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Historia 32512 — capítulo 58

"58.- Un nuevo año escolar comienza; Instrucciones para las actividades venideras." Prefacio: …-¡Acérquense a mi compañeros, pues yo soy el sombrero del destino!… (El Sombrero seleccionador)

El día nuevo llegó, fresco como siempre en estos días de penuria al acecho de lord Voldemort. Harry despertó al escuchar el canto de los pájaros que sobrevolaban las alturas del castillo en donde hacían sus nidos bajo las ventanas para cubrirse del frío. Se talló los ojos y se levantó para meterse a la ducha, en el camino se encontró con Dean Thomas quien al verlo casi se escondía debajo de la cama. Harry sonrió como diciendo: ¿Qué le pasa a este idiota?. Siguió su caminó hasta llegar a la puerta del baño. En ese momento iba saliendo Seamus.

-Buen día, Harry. -Buenos días, Seamus. -El agua esta un poco fría, creo que no han puesto los calentadores mágicos. -No hay problema, gracias de todas formas, Seamus. -¿Bajarás a desayunar? -Sí, me bañaré primero. Si ves a Ginny dile que bajo después de bañarme. -Está bien Harry, no te preocupes, yo le digo. -Gracias, Seamus.

Harry abrió la puerta del baño y entró para darse una ducha. El agua estaba perfectamente, al parecer ya se habían acordado de poner el agua caliente. Mala suerte para Seamus. Pensó Harry sonriente. Se tomó su tiempo para bañarse, al terminar se vistió lentamente y bajó por las escaleras que daban a los dormitorios de ambos sexos y vio que no había nadie en la estancia de la sala común así que se dirigió al retrato de la dama gorda y salió de la casa de Gryffindor para dirigirse al gran Comedor. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Al llegar, los alumnos que estaban desayunando miraron a Harry extrañadamente, la majestuosidad que representaba Harry la admiraban todos, incluso hubo chicas de la casa de Slytherin quienes se acercaban a Harry para coquetearlo. Harry pudo ver que en la mesa de Gryffindor estaban sentados sus amigos y su prometida, iba a dirigirse hacia ellos cuando la voz de Dumbledore lo sacó de sus cavilaciones.

-¡Harry! -Dumbledore le indicó que se acercara a la mesa del profesorado, al parecer y por como Dumbledore ocupaba la mesa y la silla de director supuso que el director ya había conseguido nuevamente el lugar más alto de los profesores. Tuvo que reprimir una molestia al no poder sentarse con sus amigos, pero obedeció a Dumbledore y se dirigió hacia la mesa de los profesores para charlar con Dumbledore y el ministro de magia que había entrado por la puerta y se dirigía a Dumbledore.

Los alumnos, incluso sus amigos y demás personas como Remus, Tonks y Sirius, etc. También miraban a Harry como avanzaba decididamente hacia la mesa de profesores.

Al llegar, Harry saludó al ministro y dio un saludo también a su profesor reverenciándose ante él.

