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Historia 32895 — capítulo 5

Ha sido un dia normal, relativamente, nose lo que podra hacernos Filch, esta un poquito viejo y ya no sabe lo que hace, solo sabe hablar sobre colgar a los niños por los tobillos y castigos con torturas, esta loquisimo, desde que se murio su gata, la señora norris hace unos 5 años, cuando yo iba en segundo..., Lo que me preocupa ahora es: ¿como sobrevivir a un castigo con Rose?, solos, quizas que haciendo, antes era mucho mas divertido ya que varias veces nos mandaron a hacer castigos solos y juntos y terminabamos de lujo. Bueno, si quieren saber algo de los castigos, em... Rose y yo lo hicimos mas de una vez y ¿que? somos ya grandes, ambos de 17, cursando casi lo ultimo de Hogwarts, y lo mas importante... estabamos enamorados :( y eso lo hacia mas lindo aun, que cursi suena ¿no?.

ya son las 7 con 45 y estoy con Albus, sentados en un pasillo cualquiera, Albus lanzando una pelota a la pared una y otra vez...

-7:45 -Recito Albus, me anuncio la hora desde las 7:15, me estaba desesperando -¿Cuando pretendes irte?

-No lo se -le respondi.

-Lamento si los meti en este lio -Dijo Albus con cara de perrito mojado.

-Da igual -Me levante de donde estaba sentado de ocioso y me dispuse a ir al castigo, como eran las 7:45, preferi ir a paso lento, la verdad es que preferia no dar pasos, pero que mas da.

al final, casi justo a las 8, estaba ahi, parado, frente al despacho de Filch, solo, pero como era de esperar... Rose llego al minuto despues, con su cabellera castaña moviendose con gracia, simplemente hermosa.

Por dios... es tortuoso verlo ahi, parado apollado en la pared, mirandome de pies a cabeza como si tuviera un virus.

-Y filch -Pregunte con naturalidad -No ha salido de ahi...

Justo el viejo Filch venia saliendo y Scorpius contesto: -Ahi esta.

-Bueno bueno -Gruño Filch -El salon de los trofeos esta bastante sucio y necesita una mano, ustedes dos denme sus varitas.

Auch, eso nunca lo habia hecho, confiscarnos las varitas, y yo que siempre la usaba para limpiar, todo esto sera una tortura enserio. le di mi varita y Scorpius la suya y las junto, como ellas podian estar tan juntas y los dueños... no.

-Bueno vallan, quiero todos esos trofeos impecables -Gruño nuevamente, que siempre su hablar parecia un gruñido.

Nosotros nos pusimos en marcha sin protestas y sin hablar, ¿para que?, no habia nada que decir, aveces queria despotricar a Albus, pero no era él... la persona correcta para decirle eso, osea que no quiero hablar con él, no quiero mover mis labios si estoy con él, ademas parecia de acuerdo con mis pensamientos.

Bueno, bueno, debo admitir que con solo pronunciar Fregotego y blandir mi varita, el problema estaria solucionado, pero él viejo se puso mas exigente... con respecto a la persona que va a mi lado, pf, preferiria ir a hacer el castigo con una roca, seria lo mismo.

-¿como estas? -Pregunte para romper el silencio, de todos modos, siempre dijimos (cuando eramos novios) que si cortabamos, seria por la paz.

-Bien -Ella tambien al parecer lo recordo -Como siempre.

-Como siempre... hablas de cuando eras risueña, feliz...

-No tengo que estar a tu lado siempre para ser feliz ¿sabes? -Me contesto interrumpiendome.

-No queria insinuar eso -Le dije, pero la verdad es que ella ya no tiene esa sonrisa tan preciosa que la caracterizaba, yo solo le reafirme lo que veo. Llegamos al salon de los trofeos que estaba bajo una capa inmensa de polvo.

-Bueno, sera mejor comenzar -Dijo ella con un tono tan monotono que me saco de onda, ella no era asi, sin duda perdio esa chispa, que yo daria todo por volver a avivar. Si, diran que soy cursi, que eso no va conmigo pero repito: "estuve" tan enamorado de esa castaña que ahora esta limpiando a lo Muggle un estante -¿Te quedaras ahi hasta la madrugada? -me saco de mis pensamientos su voz.

Entre los dos limpiamos todo, hasta terminar exhaustos, pero hicimos un trabajo muy bueno, la sala estaba perfecta, y nos sentamos rendidos en el suelo, y ella suspiro.

-Muy dificil la vida muggle -Comente nuevamente tomando la iniciativa, no queria aburrirme en ese silencio que mataba.

-Muy dificil -Afirmo ella -¿y tu como estas?

-Igual que siempre -Yo repeti lo mismo que ella me dijo y sonrio.

