo miraba misteriosa la cara de Remus y no pudo evitar sonreír al ver los gestos tan graciosos que hacía. Pero tampoco podía dejar de sentir un vacío en el estomago por lo que sea que estuviera pasando.

En ese momento Neville y Luna se miraban como entendiendo la cara de los demás, conectados por la mirada Luna le tomó la mano y se la acarició reconfortando a Neville.

Ginny estaba asustada, no podía negarlo, miraba a Harry y podía ver la preocupación en sus ojos, se sentía mal, muy mal, tenía que ayudar a su amado Harry pero no sabía como.

La comida terminó y Harry fue el primero en levantarse, sin mirar a nadie se dirigió a la sala en donde el horrocrux de Voldemort estaba puesto en la mesa, lo agarro y lo colocó en el suelo. Los demás al momento en que Harry se había retirado se miraron con susto en los rostros, Harry se comportaba muy extraño, se podía sentir la tensión en el aire que se propagaba por la casa, Rufus Scrimgeour fue el segundo en pararse y se dirigió también a la sala, los demás no se quedaron atrás y al llegar todos a la sala vieron como Harry contemplaba el horrocrux y en ese momento los muebles de la habitación se corrieron hacia la pared. Hubo reacciones por varios de los presentes que en esta ocasión Harry no movió sus manos para provocar la magia, esta vez con solo pensarlo la magia había surtido efecto. Con el último suspiro se giró hacia sus amigos y dijo:

-El momento ha llegado, colóquense en círculo en diferentes puntos de la habitación. Todos obedecieron inmediatamente las indicaciones de Harry quien se concentraba solamente en el horrocrux. Harry se levantó y se quitó el suéter que llevaba extendió su mano y con un cuchillo se cortó la mano un poco mas arriba de las muñequeras que nunca se quitaba. En ese momento Ginny se preguntó por que esas muñequeras desaparecían cuando Harry y ella hacían el amor y la respuesta la encontró en que ellas se tornaban de color de su piel al momento de descubrirse pero esta vez eran de un color negro. La sangre cayo sobre el guardapelo. -¡Te ofrezco mi sangre como tributo, te ordeno que liberes tu poder oscuro, te ordeno que te abras! ¡Ahora! Una intensa luz se expandió por toda la sala y una potente maldad se sintió por todos los presentes, en Harry sus ojos habían cambiado radicalmente, su parte oscura estaba entrando. Harry se sacudió la cabeza fuertemente y miro a todos los presentes con un terror inmenso, la oscuridad había invadido el lugar. Con gran decisión en la voz Harry Potter gritó: -¡Horrocrux exumailed! -Un potente rayo color violeta salio de la mano ante las increíbles miradas de todos allí en la sala.

La noche era fría, el viento azotaba con gran fuerza las ventanas, parecía que pronto iba a llover, las estrellas estaban cubiertas por grandes nubes, que cubrían todo dejando solo oscuridad, el silencio reinaba en la calle, solo roto por el rugido del viento, pero este se le sumo de pronto un gran estruendo y lo que parecía un grito de dolor de alguien y ese sonido provenía de el número 12 en Grimmauld Place, donde empezaban a suceder cosas extraordinarias, terribles y en poco tiempo terriblemente tristes.

Un potente y desgarrador grito se escuchó proveniente del horrocrux que se resquebrajo en dos pedazos iguales. -¡AHG! -El grito de Harry, que ya no podía contenerse se escuchó ante las miradas de terror y preocupación de todos que veían como Harry se aprisionaba el corazón. Fue en ese entonces cuando miles de estruendos provenientes de truenos y relámpagos se escucharon en las afueras y de pronto sonaron las campanillas del reloj que se encontraba en el salón y que indicaban las ocho de la noche… Harry cayó al suelo y empezó a sentir como su magia salía de control, el tratar de contenerla le causaba dolor. -¡AHG! -gritaba, hasta que liberó todo el poder, el estruendo causado fue sumamente grande, rompiendo todos los vidrios de las ventanas, todo lo que había, las campanadas seguían sonando cuando se oyó que el reloj exploto, los restos volaban en todas direcciones, todos los presentes se cubrieron la cabeza y se agacharon, Molly cubrió a Ginny que estaba a su lado y realizo un encantamiento escudo, Remus corrió hacia Luna que estaba en el suelo cubriéndose de los vidrios, al llegar a ella hizo un escudo, Arthur, Tonks y Ojoloco también crearon uno. Sirius intento acercarse a Harry para hacérsela beber pero el no volteaba solo se tomaba la cabeza, pues era ahí donde el dolor empezaba a crecer, cuando de pronto los vidrios empezaban a girar en torno a él, la energía era tal que traspaso los escudos, todo se puso oscuro y en el cuarto y ante los oídos de todos la potente voz de Lord Voldemort se empezó a escuchar mientras que el Escritor sólo veía todo esto de una manera divertida. Y estaban los pasos perfectamente colocados:

"-Seguramente tú que has encontrado una parte de mi alma eres un gran mago, dudo en verdad quien seas, pero te digo de una vez que no te será tan fácil deshacerte de mí. El costo por este atrevimiento te será caro. -¿Qué es lo que deseas de mí? -Preguntó Harry viendo el resplandor verde que se había levantado a la misma altura de el. -Tus recuerdos, Harry Potter. -¿Cómo sabes mi nombre? -Eso no importa ahora, Harry, tus recuerdos son los que te haré recordar, los sufrimientos, las ganas de morir que tanto has deseado, te trituraré el corazón con todos y cada uno de tus malos recuerdos.

En ese momento todos vieron como a Harry se le formaba en el rostro una cara de terror y dolor. -Pídeme otra cosa que no sea eso -y ante la mirada expectante de todos gritó-, ¡te lo suplico, quítame otra cosa, no me hagas recordar mi pasado, por favor, te lo suplico! -¿Harry, qué…? -la voz de Ginny se escucho. -¡Por favor, te lo suplico, arráncame el alma, pero no me hagas recordarlo -Harry imploraba como nunca nadie lo había visto hacerlo, nadie se creía lo que oían! -La decisión está tomada, Harry Potter, recordarás tu pasado, recordarás cuanto dolor has pasado y querrás morir en ese instante. -¡No! -El potente grito de Harry estremeció a todos.