-¿Cuáles son los asuntos a tratar, Dumbledore? -Preguntó el ministro. -Bueno, como ya sabe el ministerio me dejó volver a tomar el puesto de director del colegio, pero es Harry quien decide ahora si puedo tomar el cargo. -¿Yo? ¿Por qué yo?... -Harry cayó cuando se dio cuenta de que era el dueño del colegio y de quien sabe cuantas cosas más-... ¡Ah, si, bueno! Eso me parece una excelente idea profesor, debe usted seguir en el puesto de director del colegio, no creo que haya alguien mejor para ese puesto. -Estoy de acuerdo -dijo McGonagall que se acercó emocionada. -Estamos todos de acuerdo… Dumbledore, te quedas como director nuevamente -dijo Rufus sonriente. -Pero aún falta el problema del profesorado, tengo entendido que Harry ha solicitado el puesto de Defensa contra las Artes Oscuras. -Sí, creo que podré enseñarles a los estudiantes nuevos hechizos y a saber defenderse contra las cosas que Voldemort tiene planeado juntar o hacer… -Harry observó a Severus de reojo-. Pero no creo que yo sea el único que debe dar esa materia, habrá días en los que tendré que dejar a un suplente y necesitamos que alguien eficaz tenga el puesto -Harry se giró nuevamente hacia los dos profesores y el ministro. -¿A quien propones, Harry? -Dumbledore ya sabía lo que Harry iba a decir. -A Snape… -¿A Snape? -Minerva dudó de eso-. ¿Crees que lo acepten los alumnos? -Pues tendrán que hacerlo, pues yo lo nombraré -dijo Harry sonriente. -No solo eso nombrarás, Harry -dijo Rufus sonriente y cómplicemente miraba a Dumbledore. -¿De qué habla? -Harry estaba confuso. -Pues que serás tú quien de la bienvenida a todos los alumnos y quien de las instrucciones de los torneos que se darán en este años. -¡Diablos, me lo hubieran dicho antes! En ese momento quince lechuzas llegaron rápidamente por las ventanas del gran comedor y ante la vista impresionante de todos se dirigieron a Harry. Harry al tomar las quince se dio cuenta inmediatamente de que las lechuzas provenían de las diferentes escuelas que vendrían. El escudo simbólico de cada escuela estaba impreso en el frente de la carta. -¿Son las solicitudes?... -Harry sólo preguntó, ojeó cada carta y se sorprendió de que escuelas que ni siquiera conocían vendrían al torneo. -Sí Harry, cada una de esas cartas son las opiniones y demás decretos que dieron las escuelas seleccionadas para este torneo. -Bien, esto se pone cada vez mejor -Harry sonrió. -Supongo que estarás en el torneo, ¿verdad? -McGonagall estaba emocionada. Harry sonrió tristemente. -No lo creo profesora. Creo que el mundo mágico entero ya se a enterado de que mi poder sobrepasa límites inexplicables y pues esto será una gran ventaja para mí, creo que sólo participaré en el torneo de quidditch. Dumbledore puso cara decepcionada, pero sabía bien que Harry tenía razón sobre sus poderes. -De todas formas Potter, espero que ganes ese trofeo para Hogwarts -dijo McGonagall con ganas de abrazarlo. -Haré lo posible profesora -Harry suspiró, y un leve sonido de sus tripas lo incomodaron, pues ya tenia hambre-. Por cierto ¿A que hora daremos las indicaciones? -A las nueve de la noche Harry, la cena se servirá después de los anuncios del profesorado -respondió Rufus. -Muy bien, ¿hay algo mas que debamos tratar? -Sí, tenemos que indicar las medidas de seguridad y de alertar a todos sobre posibles atentados de parte de los mortífagos o el propio Voldemort. -Reforzaré los sellos de magia en caso de que se detecte algún caso o anomalía de magia oscura. Los hechizos serán más potentes y solo personas identificadas con la magia que hay en el castillo podrán entrar sin necesidad de algo intencionado. Solo bloqueará a aquellos a quienes se detecte un aura maligna. -Muy bien, entonces está todo decidido… Minerva, dile a todos los jefes de las casas que digan a sus casa que todos deben estar presente antes de las nueve de la noche en este lugar para dar la ceremonia de bienvenida. -Bueno, me retiro, mi estomago me pide que lo alimente y debo obedecerle -Harry soltó una carcajada sonora que extrañó a todos. Incluso Dumbledore y Rufus carcajearon con él. Minerva los miró como locos y susurró ¡Hombres!. Harry bajó de las escaleras que daban a la mesa de los profesores, caminó unos metros hacia la mesa donde se pondría a desayunar. Al llegar se sentó junto a Ginny quien le dio un tierno beso de buenos días. -¿Qué tanto discutías con Dumbledore y el ministro? Harry se sirvió un poco de esto y un poco de aquello. -… nada importante, bueno, sí es importante. Estábamos discutiendo sobre quien sería el nuevo profesor de artes oscuras y de la seguridad de castillo, además del torneo que se llevará a cabo en un mes. -¿No habías dicho tú que ibas…? -Ginny casi metía la pata sino fuera por la mirada de Harry que le decía que no lo rebelara aun. Ginny cambio de tema-. ¿Torneo? -Ginny preguntó haciéndose la que no sabía nada. Los alumnos que escuchaban las palabras de Harry se acercaban más para escuchar las noticias. -Sí, un torneo en donde vendrán alrededor de quince o más escuelas para enfrentarse en diferentes competiciones con todos y ver quien es el mejor de las escuelas. -¡Suena interesante! -Seamus se repegó a Ron quien sonrió de verlo tan entusiasmado. -¿Podremos inscribirnos todos? -Preguntó una niña que nadie conocía. -No lo sé, esas indicaciones se darán a las nueve de la noche, por lo que todos los alumnos deben estar en el gran comedor a esa hora, si no, no escucharan las indicaciones que les daré. -¿Tú darás las indicaciones? -Preguntó Hermione. -Sí, no es mucho, pero me dijeron que las diera y pues no es molestia. Harry ya no habló más, dejó que todos comentaran sobre lo que podría pasar ese año y aun mas con el torneo que se llevaría acabo dentro de un mes. Harry seguía comiendo, su rapidez y la cantidad de comida ya habían asombrado a Ginny quien lo miraba incrédula. -Sé que tenias hambre, corazón -Ginny le pasaba otro plato lleno de comida. -Es que con eso de revivir a Dumbledore y la expulsión de mi poder me desgasté mucho y pues me ha dado mucha hambre. Pasaron treinta minutos y Harry se encontraba ya sentado pero sin comer, incluso Dumbledore que lo veía desde su asiento en la mesa de profesores se sorprendió al ver los platos que se apilaban frente a Harry. -Será mejor que se tomen el día para sus actividades restantes. Pueden hacer lo que quieran, visitar Hogsmeade y los alrededores, no se alejen mucho y no entren al bosque prohibido aun -Harry les decía a todos-. Informen a todos sus amigos, me parece que sus jefes de casa les dirán las mismas instrucciones. Harry y Ginny salieron del Gran Comedor y se internaron en los pasillos del castillo. Salieron a los terrenos para ver el nublado día que se alzaba ante ellos. -Sabes Ginny, la primera vez que pisé este lugar me dio miedo al ver que enormes misterios se encontraban tras esos muros tan fuertes. Todo lo que he vivido has sido dentro de esas paredes. Ginny observó como el resplandor en los ojos de Harry se hacia pausado y melancólico. -¿Algo te preocupa, Harry? -No lo sé Ginny, siento que algo malo va a suceder. -¿A qué te refieres? -A muchas cosas en general. Creo que aunque yo haya puesto los hechizos y demás candados mágicas a este lugar siento que Voldemort puede entrar con facilidad, además me intriga mucho ese guerrero misterioso. -¿En que forma? -En que eran iguales sus ojos a los míos, pude notar cierto parentesco en mí de ese guerrero desconocido. Ginny se giró con algo de miedo en su rostro. -Pero Harry… Eso no puede ser posible… ¿O sí? Harry suspiró. -No sé si sea imposible, pero algo raro está sucediendo en las filas de Voldemort -Harry se puso a pensar-, pero Heero Yuy no querrá unirse a mí. -¿Por que no vas y lo consultas? -Lo encontré ayer cuando fui a revisar el lugar en donde se construirá el nuevo cuartel, y sus palabras fueron claras y frías. "No me ayudaría en esta guerra" -¿Cómo? -Sí, lo que escuchaste. Creo que Heero Yuy, el líder vampírico no nos ayudará en esta guerra. -¡Pero Voldemort podría ofrecerle más a cambio y estaría de su lado! -Ginny trató de hacer entrar en razón a Harry. Harry lo meditó unos momentos, no se había puesto a pensar en eso. -Tienes razón Ginny, creo que tendré que hacer un esfuerzo más para poder ganarme la lealtad de Heero y sus seguidores. -Yo siempre tengo la razón, no se que harías sin mí -Ginny puso cara de niña ganadora y sonrió con picardía a un Harry que la veía cuestionándose. -… yo sí sé que estuviera haciendo si no te tuviera -Ginny frunció el ceño y miró a Harry-. Estaría revolcándome con Cho o con Romilda y estuviera de don Juan por todo el colegio como si nada me importara. Ginny abrió la boca furiosa. Harry empezó carcajearse ante la mirada furiosa de Ginny quien sentía ganas de golpearlo y luego curarlo a besos. -¡Esa me la vas a pagar, Potter! -Ginny gritó tan fuerte que llamó la atención de sus amigos y los demás estudiantes, personas fuera del colegio y profesores que se encontraban en los terrenos. -¡Sólo si me atrapas, querida! -Harry empezó a correr desesperadamente pues Ginny parecía un león tras su presa y lo mejor era que Harry era la presa. Ginny seguía correteando a Harry y cuando estuvo a punto de alcanzarlo Harry se impulsó en una roca y salió volando hacia el cielo, empezó a dar vueltas en señal de burla hacia Ginny. -¡Baja inmediatamente Potter o verás! -Ginny lo amenazó y maldijo por no saber volar como su novio. -¿Por qué mejor no vienes tú? -Harry se dirigió hacia ella con una velocidad increíble y ante la mirada aterrorizada de Ginny que sintió como Harry la tomaba de la cintura y la elevaba junto a él para perderse en las nubes. -¡Harry! -Ginny se apretaba al cuerpo de Harry, pues su miedo a las alturas era visiblemente notorio. -No te preocupes, Ginny -Harry seguía volando ante el cielo nublado. Ginny ya se había tranquilizado, ahora volaba con Harry tranquilamente. Se perdieron por el cielo para tener un rato a solas, pues hacia unos días que ya no lo hacían, necesitaban decirse cuanto se amaban. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**En la tierra, o mejor dicho en los terrenos del castillo, todos observaban el punto por donde Harry había desaparecido con su prometida. Los estudiantes estaban asombrados de que Harry pudiera hacer eso. Dean estaba muerto de celos y planeo cobrárselas para hacer sufrir a Harry y a esa estúpida Weasley por dejarlo por ese infeliz.

