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Diario de un Seductor — capítulo 17

La semana se había pasado muy rápido y mis pensamientos aun estaban posados en una castaña que ocupada mi suite. La verdad que las pocas noticias que me había traído Sofía no me había servido de mucho pero sabía perfectamente que Hermione no hablaría de su vida privada con extrañas… quizás…si Wihel pudiera averiguarme algo mas…

Todo esto me estaba sobre pasando, no entendía porque con ella tenía que ser de otra forma…era como si no pudiera usar mis encantos para enamorarla… nada con ella servía…

Pero aun así no me rendiría.

Alquile el cuarto continuo al de ella, necesitaba saber más de ella y que mejor que siendo su vecino, además debía poder entablar conversación con ella sino no llegaría a puerto.

Me levante temprano para comenzar el día, aun mi plan no estaba completo pero por lo menos iba en marcha. Me di una ducha reconfortante y de repente siento como me tocan el timbre. Salgo de la ducha envuelto por la cintura solo con la toalla. "¿Quién diablos será?" me pregunto mientras voy caminando hasta la puerta y la abro con brusquedad.

-Mal...Malfoy- se quedo sorprendida Hermione mirándome y yo no podía estar más feliz, como anillo al dedo.

-Si, yo- le dije sonriendo de lado - en que puedo serte útil.

-Yo…yo…-decia mientras sus ojos no dejaban de posarse nerviosos en mi torso aun mojado.-yo…yo… solo necesitaba si podías prestarme azúcar, me quede sin.- dijo ruborizándose.

-Si claro, pasa Hermione - le dije lo mas cortes que pude, debía poner en marcha mi plan y esto había sido una sorpresa si, pero maravillosa.

Hermione había quedado sorprendida ante mi trato y podía notar en su cara como dudaba entre entrar o no a mi morada. -Vamos, no te voy a comer…- le dije… "por ahora" pense…- además creo que debemos ya cambiar nuestras posturas, ya no somos los niños que éramos en hogwarts, ambos cambiamos.

-yo si cambie… - me dijo caminando hacia mi cocina junto a mi.

-a que te refieres con eso - la mire alzando una ceja y mirándola casi de reojo.

-A que tu y tu amiguito no hacen mas que ser los mismos que siempre…-dijo sin remordimiento, la invite a sentarse y tomo asiento.

-Yo no soy el mismo - dije casi haciendo berrinche ante lo que me decia.

-Veamos Malfoy… ¿una escuela de modelos? Ja… no me digas que has cambiado para hacerte un empresario y menos de algo tan Muggle… con eso solo consigues las chicas para tus juguitos, ¿y aun dices que cambiaste?- me dijo negando con la cabeza y tomando un trago del jugo que le había servido mientras me sentaba.

-Antes te insultaba- logre atajarme - y ahora no.

-en eso si, no voy a negarte que no me sorprendiste, pero tu siempre puedes dar un giro inesperado, por eso no me fió. - me dijo mirándome, mientras tomaba sus manos nerviosa.

-No te preocupes que no lo haré… has cambiado mucho hermione, eres…eres muy linda - dije mirándola, la verdad que estaba demasiado buena.

-ya sabia yo…-dijo levantándose.

-¿Qué hice? - dije incredulo.

-con tus piropos a otra mujer… ¿si? - dijo mientras caminaba rápidamente hacia la puerta.

-Espera Hermione, perdóname - "no lo puedo creer, rebajándome de esta manera… ¡por Merlín!- déjame demostrarte que no soy el mismo, dame por lo menos esa oportunidad.- le dije acercándome a ella y tomándole la mano.

Sentí como tembló de repente.

-Esta bien Malfoy… no sacare conclusiones sobre ti, hasta que me demuestres lo contrario.- diciendo esto me miro nuevamente y desapareció por la puerta.

Yo quede parado aun así, en shock…no podía creerlo, quien se creía, pero aun así debía llegar a mi objetivo. Tome aire, respire hondo y cerré la puerta.

Camine nuevamente hacia la cocina para tomar un refrescante vaso de agua y 

note que Hermione se había olvidado la azúcar que me había pedido.

La agarre con agilidad y comencé a caminar hacia la puerta, luego me mire y note que aun estaba con la toalla… con lo cual Salí rápidamente a cambiarme.

Una vez listo con unos pantalones de seda verde, bien al estilo que me gustaban, traspase la puerta y golpee la de ella. Sentí unos pasos y la puerta se abrió.

-¿Malfoy?-dijo Hermione mirándome.

-Si…y llámame Draco…ese es mi nombre - le dije tendiendo mi mano con el azúcar.- te lo olvidaste y fue lo que me pediste. -a….gracias Draco. - me dijo tomando el azúcar.

-Ahora bien, necesito un favor tuyo ahora - le dije y no pude evitar ver sus ojos, su suave piel, debería ser suave…se veía suave, y sus cabellos, hermosos rulos que caían por sus hombros….

-¡Draco! En que puedo ayudarte - me dijo y moví la cabeza de lado a lado, no lo podía creer me había quedado pasmado mirándola ¡y se había dado cuenta!

-a si…piscina - dije. - ¿podría pasar a usar mi piscina?

-Si…claro…es tuya - dijo mientras me abría la puerta.

-Pero tu también puedes usarla Hermione, no porque sea mía no la puedes usar - por primera vez sentí como se me trababan las palabras… mi mente estaba en una lucha interior.

-Lo se, pero no me apetece - dijo ella mientras me sonreía.

-Vamos, solo un rato - le dije mirándola y haciéndome el que estaba triste.

"¿desde cuando llegaba a esos extremos?"

-bien…ve yo ya voy - me dijo y mi sonrisa se extendió y me dirigí a la piscina mas entusiasmado que antes… aunque mas confundido que nunca.