De nuevo la potente voz de Voldemort se escuchó en un idioma que nadie conocía y en esos momentos ante la vista de todos, una nueva luz, esta vez color roja se expandió y en la mente de todos se empezaron a proyectar varias imágenes a una velocidad increíble y de momento se detuvieron, el comienzo del dolor empezaba:

"""-Dime Harry, ¿cuál era tu deseo cuando eras niño? -Preguntó la voz de Voldemort quien arrastraba las palabras con maldad-. Conozco el sueño de muchos niños, sueñan con ser reconocidos cuando sean grandes, sueñan con poder convertirse en científicos, hombres de provecho para la sociedad, sueñas con poder estar en equipos de Quidditch, pero eso no era lo que tu querías, ¿verdad Harry? -La voz de Voldemort sonaba hiriente-, ¿qué era lo que más deseabas Harry? Harry empezó a llorar desconsoladamente, nadie de los presentes pudo acercarse a él ya que un campo de fuerza los rechazaba. -¡El sueño de mi vida cuando era un niño era que algún pariente perdido viniera a sacarme de casa de mis tíos. Cuando era niño soñaba que alguien me quería, no me importaba ser rico, no me importaba ser importante o famoso! -continuó Harry gritando y llorando-. ¡Lo único que deseaba era que alguien me diera un poco de amor, de atención! -concluyó Harry en un tono más bajo pero todavía con lágrimas en sus ojos. Todos los presentes encontraron sus miradas por unos instantes. Nunca, ni siquiera en los peores escenarios que habían imaginado, esto estaba contemplado. Sí Harry, deseabas ser amado por alguien, no te importaba quien fuera, ¿recuerdas? -Sí… ¡Para por favor! -No Harry, sufrirás hasta que desees tu propia muerte.

Las imágenes que estaban detenidas en la mente de todos dieron un tirón y se situaron en una escena donde un bebe con una cicatriz en forma de rayo estaba frente a la puerta en una casa con el número cuatro en Privet Drive. -¿Qué es lo que recuerdas de esos momentos Harry? Harry no podía contener el llanto no quería hablar de nada pero una fuerza desconocida lo impulsó a hablar. -Para mi mala suerte recuerdo perfectamente bien algunos momentos de mi niñez temprana. Lo más temprano que logro recordar es cuando me pusieron en una caja de cartón con algunas mantas y me pusieron bajo llave en la alacena de debajo de las escaleras, creo que tenía un año y medio - dijo Harry con un llanto desesperado-. Recuerdo que cuando ya era lo suficientemente grande para la caja mis tíos sacaron un antiguo catre de campamento, estaba roto de una pata y le faltaban algunos pedazos de tela a la colchoneta, dormí allí hasta poco antes de mi cumpleaños numero once. A pesar de todo debo aceptar que no me golpearon muy seguido, creo que tenían miedo de que los lastimara con mi magia o de que alguien viniera y les reclamara el mal trato que me daban. Recuerdo una ocasión cuando el profesor de la clase de gimnasia me animo a entrar al equipo de atletismo de niños, parte de los entrenamientos era ducharme con mis compañeros, creo que tendría unos cinco ó seis años, vio mi ropa vieja y algunas marcas en mi espalda. Un hombre fue a casa de mis tíos a averiguar que había sucedido, juro que yo nunca dije nada pero mi tío no lo creyó así - dijo Harry desesperado tratando de que le creyeran- Me golpeo y me encerró en la alacena durante una semana sin alguna clase de alimento. Recuerdo que logre mantenerme con algunas galletas que había robado de la cocina antes. Nunca volví a saber del profesor, y mi tío me quito las zapatillas de deporte que me había obsequiado para practicar y se las dio a Dudley esa fue la única vez que alegue que no era justo. El castigo fue mucho peor que cuando el hombre fue a la casa. Siempre me habían cargado con tareas de la casa, difíciles pero no complicadas para un niño de mi edad. Recuerdo que ese verano me obligó a desyerbar todo el césped y a pintar algunas habitaciones de la casa. Ellos por supuesto salieron de paseo y cerraron todas las ventanas y puertas con seguro, "para evitar que el fenómeno escape" como decía mi tía. Cuando regresaron y me encontraron inconsciente por el fuerte olor a pintura mi tío me levanto con un par de golpes por no haber concluido con el trabajo y me encerró en la alacena hasta que se fue la tía Marge un par de días después. Ese mismo año o el siguiente, no lo recuerdo bien, un profesor de la escuela noto que yo no llevaba ningún juguete regresando de las vacaciones de navidad y, suponiendo que era pobre, me inscribió en un programa de beneficencia de la escuela. Cuando un día de enero me regalaron un juego de soldaditos de plástico fui muy feliz -siguió Harry con su cara iluminada por un momento- , Dudley se enteró y le pidió a mi tío que me los quitara para quedárselos el. Me los regreso cuando solo quedaban tres o cuatro en condiciones de ser utilizados. ¡Yo nunca había tenido un juguete, y fue bonito para mi tener uno por primera vez, no era mucho, solo eran soldaditos de plástico! -Hablaba Harry llorando libremente. Ya muchos de los presentes estaban llorando por las imágenes vistas en sus mentes de aquel niño que había sufrido tanto-. Aunque el peor momento creo que era cuando había que preparar algún regalo para el día de las madres o el día del padre. Desde casa mis tíos se negaban a darme algo de dinero porque decían que yo era "un huérfano inútil que no tenía a quien regalar", realmente me dolían sus palabras, una vez, creó que tendría unos nueve años, cansado de sentirme mal por tener que sentarme a esperar a que mis compañeros terminaran sus obsequios ahorre de mi paga semanal y pague de mi bolsillo el obsequio. No se que ilusión tonta me hizo suponer que a mi tía le agradaría saber que yo lo había comprado con mi dinero y hecho con mi esfuerzo. Cuando llegue a casa y se lo di lo rompió y tiro a la basura sin ni siquiera mirarlo. En respuesta a eso mis tíos me quitaron la paga semanal. En ese momento estuve a punto de renunciar a todo y dejarme morir, yo no había pedido nada, no había rogado por nada jamás, tan solo les pedía que me dieran un poco de atención, y cuando notaron que eso era lo que yo buscaba comenzaron a negármelo también. Deje de comer y comencé a rebelarme poco a poco contra sus ordenes. Obviamente mis tíos reaccionaron de una manera poco pacifica endureciendo sus castigos, yo simplemente les deje hacer, en realidad no me importaba nada y secretamente esperaba poder reunirme con mis padres. No lo se, supongo que pensaba que si mis tíos me trataban así yo tendría derecho a morir para estar con ellos, pero cuando las fuerzas me comenzaron a flaquear comencé a soñar con la luz verde, no eran sueños tranquilizadores ni mucho menos y cuando lograba concentrarme escuchaba el grito de una persona. Suponía que eso era el accidente que había matado a mis padres pero eso no concordaba con lo que me habían dicho mis tíos así que por pura curiosidad continúe. Ahora se que mi madre enviaba esos sueños para que no me diera por vencido. Para cuando Hagrid me sacó de allí yo ya me había resignado a vivir el resto de mi vida de la misma manera, mi primo Dudley iría a Smeltings y yo, como la basura que me habían hecho creer que era, iría a la secundaría publica donde aprendería a arreglar autos y de eso viviría el resto de mi vida. Creo que ya me había acostumbrado a eso y hasta había encontrado un malsano placer en pensar que aunque mi vida era un desperdició por lo menos pronto estaría fuera del alcance de mis tíos y de mi primo