-Vaya que Harry sí sabe volar -Ron veía maravillado el cielo. -Es increíble todo lo que ese muchacho sabe hacer -comentó la profesora Sprout quien llegaba con madame Pomfrey. -Pues siempre ha sido Harry, no creo que eso cambie -Hermione sentía una calida opresión en el pecho, fruto de la amistad con Harry y con Ron; ahora su novio. -Sí, es verdad, digno de un corazón puro Harry sabrá como utilizarlo -Luna sonrió y se abrazó a Neville. Se apartaron de los demás y se fueron a explorar los invernaderos. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**En la fortaleza de Lord Voldemort, el mismo señor tenebroso torturaba a Draco Malfoy ante la vista aterradora de su madre y la de alegría de su padre.

-¡Explícame esto, Malfoy! -Voldemort lanzó el diario El Profeta en la cara de Draco quien con dolor en un ojo por el golpe del diario. En el se rezaba lo siguiente…:

MISTERIOSO REGRESO DE DUMBLEDORE. HARRY POTTER EL NIÑO QUE VIVIÓ HACE GALA DE SUS PODERES. Hace apenas un día que en el esperado regreso de los estudiantes al colegio Hogwarts de magia y hechicería hicieran de su presencia para asistir a un nuevo curso a pesar del ataque de los mortífagos y de la muerte de un gran profesor; Albus Dumbledore.

Pero la historia no acaba allí, el joven llamado como El elegido; Harry Potter. Hizo gala de unas habilidades sorprendentes en las cuales se pudo presenciar con gran entusiasmo el renacer del profesor Dumbledore que dio indicaciones de su alumno predilecto.

Además de eso el joven Harry pudo hacer una agilidad de magia sorprendente al poder hacer lo que ningún otro mago en la historia ha podido, Volar por los aires sin ningún percance…

Draco dejó de leer y miró a Voldemort con suspicacia.

