Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.7% · 90,801 de 95,911 páginas identificadas · 90,162/90,522 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 33021 · de

Historia 33021 — capítulo 1

Era 1 de septiembre y en Londres todo parecía mas lleno que nunca. En las calles los coches avanzaban despacio por culpa el transito y las personas corrían por todos lados como si les fuera la vida en ello.

En uno de los taxis que se había parado por culpa de un semáforo una chica de unos 16 años sentada en la parte trasera del lugar maldecía todo aquello que existía y mas.

-¡Se puede saber porque no cambian el maldito semáforo, cada año es igual!- exclamo la chica estresada y con cara de estar a punto de cometer un asesinato.

-Por favor señorita, tranquilícese- dijo el conductor que no tendría mas de unos 30 años tranquilamente.

-¿¡Que me tranquilice!? ¿¡El tren que me tiene que llevar a mi escuela sale en 20 minutos y usted pretende que me tranquilice!?

La chica que en principio parecía muy calmada y aplicada había cambiado su cara por una de horror y rabia, el taxista se había removido en el asiento con tal grito mientras con una ignorancia de principiante tocaba el claxon, una cosa totalmente estúpida ya que ¿Quién no sabe que por mucho que toques el claxon en una calle llena de coches no te escucha ni dios?

-Sabe que, yo bajo aquí ya me he artado de tanto cuento a pie la estación solo esta a diez minutos que pase buenos días- dijo la chica mientras bajaba del taxi de un salto junto a su baúl y arrancaba a correr delante del atónito taxista.

-¡No me ha pagado el viaje, señorita!

…………………………………………………………………………………………….

Mientras tanto en el anden 9 y ¾ de Kings Kross una linda muchacha pelirroja caminaba de aquí para allá nerviosamente.

-¿Se puede saber donde se habrán metido esas? Cada año es lo mismo por la sabiduría de Merlín…- se dijo para si misma la chica mientras volvía a dirigir su mirada hacia la entrada del anden.

La chica despertaba miradas hacia allí donde iba aunque ella no parecía darse cuenta, su pelo era largo hasta media espalda lleno de ondas de un rojo oscuro que contrastaba con sus lindos ojos verdes brillantes como dos esmeraldas y su piel blanca con algunas pecas. Cuando ya se canso de dar vueltas por todo el anden decidió subir al tren no sin antes dar una mirada general por todo el lugar, al darse por vencida se coló en uno de los últimos vagones del Hogwarts Express para colocarse en el compartimiento que tenia reservado.

Se sento pesadamente al lado de la ventana mirando por todos lados nerviosa y dirigiendo miradas rápidas hacia su reloj de pulsera.

-¡Solo faltan diez minutos! Me mataran de los nervios un año de estos- exclamo mientras intentaba concentrarse en sentarse bien aunque se sentía incomoda de todas las formas la preocupación y el nerviosismo siempre le habían ganado en todo.

De repente oyó una exclamación general fuera del tren y una pequeña sonrisa de calma le invadió la cara, en el anden habían entrado cuatro chicos con chulería, los cuatro eran muy guapos y se veía en su cara que lo sabían, aunque la mirada de la chica no se dirigió hacia ellos sino en una muchacha medio escondida que iba detrás suyo. Era bastante guapa, con el pelo castaño claro, largo y rizado y los ojos de un brillante y travieso color avellana, estos ocultos tras unas gafas de montura rectangular.

La chica se coló como pudo entre la multitud de chicas que se habían tirado prácticamente hacia los chicos que habían entrado al anden antes que ella y entro en el vagón donde estaba la pelirroja. En pocos segundos entro en el compartimiento.

-¡Gracias a Merlín y a sus poderos supremos!- exclamo la castaña mientras abrazaba a la pelirroja teatralmente- ¡entre tanta diabla ya me había visto en el infierno!

-¡Julie!- exclamo la pelirroja contenta abrazando a una de sus mejores amigas.

-¿Qué pasa chica? Ni que estuvieras viviendo el peor momento de tu vida- dijo la castaña mientras se sentaba delante de la pelirroja que había vuelto a dirigir la mirada hacia la ventana.

-El peor no se, pero lo estoy pasando muy mal- dijo la chica mordiéndose las uñas.

-¿A caso aun no han llegado Norah y Rox?- pregunto distraídamente la castaña.

-¿Cómo lo puedes decir tan calmada?- pregunto la pelirroja alucinando- ¿te tengo que recordar que solo quedan 6 minutos para que salga el tren de la estación?