. Nadie había podido ya soportar el llanto al ver parte de la vida de Harry, aquel joven tan fuerte, era a la vez tan débil en si mismo. -Pero sabes que esa no es toda la historia, ¿verdad? -Dijo la voz de Voldemort susurrante. Harry no contestó había caído de rodillas y las lágrimas que lloraba ya no eran transparentes, eran de color rojo. Sus lágrimas ya eran sangre que caía al suelo ante la mirada horrorizada de todos. -Bien Harry, ahora recordarás cuanto dolor has sentido, experimentarás la muerte en vida Harry Potter. -¡Por favor, no lo hagas!

Todo giró de nuevo y en la mente de todos la escena de un matrimonio a la cual reconocieron casi todos los presentes se proyectó, y las voces de las personas que estaban en las imágenes se escucharon.""":

"""-Harry, ¿qué tienes, por qué estás tan intranquilo, bebé? -Preguntaba James a su hijo de un año y tres meses, que lloraba desconsoladamente en sus brazos y es que ya llevaba meciendo a Harry de un lado a otro por la sala. -Es que él también lo siente -respondió Lily con temor levantándose del sillón -¿Qué sienten? -Lo mismo que tú, y es que sabemos que "él" vendrá hoy, tengo miedo James, vámonos de aquí, por favor, ¡ya! -Decía Lily suplicante. -¿Pero a dónde vamos? Es más peligroso salir, no tenemos la capa invisible, se la di a Dumbledore, él la necesitaba. -1Pues llámalo, o a Sirius, vámonos James por favor, rápido! -Insistía Lily con lágrimas en los ojos -Está bien, toma lo que puedas y vámonos, ya escribí a Sirius para que venga lo más rápido posible, yo también tengo un rato con ese presentimiento, toma, voy por las escobas y nos iremos volando -Lily tomó en brazos a Harry que seguía llorando, y ella trato de calmarlo, cuando iba subiendo las escaleras con James tras de ella, él volteo a la puerta y vio a través del cristal a un hombre encapuchado. -¡Lily, coge a Harry y vete! ¡Es él! ¡Vete! ¡Corre! ¡Yo lo detendré! -Gritó James, mientras bajaba los pocos escalones que había subido para enfrentase a aquél ser que amenazaba con acabar con su familia, sabía que no había mucho que pudiera hacer y confiando en que Lily y Harry pudieran huir y salvarse de ese horrible final. La puerta principal estalló y un encapuchado con la varita blanca en la mano entró quedando frente a frente con Lord Voldemort. -¿Estás dispuesto a proteger a tu estúpida familia, Potter? -Preguntó Voldemort quitándose la capucha que cubría su rostro. -¡Estoy dispuesto a morir si con ello puedo salvar a mi esposa y a mi hijo! -Sólo al niño es al que quiero, Potter, dámelo y te perdonaré la vida. -¡Jamás Voldemort, no te entregaré a mi hijo! -¡Eres un estúpido Potter! -Gritó Voldemort furioso-. ¡Avada Kedavra! -Un potente rayo salió disparado contra James quien se agachó para esquivarlo. -¡Enrendium! -Gritó James, pero Voldemort con un simple movimiento de su mano deshizo el hechizo. -Potter, Potter, Potter, sabes que nunca podrás ganarme a mí. -Pero puedo intentarlo, serpiente asquerosa -respondió James apuntándole con su varita. -¡Crucio! -James se lanzo a un lado pero al momento de levantarse Voldemort estaba en frente de él-. Veo que es tu fin miserable. ¡Avada Kedavra! -El rayo verde se impactó con el pecho matando a James Potter en el acto. Voldemort lo lanzó contra el suelo y sonriendo complacidamente camino por encima de el aplastándole el cráneo y haciendo que los huesos del cráneo le tronaran Lily corrió, subió rápidamente las escaleras pero no sabía a dónde ir el miedo no la dejaba pensar, así que se dirigió a la habitación de Harry, sabía que James había muerto ya protegiéndolos. Entró a la habitación, tomó a Harry fuertemente y murmuró algo por lo bajo, después lo dejó sobre su cuna y trato de cerrar la puerta, segundos después la puerta se abrió de golpe. Por ella entró un hombre encapuchado. -¡A Harry no! ¡A Harry no! ¡Por favor... haré cualquier cosa…! -Suplicaba Lily -¡A un lado... hazte a un lado, muchacha…! -Contestaba una fría y horrible voz. -¡A Harry no! ¡A Harry! !Por favor! -¡Apártate, estúpida... apártate…! -¡A Harry no! ¡Te lo ruego, no! ¡Cógeme a mí! ¡Mátame a mí en su lugar...! ¡A Harry no! ¡Por favor! ¡Ten piedad, te lo ruego, ten piedad…! -¡Avada Kedavra! -Pronunció Voldemort dirigiéndose a Lily y ella cayó muerta, su voz estridente estalló en carcajadas-. Y ahora sigues tú, ¡Avada Kedavra! -un rayo verde se dirigió a Harry que lloraba. Pero lo increíble fue que cuando Harry recibió la maldición imperdonable esta retacho contra Voldemort el cual casi muerto de la impresión gritó con todas su fuerza y en fue en ese momento cuando la cicatriz de Harry Potter se le formaba en la frente a través de una línea de fuego roja."""

