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Historia 32529 — capítulo 1
Un caluroso día de verano, apenas había terminado la temporada escolar y ya todas las familias del lugar se habían ido de viaje, por lo que en las calles de Little Whinging no se veían niños jugando, ni adultos haciendo filas en los supermercados; a pesar de todo esto, en el numero 4 de Privet Drive, había un chico de cabello alborotado, negro azabache, ojos verde esmeralda y en la frente, una singular cicatriz en forma de rayo, estaba a unas cuantas semanas de cumplir 17 años, Harry Potter era famoso por su cicatriz, único vestigio de los eventos que lo marcarían para siempre, al llevarse esa terrible noche de Hallowen, la vida de sus padres Lily y James Potter, pues habían sido asesinados, cuando Harry solo tenia un año, por Lord Voldemort,el mago tenebroso mas temido por todos los tiempos. Al quedar huérfano, tuvo que vivir con sus tíos, que lo despreciaban por se mago.
Por otra parte, Harry estaba ansioso por salir de aquel lugar, donde por tanto tiempo lo habían maltratado, al cumplir los 17 años se iría de ahí para siempre, pues ya tenia pensado ir al Valle de Godric, donde vivieron suspadres. En ese momento, Harry se encontraba acostado en su cama mirando al techo, hacia días que no pensaba en los horrocruxes, sabia que debía buscarlos, Dumbledore le había encargado esa misión, aunque no tenia idea de donde buscarlos y necesitaba destruirlos par poder así, tener alguna posibilidad de vencer a Voldemort.
De pronto, una lechuza blanca entro volando por la ventana de la habitación, llevaba una carta en el pico, la dejo caer sobre la cama, donde Harry se levanto de un salto, "ya era hora" pensó éste, al ver de quien era la carta; se sentó en la cama y le lanzó unas chuchearías lechuciles a Hedwig que las comió agradecida, mientras Harry abría la carta…sonriendo…
Querido Harry:
*Hola, ¿qué tal estas? Todos aquí hemos estado muy ocupados con los preparativos de la boda de Bill y la "adorable" <>, por eso no hemos podido escribirte antes, según mamá, una boda es un evento muy complejo importante, y con razón, no te imaginas las cosas que hemos tenido que organiza; la comida, los vestidos, la ceremonia, las invitaciones, en fin, nos tienen trabajando como elfos domésticos ("*si te oyera Hermione" pensó Harry).Bueno, Papa dice que ira a recogerte mañana como a eso de las dos de la tarde, para que le avises a tus tíos, tal vez te gustaría quedarte en la madriguera hasta el día de tu cumpleaños, así la pasaríamos todos juntos, Hermione llegara también mañana. Ahora me despido, mama quiere que ayude a <> con su vestido, hasta mañana.
Besos de Ginny, saludos de la familia Weasley.
Terminando de leer la carta, la dejo en la mesita junto a la cama dando un suspiro; Ginny, parecía muy lejano el día en que ganaron la copa de quiddich y ellos empezaron a salir juntos, extrañaba esas tardes cuando paseaban por los jardines junto al lago o simplemente se quedaban en la sala común en silencio, esos momentos junto a ella eran inolvidables. A pesar de todo esto, antes de terminar el curso, durante el funeral de Dumbledore, habían decidido, o más bien, Harry había decidido separarse de ella para su propia seguridad y desde entonces no habían tenido contacto, hasta ahora.
Un grito proveniente del piso de abajo lo saco de sus pensamientos, lo llamaban a cenar, Harry se apresuro a bajar para no poner de mal humor a su tío, ahora que dejaría aquella casa para siempre, quería hacerlo en paz. Entró en el comedor y como siempre, nadie se dio cuenta de que había alguien más en la habitación, pero no le importo, ya se había acostumbrado.
-Buenas noches.-dijo Harry entre dientes
-Ya era hora chico- dijo Tía Petunia mientras le servia leche y un poco de pan tostado-¿Qué hacías?