-ah, las cosas de la vida, terminar limpiando un salon con tu ex -Dijo ella.

-suena un poco feo eso -Le dije.

-¿Que cosa? -Pregunto con ingenuidad.

-Lo de ex

-Eso es lo que somos, Scorpius

Verla afirmandome en mi cara que ya no existia nada entre nosotros era... ¿raro?, sentia tantas ganas de volver a besarla, a tocar al menos un milimetro de su piel, de volver a sacarle otra sonrisa...

y la bese, esperando a que con su fuerte caracter me diera una paliza, pero sin embargo ella parecia querer mas que nunca ese beso... y lo segui, nadie me podria haber hecho mas feliz (otra vez con la cursileria, Scorpius), pero llego la maldita interrupcion, queria asesinar al que entraba por la puerta...

-Veamos -Dijo una voz gruñona... Filch venia entrando, ahora si que queria darle un puñetazo y dejarlo inconciente hasta el otro dia, pero me contuve, Rose lo quedo mirando, con inexpresividad.

Un beso mas... ¡Filch!, nunca jamas en la vida habia odiado tanto a un viejo, y eso que le tengo mucho respeto, por muy ruin que sea, pero ahora se paso... pero que demonios estas diciendo Rose Weasley, ese beso es... de él, pero... arg estoy tan confundida.

-Bien -Farfullo Filch algo molesto por no encontrar ni un desperfecto -Pueden irse.

Y al parecer se habia olvidado de nuestras varitas, y reaccione: -Mi varita...

-Oh si... claro -Y nos entrego a cada uno las respectivas varitas.

Ambos salimos al corredor y caminamos normalmente, sentia tantas ganas de que volviera a darme ese beso, que lo continuara... pasamos por un armario de escobas y Scorpius jalo de mi hasta quedar los dos metidos en él, y yo ya sabia lo que venia, pero no me iba a oponer, si era lo que mi corazon mas deseaba, de hecho estaba latiendo fuertisimo...

En el armario de escobas murmure: -Muffliato -por si algun prefecto se pasara por ahi, claro que si nos volvian a interrumpir seguro que le daba un puñetazo a cualquiera, aunque fuera la directora... no mejor no, pobre de ella. luego de pronunciar el conjuro, ella me tomo el rostro e hizo que la besara... deseo concedido, la bese con tanta pasion, necesidad, era eso lo que me faltaba, mas de Rose, mucho mas...

Estabamos aun vestidos de uniforme, y continuando con lo nuestro, yo le comence a desabotonar su blusa, hace tanto tiempo que no lo hacia, y ella lo permitio, haciendo lo mismo con la mia... en poco tiempo quedamos despojados de casi toda nuestras prendas, solo nos quedaba la ropa interior, seguiamos besandonos con frenesi, mientras tocaba esa suave piel que me hacia falta...

Luego de un momento de explorarnos, como exploramos de niños a un juguete nuevo, ya nos comenzo a estorbar lo que nos quedaba de ropa y agilmente nos sacamos mutuamente lo que faltaba para quedar "como vinimos al mundo"...

todo eso me extasiaba, ella, ese amor contenido, y por una vez mas lo hicimos, y no fue solo sexo, si no que aun senti lo "lindo" que fue... al terminar con esa loca danza frenetica en la que nos vimos involucrados, nos quedamos sentados en el frio suelo, respirando entrecortadamente, abrazandola yo a ella, y ella recostada en mi... todo fue perfecto, pero ya era demaciado tarde, y teniamos que volver a la realidad.

Esto si que fue sentir el paraiso denuevo, y ya no puedo seguir reprendiendome por eso... esperen... mire mi reloj pulsera (regalo de papá) y vi que era tardisimo, tendria que regresar, April y Lauren estarian maniacas por saber como me fue, les prometi contarles todo... pero esto era incontable, era algo mio, algo personal, otro secreto entre el y yo...

-Tenemos que irnos -Le susurre a Scorpius.

Lentamente nos vestimos, sin decir ni una palabra, no supe lo que él sentia, pero si comprobe con alegria que el me necesitaba tanto como yo a él, pero esta vida no puede ser un jueguito y no puedo perdonarlo tan facilmente...

-Nunca más -Me dijo cuando salimos de el armario en el que quedo nuestra vivencia, fue bueno en parte que entendiera que yo queria lo mismo, pero igual le reafirme.

-Nunca más -Eso fue lo ultimo que le dije antes de que nos despidieramos, osea que nos fueramos por caminos distintos.

Al llegar a la habitacion, mis dos amigas (para mi suerte) estaban dormidas, y yo me coloque el pijama silenciosamente y me encerre en mi cama adoselada, estremeciendome al pensar que eso haria mas dificil el poder olvidarlo...

Bueno gracias a los que han agregado la historia a favoritos, bye!