Diario de un Seductor — capítulo 7
-¿Y tu como sabes? - pregunte altivamente
-Porque yo también lo soy, salvo que me gusta las cosas que inventan los muggles con lo cual estoy mas enterada de lo que la mayoría de los magos. - dijo mientras seguíamos corriendo, esa mujer me atraía y mucho.
-¿Como te llamas?- dije mientras corríamos- ¿eres de por aquí? - la verdad que queria saber si habia estado en Hogwarts la verdad nunca la habia visto.
-no, no he estado en Hogwarts, si a eso te refieres - me dijo y me quede mudo, ¿Cómo habia logrado saber que era eso lo que yo queria?
-Ah…he - no sabia que decir, jamas me habia pasado algo igual, y segui corriendo sin decir palabra, era mejor que a meter la pata, en muchas ocaciones callar salva vidas y esta era una, no queria estropearlo todo.
-Tu debes ser Malfoy ¿no? - me pregunto mientras se daba la vuelta y trotaba de espalda mientras me sonreia, pude ver así que su sonrisa era perfecta, sus pechos bien formados y sus ojos hermosos y me tuve que contener.
-Si- dije- soy Draco Malfoy.
-Ya me parecía- dijo sin mas
-¿Porque? - me atreví a preguntar.
-Por nada importante - dijo dándome nuevamente la espalda y siguió corriendo.
Esta mujer me había cambiado totalmente la postura de cómo encarar a las chicas, era diferente un reto mucho mayor que el que pensaba.
-Dime - dije aun me tenia intrigado, ¿como me había reconocido?
-La verdad que es muy fácil, no hay otra familia de brujos en los 50 metros a la redonda.- y sonrió.
¿Era verdad? - me pregunte a mi mismo ni me habia percatado de ese detalle, aunque a decir verdad jamas me habia interesado saber cuantos magos vivian sercanos a mi, mas bien solo saber que existia yo me bastaba -¿No me has dicho tu nombre? - dije alcanzándola ya que mis pensamientos me habían alentado mi trote.
-Perdón - me dijo mirándome fijamente - soy Himeko- y siguió trotando sin mas.
-¿De donde eres? - quise saber mas de ella, debía conocerla, debía llegar a su punto débil….la quería…era mi obsesión en este momento…. Era lo que me faltaba para seguir con mi proyecto… no podía dejarme ganar, ni por ella ni por nadie.
Pase mi mano por mi frente, mis pensamientos me tenían algo agotado, mi trote era irregular aunque no podía dejar de notar como las chicas que pasaban caminando, se quedaban mirándome… me sonreí.
-No deberías dejarlo de hacer nunca- dijo la chica sonriéndome.
-¿Qué cosa?- pregunte incrédulo, ¿a que se refería?
-Sonreír, te sienta bien - dijo y siguió.
-la verdad que soy encantador - y calle, mi arrogancia lo iba a echar a perder en un santiamén y en ese momento me odie.
-La verdad, si - dijo y rió suavemente, me estaba trayendo loco, no solo por su forma de hablar y dejarme atónito en cada momento, sino por su cuerpo, su forma de correr, la forma en que su pelo danzaba de un lado a otro mientras sus pechos subían y bajaban al ritmo de su respiración.
Ella me miro nuevamente y sonrió diciendo.
-Deberías dejar de pensar - y quede helado.
-¡Deja de hacer eso! - le dije dándome cuenta que había estado leyéndome el pensamiento.
Ella solo se hecho a reír.
-Perdón no pude evitarlo, no después de escuchar tanto de ti…
-que has oído - mi pecho se alzo al escuchar esas palabras.
La verdad que debía y quería saber que era lo que "ellas" hablaban de mi… era fundamental saber que mis esfuerzos y sacrificios….Bah! mis satisfacciones habían dado resultado.
Y reí por dentro… no podía evitar sentirme orgulloso de mi mismo.
-Unas cuantas cosas, aunque es difícil creer, como dice el dicho, ver para creer - y me guiño el ojo y apresuro su trote dejándome bastante atrás y con la mayor intriga y me había dejando picando la última frase "ver para creer" ¿se me había insinuado?