Las imágenes cambiaban nuevamente y esta vez se situaban en el interior de una casa muy adornada, donde un bebe estaba acurrucado en una caja de cartón en la alacena debajo de lo que parecía ser una escalera.

"""Los ruidos de las zapatillas de una mujer se escucharon bajando la escalera y la puerta de la alacena se abrió, la mujer tomó al bebe bruscamente de la pequeña manita y lo tironeó arrastrándolo hasta la cocina en donde un bebe rechoncho era consentido por su padre, un hombre gordo, corpulento y muy barbudo. La señora con cara de caballo huesudo sentó al niño bruscamente y le empezó a dar la comida a la fuerza, pareciera que el niño se iba a atragantar. Cuando al fin el bebe terminó de comer la señora huesuda lo aventó nuevamente a la caja de cartón que estaba en la alacena debajo de la escalera, el pobre bebe simplemente emitió un sollozo débil y se acurrucó en la cajita de cartón para dormir nuevamente, esperando un nuevo día en el cual fuera querido por alguien."""

La mente de todos los presentes se borró de las imágenes, dejando ante la vista de todos a un Harry que se enterraba las uñas en los brazos lastimándose y arrancándose pequeños trozos de su morena piel.

Nuevamente la oscuridad se volvió a entonar el la sala del número doce de Grimmauld Place y nuevas imágenes se transmitían en la mente de todos. Lo que nadie sabía es que aquel niño al que conocían como Harry Potter estaba empezando a desaparecer. Un nuevo guerrero de la oscuridad se empezaba a formar de entre el sufrimiento y el dolor, la era de la paz se vería quebrada por el nuevo lord oscuro.

"""Las imágenes se centraron en un niño de apenas cinco años que limpiaba el piso con una franela, aquel niño se veía sonriente, pero la sonrisa que tenía era triste y sin vida.

Un señor gordo y con el ceño fruncido entró por la puerta de madera con los pies llenos de lodo ensuciándole todo al pequeño Harry que había limpiado con mucho esfuerzo. Harry no tuvo otra que replicar por lo hecho por su tío.

-¡Ya me ha ensuciado, señor! -Dijo un Harry temeroso y volviendo a hincarse sobre sus rodillas ya lastimadas por la fricción del suelo y sus rodillas desnudas. El gordo y feo hombre se volteo rojo de ira y en un acto rápido le soltó una patada a Harry en el estomago haciendo que Harry soltara un gemido de dolor y agarrándose con fuerza el estomago tosiendo. -¡No me digas nunca lo que debo o lo que no debo de hacer, estúpido muchacho! El pobre niño aun lastimado del estomago y sangrando por la boca se levantó y con la poca fuerza que le quedaba siguió limpiando lo poco que le faltaba mientras el hombre gordo se sentaba en la sala y prendía el televisor. Al terminar ese trabajo Harry se dirigió al botiquín que había en la pared y trató de destapar la caja que le quedaba un poco alto ya que no había crecido mucho que digamos. Al ver que no podía se dirigió con miedo hacia donde se encontraba viendo su televisor. -Tío Vernon, ¿podría destaparme la caja donde están las medicinas para tomar el alcohol y curarme las heridas de mis rodillas. -¡No estés molestando, mocoso, vete a lavar mejor que estoy viendo la televisión! Harry se dirigió al baño y se metió a bañar, al quitarse la ropa un cuerpo casi esquelético se dejo mostrar, un niño mal alimentado y desnutrido era lo que se observaba. Sin más remedio que meterse al agua y lavarse las heridas Harry entró y sintió un ardor tremendo en las partes cortadas y raspadas. Cuando hubo terminado Harry apenas se ponía el bóxer cuando su tío entró por la puerta y la cerró con seguro. Harry no supo que pasaba hasta cuando su tío lo agarró por los brazos y lo apretó fuertemente. En los ojos de Vernon se veía malicia y en los de Harry un tremendo terror al notar como la mano de Vernon le bajaba lentamente el bóxer. -¡Suélteme, me está lastimando! -Gritaba Harry pataleando la enorme barriga de Vernon. -¡Ahora aprenderás a respetarme, maldito muchacho! El pequeño Harry ya lloraba a lágrima viva pero aun forcejeaba con su tío que no lograba bajarle el bóxer por completo. -¡Suéltame! -Una fuerte explosión se escuchó por todo el lugar y una luz de color verde intenso se desprendía al mismo tiempo de la explosión de los ojos de Harry y de su pequeño pecho lanzando a Vernon por los aires y estampándolo contra la puerta partiéndola por la mitad. Vernon lo miró con miedo y temor por lo que había sido revelado por Harry, mientras que el pequeño niño estaba en el suelo ya con el bóxer puesto y miraba a su tío con temor también. Vernon se levantó y tomó a Harry por el cuello, Harry no podía respirar y Vernon echaba humo por los oídos y la nariz. -¡¿Qué es lo que has hecho?! -Gritó Vernon azotándolo contra la pared. Harry se asfixiaba por las gordas manos de su tío. -¡Yo… no hice… gahhh… nada! -Respondió Harry tratando de hablar bien. Vernon lo azotó nuevamente contra la pared y lo dejo allí tirado, saliendo por la puerta. Harry se levantó como pudo, la espalda ya también la traía muy lastimada por tanto golpe, se puso la ropa y bajo por las escaleras. En ese momento Petunia y Dudley iban entrando por la puerta principal y Vernon llegaba corriendo a ellos. -¡Petunia -comenzó a hablar el viejo Gordo-, el chico ha destrozado la puerta del baño! Petunia miró a Vernon con el temor de algo anormal en el pobre Harry. -¡Maldito mocoso, ven acá! -Petunia tomó por los pelos a Harry y lo arrastró hasta el armario que estaba debajo de la escalera."""

En ese momento las imágenes volvieron a detenerse y todos los presentes miraban atónitos a Harry quien ya sangraba de todos lados.

-Pero que conmovedora historia, ¿no lo crees Harry? -Dijo la voz de Voldemort que se notaba feliz. Harry sólo se agarraba con fuerza su cabello queriéndose lo arrancar. Un grito desgarrador se escuchó por todo el lugar dejando helados a todos los que lo escucharon. -¡AHG!