-Pero mi lord, esto yo ya se lo había explicado, le dije que Potter había regresado a la vida a Dumbledore… Lucius y Narcisa se miraron sorprendidos y quisieron decir algo ante eso pero no pudieron pues la voz enojada de lord Voldemort se escuchó por todo el cuarto. -¡NO ME REFIERO A ESO ESTÚPIDO IMBÉCIL! -Voldemort respiró enfadado-. ¡ME REFERÍA A QUE ME EXPLIQUES CÓMO ESE MALDITO MOCOSO DEL DEMONIO PUEDE VOLAR CUANDO NADIE LO HA LOGRADO ANTES! Draco frunció el ceño desconcertado. -¡Pero señor, ¿cómo espera que yo le diga eso si ni siquiera sé cómo lo ha logrado?! -Draco trató de defenderse en palabras. Un grito desgarrador se escuchó y a los pocos segundos Draco se encontraba retorciéndose de dolor en el suelo por los múltiples cruciatus que le había mandado Voldemort. -Quizás sea un truco barato mi señor -dijo Lucius para detener el sufrimiento de su hijo. -¡No seas estúpido tú también, Lucius, no es ningún truco, ese muchacho a superado los poderes delimitantes de la línea mágica! -Voldemort estaba furioso. Tal vez pueda igualar ese poder… Pensó. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Las siete de la tarda ya había dado y Harry y Ginny regresaban al colegio para cambiar sus ropas por los uniformes correspondientes. Ginny se veía hermosa con su falda y eso provocó una reacción de hormonas en Harry que era muy normal a esa edad.

