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Historia 32543 — capítulo 6
"6.- En la boda… (Un sentimiento compartido)." Prefacio: …-Llegaré antes que tú hacia el destino de la fuerza maldita, Potter, y cuando lo consiga serás el primero en morir ante mí… (Lord Voldemort)
La mañana del día de la boda había dado inicio con un sol muy calido, pero el viento fresco de la mañana se hacía visible entre los pastos que estaban cubiertos por rocío fresco. Pasos de alboroto se escuchaban por toda la casa. Pues la señora Weasley estaba levantando a todos los que en ese momento estaban allí, para que ayudaran a acomodar todas las cosas que se necesitaban, la casa debía estar muy presentable y muy bien ordenada para que todos los invitados estuvieran en un ambiente calido y fresco. Para los ex amigos y enamorada de Harry, las cosas no iban tan bien que digamos, pues a ellos era lo que les había tocado en parte difícil y tediosa. Pues Hermione, Ron y Ginny tenían que trabajar junto con Gabrielle en el patio, ordenarlo y acomodar todo perfectamente sin ningún desvarío.
-Esa niña es una estúpida si cree que ya tiene a Harry en sus garras -comentó Ginny furiosa al ver como Gabrielle ponía globos blancos en un hermoso arco de hojas galardonadas en color anaranjado. -Tranquila Ginny, esta puede ser tu oportunidad para conquistar a Harry, eres más bonita que ella. -Pero Hermione, no sé como hacerlo. -Tranquila, yo te ayudaré a estar preciosa para el baile. Así que no debes preocuparte por nada. Ron por otra parte sinceramente ya se estaba cansando de la actitud de su novia y su hermana, eso le parecía realmente frustrante y las cosas con Harry no andaban bien, entrada la noche del día anterior, se había puesto a pensar que en realidad no quería perder la amistad de Harry por nada, y si eso significaba hacer de lado los caprichos de su hermana y la testarudez de su novia, no le importaba en lo absoluto. -Debo hacer algo para recuperar la amistad que tenía con Harry. -¿Dijiste algo, Ron? -No, nada, estaba hablando conmigo mismo -contestó el pelirrojo sin ninguna expresión, mientras seguía arreglando el jardín de los gnomos.
Por lo tanto, Gabrielle, se dedicaba a seguir inflando globos, pudo utilizar magia gracias a que el ministerio en ese lugar no la detectaría, y aunque debía concentrarse en el arreglo, su mente no podía dejar de pensar en Harry, quien debía llegar en algunas horas más adelante. Debía arreglarse bien, y aunque sabía que a Harry no le gustaban las apariencias, si debía estar bonita para él. Harry le había hecho la promesa de que bailaría con ella, y tal vez algo más surgiría entre ellos. Sonrió con dulzura, y esa dulzura hizo rabiar a Ginny quien sentía unos celos enormes. La luz que emanaba Gabrielle era inmensa, habían cosas que ella no sabía, pues aun era chica. Unos años menos que Harry, tal vez la gente rumorara sobre eso. ¿Pero que tienen que decir para alguien que se enamora en un sentimiento compartido? Hay personas en el mundo que pasan por lo mismo, y nadie les dice nada. ¿Por qué tendrían que decírselo a ellos? El amor sin dudarlo es la ciencia más compleja en el universo, una ciencia que nadie conoce a la perfección, pero que muchos lo conocen. Incluso, se olvidan de las tres formas de amor que hay, para quedarse estancadas en una sola, el amor de pareja… pero sin llegar al amor que devora. Unamos tan potente que devora las almas de quienes lo llevan consigo y transforma todo lo puro en una fuerza descomunal imposible de romper. Ese era el principio de un amor que sentía Gabrielle, pues por muchos meses y años estuvo pensando en Harry, desde aquel día que la sacó del lago sombrío en el Torneo de los Tres Magos. Y jamás pensó que Harry le fuera a corresponder. Pero también estaba la duda, una duda que no le permitía ver más allá en un futuro, pues estaba Ginny Weasley, quien para Gabrielle significaba un reto inmenso, pues sabía perfectamente que siempre la chica había estado enamorada de Harry y llevaba más años conociendo a Harry que ella. Y no era de fiar, ni legal a la hora de competir. Harry no era un premio por el cual luchar, y si él estaba dispuesto a irse con Ginny, ella no intervendría por que lo amaba y simplemente quería que él fuese feliz.