En ese momento todos pudieron observar como de la boca de Harry empezaba a salir sangre en vez de saliva y como los colmillos blancos le empezaban a crecer, parecidos a los de un vampiro. -¡Harry, Harry, responde! -gritaba Ginny tratando de entrar pero siendo rechazada por  el campo de fuerza. -¡Harry! -Sirius estaba llorando de tristeza al ver como su ahijado e hijo a la vez moría lentamente de tristeza. -Yo, nunca pensé… -Snape no pudo continuar la tristeza lo embargaba, no le importaba que todos lo vieran, había visto parte del dolor de Harry y era realmente cruel todo lo que le habían hecho y tan solo con cinco años de edad. -¡Harry! -Alecto llorando a lágrima viva y sosteniendo a una pequeña Katherine muy triste y asustada.

-Pero sabes que aún continua tu dolor, ¿verdad, joven mortífago? -Dijo la voz de Voldemort provocando la mirada sorprendida de todos allí-. ¡Oh si, Harry! ¿Recuerdas…?, ¿recuerdas el día en que la oscuridad te segó?, ¿recuerdas el veinticuatro de febrero, cuando tenías ya seis años? Harry no respondió, seguía convulsionando en su dolor interno. -Yo te haré recordarlo Harry.

Nuevamente las imágenes se fueron proyectando a la vista de todos, situándose en un pequeño parque con árboles frondosos.

"""Un niño se columpiaba en un pequeño columpio. Sus tíos habían salido y su primo había ido con ellos y como se olvidaron de cerrar una ventana el pequeño se escapo para ir a despejarse un rato.

La gente que pasaba por allí miraba al niño con compasión y pena, pero nadie se atrevía a acercarse, al pobre pequeño eso no le importaba, él se sentía dichoso en ese momento por poder sentarse en un columpio, ya que nunca lo había hecho en su vida. En ese momento sintió como alguien se sentaba en el columpio de a lado y sin dejar de columpiarse miró rápidamente para encontrarse con la mirada de una pequeña niña de cabello negro y ojos verdes que lo veía con curiosidad. Harry se apenó y no le puso mucha importancia, el siguió columpiándose. Después de unos quince minutos, cuando Harry ya se tenía que ir a su casa la pequeña niña al parecer de su misma edad lo seguía mirando atontada. Harry se puso rojo y empezó a correr dejando a una niña sonriente que se columpiaba. (En este momento al Escritor se le crisparon los nervios… a esa chica él le entregó su alma en el tiempo real.) Harry llegó a su casa y entró nuevamente por la ventana, había visto la camioneta de su tío doblar la esquina y eso no era una buena señal. Harry entró apresuradamente y sin darse cuenta rompió una taza de cristal que se encontraba cerca de donde se metía. Con desesperación Harry trató de levantar los vidrios cortándose dos o tres veces, pero no fue lo suficientemente rápido por que cuando estaba recogiéndolos, sus tíos entraron por la puerta y al verlo recogiendo la taza se dirigieron a el rápidamente.

-¿Pero qué es lo que has quebrado esta vez, muchacho idiota? -Preguntó Vernon furioso. -Fue una taza, no fue mi intención -dijo Harry esperando no ser maltratado. Que equivocado estaba. -¡Eres un estúpido! -Vernon lo arrastró hasta su cuarto y lo aventó contra la cama, se quitó el contaron y con la hebilla empezó a golpear a Harry hasta mas no poder. Harry ya no lloraba, tantos golpes había sufrido que el dolor hacia mucho tiempo que lo había abandonado. Poco después Vernon se fue y Harry se tocaba las heridas sintiendo ardor en ellas. Harry empezó a llorar, tenía ganas de irse de allí, de que alguien lo matara o se lo llevara del lugar más feo de la tierra. -¿Por qué? Sólo una respuesta pido -dijo el pequeño Harry llorando y con la espalda casi destrozada a puros golpes-. Solo quiero saber, por qué. Harry no había notado como sus ojos habían cambiado, pero todos los que veían el recuerdo si lo estaban presenciando. Sus ojos se habían vuelto de un tono morado violeta. También una sombra se había desprendido de las heridas de Harry y se encontraba justo en frente del pequeño niño. -¿Quieres saber el por qué, Harry? -Se le oyó decir a la sombra. Harry reaccionó ante la voz y se sobresalto espantado. -¿Quién eres tú? -Preguntó el pequeño Harry temeroso. -¡Oh! No temas de mí, Harry. Soy tu mismo, soy aquello que se mueve en ti Harry. Yo soy tu parte llena de maldad y odio, soy aquello que has estado reprimiendo por muchos años. -Yo no puedo odiar a nadie, tú mejor que nadie lo sabes -respondió Harry aún temeroso. -Entonces déjame poder hacerlo Harry, yo te ofrezco aquello que deseas poseer, te puedo dar una familia con mis y nuestras acciones. -Mi familia a muerto, no tengo a nadie. -Lo sé Harry, pero la maldad y la oscuridad es un camino lleno de virtudes y felicidad, toma mi mano Harry, únete a mí y podrás tener lo que deseas. Harry obedeció y al momento una descarga lo recorrió, se sentía a gusto con eso. Y así la noche concluyó a un nuevo día, los tíos de Harry salieron desde temprano encargándole muchas tareas al pobre niño. Pero esa nueva actitud que tenia Harry en esos momentos le hizo escaparse y dirigirse nuevamente al parque para estar solo. Al llegar un hombre de unos veinte años molestaba a la misma niña que Harry había visto el día anterior. Al ver el joven de veinte años a Harry de dirigió hasta él y Harry no lo tomó en cuenta. -¿Qué crees que haces en mi parque, mocoso insolente? -Preguntó el joven a Harry amenazándolo. -El parque no es tuyo, así que déjame en paz -Harry siguió su camino pero el muchacho lo agarró por la playera que traía. -¡No me hagas hacerte entender! -dijo el Joven. En ese momento los ojos de Harry soltaron nuevamente la luz verde que había hecho hace ya como un año y que había golpeado a su tío. El joven salió disparado hacia la acera y la rompió, Harry se dio media vuelta y siguió su curso, el joven espantado se levantó y cruzó la calle rápidamente sin darse cuenta que un coche venia y al tratar de escapar el coche lo golpeo atropellándolo y matándolo al instante. Harry se giró y sólo sonrió ante la acción del desesperado joven. La pequeña niña sólo lo observaba y vio cuando se subió al columpio y empezaba a mecerse, la niña se acercó pero tropezó con una piedra y se lastimó la rodilla. Al ver esto Harry no supo por qué, pero sus ojos volvieron a la normalidad y corrió hacia la niña quien lloraba amargamente por el dolor. Harry llegó ante ella y se arrancó un pedazo de su playera, la mojó en una de las llaves de agua que había por allí y se la amarró a la niña quien le dio las gracias. -¿Ya estás mejor? -Preguntó Harry. La niña asintió-. Bien, ven vamos a los columpios. La niña lo siguió y lo miraba embobado. -¿Cómo te llamas? -Pregunto ella. -Harry, Harry Potter. ¿Y tú? -Escarlet. (Y el Escritor no quería seguir modificando este capítulo… tal vez sea el pasado al ser recordado… aún, dentro de mi corazón la sigo amando… aunque hace ya casi ocho años que ella me dejó.) -Que bonito nombre -comentó Harry. -¿En serio te gusta? -Sí, es muy bonito. -¿En dónde vives? -En el número cuatro de Privet Drive. -¡Que bien!, yo vivo en el número cinco -dijo la niña-. ¿Por qué nunca antes te había visto? -Es que mis tíos no me dejan salir mucho -contestó Harry apenado. -Que malos son. Mucho tiempo estuvieron platicando hasta que anocheció y Harry llegó a su casa para encontrarse con unos parientes muy enfurecidos por no saber nada de el. Lo golpearon mucho rato hasta que ya no pudieron más. Esa noche Harry se deshizo de su oscuridad y se sintió feliz de tener una nueva amiga."""

