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Historia 32862 — capítulo 2
Capítulo II
Fase 1
Sol conservaba su varita, así que iluminó la mazmorra. Se había colado un poco de agua por los agujeros en las paredes, ya que estaba debajo del Lago Negro.
Se aseguró de que no había nadie por el pasillo y a continuación lanzó un Muffliato, por si acaso. Se apuntó a sí misma y murmuró un encantamiento no muy conocido pero eficaz.
-¡Edgebonoyoutoosis!-
En un instante había otra Sol sentada a su lado, sonriendo. La Sol auténtica sabía que su doble entendía todo el plan.
-¡Geminio!- dijo, y su varita (de castaño y fibras de corazón de dragón) se duplicó. La Sol falsa la tomó.
-Entiendes el resto de mi plan ¿no?- le dijo la auténtica
-Sí- asintió la otra.
-Perfecto- A continuación cerró los ojos.
Sol se fue volviendo cada vezmás pequeña. Su cabello, boca, nariz y piel desaparecieron y en un momento, donde había estado Sol, había una luciérnaga, y lo único que quedaba de su forma humana era su encanto.
La luciérnaga salió volando de la mazmorra a través de los barrotes de la ventana de la puerta y fue subiendo hacia los pisos superiores, pasando casi desapercibida entre la masa de alumnos.
…
Finalmente, Sol salió de la mazmorra el lunes, con mirada entre divertida y seria. En cuanto entró al gran comedor, sus amigos se abalanzaron sobre ella y Hero la empezó a besar.
-¡Estábamos muy preocupados!- dijo
-Sí, ¿qué pasó?- preguntó Claire
-Simplemente me intentaron sacar información sobre Él, y al ver que no les decía nada, me encerraron,-
-Ay, ¿en qué mazmorra?- preguntó Miranda.
-En una por la que a veces se cuela agua del lago por los agujeros de la pared, que está oscuro como en el despacho de Filch, que tienes que comer pan negro rancio y que huele a pescado podrido-
-¡Puaj!- dijeron todos los que oyeron eso.
...
Como a las dos de la mañana, cuando todo el castillo dormía, Sol fue despertada por el celador Filch, que, extrañamente, estaba llorando.
-Señorita Balesta… Sígame.-
Se levantó, se puso la bata y siguió al celador.
Después de caminar unos diez minutos, pararon en la torre de astronomía. Filch le hizo a la chica una seña para que subiera al parapeto. Ella lo hizo.
En cuanto llegó al empinado parapeto lo primero que vio fueron…Mortífagos.
Eran unos diez, rodeándola y apuntándole con sus varitas, y en el centro estaba Yaxley.
-Sol Balesta… nos encontramos nuevamente.- le dijo
-Yaxley- murmuró Sol en tono despectivo.
-Luego de encerrarte, la señorita Carrow y mi persona estuvimos hablando sobre qué haríamos contigo… lamentablemente tenemos que elegir una de dos opciones: primero, ¿Te gustaría ayudarnos un poco?-
-Antes de eso, me tiraría de esta torre a propósito- respondió la joven.
-De acuerdo. Tú lo elegiste. ¡Avada Kedavra!- Antes de que Sol pudiera tomar su varita, el maleficio de Yaxley le dio justo sobre el corazón.
…
Al día siguiente, las amigas de Sol y su novio Hero estaban precisamente hablando sobre ella durante el desayuno.
-Chicas, Sol no está por ninguna parte, busqué en la biblioteca, en la sala común…- les dijo él
-Madame Pomfrey dice que no fue a su trabajo de enfermera asistente hoy.- comentó Claire. En ese momento, Emily Spencer, una chica de largo cabello casi blanco y aspecto frágil, su compañera de cuarto, se sentó a su lado.
-Di vuelta todo el castillo y no la encontré. Hagrid tampoco la vio. Tampoco la vieron los fantasmas ni los cuadros- informó con la voz temblorosa. Era evidente que estaba aterrada.
La charla fue interrumpida cuando Snape, un hombre injustamente llamado "director", se levantó de su silla en medio de la mesa alta y golpeó su copa de cristal con una cuchara para llamar la atención.
-Alumnos- dijo -Me temo que hay noticias en verdad terribles. Lamento con todo mi corazón decir que Sol Balesta murió anoche.-
El efecto fue caótico. El comedor se llenó de gritos de angustia, rabia y dolor. Muchos empezaron a llorar y a golpearse la cabeza contra las mesas. Miranda y Claire empezaron a sollozar con toda la fuerza de sus pulmones. Emily se escondió debajo de la mesa y se unió al coro de llantos.
Hero, sin embargo, no se movió. Empezó a recordar lo que Sol le había dicho al E.D durante tres meses, "Sean valientes, si no lo son, empiecen a serlo", "Siempre pongan toda su fuerza en lo que estén haciendo", y sobre todo, "Nunca dejen que los enemigos los vean llorar". Empezó a respirar con dificultad y los ojos se le empañaron, pero miró hacia arriba para que sus lágrimas no corrieran.
Snape siguió hablando con un encantamiento Sonorus, pero aún así se lo oía con dificultad entre los gritos y las lágrimas de los estudiantes.
-Murió anoche, cuando cayó de la torre de astronomía. Al parecer fue a buscar esto…- dijo enseñando un tintero lleno de tinta multicolor, que parecía haber sido dejado olvidado toda la noche-…La profesora Sprout halló el cadáver cerca del lago, esta mañana. Ya la hemos sepultado.-
El resto del día, todo el colegio siguió lamentándose. Miranda y Claire no almorzaron porque se estaban cambiando. Para la clase de Pociones, la primera después de la comida, llegaron con camisetas, corbatas, medias, zapatos y velos que les cubrían los rostros, todo completamente negro. Hero iba por los pasillos mirando el suelo y chocándose con todos. Mientras tanto, Emily lloró silenciosamente todo el día.
Y tenía mucha razón para hacerlo.
☼ FLASHBACK ☼
Una Emily de once años sollozaba sentada en una banca de piedra. Entonces, Sol, también con once años, se sentó a su lado.
-Emily… ¿por qué lloras?- le preguntó con mirada apenada
-P-Pansy Parkinson m-me d-d-dijo que s-s-soy una chica estúpida, y q-que n-n-nadie me q-q-querría j-jamás…-respondió la otra, aún llorando.
-Ay, ¿cuándo dejarás de hacerle caso a Parkinson, Emily? ¿Sabes?, "Pansy" significa "pensamiento", ¡Y no creo que ella haga honor a su nombre!- Emily empezó a reír inevitablemente.
-Y respecto a eso de que nadie te va a querer…-continuó Sol sacando un espejo de su túnica-...Dime, ¿Qué ves ahí?- Emily se miró al espejo. Se vio a sí misma.
-Sólo veo a una niña a la que sus padres abandonaron, a la que nadie quiso por ser mágica. Sin un pasado, ni un futuro.- dejó el espejo en el banco.
-Ella es una hermosa y valiente jovencita, a la que casi toda su casa quiere mucho. Aunque no lo creas, yo antes era la chica menos querida de mi escuela.- le respondió Sol, dándole al espejo unos golpes con su varita -Ten. Si miras a través de él cuando ves a la gente, te mostrará lo que piensa en verdad.- le entregó el espejo mágico.
-¿Es para mí?- preguntó la niña, completamente atónita -¡Es el mejor regalo que me dieron nunca!-
☼ FIN DEL FLASHBACK ☼