Fleur la veía por la ventana, sonreía con sencillez, pues sabía perfectamente que su hermana menos estaba madurando a muy temprana edad, sin duda ella nunca pasó por eso, hasta que había conocido a Bill y la comprendía perfectamente.
Gabrielle quien empezó a invocar las mesas y las sillas, fue ayudada por Ron, quien le sonrió amablemente, cosa que sorprendió a la rubia platinada.
-¿Necesitas ayuda? -Preguntó Ron acomodando las mesas. -Sí, gracias, ¿pero no se molestarán tu novia y tu hermana? -No sé… pero no importa. Sin duda alguna ya me estoy hartando de su actitud de tontas. Gabrielle sonrió modestamente. -Bueno, entonces acomodemos las cosas, si no tu madre se molestará con nosotros. -Sí… Estuvieron un rato en silencio, acomodando las cosas en donde todo estaría para servirse. Hasta que ron decidió hablar… -¿Y que ha pasado con Harry, vendrá a la boda? Gabrielle fue tomada por sorpresa ante esa pregunta pero asintió. -Sí, dijo que llegarían antes de que se oficiara la misa… -Muy bien… ¿Y como van las cosas? ¿Ya han llegado a algún acuerdo entre ustedes? Gabrielle se molestó por la pregunta, tal vez él quería averiguar algunas cosas sobre Harry y ella para su hermana. Ron al parecer entendió el mensaje, pues rápidamente se apresuró a decir algo: -No estoy preguntando para ir de chismoso con mi hermana, muy allá su problema de ella. Yo solo preguntaba, por que me he puesto a pensar mucho. Y creo que hacen una buena pareja juntos. -Bueno -se sonrojó-, lo que pasa es que aún no hemos decidido nada, precisamente hoy hablaríamos al respecto. No sé que se dé de esto, pero espero que… -¡Ron! -El grito de Hermione se escuchó detrás de ellos. Ron movió los ojos frustrados, y Gabrielle sonrió. -¿Qué pasa, Hermione? -¿Qué haces aquí? No ves que necesitamos ayuda acá. -Estaba ayudando a Gabrielle a acomodar las mesas y las sillas donde estarán los invitados, Hermione. ¿Por qué, hay algún problema con eso? -Bueno yo… -¿Qué haces aquí con ésta, Ron? -Ésta tiene su nombre, Ginevra, por si no te has enterado, me llamo Gabrielle -contestó la chica sin alterarse. -Sí, como sea… vámonos Ron, no hay que mezclarnos con este tipo de gente -habló Ginny mordazmente. Ron antes de que caminara se disculpó con Gabrielle quien solo levantó la mano en señal de que no importaba. Gabrielle siguió con sus actividades, ya era un poco tarde y necesitaba bañarse. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Eran ya algo así de las cuatro de la tarde, la boda se había atrasado una hora debido a que muchos no habían llegado a la celebración oficial. Para ese entonces, Gabrielle ya se había puesto muy hermosa, con su vestido dorado, mientras que Ginny se había puesto en un plan de no usar la misma ropa que la mocosa engreída que le quería robar a su Harry. Muchas personas iban llegando cerca de las cuatro y media, el sacerdote que oficiaría la boda mágica estaba platicando con el novio, quién se veía bastante nervioso.
Los padres de Gabrielle y Fleur habían llegado también, y estaban muy animadamente platicando con los padres de Bill, estaban tan contentos de que sus hijos se casaran y que lo pronto de conocerse había pasado en lo apresurado de las cosas…, y ahora discutían sobre cuantos hijos tendrían y que serían. Habían llegado muchos de los amigos de Bill, y primas de las Delacour, además de unas cuantas amigas que estaban ansiosas de ver a Harry Potter, cosa que puso un poco celosa a Gabrielle, quien después se rió de ello.
Profesores de ambas instituciones, Hogwarts y Beauxbatons habían llegado también, la hora de la ceremonia estaba por empezar y solo faltaban al menos unos siete u ocho minutos para que iniciara.
-¿Harry no ha llegado? -Preguntó Fleur a Gabrielle mientras estaban en la tienda de la novia. -No, aún no… no ha de tardar… espero… -Ya verás que no tardará, en pocos minutos llegará, no le perdonaré si no llega a la ceremonia. Las dos hermanas rieron. Ginny que las escuchaba estaba furiosa. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Un as de luz atravesó el lugar, la primera llamada estaba siendo dada, en tres minutos empezaría la celebración.
