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Historia 32897 — capítulo 3
No si lo habrán adivinado pero mi cumpleaños es en diciembre. Por lo del calor, digo. Me gusta esa época porque hay muchas fiestas de fin de año, y muchas reuniones de amigos y de familia. El 15 teníamos un festival en el Instituto y eso me tenía muy exitada. Fuimos unas semanas antes con May a probarnos los trajes y eran preciosos. Muy brillantes, y yo amo el brillo. Sin embargo, unos dias antes del gran día, algo me amargó.
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Perdoname hermanita, de verdad. Hice todo lo posible pero no hubo caso- se disculpaba Fede, mientras me decía que no iba a poder ir a verme.
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¡No, Fede! No podes hacerme esto- me quejé, mientras hacía puchero como una nena chiquita. Es que antes eso siempre funcionaba con mi hermano, pero esta vez falló :/
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No me quisieron cambiar el turno, Soff. Y sabes que no puedo perder otro trabajo mas. Perdoname, de verdad. Emi dijo que iba a grabarlo todo, el domingo lo miramos juntos y me contas como estuvo todo- me rogó.
Pero yo no me digné a contestarle. Me di vuelta y me fui en mi bicicleta, a masticar mi rabia en soledad para no insultar a mi hermano. Lo que pasa es que una vez, en un ataque de furia, me pelee muy feo con mi hermano y los dos dijimos cosas muy hirientes, en especial yo. La pasamos verdaderamente mal, y ese dia dijimos que ibamos a hacer lo posible por no tener esos arranques de enojo, tan comunes en ambos.
Sin embargo, mientras mas cuadras me alejaba, mas pensaba en lo injusto que era que mi hermano no pudiese estar en ese momento tan importate para mi. Siempre habia estado, en todos los festivales. Él entendia lo importante que era para mi y nunca había faltado. Una parte de mi, sabia que él era sincero. No podía perder un trabajo mas, porque eso sería el final de su sueño de dedicarse a la música. Si, siempre le había gustado componer. Escribe hermoso, si quieren mi opinión. A mama y papa no les hace mucha gracia, pero el siempre se sale con la suya. Al final le dijeron que podia hacer lo que quisiera, pero tenia que pagarselo él. Entonces empezó a trabajar en varios lados, y tomó clases de guitarra, de batería y de canto.
Bueno, volviendo a mi enojo, estuve bastante rato dando vueltas. Cuando estaba volviendo, me crucé con Marcos.
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Ey Soff, ¿Qué haces por aca a esta hora?
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Hola Mark... mmm solo daba una vuelta.
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Si, claro- sonrio.- Veni, ¿queres tomar algo?- preguntó. No dije nada. - ¿Un licuado?- insistió.
Acepté encantada. La mamá de Marcos hace los licuados mas ricos del mundo. De durazno y manzada ¿Nunca los probaron? Se los recomiendo :)
Marcos rió, sabe que eso siempre me convence. Deje la bici en el jardín y entramos. Ana, su mamá, estaba en el sillón, ordenando unos adornos de la mesita.
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Hola Sofy- me saludó sonriente. Creo que Marcos sacó de ella esa sonrisa tan cautivante. - ¿Cómo andas querida?
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Muy bien, gracias. Estaba andando en bici- admití.
Marcos miró a su mamá sonriente.
- Jaja ¿quieren un licuado no?- adivinó. Marcos sonrió con carita de inocente.- Sientense, que ahora lo preparo. Hacela sentar, hijo. Tenes que ser mas caballero. le reprochó.
Marcos rió y desocupó uno de los sillones para que me sentara.
- Ay mamá, Soff ya conoce la casa, no tiene que hacerse la tímida- rió.
Fuimos a tomar el licuado al jardín, mientras Ana terminaba de ordenar.
- ¿No me vas a contar que te pasa?- dijo Marcos despues de un silencio.- ¿Porque estabas enojada?
Lo miré extrañada y él sonrio al darse cuenta de que había adivinado.
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Nada...- admití.- Es que Fede no va a venir al festival.
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Ah si, me comento. Pero es porque tiene que trabajar, Soff, tenes que entenderlo.
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Si lo se, pero es que tenia tantas ganas de que fuera. Nunca baile sin que él estuviera ahi. Lo voy a necesitar, como las rosas blancas y la canción- rei en esta parte.
En todos los conciertos, Fede dejaba en el camarín tres rosas blancas y un casette re viejo que habian grabado mis padres cuando tenía 5 años, en el que cantaba una cancion medio rara. Siempre que lo escuchabamos nos matabamos de risa, por eso me lo daba, para que me relajara.
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Yo te llevo las rosas- resolvió Marcos.- No va a ser lo mismo pero bueno... - sonrió.- Va a salir todo bien Soff. Bailas maravillosamente bien. Y no te enojes con Fede, sabes como es, va a estar amargado todo el dia.
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Si, tenes razón.- admití.- Gracias Mark- lo abracé.- Riquisimo el licuado. Me voy a mi casa porque van a pensar que me secuestraron.
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Dale, te acompaño.
Cuando llegué a casa, Fede salió rápido.
- Soff, estaba preocupado, ¿donde estabas?
Vio a Marcos y frunció el entrecejo.
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¡Mark! mmm
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No seas tonto, amigo.- rió Marcos.- Sabes que las nenitas no me van- bromeó en voz baja.- Y menos las que se enojan por todo como Soff.
Fede sonrió mientras Marcos se despedia y volvía a su casa. Yo dejé la bici en el jardín y fui al siión con mi hermano.
- Perdoname Fede- lo abracé.- Yo se que si pudieras irias, es solo que me puso mal que no pudieras estar, pero se que no es tu culpa, de verdad.
El se limitó a lanzarme un almohadón. Estuvimos asi un rato, hasta que mamá nos mando a dormir.
Pensandolo bien, ¿Que no le perdonaria yo a mi hermano?
(FIN CAPITULO TRES)