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Un nuevo mundo, una nueva vida — capítulo 12
Eran las 6:10 de ese día. Harry iba bajando las escaleras de mármol hacia el Gran Comedor para reunirse con los Weasley cuando una voz en el vestíbulo lo detuvo.
-Potter-
Malfoy se acercaba corriendo por el camino hacia la puerta principal; atrás estaban sus padres. Lucius y Narcissa Malfoy desviaron la mirada cuando se percataron de que Harry los observaba.
-Malfoy...- dijo él bastante sorprendido de que Draco tratara de hablarle conesa... ¿simpatía?
Su tono no era desagradable ni arrogante, era más bien azorado.
El rubio se paró en seco al llegar ante Harry.
-Eeeh...-
Miró hacia sus zapatos. Harry nunca lo había visto así. Tenía la sensación de estarse reconciliando con Dudley de nuevo.
Al fin Malfoy tomó aire y levantó la cabeza; apuñados los ojos, como si lo que iba a decir exigía todo su esfuerzo y autocontrol. Harry consideró definitivamente un logro el hecho de poder mantener la identidad de Malfoy en su mente y no convertirlo en Dudley.
-Sólo quiero decirte que... gracias por haberme salvado y te iba a proponer que olvidáramos... lo que quiero decir es que por mi parte, no hay rencores.
Harry estaba sorprendido. Nunca, enlos siete años que tenía de conocer a Draco Malfoy, hubiera creído que iba a hacer algo así. Sin embargo, metió la mano en el bolsillo y sacó una varita.
-Toma tu varita. Devuélvele a tu madre la suya.
Malfoy abrió los ojos grises de par en par.
-Gracias...-
-Yo tampoco te guardo rencor- le informó Harry abiertamente.- Creo que es mejor así. Pero...-dudó un momento; no sabía si era prudente- ¿qué hay de Hermione y los Weasley?
Ambos sabían que "Los Weasley" hacía especial alusión a Ron.
Malfoy miró al vacío un momento, y por toda respuesta, sacó dos varitas al mismo tiempo que Ron y Hermione aparecían al final de la escalera de mármol.
(Según HP Lexicon, Ron y Hermione nunca recuperaron sus varitas. Pero a mí me parece muy injusto cuando Harry logra reparar su varita y resulta ser el dueño de la Varita Invencible;¡incluso Luna tuvo una nueva varita! ¿Por qué no iba a poder Malfoy recuperar las varitas de Ron y Hermione, si quedaron en su casa? Así que, aquí les entrego sus tesoros de regreso)
Ambos se sorprendieron. Ron frunció el entrecejo y comenzó a caminar hacia el lugar donde Draco y Harry se encontraban; Hermione jadeó y una vez más, lo cogió del brazo para impedírselo. Salvo que, esta vez no había porqué. Más bien, lo contrario.
-Hermione, déjalo- gritó Harry desde lejos.
-Y ven tú también-
Ella, tomada "en curva" (en mi país, esto quiere decir "desprevenida" o "por sorpresa") hizo lo que Harry le pedía y con Ron encaminaron hacia él y su acompañante.
-Potter- susurró Malfoy a Harry con una expresión de cierto pánico- ¿qué haces?
-Pienso que sería bueno que las entregaras personalmente- le respondió Harry con la serenidad de quien hace una sugerencia simple.
Malfoy respiró hondo.
-Bueno- exhaló- si tú lo dices...
Y ambos pares de ojos, verdes y grises, miraron esperando a que los otros llegaran.
Cuando la castaña y el pelirrojo llegaron frente a ellos, dijo Ron con brusquedad y desagrado:
-¿Qué pasa?-
Hermione le dirigió una mirada de reproche.
-Hola, Weasley- saludó Malfoy con ese tono azorado rarito y cierta frialdad.- Hola... Granger-
-Hola- devolvió Ron con tosquedad
-Hola- respondió Hermione con algo de distancia.
-Draco tiene algo qué decirles- comunicó Harry a ambos.
Ron y Hermione intercambiaron una fugaz mirada y luego sus ojos se dirigieron a Malfoy, quien parecía indeciso.
-Creo que... esto les pertenece- dijo, alzando el brazo y extendiéndolo para entregar lo que había en su mano.