Gabrielle había salido junto a Ginny, estaban en la entrada del corredor adornado en pétalos de rosas de diferentes colores, Gabrielle del lado derecho y Ginny del izquierdo. Por su parte, muchos de los invitados, incluso el ministro de magia empezaban a sentarse. En esos momentos, Xenophilius Lovegood miró al cielo, hacia un día templado y se sorprendió al ver como una mota negra empezaba a acercarse rápidamente.
-¿Qué es eso? -Preguntó a Dumbledore quien iba pasando para tomar algún lugar. -¿Cuál…? -Abrió muchos los ojos, había reconocido inmediatamente al chico de pelo negro y gafas azuladas en un nuevo prototipo. Ginny observó tan detenidamente a Dumbledore y miró a muchas más personas que miraban al cielo, entre ellas los novios y sus amigos. Sonrió enormemente al ver que era Harry quien se acercaba. Gabrielle también observó y sonrió. Por fin venía. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Harry había partido faltando media hora para que iniciara la ceremonia, ya podía volar más rápido, por lo que no le había preocupado el tiempo. Ahora volaba ya directamente hacia donde estaban los invitados. Sonrió.
-Si estuvieras aquí, me regañarías por lucirme así -dijo en voz alta, refiriéndose al extraño encapuchado.
Observó como todos los integrantes de la fiesta se acercaban más para verlo. No mostró interés por nadie, solo por aquella chica de vestido dorado cuyos cabellos platinados se movían al compás de la suave brisa. Se impulsó más y al estar unos cinco metros hizo una curva y cayó en una pose única para sorprenderlos a todos. Todo había quedado en silencio, nadie se podía creer lo de volar por parte de Harry. Era asombrosamente increíble.
Harry pasó de largo, sin saludar a nadie, ni siquiera a Ginny que quería abalanzársele. Se detuvo frente a Gabrielle y sonrió. Sus ropas negras lo hacían ver muy elegante y apuesto para todas las jovencitas que habían ido a la boda. Gabrielle lo observó detenidamente, tenía unas enormes ganas de abrazarlo, pero lo haría sufrir tantito, por lo que puso una cara de enojada. Harry al darse cuenta de eso tragó saliva, bajó la cabeza lentamente, sonriendo. Gabrielle también sonrió.
-Te has tardado. -Ya me conoces. El gran Harry Potter siempre entra con gala. -Ególatra -respondió Gabrielle acercándose un paso a él. -Pero así me quieres, ¿o no? -Te equivocas. Es un poco más que eso… pero ya hablaremos de eso más tarde -y se aventó a sus brazos. Harry sonrió alegremente y la estrechó. La escena era tan tierna que los novios sonrieron con dulzura. Un tercer rayo de luz fue lanzado y todos empezaron a sentarse, sin dejar de mirar a Harry y Gabrielle quienes estaban muy abrazados. -Hablaremos más tarde, por ahora debo presentarme como dama de honor. -Sí, te ves muy hermosa, Gabrielle -dijo Harry reverenciándola. Gabrielle se sonrojó y se inclinó levemente tomando de las puntas su vestido como cual dama de la realeza fuera. El chico tomó asiento en una de las bancas del final. El inicio de la ceremonia dio paso a una silenciosa obra magistral en la que todos los presentes daban sus enormes sonrisas a los novios quienes se veían con todo el amor del mundo. Harry no se dio cuenta de cuando terminó la ceremonia, pues todo el rato se la había pasado observando a Gabrielle, que debes en cuando le lanzaba besos en el aire, cosa que a Ginny le molestaba mucho. Al fin las personas fueron entregando sus regalos a los novios que estaban en la mesa principal, junto a los padres de los recién casados y algunos otros amigos muy allegados a las familias. Fue el turno de presentar el regalo de Harry y ante la sorpresa de todos invocó un holograma que puso frente a los dos recién casados. -Bill, Fleur, muchas felicidades por esta maravillosa unión… estuve un poco distraído… pero no pueden culparme a mí. Si alguien tiene la culpa es Gabrielle… -Dijo Harry, provocando la risa de todos los que escuchaban. -¡Yo! -Gabrielle se indignó falsamente-. ¿Y por qué yo? -Preguntó. -Por estar así de linda -dijo Harry