-Esa si que es una historia feliz, ¿verdad Potter? Una persona murió por tu culpa -Dijo la voz de Voldemort. -¡Escarlet! -Sólo eso se alcanzó a escuchar de la boca de Harry que ya se notaba con el pelo más largo y unos ojos violetas que inspiraban odio por la vida y por las personas. -Pero tanto como has perdido personas también la perdiste a ella, ¿recuerdas Harry? ¡Oh, yo sé que sí! ¿Aquél terrible día en que por primera vez conociste el amor?

Más imágenes, nuevamente en el parque donde Harry conoció a Escarlet.

"""-Hoy cumples diez años Harry ¡Felicidades! -dijo una niña muy hermosa de pelo negro y ojos azules que le daba un beso a Harry en la mejilla sonrojándolo por completo. -Muchas gracias Escarlet -dijo Harry apenado ya que la chica le había comprado un pequeño pastel. -¡Oh vamos Harry! Ya te conozco desde hace cuatro años y aún te sigues sonrojando. -Lo siento, pero ya sabes como soy. -Síu, una lindura y muy guapo, con cabello rebelde y que me volvió loca desde el primer día que te vi -contestó la niña volviendo a apenar a Harry que la abrazaba contento. (Y pensar que estas palabras me las dijo a mí… ¡oh Escarlet!) -Te quiero mucho, Escarlet -dijo Harry besándole la mejilla. -Yo también te quiero mucho, Harry, por eso quiero darte un regalo muy especial antes de que me vaya -dijo Escarlet apenada. -Sí, es verdad, hoy te vas -dijo Harry triste. -No te pongas triste, sabes que regresaré por ti -contestó Escarlet. -Sí, lo sé, pero la vida será muy difícil no teniéndote a mi lado para apoyarme y ayudarme cuando estoy triste. -Siempre estaré contigo, Harry, pase lo que pase. -Lo sé, y yo contigo, nunca me olvidaré de ti. -Bien pasaré a la parte de mi regalo Harry. -¿Y qué es? Harry no pudo reaccionar cuando Escarlet lo besó en los labios, simplemente se dejo llevar por ese primer beso tan encantador que le dio su amiga, a partir de ahora algo más. El beso continuaba y Harry se sentía en la gloria, al fin el beso se terminó pero solo por falta de aire. Harry solo pudo atinar a decir: -¡Wow! -¿Te gustó? -Sí, es la primera vez que alguien me besa -dijo Harry abrazándola. -Espero que siempre recuerdes ese beso. -Nunca lo olvidaré, Escarlet. -¿Prometido? -Prometido. Harry y Escarlet se volvieron a besar esta vez mas tiempo y con más pasión. Ya en la noche Escarlet se marchaba con su familia y por el cristal trasero se despedía de Harry.

A la mañana siguiente una noticia de la muerte de un matrimonio y su hija de nueve años aun. Según esto inexplicablemente el coche se salio de la carretera, Harry se enteró de el nombre de las personas y al ver la foto en el periódico muggle de la niña el mundo se le vino abajo corrió como nunca antes lo había hecho en su vida, lágrimas, lágrimas de impotencia al perderla a ella. (A la puta madre dios, tú me la quitaste!! Verás que yo en vida misma haré algo para quitarte lo que te valga más!! Me la quitaste!! Tu vida es una mierda, la fe, creer en ti posiblemente haya sido mi peor error!) (El Escritor rabiaba.) Al día siguiente el velorio se llevaría acabo y la enterrarían al siguiente. Harry no pudo ir al velorio pero si se escapo para llegar ante ella ya cuando la habían enterrado, la lluvia empezaba a caer y aquel niño que lloraba amargamente se encontraba sucio y herido en el alma.

-Jamás voy a olvidarte Escarlet, jamás lo haré siempre ocuparas un espacio en mi corazón, es una promesa Escarlet. De pronto una voz se escuchó, una voz melosa de una niña. -Sé que jamás lo harás, Harry, te quiero, espero no verte pronto Harry. Vive, vive y se feliz, encuentra el amor que perdimos en este desafortunado suceso. -Como podré reponerme de esto Escarlet, eras la única y mejor amiga que he tenido en la vida. -Lo superarás Harry, solo ten fe en ti y recuerda, nunca estarás solo. Desafortunadamente tú has madurado muy pronto, sigue Harry, no te rindas jamás. -Muchas gracias por el primer beso, Escarlet, te quiero. -Adiós amor, cuídate. -Adiós. Harry se derrumbó en el suelo, ya no podía con esto, pero trataría de sobreponerse. -¡¡AHG!! -El grito del niño de diez años con la extraña cicatriz en la frente y que tanto le gustaba a su amiga Escarlet lloraba hasta mas no poder. Al llegar a casa y al entrar a su cuarto la sombra volvió a hacerse presente después de ya varios años. -Te dije alguna vez que siempre iba a estar solo. Harry no respondió, no tenía ganas de vivir. -Cuando me necesites allí estaré, Harry Potter."""