-Seguramente esperando que te escribieran los bichos raros- interrumpió Tío Vernon- últimamente solo hace eso-agrego dirigiéndose a su esposa mientras se servia un gran pedazo de tarta de manzana.
-En realidad sí, acaba de llegarme una carta-repuso Harry tomando su escaso desayuno-vendrán por mi mañana a las dos de la tarde y si es posible me quedare ahí todo el verano.
Sus tíos no dijeron nada, por unos instantes se miraron uno a otro, Tía Petunia fue la primera en romper el silencio.
-olvidaba que dentro de poco cumplirás los 17 años y serás mayor de edad según los tuyos-lo miro recelosa- supongo que ya no tendrás que vivir aquí ¿no?
-no se preocupen, no podré volver cuando cumpla los 17 años- dijo Harry despreocupadamente mientras recogía los platos.
-¿Y se puede saber a donde iras?- pregunto su tío, sin poder ocultar una sonrisa burlona.
-A casa de mis padres en el valle de Godric- se levanto de la mesa y camino fuera de la cocina, donde había dejado los platos- subiré a recoger mis cosas.
Y sin decir mas subió corriendo a su habitación, dejando a los Dursley perplejos.
Al día siguiente ya tenia preparado el baúl, con todas las cosas que tenia; ropa, libros, pergaminos sin usar y sus pertenencias mas preciadas: su capa, el mapa del merodeador, su saeta de fuego y aunque no tenia ningún valor, por su falta de utilidad, guardo también el guardapelo con la nota de R.A.B.Bajó temprano a desayunar, sus tíos y su primo aun no se habían despertado, en vacaciones acostumbraban levantarse tarde, por lo que Harry aprovecho para comer todo lo que quiso, ya bastante hambre había pasado en el verano. Se pasó toda la mañana en la cocina y al medio día comenzó a bajar sus cosas al recibidor. A las 2 en punto sonó el timbre, Harry casi se lanzo sobre la puerta, pero su tío, que ya estaba ahí, fue quien abrió, con temor puso la mano sobre el picaporte y lo giró; frente a el se encontraba un chico de unos 22 años de edad, pelirrojo y musculoso, saludo con cierto nerviosismo a los Dursley que estaban en el recibidor, ellos lo miraron aun con temor y Harry supo que recordaban cuando el sr. Weasley había hecho trizas su sala.
-Hola, he venido por Harry- dijo Charly, Tío Vernon no contesto, pues estaba muy ocupado intentando controlar sus nervios.- Mi padre no ha podido venir, espero que no haya problema…Hola Harry-
Harry había salido detrás de su tío, que tapaba toda la puerta y lo obligo a dejar pasar a Charly.
-Hola Charly ¿como has estado?...-se interrumpió, pues acababa de ver a otra persona un poco mas bajita que Charly, pero también pelirroja.
Ginny acababa de entrar atrás de su hermano y miraba con aprensión a los Dursley.
-Hola Harry- dijo ella dándole un beso en la mejilla mientras lo abrazaba, Harry correspondió el gesto algo cohibido, mientras notaba como Dudley no le quitaba lo ojos de encima a Ginny con una expresión nada propia de él, Ginny pareció darse cuenta, por que dijo apresuradamente: -¿Ya tienes todo listo?
-Si, ¿quieres subir a mi habitación?- dijo él captando la indirecta.
-Claro, vamos- y lo siguió escaleras arriba.
Entraron a la habitación de Harry, que era muy diferente al resto de la casa y dado que ya no regresaría ahí, la había dejado completamente vacía de todo arreglo, a excepción de la cama y la mesita de noche. Ginny se sentó en la cama y se pusieron a platicar, mientras Harry revisaba que no se le hubiera olvidado nada. Al cabo de unos minutos (platicando sobre lo histérica que se ponía Fleur con los preparativos de la boda y lo mal que la estaría pasando Charly solo con los Dursley), ambos bajaron.
Cuando llegaron al recibidor encontraron a los Dursleyy a Charlyque se miraban inquietos, al ver a los chicos, el pelirrojo pareció muy aliviado.