provocando que la chica se sonrojara hasta las manos. Nuevamente, todos estallaron en risas, excepto Hermione y Ginny quienes estaban furiosas. -Bueno… continuando con esto, y antes de que Gabrielle me mate por decir eso, quiero darles esto. El holograma se hizo más claro y una enorme casa apareció ante la vista de todos. Bill sabía lo que eso significaba y estaba a punto de reprochar cuando Harry lo detuvo. -Ni se te ocurra reprochar, no sé si ya tendrán una, pero esta yo se las doy a ustedes… no me ha costado nada de dinero por si a eso quieres ponerle un "pero"… -Harry… no podemos… -Fleur estaba asombrada. -Sí, sí pueden, yo mismo la he hecho, descubrirán que es muy interesante y que no se derrumbará, por si a eso le tienen miedo. Carcajadas por todo el lugar. -¡Wow! Harry… ¡Muchas gracias en verdad! -Dijeron ambos esposos a la vez. -No es nada, créanme, además, las cosas con mi poder son algo… digámosles "extrañas" y he podido levantar la casa con mis propias manos. Si no están convencidos, pueden decirle a Dumbledore que se las verifique, después de todo, él es el mago más grande que ha existido -dijo esto último con un tono burlón y egocéntrico. Dumbledore sintió la "pedrada" pero se limitó a decir algo. Los novios seguían muy maravillados. -La dirección la encontraran en esta tarjeta, vienen activados muchas protecciones, ustedes los pueden modificar a su antojo. -Mil gracias, Harry, en verdad. -No es nada, créanme. La señora Weasley se había acercado para maravillarse de la casa, por lo mientras Harry se retiraba hacia la barra de bebidas, donde se encontraba Ron. Harry pidió un güisqui de fuego y se lo tomó de un sorbo, ya no le hacían efecto ese tipo de bebidas. Ron lo observó, no se atrevía a hablarle. Harry observó el lugar, el ambiente se veía tranquilo y las cosas parecían no menospreciar la soledad. Pues muchas parejas no se habían animado a hablarse bien. De repente escuchó: -¿Cómo has estado? Volteó a ver, era Ron el que le hablaba. -Bien -fue su simple respuesta. Ron meditó un poco, debía decirle lo que pasaba. -Harry… yo… -No te preocupes, Ron, te entiendo perfectamente, y créeme, no tengo ningún rencor en contra de ti. Así que bueno, ¿seguimos como amigos? Ron se extrañó, pero sonrió animadamente, estrechó la mano de Harry y ambos sintieron como esa amistad se recuperaba. -Al fin te has dado cuenta, ¿cierto? -Habló Harry calmadamente. Ron asintió. -Es que ya no las aguanto, me he dado cuenta de que hice mal en tratar de que te fijaras en Ginny, cuando tú eres libre de estar con quien quieras. Y además, Gabrielle es muy simpática. Harry sonrió. -Yo jamás e estado interesado en Ginny, no te ofendas, pero es mucho problema para mí. -Sí, te entiendo. Ambos carcajearon. -¿Le piensas decir ahora? -Preguntó Ron. Harry asintió. -Sí, no puedo dejar escapar más tiempo. -Comprendo… En esos momentos Ginny se acercó a Harry. -¿Podemos bailar, Harry? Ron rodó los ojos. Harry dio un paso. -No -fue su escueta respuesta-. No me interesa bailar contigo, así que déjame en paz, ¿vale? No estoy enamorado de ti, no siento nada hacia ti. Ginny se quedó helada. -¿Suficiente? Gabrielle venía hacia ellos. -Hola, Harry -habló Gabrielle. -Hola linda -se volteó hacia Ron-. Nos vemos más al rato. -De acuerdo Harry, suerte. Asintió. Gabrielle caminó junto a Harry, ambos se dirigieron hacia las orillas del lago, donde un extenso tronco les brindaba su deslizo para que pudieran sentarse. Ambos miraban las cautelosas aguas, mientras el sol de la tarde se ocultaba tras los enormes montes. -Hay una tranquilidad enorme en este lugar -comentó Harry mientras apoyaba una mano en el tronco y alzaba la vista hacia los bosques que se extendía por Ottery St. Catchpole. Gabrielle sonrió. -Es imposible que alguien logre descubrir todos los secretos que te rodean ¿verdad? -Dijo Gabrielle sin dejar de mirarlo. -Es posible de que lo logren hacer -respondió Harry-. Solo es cuestión de que la persona a la que le declare mi amor esté dispuesta a aceptarme