La imágenes se detuvieron una vez mas y todos no paraban de entristecerse mas, veían como Harry había sufrido en diez años.

-Veo que te ha sentado bien el recordarlo, Harry -dijo Voldemort siseante. -¡Yo nunca la he olvidado, jamás la olvidaré, pero esos eran mis recuerdos, nadie jamás lo iba a saber, nunca lo iba a compartir con nadie! ¡Era mi secreto! ¡AHG!

Una luz morada se desprendió de la espalda de Harry haciéndole dos yagas enormes debajo de los omoplatos.

-¡Aún no hemos terminado Potter!

Nuevas imágenes aparecieron, esta vez, las imágenes eran ya muy bien conocidas por Ron y Hermione.

"""Harry se encontraba con el profesor de defensa contra las artes oscuras en su primer año, Quirrell, quien llevaba a Voldemort dentro.

Las imágenes pasaban y el como Voldemort no pudo tocarlo."""

"""Ahora Harry estaba a un lado de una Ginny inconciente.

-¡Enfrentemos los poderes de Lord Voldemort, heredero de Salazar Slytherin, contra el famoso Harry Potter!.

Harry se encontraba corriendo, tratando de encontrar la forma de escapar del basilisco. La estatua, el fénix, la espada, el como Harry enterró la espada en la boca de la enorme serpiente y un colmillo del basilisco se le enterró en el brazo."""

"""-¡SIRIUS! ¡Especto Patronum! -Un enorme siervo se extendía por el lago congelado y ahuyentaba a cien dementores.

-Quiero ir contigo -dijo un Harry emocionado. -Hoy no, Harry.

Una nueva tristeza más para el niño que sobrevivió."""

"""De pronto todo cambiaba estaban en un cementerio

-Alguien viene -dijo un muchacho de unos diecisiete años, bien parecido, al Pelinegro que estaba de rodillas tocándose la frente. -¡Mata al intruso! -¡Avada Kedavra! -¡No! ¡Cedric!

Cedric yacía a lado de Harry, sobre la hierba, con las piernas y brazos extendidos. Estaba muerto.

De nuevo todo cambiaba y Harry estaba amarrado a la lápida de Tom Ryddle, Colagusano, se acercaba a él con una daga en la mano y le hacia un corte en el brazo para luego dirigirse a una caldero que estaba borboteando, todo se volvía neblinoso y vio que del caldero se levantaba la oscura silueta de un hombre, alto y delgado como un esqueleto. Más blanco que una calavera, con los ojos de un rojo amoratado, y una nariz tan aplastada como la de una serpiente, con pequeñas rajas en vez de orificios.

Las imágenes iban cambiando y Harry estaba parado frente a Voldemort con la varita en mano y rodeado de mortífagos

-Señores, empieza el duelo -anunció Voldemort lanzándole al chico una maldición cruciatus y éste gritó tan fuerte como pudo. Un descanso, una breve pausa-... Duele, ¿verdad, Harry? No querrás que lo repita , ¿a que no?... Te he preguntado si quieres que lo repita ¡Respóndeme! ¡Imperio!, di simplemente no, por piedad... di no, por piedad...Simplemente dilo... di no, por piedad... di no, por piedad... -¡No lo haré! -Gritó Harry -¿No lo harás? -Dijo Voldemort-. ¿No dirás, no por piedad? Harry, la obediencia es una virtud que me gustaría enseñarte antes de matarte... ¿tal vez con otra pequeña dosis de dolor? -Pero Harry se echó al suelo a un lado y rodó hasta quedar cubierto detrás de la lapida de mármol, que se resquebrajo al recibir la maldición de Voldemort-. No vamos a jugar al escondite, Harry -dijo Voldemort-, no puedes esconderte de mí, ¿es que estás cansado del duelo?¿Preferirías que terminara ya, Harry?, Sal Harry...sal y da la cara. Será rápido... puede que ni siquiera sea doloroso, no lo sé...¡Como nunca me he muerto...! Harry se levantó y agarraba firmemente la varita con una mano, la blandía ante él, y se abalanzaba al encuentro de Voldemort para enfrentarse con él. Voldemort estaba listo. Al tiempo que Harry gritaba ¡Expelliarmus!, Voldemort lanzó su ¡Avada Kedavra!, los rayos de las varitas se conectaron cuando… """ """-¡Vamos tu sabes hacerlo mejor! -Le gritó Sirius a Bellatrix, ya que todo cambiaba nuevamente y estaban en el departamento de misterios, en el ministerio de magia y Sirius y Bellatrix se encontraban en un duelo en el fondo de una sala en la que al centro se alzaba un viejo arco. El segundo haz de luz le acertó en el pecho. El no había dejado de reír del todo, pero abrió mucho los ojos, sorprendidos. Harry bajó las gradas y se saco su varita al tiempo que Dumbledore también se daba vuelta hacia la tarima. El cuerpo de Sirius se curvó describiendo un círculo, y en su caída hacia atrás atravesó el raído velo que colgaba del arco. Vieron la expresión de miedo y sorpresa del rostro de Sirius, mientras caía por el arco y desaparecía detrás del velo, que se agito un momento como lo hubiera golpeado una fuerte ráfaga de viento y luego quedó como al principio. Entonces se oyó el grito de triunfo de Bellatrix Lestrange. -¡SIRIUS! -Gritó Harry-. ¡SIRIUS¡ Harry había llegado al fondo del foso respirando entrecortadamente. Pero cuando llegó al suelo y corrió hacia la tarima, Lupin lo rodeó con los brazos y lo retuvo. -No puedes hacer nada, Harry... -¡Vamos, tenemos que ayudarlo, sólo ha caído al otro lado del arco! -Es demasiado tarde, Harry. -¡No, todavía podemos alcanzarlo…! -No puedes hacer nada más, Harry, se ha ido."""