Los chicos recibieron, totalmente confundidos. Durante un momento no pudieron creer lo que veían.
-Pero si son nuestras...- comenzó Ron con un ligerísimo y casi imperceptible temblor en la voz.
-...varitas- finalizó Hermione, sin ocultar su gozo y emoción al ver a su querida compañera denuevo.- ¡Oh, la he extrañado tanto! ¡Gracias!- Y sin pensar en lo que hacía, se abalanzó sobre Malfoy dándole un abrazo.
Ron, dividido entre la diversión, el regocijo y la desaprobación, frunció el entrecejo y Harry, muy divertido por la inesperada escena y con la boca crispada, intentaba no reírse.
Mientras tanto, Draco estaba atrapado entre el agradecimiento y la felicidad de recibir cariño (algo que casi nunca experimentaba, casi sólo sobre- protección) y la incomodidad de estar abrazando a... Hermione Granger (sin mencionar, en las narices de Ronald Weasley) Así que sólo acertó a hacer casi lo mismo que Ron hizo en tercer año: le dio unas palmaditas en el hombro.
Eso fue suficiente para que Hermione lo soltara de inmediato. Y para que Ron recordara su sensación de aquel lejano 1994, lo cual le hizo sonreír algo a su pesar.
-Gracias- dijo Hermione de nuevo. Discretamente, le entregó la varita deBellatrix Lestrange; no podía soportar esa cosa, por mucho que supiera que la prevención es lo mejor y que debería tener una varita de repuesto.
Entonces ella y Ron tomaron firmemente sus varitas, como dándoles la bienvenida de nuevo. Ambas, contentas de estar de nuevo con sus dueños, hicieron su fiesta a su modo.
La de Hermione soltó chispas de todos colores, como fuegos artificiales. La de Ron, a su vez, refulgió y brilló como el fuego y la luz del sol por unos segundos, sin embargo, esa luz no era dañina a los ojos.
Y algo maravilloso sucedió. Las dos varitas se estremecieron mínimamente, brillaron por la puntay de ellas surgieron dos haces de luz, el de Ron azul y el de Hermione rojo fucsia. Acto seguido, se entrelazaron como en una trenza (solo que de dos hilos) y se pegaron en la punta. Luego, desaparecieron en medio de humo dorado. Ron y Hermione se sonrieron entre sí mientras pensaban: "O sea, que las varitas también canalizan los sentimientos. Lo han sabido todo este tiempo". Más adelante pasarían cosas aún más extraordinarias.
Harry y Malfoy, mientras tanto, miraban al techo; ambos pensaban si alguna vez les pasaría eso con la persona que querían.
Después de unos minutos, todos regresaron a la realidad.
-Creo que debemos irnos- apuntó Harry
-Sí, yo también- dijo Malfoy volteando a ver a sus espaldas, donde sus padres estaban esperándolo en la puerta de entrada al castillo.
-Pues... adiós- dijo Ron mientras Hermione y Harry asentían
Y después de que Hermione y Harry se hubiesen dado la mano con Draco...
Por primera vez en la historia un Weasley y un Malfoy se dieron la mano sin tratar de quebrarle los dedos al otro. Eso no quería decir que habían olvidado todo, pero el mundo mágico sólo iba a ser mejor si todos ponían su granito de arena. Al menos un gesto de tregua es algo ¿no?
Malfoy encaminó hacia sus padres con aire desafiante, por si decían algo. Mentalmente, se propuso quebrar la varita de su tía Bellatrix a escondidas de Narcisa. Y no le importaba si iban a estar de duelo por ella. Él nunca la había querido mucho.
En lo que iba cavilando acerca de esto, y mientras Harry y sus amigos decidían ir al Gran Comedor, una chica alta de pelo castaño rojizo; trigueña y hermosos ojos violetas se cruzó ante Draco.
Astoria Greengrass.
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Iba a hacerlo más largo, pero la intuición me dijo que aquí tenía que acabar. Prepárense para conocer más de la nueva personaje.
Este capítulo tiene varios puntos para que expresen su opinión, así que díganme qué les parece. Y... una última cosa. Sé que siempre pongo algo romántico. Pero, ¿saben? creo que voy descubriendo mi estilo.
¡Feliz Halloween!¡Calabazas repletas de duces a todos!
Los quiero a mares!!
XOXO
Lala