tal y como soy. Gabrielle se sonrojó. -Harry. -Gabrielle… sabes bien que estando tú a mi lado corres peligro. Voldemort no es un rival del que se deje a la deriva. -Lo sé… -También comprendes que hay algunas cosas que aún debo hacer… hay algo que es muy vital para poder destruir a Voldemort. Pero ahora no me interesa eso… Hay una cosa muy importante que debo decirte… Pero una música extraña empezó a sonar, y el alboroto de la gente en alegría se hizo presente, pues el baile comenzaba, y para lo que iban al parecer iba a estar muy agradable. Gabrielle se emocionó. -¿Quieres bailar conmigo? -Preguntó Harry algo confuso, había aprendido a bailar muy bien, pero él quería decir otra cosa. -¡Sí! -Gritó Gabrielle emocionada. Ambos corrieron, tomados de la mano hacia la pista de baile, donde muchos sonreían y otros en especial dos mujeres estaban enojadas. La tonada era muy romántica, un tema que Harry conocía, pero que no recordaba el nombre. Gabrielle no sabía que canción era, pero le gustaba la tonada, era muy tranquilizadora. Las parejas empezaban a moverse, Gabrielle y Harry también lo hacían, los dos muy juntos, sonrientes el uno para la otra. -Se empieza a oscurecer, ha llegado la noche, pero parece que la felicidad de las parejas y de los recién casados alumbra más fuerte que el sol -dijo Gabrielle mientras se movía elegantemente junto a Harry. -Sí, es verdad lo que dices… -Harry. Me gustas. Mucho, más que algo incomprensible para mí aún -dijo Gabrielle mientras se acercaba un poco más a él. -¿Quisieras entender eso incomprensible conmigo? -Preguntó. -Me encantaría. -Gabrielle, hay cosas muy peligrosas a las que me enfrentaré allá afuera. Pero te pregunto: ¿Quisieras… -Harry se trabó un poco, era más difícil de lo que pensaba-… quisieras ser mi novia? -Terminó. El corazón de ambos palpitaba enormemente, pero un intenso calor los embriagaba, algo que muy difícil se sabía sentir entre las parejas. -¡Sí! -Contestó Gabrielle con efusividad. La chica abrazó a Harry y él le correspondió. Todos habían dejado de bailar y miraban a la pareja. Los más emocionados eran los recién casados y los padres de Gabrielle y Fleur. Ambos se acercaron y rozaron sus labios, para después darse un beso muy calido, un beso que los unía en un sentimiento mutuo, un beso que de calido se volvió más apasionado para ellos. Un beso que a ambos les decía "bésalo, bésala, pues un lazo intocable los unirá para siempre". Había ciertas condiciones y contradicciones, pues aún estaban los peligros de muerte que compartirían de ahora en adelante Harry y Gabrielle. El beso era húmedo y rico para ambos, pues un leve gemido de parte de ambos y que solo ellos escucharon se provocó. Se sonrojaron a la vez, mientras lentamente se separaban. Se miraron y Gabrielle se recargó en su pecho. Harry la rodeó con sus brazos. -Te amo, Harry -dijo Gabrielle sintiendo el calor que emanaba Harry y que la protegía de todo. -Y yo a ti, Gabrielle, con todo mi corazón. -Al fin estamos juntos. -Lucharemos para que nada ni nadie nos pueda separar. La chica asintió. Las personas a su alrededor estallaron en aplausos y vitoreos. Gabrielle y Harry voltearon a todos lados y la gente les sonreía animadamente. Apenados se dieron otro beso muy tierno. Fleur derramaba pequeñas lágrimas de felicidad, pues al fin su hermana cumplía su sueño romántico. A pesar de que los tiempos no eran favorables para las parejas, solo el amor era capaz de nivelar muchas cosas. El baile siguió, extendiéndose por al menos unas tres horas más, siendo ya en esos momentos las once de la noche. Harry y Gabrielle platicaban con Ron, quien estaba alejado de Hermione, pues ella estaba bailando con Vícktor Krum. Eso a Ron no le molestaba en lo absoluto, ella era libre de querer hacer lo que quisiera y no se lo impediría. Pero bien sabía que aunque poco le dolía, ella trataba de ponerlo celoso.
Una fuerte explosión se provocó, una parte de la tienda en donde horas antes la novia estaba, empezaba a consumirse en llamas.