"""-¡Crucio! -dijo Harry lanzándole el hechizo a Bellatrix pues se encontraban en el vestíbulo del ministerio de magia. Ella gritó pero no tan fuerte como debería de haber sido, no después de haber recibido una maldición imperdonable. -Nunca habías empleado una maldición imperdonable, ¿verdad, chico? -Gritó Bellatrix-. ¡Tienes que sentirlas, Potter! Tienes que desear de verdad causar dolor, disfrutar con ello. La rabia sin más no me hará mucho daño. Voy a enseñarte cómo se hace, ¿de acuerdo? Voy a darte una lección... Bellatrix le lanzo una maldición, pero Harry se agacho detrás de la estatua mágica que se alzaba en el centro. -¡No vas a poder conmigo, Potter! -Bramó la mortífaga-. Era y sigo siendo la servidora más leal del Señor Tenebroso. El me enseño las artes oscuras, y conozco hechizos poderosísimos con los que tú, patético mocoso, no puedes ni soñar en competir... -¡Accio profecía! ¡Accio profecía! -Harry reía -¡No tengo nada! -Gritó Harry- ¡No tengo nada que entregarle! La profecía se ha roto y nadie ha oído lo que ha dicho, ¡explícaselo a tu amo! -¡No! -aulló ella-. ¡No es verdad, estás mintiendo! ¡Lo he intentado, amo, lo he intentado! ¡No me castigue! -¡Gasta saliva inútilmente!- Exclamó Harry -¡Él no puede oírla! -¿Ah no, Potter? -Dijo la voz de lord Voldemort imponente y fría, que había aparecido en medio del vestíbulo. Las cosas cambiaban pero aún seguían en el mismo lugar. -¡Amo!- Gritó Bellatrix, -¡Quédate dónde estás, Harry!- Ordenó Dumbledore a Harry que se encontraba protegido por una estatua, cuando Harry habló, Voldemort hablaba a través de él. -¡Mátame ahora, Dumbledore..!. ¡Si la muerte no es nada, Dumbledore, mata al chico…! Resonaban voces por el vestíbulo. Cuando de nuevo la escena cambió…"""

"""-¡Ahora, Draco, rápido! -Lo urgió con brusquedad uno de los hombres que se encontraban en una torre en Hogwarts. Pero a Malfoy le temblaba mucho la varita mientras trataba de apuntar a Dumbledore, que se encontraba recargado en el parapeto, casi estaba en el suelo, su aspecto era muy malo, se veía muy débil. -¡He dicho que no! -Gritó el otro. A continuación hubo un destello y el hombre salió despedido hacia un lado; dio contra el parapeto y se tambaleó encolerizado. -¡Hazlo, Draco, o apártate para que lo haga uno de nosotros…! -Gritó la mujer, pero por la puerta entro Snape, varita en mano, que observo toda la escena. -Tenemos un problema, Snape- dijo uno de los mortífagos -El chico no se atreve a... -Severus... -decía Dumbledore en un susurro y con tono suplicante. Snape no dijo nada pero avanzó unos pasos y apartó con brusquedad a Malfoy de su camino. Los mortífagos se retiraron sin decir palabra. -Por favor... Severus… Snape levantó la varita y apuntó directamente a Dumbledore. -¡Avada Kedavra! -Un rayo de luz verde salió de la punta de la varita y golpeó al director en medio del pecho que lo hizo saltar por los aires que se precipitó lentamente, como un gran trapo, cayó al otro lado de las almenas."""

Por última vez las escenas cambiaron.

"""Un muchacho de casi diecisiete años se encontraba en un cuarto desordenado y mugroso con una navaja de plata en la mano.

En un movimiento ágil todo vieron con horror como el joven se cortaba las venas y se dejaba caer en la cama, manchándola de sangre y mientras el joven agonizaba.""" De pronto todo se volvía negro y todos volvían a la realidad, los vidrios cayeron al suelo con gran estrépito, Harry sentía como las lagrimas rodaban por sus mejillas y empezó a sentir que el dolor del pecho y en todo el cuerpo se acrecentaba, pero sentía mucho dolor Todos se quedaron en silencio y con la mirada en Harry que estaba aún de rodillas sobre el suelo, nadie sabía que decir,  pero observaban como el aspecto físico de Harry había cambiado radicalmente. -Lo vez Harry, tu vida a sido una miseria. -¡AHG! -¡Ahora eres mío, Harry Potter!

Harry se revolcaba en el suelo dolorosamente, con un último grito de desesperación unas enormes alas negras como las de una ángel aparecieron de su espalda, mas precisamente de sus yagas en la espalda, la marca del fénix había desaparecido para dejar entre ver la marca de una serpiente verdusca que apuntaba al centro de su espalda. Unas marcas le salieron en las mejillas que recorrían desde lo bajo de sus ojos hasta la comisura de la boca, su pelo se había vuelto mas largo y mas desastroso. Unas enormes uñas le habían crecido, de unos veinte centímetros cada una. Sus ojos se volvieron color violeta oscuro y en vez de una bolita se le habían formado como los de un gato. Su pecho estaba rasgado por diferentes marcar y sus zapatos se deshicieron dejándolo descalzo, su boca mostraba unos feroces colmillos muy afilados manchados de su propia sangre.

Una potente risa se escuchó, era la voz de Harry que veía su cuerpo admirándose, caminó unos pasos y aplastó el guardapelo, destruyendo así, para siempre el horrocrux de Voldemort.

Ginny se trató de acercar pero Harry aleteo sus alas haciéndola caer al suelo.

-¿Harry? -Dijo con miedo Molly que se acercó a su hija para ayudarla.

Harry sonrió con ferocidad, ni siquiera se le notaba lo que alguna vez había sido Harry Potter, ahora solo se mostraba al próximo heredero de la oscuridad.

Solo se mostraba al siguiente "Lord Voldemort".

"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"

»»!En el próximo capítulo!:««

»»"… -Tenemos que ver la forma de regresar a Harry a su estado natural, no podemos dejarlo así -agregó Ron tratando de hablarle a Harry pero la energía era muy peligrosa para acercarse.

-¡Tenemos que matarlo! -Gritó Bellatrix a tres mortífagos novatos que empezaron a correr hacia Harry con las varitas en alto.

Pero antes de que Harry atacara a Sirius una potente luz cayó del suelo y formó una barrera cubriendo a todos los desprotegidos."««