-¡Grr! -Harry emitió un sonido raro ante la mirada sonrosada de Ginny-. Nada más por que no podemos a horita sino ya estuvieras en la cama con este galanazo -dijo Harry muy ególatra. -Pues es para a que termine la ceremonia de bienvenida y veras que tu serás el que caerá ante mis pies. -Será ante tu cuerpo amada mía -Harry se acercó a ella y la abrazó para besarla y bajar sus manos hasta los glúteos de Ginny quien gimió de placer y se abalanzó contra Harry quien la sostuvo con sus brazos. Ginny había enredado sus pies en la cintura de Harry quien sonreía mientras la besaba y le metía la mano por debajo de la falda. -¡Oh, Harry! -Exclamó Ginny excitada por lo que hacía Harry. En eso la puerta del retrato de la dama gorda se abrió y Harry y Ginny se separaron en cuestión de microsegundos. Todos los estudiantes iban entrando, junto a ellos, Neville, Ron y Hermione quienes al mirarlos se quedaron viéndolos sospechosamente. Harry abrazó a su novia para disimular y la besó tiernamente. -¡Vaya, que bueno que no nos vieron! -Dijo Harry cerca de la oreja de Ginny quien se estremeció por el roce de los labios de Harry con su oreja-. ¡Te imaginas que nos hubieran dicho?... -¡Voy a matar a esos desgraciados! -Dijo Ginny furiosa-. ¿Cómo se atreven a entrar cuando estoy a pleno goce contigo?... -Ginny lo abrazó mas fuerte. -Ya, tranquila corazón, falta poco para que estemos juntos -Harry la miró a los ojos-. ¿Puedes esperar? A pesar de las palabras que Harry daba su rostro mostraba impaciencia y desesperación por estar a solas con Ginny. Ginny asintió también desesperada por las reacciones que le provocaban su cuerpo al exigir sentir a Harry dentro de ella y poder tenerlo para ella solita. Hermione se acercó a ellos. -Son las ocho en punto, falta una hora para dar inicio a la ceremonia. ¿Nos reuniremos en algún lugar, Harry? -Hermione notó cierta tensión en Harry y no era debido a cosas del profesorado o con relación al colegio. -Pues… -Harry vaciló-… nos vemos en al entrada del Gran Comedor, a las diez para las nueve. -Bien, allí los veremos. Harry condujo a Ginny a través del retrato de la dama gorda y se escabulleron por un pasadizo que Harry conocía desde hacia unos meses mientras trataba de evitar la muchedumbre de gente que quería su autógrafo. Ginny al principio no sabia el porque de la reacción de Harry, pero después entendió por que iban tan a prisa. Al llegar a una parte en la que nadie los podría ver pues la razón era que nadie conocía el pasillo y la segunda era que si alguien lo llegaba a descubrir pasarían inadvertidos pues se habían metido a una abertura en donde cabían al menos siete personas pero que estaba muy oculta. Harry con su mano literalmente apareció una cama iluminada por velas que colgaban mágicamente en el aire. Levantó un muro de piedra sobre la rendija y llevó a Ginny hasta la cama quien estaba ansiosa y abrazó a Harry por el cuello cuando la depositó en la cama. -Prométeme que estaremos sólo nosotros dos en los cuartos que te darán como profesor. -No pienso dejar entrar a nadie Ginny… Harry levantó la falda de Ginny y empezó a acariciar la parte trasera de Ginny quien empezaba a gemir de placer profundo al sentir el tacto de Harry rozando su piel. Sin más que decir Ginny quito en un santiamén la ropa superior de Harry dejando a la vista su cuerpo marcado y bien formado con alguna que otra cicatriz (producto de sus batallas y equivocaciones). Empezó a acariciar el abdomen de Harry que al contacto con las manos suaves y frágiles de Ginny sentía una erección producto del rose de la pierna de Ginny. Dieron las ocho cuarenta, solo faltaban diez minutos para la hora acordada en al que se verían con sus amigos. Aunque Harry y Ginny no habían tenido una relación sexual allí habían jugado sin la mayor parte de sus ropas. Para decirlo mejor habían quedado con su ropa interior. -Ya es hora -dijo Harry molesto, pues el tiempo se les había pasado muy rápido. -¡Demonios! -Ginny lo besó apasionadamente-. Será mejor que te apures a dar el discurso, pues no estaré dispuesta a esperar toda la noche, Potter. ¿Entendido? Harry rozó sus labios con los de ella. -Sus órdenes son claras y explicitas mi Lady. No tardaremos en preparar y decir todo lo que se tiene que decir hoy -Harry la abrazó y le indicó que era momento de ponerse las ropas. Mientras se ponían las ropas Ginny dijo: -No sería mala idea conseguir un lugar así, o por lo menos dormir en un lugar así. Harry miró el lugar y sonrió al ver que Ginny tenia razón. -Puede que tengas razón amor, pero creo yo que el cuarto que tendremos será mas grande y espacioso para ambos. -¡Sí! -En eso a Ginny se le ocurrió una idea y sonrió felizmente. -¿Qué? -Preguntó Harry curioso. -Nada… bueno, acabo de tener una idea sensacional, pero no te la diré hasta al rato. Harry se quedó intrigado, pero decidió esperar para lo sorpresa que le daría su amada pelirroja sensual. Ambos se terminaron de vestir. -Sujétate -dijo Harry. Ginny obedeció. Segundos después los dos se encontraban en un pasillo desierto que daba al gran comedor. Faltaban dos minutos para la hora acordada, así que empezaron a correr. Al llegar vieron el tumulto de gente que se abría paso para llegar a las mesas del gran comedor, que ahora se repartían en muchas y en diferente orden. Nadie entendía que pasaba pero la noticia se daría a conocer mas adelante. -¡Harry, Ginny! -Luna fue la que llamó. La pareja logró localizar a sus cuatro compañeros y a sus familiares que estaban en la escalera. Se dirigieron hacia ellos. -¿En dónde estaban? -Preguntó Molly sospechosamente. Los dos vacilaron en decir algo. -Estábamos recorriendo los pasillos que dan al cementerio del castillo -Harry sólo soltó la frase. Pronto se dio cuenta de su error. -¡¿CONOCEN EL CEMENTERIO?! -Gritaron todos a la vez. Incluso Ginny puso cara de perplejidad, pero logró ocultarla antes de que la descubrieran. -¡Pues claro! -Dijo Harry tranquilizando a Ginny cuando la abrazó-. Luego lo verán si quieren, por ahora deben entrar en el Gran Comendor -terminó de decir Harry respirando tranquilamente. -¿No entrarás con nosotros? -Preguntó Ginny perpleja. -Lamento informarles que no, tengo que arreglar unos asuntos con el ministro y con alguno de los profesores -se excusó Harry. -¿Tardarás mucho? -Volvió a preguntar Ginny por que Harry no entraría con ella. -No lo creo, entraré en unos minutos. Apártame un lugar, cielo, ¿sí? -Harry le besó la mano y Arthur y Molly, los padres de Ginny no pudieron estar más felices al ver que su hija irradiaba amor tan fuerte al tener a Harry cerca de ella. -¿Cerca de mí? -Ginny lo miró coquetamente. -Claro… Los dos se besaron. Para evitar mirarlo  provocar una escena incomoda, los demás, amigos, familiares, etc. Empezaron a caminar hacia la gran puerta de madera que daba al Gran Comedor que esta vez seguía súper grande a comparación de otros años. -Ve… -Dijo Harry dándole un leve pellizquito en la parte trasera atractiva de Ginny. Ginny se giró y lo miró con enojo fingido. -Vás a ver más tarde Potter -dijo Ginny telepáticamente. Cosa que sorprendió a Harry. -Espero que cumpla con su palabra señorita Weasley -Harry se giró y empezó a subir las escaleras que daban al pasillo que conectaba al despacho del profesor Dumbledore. Harry sintió un leve piquete en su parte trasera y vio que Ginny lo abrazaba, se acercó a su oído y susurró: -Cumpliré mi palabra señor Potter -Ginny alcanzó a sus amigos y familiares para entrar en el Gran Comedor. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Harry llegó hasta el frente de la gárgola que custodiaba la entrada al despacho del director, sin que hiciera o dijera nada la gárgola se apartó para dejar paso a Harry quien subió por las escaleras y llegó a las puerta de madera. Tocó tres veces.