-¡Mortífagos! -Gritó alguien a lo lejos y despavoridamente. Harry, Ron y Gabrielle se levantaron rápidamente de sus asientos y vieron que en efecto, los mortífagos y no solo ellos, sino el mismo Lord Voldemort atacaban a los invitados. -¡Ron, Gabrielle, que todos los invitados se dirijan al lado opuesto y que se desaparezcan, seguramente Voldemort ha lanzado un campo anti-apariciones! -¡Harry! -Gabrielle sabía lo que pensaba hacer su novio. -No te preocupes, por favor, háganlo. Ron… Ron y Gabrielle se retiraron, sin dejar de ver a Harry, quien con su mano invocaba su ropa especial para la batalla. Harry salió corriendo hacían donde estaban los mortífagos, quienes estaban ya peleando contra los aurores y miembros de la Orden del Fénix. -¡Avada Kedavra! -Gritó uno de los mortífagos hacia Molly Weasley, quien no podía hacer nada para detenerlo. Pero antes de que se impactara el rayo contra la regordeta señora, un campo de luz se atravesó ante los dos y el rayo salió desviado hacia el mortífago que de la sorpresa no pudo esquivar su propio ataque y cayó muerto. -¡Pero que demonios…! -Dijo Voldemort mirando a Dumbledore. -Él no fue, Voldemort. Fui yo… Voldemort miró al encapuchado a los ojos y sonrió con malicia. -¡Pero miren nada más, el gran Harry Potter ha venido para unírsenos a la fiesta! -Di lo que quieras, Voldemort, de una u otra forma te sacaré a patadas de aquí. -Presumes mucho. Pero Dumbledore no estará siempre contigo. Mocoso engreído. -Dumbledore… -Harry soltó una carcajada que sorprendió a Voldemort-. ¿Quién necesita de ese estúpido anciano? -Preguntó Harry sonriente. Dumbledore mejor se quedó cayado, pues hacía ya mucho tiempo que Harry había dejado de estimarlo y de respetarlo. -¡Avada Kedavra! -Gritó Voldemort. Tratando de tomar desprevenido a Harry. -¡Eso no te funcionará imbécil! ¡Amortirus! Un rayo anaranjado se estampó en el pecho de Voldemort, que sintió como en su interior algo le quemaba. -¿Te gusta ese hechizo que inventé? -Preguntó Harry sonriente. Voldemort si que se llevó un chasco, pues él chico había logrado ya crear sus propios maleficios. -¡Crucio! Esta vez fue el turno de Harry a inclinarse, pues el dolor de la maldición torturadora sí había dado exactamente en el lugar apropiado. -No está mal, pero haber que puedes hacer con esto: ¡Illuminati fladorus! Voldemort no estuvo seguro de lo que vio, pero sus ojos se percataron de una especie de caballero montado en un caballo negro esquelético y que el caballero le enterraba su lanza unas diez veces. A una velocidad increíble. Voldemort escupió sangre. No se imaginaba que él chico se había vuelto tan poderoso. -¡Delaspterous! -Gritó Voldemort. A Harry se le nublaron los ojos y empezaba a salir humo de ellos y de su boca. No eres el único que tiene maleficios nuevos, Potter. Harry se retenía el dolor, de su garganta se desprendía una especie de veneno muy fuerte. Y le quemaba la carne interior y las membranas y nervios. -Tu parálisis está completa… muere, Harry Potter… ¡Avada Kedavra! El rayo se estampó ante la vista de todos en Harry, quien desapareció inmediatamente. -¡¿Qué demonios está sucediendo?! -Gritó Voldemort horrorizado. -¿Me dirás que no viste el momento en que me recuperé y desaparecí? -Susurró Harry tras Voldemort quien se quedó petrificado del miedo-. Sentirás lo que es el dolor querido Voldemort. -¡Nashteri osureided! Un grito despavorido por parte de Voldemort al sentir como sus costillas se partían en cuatro pedazos cada una y como sus órganos se hacían grandes para luego comprimirse en un estado crítico de muerte. Empezó a escupir sangre y a sangrar de los oídos, nariz y ojos. Harry no se sentía bien utilizando esa maldición, pero se lo merecía por haber matado a sus padres. Voldemort en un desesperado intento por detener la maldición dio un fuerte codazo en el estomago de Harry, haciendo que este se doblara y después recibiera un duro expelliarmus en la cara, cayendo de bruces al suelo y con la nariz rota. -¡Me las pagarás Potter! ¡Me las pagarás todas! Harry se levantaba, derramando sangre de la nariz, que le escurría por la boca y goteaba por su barbilla