-Me se la hora desde los 6 años, gracias Lils- dijo la castaña rodando los ojos- la cosa es que…Rox de seguro debe andar perdida por el anden, ya sabes esa se pierde hasta por su propia casa y por lo que hace a Nor…pues no se, de seguro llega justo a la hora, ya sabes como siempre.

La pelirroja nombrada Lils ignoro a su amiga y volvió a mirar hacia el anden mientras la otra sacaba una rana de chocolate de el bolsillo de su cazadora y empezaba a comérsela con devoción. Lils no sabia que era mas pesado, aguantar a James Potter o aguantar a la hermana gemela de James Potter, Julie Potter.

-¡Aleluya!- exclamo una chica entrando al compartimiento y asustando a las dos chicas, Lily se la miro sorprendida y algo mas aliviada y Julie molesta ya que por su culpa se le había caído un pedazo de chocolate al suelo.

-¡Roxanne es que a caso no te han enseñado a llamar antes de entrar a un lugar!- exclamo Julie mirando con pena a su chocolate.

-Cállate Potter- exclamo enfadada Roxanne.

Roxanne Watson, es decir la chica que acababa de entrar al compartimiento era una chica muy atractiva, su pelo era de un rubio natural largo y lleno de bucles sus ojos eran de un profundo negro y su piel bronceada. Sin duda era una de las chicas mas deseadas de Hogwarts y como lo sabia ¡viva la arrogancia!

-Eres un poco tonta Roxanne, haze seis años que venimos aquí y aun no conoces tan siquiera el camino que lleva a este compartimiento y mira que vamos todos los años al mismo- suspiro Julie con una sonrisa traviesa en la cara mientras su amiga la fulminaba con la mirada y se sentaba al lado de Lily.

-Ahora solo falta Norah…-exclamo Lily para nada tranquila ya que su ultima y mejor amiga era la que la hacia preocupar cada año mas.

Pero no pudo terminar de decir la frase ya que un estruendo de palabrotas y maldiciones entro al andén provocando que todo el mundo dirigiera su mirada hacia la chica que terminaba de entrar.

Esta no era sin duda tan atractiva como Rox ya que el puesto estaba muy alto pero si que era bastante guapa, tenia el pelo negro absoluto lleno de reflejos azulados largo y extremadamente liso con un flequillo que le cruzaba la frente y le ocultaba medio ojo izquierdo, sus ojos eran de un bonito celeste algo oscuro lleno de reflejos violetas, su piel extremadamente blanca cosa que le parecía estar a punto de desmayarse demasiado alta para su gusto y con algunas curvas.

Entro al vagon dejando de lado todas las miradas de resignación de las personas que ya habían presenciado su entrada los últimos años y en pocos instantes ya se había colado dentro del compartimiento donde Lily se la miraba con reprobación, Julie con diversión y Rox con algo de admiración.

-Eres la caña tía, todos los años llegas un minuto mas tarde, ni que lo hicieras a puesta- dijo Rox mirando el reloj ya que solo faltaban dos minutos para que el tren saliera del anden.

-Estoy muerta…-dijo Norah Davies sentándose pesadamente al lado de la chica Potter- he travesado medio Londres en menos de 20 minutos…

-Te tendrías que aplicar un poco Noa, sino el próximo año llegaras tarde de seguro- le reprocho Lilian Evans con enfado aunque la morena la ignoro completamente, el tren salio de la estación.

Las cuatro chicas hablaron un rato de lo de siempre en ese momento, las vacaciones, los chicos, Hogwarts, los chicos, las clases, los chicos, las fiestas de Hogwarts ¿hos he comentado que también hablaban de los chicos?

-En serio espero que este año llegue algún nuevo, los de siempre ya me aburren- dijo con tono de casanova Rox mientras sus amigas se la miraban con cara de "si no fueras amiga mía te mandaría al infierno zorra".

-La verdad querida Rox, lo mejor seria que te aplicaras un poco en los estudios, ya me estoy empezando a hartar de dejarte copiar siempre los deberes a ultima hora- dijo Lily enfadada mientras su amiga le sonreía de forma inocente.

La rubia no le pudo responder como hacia falta ya que una intromisión y una sexy voz masculina le interrumpió, en el vagón terminaban de entrar dos chicos a decir verdad dos chicos muy guapos.

-¿Cómo estas Evans?- pregunto el chico con chulería cosa que hizo que la pelirroja se lo mirara con rabia.

-James no deberíamos estar aquí, molestamos…-dijo en voz suplicante el otro chico.