-¡Adelante! -Dijo la voz de bienvenida de Dumbledore. Harry abrió la puerta y se encontró con los profesores , el ministro y uno que otro auror. -Buenas noches a todos -saludó Harry amablemente. -Buenos días señor Potter -contestaron todos los reunidos al unísono. -Pasa Harry, toma asiento. -Sí, gracias… Los profesores volvieron al tema que estaban hablando antes de la interrupción de Harry. -Bueno profesor Dumbledore, como verá, si Snape -McGonagall miró sonriente a Snape- toma el cargo de profesor de pociones Slughorn se quedará más bajo de lo normal. Harry intervino. -No planeo que Snape sea maestro de pociones este año -Harry llamó la atención de todos, incluso de Snape quien se quedó serio-. Snape será profesor de defensa contra las artes oscuras cuando yo no pueda asistir a las clases como profesor. Si el quiere ayudar como profesor de Pociones y el profesor Slughorn está de acuerdo yo accederé a su petición. -Por mí no hay problema -dijo Horace sonriente y comiendo un pedazo de piña confitada. -Me gustaría ayudar también como profesor de pociones, Harry. Me he instruido mucho tiempo en esa materia y creo que seria justo ayudar. -Bien, ese tema está decidido -comentó Dumbledore sonriente. -Bueno por otro lado, ¿daremos las presentaciones? -dijo Harry preguntando confusamente. -Sí, pero tú entraras cuando yo mencione tú nombre al presentarte. Harry se acordó de algo que no había pensado. -Por cierto, pienso mencionar dos nombres que podrán ayudar también en las clases de artes oscuras. -¿Quiénes? -Preguntó la profesora Sprout curiosa. -Lo diré cuando estemos en el Gran Comedor. -Bueno, eso es todo, tenemos que darnos prisa, la hora ya es… -Dumbledore se levantó de su asiento, al mismo tiempo todos salían por la puerta de madera para dirigirse al Gran Comedor. Harry por su parte, tomó otro rumbo el cual lo llevaría a la puerta por donde salían los profesores al terminar la cena. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**En el gran comedor reinaba la euforia, los murmullos y las conversaciones que cada alumno mantenía con sus similares, y aunque esta vez las mesas eran muchas y cabían en cada una alrededor de veinte personas, nadie quiso compartir mesa con alguna otra casas (bueno, nada más los que pertenecían a la casa Slytherin eran por razones de odio). Los demás no estaban dispersos por miedo a regaños de los profesores. Pansy Parkinson era la única chica de Slytherin que estaba sentada en la mesa del grupo de Ginny y los amigos de Harry. Los Slytherin la miraban con odio y rencor y le mandaban advertencias sobre lo que le esperaba mas adelante. Hermione la tranquilizó dándole unas palmaditas en la espalda y sonriéndole sinceramente.

-¿Dónde están los profesores? -Preguntó Ron impaciente, pues ya tenía hambre. -No lo sé, a mí también se me hace raro -contestó Sirius viendo ambas puertas. -¡Miren! -Gritó un alumno de Hufflepuff señalando a la puerta trasera donde los profesores iban entrando en fila y se disponían a sentarse, cada uno en su debido lugar correspondiente. Ginny buscó a Harry con la mirada pero no lo encontró por ningún lado. Dumbledore que iba al último de los profesores no fue hacia su asiento sino que se dirigió al centro de la mesa en donde una especie de recinto se hallaba adornada con maderas finas. -Sean bienvenidos a un año más en Hogwarts -la voz de Dumbledore solicitaba silencio-. Como ya saben este año será de grandes expectativas y de grandes eventos para todos, incluso de grandes peligros que nos amenazan, pero este año no daré yo las explicaciones, las dará su nuevo maestro de defensa contra las artes oscuras. Denle la bienvenida a Harry Potter, su nuevo profesor. El silencio reinó ante la mirada de todos los alumnos sorprendidos que veían entrar a Harry por la puerta de madera atrás de la mesa del profesorado. Segundos después todo el salón se llenó de aplausos y alegorías a Harry (todos excepto algunos Slytherin que sentían rencor hacia Harry y sus amigos). Los aplausos y gritos de felicidad duraron a lo menos cinco minutos, cinco minutos que Harry aprovechó para mandar besos en el aire a Ginny. Las mujeres pensaban que a todas se los mandaba por lo que algunas se derretían y otras como Chang y Vane se planeaban conquistarlo por los medios más seductores. Los aplausos cesaron y Harry reverencio en agradecimiento. -Un gusto enorme es el poder compartir este momento con todos ustedes, agradezco eternamente los profesores y al ministro de magia que me hayan concedido el permiso para ser su nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras. También quiero tener el honor de presentarle a su nuevo maestro en pociones y que impartirá la materia que daré yo. El profesor Severus Snape  -Harry suspiró y se dedicó a mirar a su alrededor, para su sorpresa todos aplaudieron nuevamente-. Además, tengo una petición para dos de mis amigos muy queridos, uno e ellos fue profesor de la materia que impartiré hace unos tres o cuatro años (dependiendo el modo en que lo vean) y el otro es mi padrino. Por favor Sirius, Remus, aceptarían ocupar el puesto cuando no pueda yo ni Severus -Harry sonrió cuando los dos amigos levantaron las manos en señal de apoyo. Harry se detuvo un momento al hablar-.  He visto rostros nuevos en estos momentos, niños que en su rostro se ve el miedo de ingresar a este colegio y otras caras familiares de jovencitas que están dispuestas a entregar todo por salir adelante-. Harry miró detenidamente a Katherine quien levantó la mano para saludarlo. Muchos rieron de la escena tierna que se daba-. Pero creo que mientras estemos todos unidos podremos salir adelante para lograr un futuro mejor. Hace alrededor de dos años, la gente me consideraba un loco y un demente, y no solo a mi, al profesor Dumbledore también lo tacharon de demente y de un mentiroso mediocre por decir que Lord Voldemort había regresado después de años de ausencia -Los estudiantes agacharon la cabeza apenadamente, pues muchos habían juzgado a Harry mal-. Pusieron incluso a una incompetente maestra que no era mas que una estúpida y sucia arpía, su nombre era Dolores Umbridge. Todos la reconocerán por sus estrictas reglar. Gracias a dios recibió su castigo por los errores que cometió -Harry levantó la vista-. Pero bien, esta noche hemos dado un nuevo paso a las cosas que darán trascendencia a los hechos del castillo. Como verán un torneo de magos se llevará acabo en los terrenos de Hogwarts todo el año, varias escuelas del mundo entero vendrán para mostrar sus habilidades mágicas y físicas para ganar el trofeo de mayor gratitud que hay en torneos. Este torneo se llevará acabo dentro de un mes, cuando las demás escuelas se presenten en los terrenos para la ceremonia inaugural. Así que con el más sentido pésame me resta informarles que los estudiantes menores de dieciséis años no podrán participar -los abucheos de la gente se escucharon y Harry rompió en carcajadas. Todos se quedaron frunciendo el ceño cuando lo vieron-. ¿Qué tiene que hacer uno aquí para que la gente se ría? -Harry los miró frunciendo el ceño-. ¡Pues claro que podrán participar todos los alumnos que quieran, habrán rondas de torneos y se elegirán a los mejores (dependiendo el numero de estudiantes que traigan las otras escuelas). Les deseo suerte en el torneo y les comunico que no solo de batallas se llevara el torneo sino que de Quidditch y demás actividades mágicas. ¡Así que preparen a sus equipos y a ganar esa copa por el honor de Hogwarts! -La gente estalló en aplausos.

