← Un nuevo mundo, una nueva vida · de
Un nuevo mundo, una nueva vida — capítulo 5
Cerca del mediodía, cuando el Gran Comedor comenzaba a abastecerse de su cantidad de comensales habitual, por los altavoces del colegio resonó:
-"Harry James Potter, Hermione Jean Granger, Ronald Billius Weasley y Ginevra Molly Weasley, por favor presentarse en la oficina de la Directora, de inmediato."-
-Vayan- les aconsejó Molly- Vamos ¡Vamos!
Los jóvenes se retiraron de la mesa y se pusieron en camino a la oficina, antaño de Dumbledore.
Y en su camino, pudieron observar, con enorme sorpresa, que el castillo lucía como nuevo.
-¡Vaya! De la batalla de ayer, ni rastro.- comentó Ron
Sí. Tenía razón, ni señas. Los relojes de arena en su sitio, con todas sus joyas, el suelo y paredes relucientes, las armaduras en pie y con todos sus miembros. Las antorchas en sus pedestales y encendidas. Pero...la pregunta es...
-¿Cómo ha sucedido todo esto?-
Era Hermione quien había formulado esta pregunta. Y esto causó que...
-¡¿Qué?!-aullaron los otros tres, girando bruscamente la cabeza hacia ella.
-¿Qué qué?- preguntó ella desconcertada.
-¡Eso! ¡Que no lo sabes!-
-Yo... ¿Y?
-Nada chica, es sólo que hace años que no te oímos decir que no sabes algo, sobre todo acerca de este castillo...-comenzó su mejor amiga-
-...Y que no nos regañas por no haber leído Historia de Hogwarts para saberlo- terminó el hermano de Ginny.
-Muy gracioso chicos- respondió ella sonriendo.
Habían llegado a la gárgola. Esta les dijo:
-Pasen, muchachos-
-¿Cómo? ¿No hay contraseña?- se extrañó Harry
- Pues no, ya no. La profesora McGonagall ha decidido que ya no hay nada que temer-
Los chicos pasaron.
-Buenas tardes- saludó la profesora cuando entraron.
-Buenas tardes, directora- saludaron a su vez los chicos.
La profesora se quedó atónita. Luego salió de su lapsus y les indicó unas cuantas sillas para que se sentaran.
La oficina había cambiado mucho, pero a la vez poco. Cierto que la decoración era diferente, pero se sentía la luminosidad y la tranquilidad que siempre la había caracterizado en tiempos de Dumbledore.
McGonagall habló.
-Muy bien, chicos. Les he llamado porque tengo que hacerles unos cuantos anuncios importantes. El primero de todos es, que ustedes tres podrán continuar sus estudios si lo desean- dijo, señalando a nuestro querido trío- Me imagino que es una gran satisfacción para ti, Hermione.
Hermione, sorprendida, asintió, sonriendo y con los ojos muy abiertos. La profesora lo notó y aclaró de inmediato.
-No se sorprendan. Son héroes del Mundo Mágico. Merecen que los llame por su nombre. Ya no son sólo alumnos, son amigos.- explicó ella dejando a los chicos pasmados.-
-El segundo anuncio es, que debido al valor y arrojo que has mostrado durante las pasadas horas, he tomado la resolución de darte dos opciones, Ginny.(Ron miró con orgullo a su hermanita y ella se sonrojó)La primera es, que puedes repetir tu sexto año, dado que este curso fue un trauma para todos. La segunda es que puedes cursar séptimo este año .De todos modos, he de decirte que tu EXTASIS tendrá doble puntaje, dado que perdiste tu TIMO en quinto.
El tercero es que hemos localizado a tus padres, Hermione. Mañana llegarán a La Madriguera por traslador.
Hermione titubeó. Luego dijo con voz insegura:
-Profesora... no sé si estarán enterados de esto, pero- Hermione dio un gran suspiro- El caso es que yo modifiqué la memoria de mis padres, para protegerlos mejor. Les asigné nuevas identidades y...- se calló por un momento y cerró los ojos; era evidente que estaba luchando con las lágrimas- bueno... dicho de forma elegante, ellos no- no saben que tienen una hija- La voz se le quebró por completo.