-¿ya estas listo?, no queda mucho tiempo- dijo consultando su reloj.
- Si, ya tengo todo…bueno-se volvió hacia los Dursley- adiós.
-Adiós- respondieron ellos con cierto nerviosismo.
Salieron a la calle, Harry volteo para ver por ultima vez la fachada del numero 4 de Privet Drive, toda su infancia, nada agradable, la había pasado allí, obligado a vivir como el estorbo de la familia. Como si fuera una película, imágenes de su infancia le pasaron en la cabeza; los humillantes regalos de navidad de Tía Marge, las maldades de su primo, todo eso parecía pertenecer a una vida pasada, después de que recibió la carta de Hogwarts, todo había cambiado al conocer la verdad de su pasado, ahora abandonaba ese lugar.
Charly iba arrastrando el baúl de Harry por la acera, mientras Harry llevaba la jaula de Hedwig en una mano y en la otra su escoba, caminaron hacia el paseo Glicinia, donde Harry había visto por primera vez a su padrino, se dirigieron hacia el oscuro callejón donde se había aparecido Sirius. Charly se volvió hacia ellos.
-Nos meteremos ahí, para que no nos vean y se aparecerán conmigo- y mirando a su hermana añadió- Tú tomaras a harry de la mano y yo te tomare a ti.
La calle estaba desierta, se pusieron en posición y se tomaron de las manos. Harry sintió cierto nerviosismo, ya que sabia que Charly había logrado pasar su examen de aparición a la segunda oportunidad y no estaba seguro de que supiera realizar la aparición conjunta, pero no tuvo tiempo de preocuparse, pues en ese momento todo se obscureció y sintió como si pasara a través de una estrecha manguera, se le corto la respiración, de repente sus pies tocaron el suelo y se tambaleo, estaba frente a La Madriguera y la Sra. Weasley salio apresuradamente de la casa y corrió hacia ellos.
-Que bien que hayan llegado- dijo la sra. Weasley-Harry querido, ¿como estas?-añadió dándole un brazo especialmente fuerte y los acompaño al interior de la casa. Entonces vieron como bajaba las escaleras una chica hermosa, con su cabello plateado ondeando tras ella, Ginny soltó un bufido que solo Harry pudo oír y murmuro "Flegg".
-"Haggy", que "sogpesa", no me "avisagon" que llegabas hoy- dijo la chica fingiendo enfado, luego sacudió su cabellera golpeando a Ginny en la cara mientras se acercaba para abrazar a Harry y le plantaba dos besos en cada mejilla, Harry muy colorado se separo de ella, para saludar a Hermione que también acababa de bajar las escaleras, como era de esperarse, se abalanzo para abrazarlo tan fuerte q casi lo derribo.
-Ho…hola-dijo este tras recuperarse de aquel apretón.
-Hola Harry-dijo ella al separarse del muchacho- ¿Cómo estas?
-Muy bien…-miro a su alrededor- ¿y Ron?
-En la cocina…-respondió ella como si fuera algo obvio.
-¡vamos a comer!-anuncio la sra. Weasley
Todos entraron a la cocina, la comida ya estaba en la mesa, había bandejas de carne asada, arenque ahumado, pastel de carne, jarras de jugo de calabaza y cerveza de mantequilla. Los hermanos Weasley ya estaban ahí, Ron lo saludo con la mano y se sentó junto a Hermione y todos empezaron a comer. Harry se había sentado entre Ginny y Hermione, ésta ultima se encontraba absorta en una conversación muy animada con Ron sobre el quiddich, algo muy raro en ella pues casi nunca hablaba de eso, sin embargo ahora lo hacia con total normalidad, Harry noto que Ron no le quitaba los ojos de encima y parecía que no prestaba demasiada atención a lo que ella le decía.