La puerta de madera se abrió y la profesora McGonagall entró, nadie se dio cuenta de cuando salió. La profesora y jefe de la casa de Gryffindor miró significativamente el banco que Harry apareció con el sombrero remendado tan conocido por los alumnos. Los alumnos de nuevo ingreso empezaron a apartarse de las mesas y empezaron a caminar por entre las mesas para llegar a formarse a unos dos metros del banco de madera.

El sombrero seleccionador empezó a moverse y ante la mirada de miedo de muchos de los niños nuevos empezó a cantar…:

He llevado mi vida tras estas paredes… Son muchos ya los años  en que he servido con un solo propósito: "Elegir la casa de quien me porta en su cabeza." Varias hazañas he presenciado, incluso la espada de Godric de mí han sacado… Pero hoy amigos míos, he de contarles una historia: Hace ya más de mil años que fui creado; Por muchos años fui el protector  del pelo café claro de Gryffindor… Hasta que un día cuatro magos  de gran astucia y valor decidieron hacer algo de gran precedencia. "¡Sobre este lugar tan hermoso  construiremos un santuario de enseñanzas! Un lugar en donde la gente  aprenda el valor de la magia." Al principio todo era en maravilla Pues los cuatro fundadores  jamás pensaron que se separarían. ¿Cuándo encontrar a una pareja  de amigos tan unidos como  Gryffindor y Slytherin? ¡Sólo podía darse en otra pareja…!  ¡Hufflepuff y Ravenclaw! Las cosas nunca fueron cordiales para todos los magos, pues había ciertas preferencias hacia cada mago que pisaba el castillo. ¿Cómo pudieron haberse perdido  tan valiosas amistades? Yo estuve por desgracia allí… Una historia triste he de contarles,  pues los magos empezaron a dividirse  por las opiniones de los cuatro grandes…: Gryffindor siempre dijo: "Sólo a los más valientes y a los que hayan logrado grandes hazañas  podremos enseñarles el gran valor de la magia."; Slytherin sólo aceptaba a los magos que provenían de linajes puros y castos pues creía que la magia no debía desperdiciarse en cualquiera.; Ravenclaw sólo aceptaría a todos  aquellos que tuvieran capacidad de inteligencia dotada.; La pobre Hufflepuff enseñaría a todos por igual, pues ella no trataría  a nadie con preferencia. De este modo los fundadores  permanecieron distanciados  por sus respectivas casas, pero su sincera amistad  seguía unida por fuerzas extrañas. Pasó el tiempo y las discordias empezaron a florecer, las pelas se provocaban  a cada momento por los cuatro líderes supremos. Hasta que un día, de tanto que Slytherin  no pudo conseguir sus propósitos  partió, un día lluvioso para no volver jamás. Y aunque las peleas dejaron de provocarse,  el castillo muy triste se quedó. Aún hoy las peleas que dejaron raíces  nuestros cuatro fundadores  siguen manteniendo el caos entre todos, y aunque en mis manos  está su destino  es una tarea tan desagradable  de cumplir, pues soy yo  quien decide a que casa enviarlos.  No hay nada en su mente que me puedan ocultar. Pues ya sea con Slytherin, Gryffindor, Hufflepuff o Ravenclaw he de enviarlos sin poder dar marcha atrás. Un consejo al final de mi historia yo les doy…: ¡Manténganse juntos y sobrevivirán a esta terrible y cruel guerra que domina nuestros peores temores! ¡El arma más poderosa de los humanos  es la amista y el amor! ¡El heredero ha llegado ya…! ¡Por mil años su llegada ha sido esperada, y el linaje de los reyes ha sido completado, pues una heredera de fundadores también ha aparecido! Así que yo les digo: ¡No importa en que casa queden, la amistad puede sobrepasar  las cosas más oscuras de nuestros corazones! ¡Acérquense a mi compañeros, pues yo soy el sombrero del destino!