Los demás se dieron cuenta y le expresaron su apoyo y conmoción de diferente manera. Ron (sentado a su derecha) le tomó la mano dándole un apretón y le acarició el pelo con la otra. Ginny le sonrió con admiración y respeto. Harry también sonreía, para darle ánimos.
-Una maniobra digna de Hermione Granger- declaró la profesora con una nota patente de orgullo en la voz junto con un leve temblor conmovido. Hermione trató de sonreírle. - Eso cambia evidentemente las cosas- prosiguió McGonagall- Aprovechando que el Ministro quiere hablar con Harry, le notificaré de inmediato para que te dé las instrucciones pertinentes. Por hablar de algo más alegre, por cierto...- les echó una mirada rápida- el nuevo Ministro es Kingsley.
Los chicos estallaron en vítores y aplausos.
-Muy bien. Sus opiniones acerca de su vida académica, por favor...- solicitó Minerva con una mirada expectante a través de sus gruesos anteojos.
-Bueno...-dijo Hermione- Yo quiero continuar estudiando, profesora.
-Siempre lo supe. Entonces, tengo que anunciarte esto. Dado que sabía que ibas a volver...Tengo que tener seriedad para esto. Ejem. Señorita Granger, es usted Premio Anual.
Lo más que pudo hacer la chica fue limpiarse las lágrimas, esta vez de emoción. Ron la miró con cariño-¿Y ustedes, muchachos?-
-No lo sé. Creo que lo pensaremos- dijo Harry mirando a su amigo—
-No hay problema. Tienen dos meses para pensarlo y confirmarme vía lechuza. Sólo nos resta...Ginevra-
-Dígame Ginny, profesora, por favor. Bien...creo que cursaré séptimo. No quiero que Hermione esté solita. -Ella le dio un abrazo-
-Excelente. Volvamos al Gran Comedor. Ah, pero antes... he de hacer notar algo de lo que me acabo de dar cuenta.- los detuvo antes de levantarse.
Había en su hablar un tono de travesura, extraño en ella. Los chicos la miraron
-Ron, Hermione, felicitaciones.-
Los aludidos pusieron ojos de platos soperos y la profesora soltó una carcajada.
-Oh, vamos, nadie es tan tonto como para no darse cuenta en SEIS años que había algo por ahí... Mi deber como Jefa de Casa va más allá de lo académico y disciplinario. Debo asegurarme se que sean felices y por eso procuro observar a mis estudiantes más de lo que ellos creen... Ya era hora- concluyó mirándolos severamente al final de la explicación.
Los dos jóvenes implicados se miraron y se sonrojaron, mientras Harry y Ginny se partían de risa.
-Bien, vámonos- dijo la profesora, y todos salieron de regreso, dos como en otro mundo y los otros dos casi sin poder caminar, y mucho menos respirar del ataque de risa.
De pronto, Hermione reaccionó
-¡Ajá!-
-¿Qué ppppjjaaajajasajaja?- logró articular Ginny
-Hogwarts tiene la cualidad de reconstruirse a sí mismo. Por eso está como nuevo.-
-¡Ves! ¡Sabíamos que lo sabías! ¿Qué diablos te pasó en aquel momento?-dijo Ron
-Tú. Es tu culpa. Cuando estás a mi lado se me olvida todo. Así que no reclames... Qué raro sonó eso- dijo ella echándose a reír.
Eso fue más de lo que Harry y su novia pudieron soportar. Tuvieron tales arcadas de risa que fueron a parar al suelo.
-Muy chistoso, Hermione. ¡Ya! ¡Parad de reír, ustedes dos!-
Pero como no paraban, tuvieron que llevarlos arrastrados al Gran comedor
Y allí se enteraron de que...
§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§•§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§
Paciencia...paciencia ¡Vienen muchas sorpresas más!
Chao
Lala ☺