al pasto húmedo. -No Voldemort, ¡serás tú quien me las pagará! ¡Lanzer! Y tres fechas atravesaron el cuerpo de voldemort, haciendo que este gritara aun más de dolor. -¿A que has venido, Voldemort? -Preguntó Harry acercándose. Voldemort convocó un cuchillo de plata que lanzó con furia, cortando la mejilla de Harry profundamente. -¡Te hice una pregunta Voldemort! ¡¿A que demonios has venido?! Los gritos de Harry se escuchaban en todo el lugar y Gabrielle se asustó. Harry convirtió su varita en una espada roja, pues estaba ardiendo, como un metal al rojo vivo. Con un corte profundo y rápido rasgó el estomago de Voldemort quien gritó de rabia. -¡POTTER! -Voldemort, se lanzó hacia él y enterró una daga en su abdomen, haciendo que Harry gritara también. -¡Saisarco! -Y uno una fuerte corriente de aire arrastró a Voldemort hasta golpear contra un árbol-. Sea lo que sea que estés buscando, no lo encontrarás, Voldemort. Retírate antes de que te mate. -Llegaré antes que tú hacia el destino de la fuerza maldita, Potter, y cuando lo consiga serás el primero en morir ante mí. Harry abrió los ojos asustado. Entonces era verdad que Voldemort sabía ya sobre la fuerza maldita. -No te dejaré llegar. -Es muy tarde para eso Potter… -Eso es lo que tú crees. ¡Zactroyus! Un trueno salió de la palma de Harry y dio a un lado de Voldemort, quien desapareció inmediatamente. -¡Ah! Por cierto… -Harry desapareció y apareció frente a Bellatrix-. Cuídate mortífago… que sobre ti recaerá mi poder mil veces más que a tus amigos -Y sin que la mortífago pudiera hacer algo, sintió arder su rostro al verse golpeada por la frente de Harry en su nariz que tronó muy fuerte. -¡Hijo de pe…! -¡Lárgate Bellatrix! O tendré que matarte de una vez por todas… Los mortífagos empezaban a desaparecer, pero uno que había quedado atrás fue capturado por Harry. -Oh no, no te irás amigo mío… -Harry lo levantó de golpe y lo estampó contra una de las mesas donde había restos de vidrios que se enterraron en la espalda del mortífago-. ¡¿Qué es lo que está planeando Voldemort?! -Le gritó. -No te pienso decir Potter, el Señor Tenebroso vendrá a matarte. -No le tengo miedo, ya viste lo que le pasó a tu grandioso amo. -Deberías tenerlo… subestimas el poder de las sombras. -¡Por favor! ¿A caso eres estúpido? -Harry le clavó la varita en su cuello-. ¡Habla! El mortífago no encontró otra opción más que hablar y decir la verdad. -Nosotros no sabemos mucho, pero se ha rumorado que Voldemort ha encontrado una especie de mapa y que lo conducirá a un gran tesoro. Es todo lo que sabemos. ¡Por favor, no me mates! -No, no te mataré, me has sido de gran utilidad… haré algo mejor contigo… El mortífago vio el reflejo de su miedo en los ojos de Harry, quien sonreía con malicia. -¡Latzu Imperio! Nadie vio lo que pasó a continuación, solo el mortífago y Harry quien lanzó el hechizo. Unos lazos azules transparentes salieron de todas las puntas de los dedos de las manos de Harry y se clavaron en el mortífago que inmediatamente recuperó su memoria, pero que no tenía muy claro el conocimiento de lo que estaba haciendo Harry. -¡Lárgate! -Sí… El mortífago nunca lo supo, pero ahora estaba bajo el poder de Harry, quien sonreía mentalmente. Se había olvidado de sus heridas graves. Sintió un leve picoteo en el abdomen y recordó que debía curarse. Sin perder tiempo pasando su mano derecha por las heridas, estas desaparecieron sin dejar rastro. -¿De que tesoro hablaba el mortífago, Harry? -Tú si que sabes ser impertinente, ¿verdad, Dumbledore? -Harry lo miró firmemente-. No creo que te interese saberlo, y pobre de ti si veo que te metes en mis asuntos. Has comprobado ahora que soy mil veces más poderoso que tú y que Voldemort también, así que guárdate la molestia de seguir mis pasos, ¿entendido? Harry no esperó respuesta, simplemente pasó de largo, busco a Gabrielle quien al verlo se aventó a sus brazos. -¿Qué ha sido todo eso, Harry? -Aquí no amor, busquemos a Ron, Luna y Neville, necesito decirles algo muy importante. -La chica asintió. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Ron y Hermione discutían sobre el asunto de los celos.