Al termino de la canción todos los alumnos y algunos profesores se quedaron maravillados pues sabían muy bien que las palabras del Sombrero seleccionador era muy sabías para las circunstancias que se daban.

La profesora McGonagall iba nombrando a cada nuevo estudiante, estaban muy repartidos, hasta ahora ya iban siete para Gryffindor, ocho para Hufflepuff, seis para Ravenclaw y siete para Slytherin.

-¡Katherine Valiste! -Dijo la profesora. Harry y Alecto miraban a Katherine fijamente. Todos los que sabían que ella era la heredera de Ravenclaw pensaban que precisamente a esa casa iba a quedar. Katherine avanzó con paso decidido, se sentó en el banco de madera y el sombrero seleccionador empezó a analizarla… -¡Pero miren que sorpresa! Tenemos a una linda jovencita que tiene mucho que decir. En tu sangre corre la de Rowena Ravenclaw, su heredera, su última heredera. Tienes buen corazón Kathy pero no perteneces a la casa de Ravenclaw tú debes estar con los de tu clase y de tu compañía, eres valiente y audaz… ¡GRYFFINDOR! La casa de Gryffindor estalló en aplausos cuando Katherine fue nombrada, incluso Harry que estaba totalmente despistado aplaudió con muchas ganas, pues su hermanita había quedado en su casa. La selección siguió y al final todas las casas quedaron con diez alumnos nuevos. Harry volvió a ponerse en el frente. -Ahora que ya todo esta hecho quisiera decir unas últimas palabras -Harry tomó aire-. Este castillo estará vigilado día y noche por aurores del ministerio que rondaran a ciertas horas del día y de la noche, incluso yo seré uno de los que estén vigilando. Los centauros, sirenas, licántropos y acromantulas se han ofrecido para vigilar los terrenos a todas horas, así que para su seguridad les recomiendo no entrar en el bosque prohibido más de un kilómetro. Si los alumnos andan a horas de alta noche por los corredores se notificará un castigo con su jefe de casa y perderán puntos para desventaja de la casa a la que estén ligados. Si algún estudiante llega a ver algo sospechoso en los pasillos, o fuera del castillo, por favor comuníqueselo a un profesor. Ahora, la noticia más importante es, que ahora que he cumplido mi mayoría de edad puedo disponer del colegio pues es en su totalidad mío, pero solo pediré una cosa. No quiero que ningún alumno ofenda a otro por ser de sangre diferente. Si llegó a escuchar a alguien insultar de esa manera -miró duramente a los de Slytherin-, serán expulsados del colegio sin posibilidad de volver a ingresar. Por cierto, habrá varios clubes de magia en los cuales se podrán entrenar a todos aquellos que quieran entrar al torneo, no es obligatorio pero sería una buena forma de poder tener mas posibilidades de ganar. Esos anuncios se colocaran en al semana en sus respectivas salas comunes. Ahora ya hemos pasado mucho tiempo hablando y sus caras demuestran una hambre feroz, así que, ¡a comer! -Harry extendió las manos y la comida a pareció en un santiamén. Harry caminó hasta la mesa del profesorado. -Muy buen discurso, Harry, estuvo excelente -lo apremió Dumbledore sonriente. -Muchas gracias profesor, ahora si me disculpan, mi novia y amigos me esperan, -¡Buen provecho, Harry! -Igualmente profesores. Harry bajó las escaleras y recibió otra oleada de aplausos mientras se dirigía hacia la mesa en donde su prometida; Ginny, lo recibía con un gratificante beso ante la mirada de odio de Cho y de Romilda, incluso de otras mujeres. -¡Felicidades Harry, estuvo excelente tu discurso! -Dijo Pansy sonriente. -Muchas gracias, me puse nervioso al principio, ya no sabía cómo continuar -contestó Harry agradeciendo y empezando a comer. -¡Vaya, está delicioso! -dijo Ron con la boca llena de comida. -¡Cierra la boca ,Ron! -Chilló Hermione molesta. Todos rompieron a reír cuando Ron se atragantó. La noche pasó y todos los alumnos se empezaron a retirar. Harry que ya sabía la nueva ubicación de su cuarto privado y claro era, estaba oculto detrás del aula de defensa contra las artes oscuras. Los bueno era que nadie podía entrar salvo que Harry o Ginny los dejaran. Harry y ginny no tardaron mucho en llegar a su dormitorio, se quitaron la ropa y como si jamás lo hubieran hecho, hicieron el amor, se amaban tanto que el colegio pudo sentirlo.

"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"

»»!En el próximo capítulo!:««

»»"… Ron y Hermione se encontraban caminando hacia el aula de pociones en las mazmorras, el profesor para sexto y séptimo sería Severus Snape y para los años menores seria el profesor Horace Slughorn.

En el camino, las chicas de Slytherin reían y miraban la parte trasera atractiva de Harry suspirando, aunque su parte trasera no se veía pues la capa ondeaba y no dejaba ver, pero la imaginación de las chicas era grande.

Harry divagó por los pasillos, pensando, buscando la manera en cómo poder encontrar los horrocruxes que le faltaban. Sería difícil y más acercarse a Nagini, pues sabía que Voldemort siempre andaba con ella."««