En ese momento sonó el timbre de la puerta, todos a una como si fuera una alarma, se quedaron en silencio, el señor Weasley se paro de la mesa y camino con cautela hacia la puerta de la casa, como estaba un poco alejada de la cocina no supieron quien había llamado, hasta que la señora Weasley se puso de pie rápidamente y corrió hacia la entrada de la cocina donde sorprendentemente se encontraba Percy, el tercero de los hermanos Weasley y que en esos momentos estaba siendo abrazado y besado por su madre, su padre venia detrás de el, sonriendo, le dio unas palmadas en la espalda a su hijo y se sentó mientras que con un movimiento de varita hizo aparecer una silla y un plato con estofado para Percy. Todos seguían callados sin saber que decir, hasta que para sorpresa de todos, Ron se levanto y fue a saludar a su hermano, cuando regreso a su lugar, todos siguieron platicando animadamente y el recién llegado les contó las ultimas noticias del ministerio, las desapariciones y las muertes, etc. El problema se presento cuando se tuvieron que acomodar para dormir; Ron, Harry y Bill se quedaron en el cuarto del primero, Percy y los gemelos, junto con Charly se quedaron en otro cuarto, los señores Weasley en el suyo y Ginny, Hermione y Fleur (para horror de las dos primeras) se quedaron en el cuarto de la pelirroja. Después de unos minutos de reclamos (la mayor parte de las chicas) la señora Weasley los mando a todos a la cama. Como Bill tardaba en subir, Harry y Ron aprovecharon para comentar los acontecimientos de esa tarde.
-Jamás pensé que volvería tan ponto- dijo Ron en voz baja.
-ya no poda negar que tu padre tenia razón ¿no?-respondió Harry mientras se ponía una pijama a rayas.
-si, es verdad-Ron se quedo pensativo y después de un momento pregunto-y…entonces ¿Qué paso con Ginny y tu?
Harry no se sorprendió con esa pregunta, sabia que su amigo la formularia tarde o temprano, se tomo un momento para contestar, fingiendo estar muy ocupado metiendo un brazo en la manga del pijama, sentía los ojos de Ron atentos a su reacción.
-¿no te lo dijo?-contesto fingiendo indiferencia- terminamos.
-no me quiso decir nada, ¿Por qué cortaron?, si les iba la mar de bien.
-Pues si, la verdad, yo decidí terminar, hable con ella durante el funeral de Dumbledore y acordamos quedar solo como amigos, -Ron lo miro incrédulo-no quiero que la dañen por mi culpa, es mejor para su seguridad poner distancias, si Voldemort se hubiera enterado de nuestra relación, no se que seria capaz de hacerle para atraparme.
-en eso tienes razón, pero parece que a ella no le importa- continuo Ron.
-Así es, pero en fin- repuso Harry y como quien no quiere la cosa añadió- ¿y que me dices tu de Hermione?
Ron se puso tieso y dijo con fingida despreocupación - ¿de que hablas?
-¡Vamos Ron! A mi no me engañas - Ron evito mirarlo a la cara y se puso a acomodar sus sabanas, al ver esto Harry lo tomo por los hombros y lo puso de cara a él- ¿crees que no me doy cuenta de cómo te le quedas viendo?
-No se a que te refieres- se apresuro a decir Ron, pero Harry noto como se le ponían rojas las orejas
-¿te pasan cosas con ella,verdad?-continuo Harry sin apartar la vista de el. Ron no dijo nada, tras unos momentos murmuro en voz apenas audible
-No lo se.
- ¿Cómo?
-No lo se - repitió sentándose en el colchón, al ver que Harry también se sentaba en su cama, añadió intentando que pareciera un chiste- ¡me vas a dar terapia!
-no lo creo- dijo Harry- nunca fui muy bueno en esto, Hermione siempre me ayudo, pero dimete gusta ella¿o no?
-La verdad si…pero no se si a ella le gusto yo-Ron estaba muy rojo y casi se tapaba la cara con las sabanas.
-pregúntaselo- lo animo Harry
-no es tan fácil…
-pues decídete, antes de que sea tarde…-dijo Harry mientras se subía a su cama- buenas noches
-Buenas noches- Ron se quedo pensativo, Bill entro en el cuarto y todo quedo en silencio.