-¡Estás celoso Ron, por eso no me haces caso! Pero tú tienes la culpa por ser así y no querer ayudar a tu hermana a conquistar a Harry y dejar que se fuera con esa arpía. -Hermione, basta. Sabes… olvídalo -Ron se dio vuelta y estaba a punto de irse cuando la mano brusca de Hermione le hizo regresar. -¿Qué quieres decir exactamente con eso de que "lo olvidara"? -Que estoy harto de ti Hermione, que ya no aguanto tus tonterías, vete con Krum si quieres, revuélcate con él, has lo que quieras que a mí ya no me importa. -¡Ron! -¡Lárgate Hermione, no quiero volver a saber más de ti! -¿Pero que diablos dices, Ron? -Ya Hermione, vete con tu noviecito nuevo, por mí, jamás te me vuelvas a acercar, ¿entendido? -Ron dejó plantada a Hermione quien derramaba lágrimas de furia contenida. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Harry y Gabrielle ya habían encontrado a Neville y a Luna que mientras juntos estaban, acomodaban las sillas que se habían caído con el alboroto de la gente.
-¿Y para que quieres hablar con nosotros, Harry? -Preguntó Luna mientras se sentaba. -Necesito su ayuda en muchas cosas que realizaré a partir de hoy. -¿Y que son? -Preguntó Ron que acababa de llegar. -Ahora si puedo decirles todo. Bueno, la cosa es así: Voldemort está en busca de un poder más allá de la comprensión de cualquiera, y afortunadamente o desafortunadamente yo tengo dos partes, pronto tres del mapa que necesita para guiarse hacia ese poder, necesito encontrar algunas partes más y embarcarme en la búsqueda de ese poder. O las cosas realmente se pondrán mal si Voldemort las logra conseguir. -¿Es verdad lo que dices, Harry? -Preguntó Neville asustado. -Muy cierto, amigo. Muy cierto. Por eso mismo necesito su ayuda, pero deberán sacrificar algunas cosas. -¿Cómo que? -Preguntó Gabrielle asustada. -Como no ir a Hogwarts este año. Harry se esperaba una reacción negativa de los cuatro que lo escuchaban, pero al parecer ninguno puso esa forma de objeción, pues sonrieron y asintieron efusivamente. -¡Iremos contigo Harry! -Dijeron los cuatro emocionados. Harry puso una expresión de incredulidad. -Yo pensé que iban a decir que no. -Bueno, eso de faltar al colegio no es de mi agrado, y más cuando soy de intercambio en esa escuela, pero todo sea por ir contigo amor -contestó Gabrielle. -Lo mismo decimos Harry, estaremos contigo en esta nueva aventura -Ron puso la mano al frente. Entendiéndose la señal, todos lo imitaron y forjaron su lazo de amistad. Una pelirroja y una castaña los veían con celos y planeaban estropearles su amistad, sea lo que sea que fuese. -Tendrán que ir solo al menos dos semanas al colegio, hacer unas cosas antes de ir por ustedes. -Entonces nos prepararemos para partir. -Sí, háganlo, las cosas no serán nada fáciles en esta búsqueda, el tiempo corre y para esto se nota claramente que el tiempo no está de nuestro lado. ¿Cuál es el plan? -Preguntó Luna. -Eso es precisamente lo que buscaré estos días, tengo entendido que irán a Hogwarts en una semana ¿cierto? -Sí -contestó Gabrielle. -Bueno, esta semana la aprovecharé para estar con ustedes, y con ella precisamente -dijo Harry sonriendo-. Las dos semanas que ustedes estarán en el colegio las aprovecharé para buscar algún tipo de información, esos mapas que tengo son un verdadero complejo simbólico. -Perfecto… ese es el plan -Ron sonrió, esto si que sería una aventura.
Y una sonrisa se pudo observar a lo lejos…, algo estaba por suceder, y aquel que escribía estos renglones sonreía tan abiertamente como le era posible… sería una carrera contra el tiempo…
¡Ea!
"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"
»»!En el próximo capítulo!:««
»»"… Dumbledore notó que la mirada de Harry en él era más fuerte y se sentía gélida y fría.
-Sí. Pues así tus padres se enteran de que no voy a hacerte daño y que te amo mucho -contestó Harry mientras daba un beso a la chica en la boca
-¡Genial! Ahora… necesitamos seguir con los días, pero de una forma más relajada, no podemos dejar sospechas de lo que queremos hacer, pero debemos tomarnos las cosas con seriedad -Harry se llevó la mano a la cicatriz-. Voldemort está actuando, nosotros también debemos hacerlo."««