En primer lugar se tiene que decir que dos de estos chicos eran dos de los cuales habían entrado antes que Julie, el primero era su hermano gemelos James Potter (Cornamenta), un guapo chico de pelo castaño oscuro, liso y revuelto, ojos avellanas detrás de unas gafas de montura redonda, de piel pálida, alto y musculoso. El otro chico era mas alto que James, su nombre era Remus Lupin (Lunatico) y también era muy guapo, su pelo era rubio oscuro, algo largo y ondulado y sus ojos de un bonito color miel lleno de destellos dorados, de piel muy pálida y con ojeras, aun así alto y musculoso cosa que le hacia de muy buen ver, esos dos eran dos de los chicos mas famosos y populares de Hogwarts, dos de los conocidos Merodeadores.

-No te preocupes Remus, aquí el único que molesta es este…ser…-dijo Lily intentando sonar amable cosa en que fallo.

-¿Cuándo te vas a rendir a mis encantos querida Lilian?- pregunto otra vez Potter ignorando por completo el comentario anterior.

-Cuando los unicornios vuelen y los centauros sean amables con los humanos Potter- dijo Lily rodando los ojos ocasionando un par de risas por parte de Norah y Rox, Julie se lo aguanto, al fin y al cabo era su hermano.

-Todo seria mas fácil si aceptases tus sentimientos Lily.

-No, todo seria mas fácil si tu no existieras- le contradijo la pelirroja el chico se la miro con cierto enfado.

-¡AUXILIO, SOS…!- grito una voz desde el otro lado del pasillo ocasionando que tanto las chicas como los dos merodeadores se sobresaltaran.

A los instantes sorprendentemente otro merodeador se coló en el compartimiento y se escondió debajo del asiento de Julie y Noa con una rapidaza asombrosa, a los instantes antes de que nadie pudiera abrir la boca media docena de chicas se colocaron en frente del compartimiento.

-¡Siri! ¿Habeis visto a nuestro Siri?- pregunto una chica que parecia de 3ero o 4to con voz chillona.

-¿Quién?- pregunto alzando las cejas sorprendida Noa intentando ahogarse la risa.

-Sirius Orion Black- exclamaron otro par de chicas a la vez las dos parecían exaltadas y estas parecían aun mas pequeñas que la primera que había hablado.

-Pues a mi me pareció ver como iba hacia el otro vagón- exclamo creíblemente James Potter haciendo que las chicas se fueran gritando y corriendo como unas desesperadas en busca de agua en pleno desierto.

-Ya esta, ya puedes salir Canuto- exclamo Remus haciendo que el chico que momentos antes se había colado dentro del compartimiento saliera de su escondite y se colocara enfrente de sus amigos.

El chico en cuestión era muy guapo, su nombre como hos habréis imaginado es Sirius Orion Black (Canuto), Sirius es sin duda el merodeador mas atractivo, su pelo era largo por encima los hombros, negro y liso con alguna ondulación y con algún mechón de pelo que le ocultaba los ojos elegantemente, estos de un impactante gris plata y una sonrisa blanca, la piel también muy pálida, un poco mas alto que James y menos que Remus, atlético y musculoso.

-Gracias chicos, me habéis salvado de esas locas- dijo solemnemente el moreno ocasionando un par de sonrisas cómplices a sus amigos.

-¿Locas? ¿Desde cuando al "gran" Sirius Black llama locas a sus fans desesperadas?- pregunto sarcásticamente Noa.

-Ahhh, eres tu Davies- dijo el chico aburrido mirando a la chica despectiva con aburrimiento.

-Si, desde que nací ¿algún problema?- exclamo la chica sin que su sonrisa sarcástica abandonara su rostro.

-La verdad es que muchos, pero sin duda no tengo ni ganas ni tiempo de perderlo contigo- dijo Black provocando a la morena la cual no se movio ni un pelo del asiento.

-Pues si es así la…

-Pero si están el grupo de LS y los Merodeaidiotas, pero que placer verlos de nuevo- exclamo una estridente voz entrando al compartimiento.

Todos dirigieron la mirada hacia la chica que terminaba de entrar al compartimiento con un pequeño grupo de chicos y chicas detrás. La chica en cuestión era muy guapa todo hay que decirlo, su pelo negro y rizado y sus ojos grises con largas pestañas le hacían ver seductora y atractiva, esta era la prima de Sirius Black, Bellatrix. A su lado iba la hermana de Bellatrix, Narcisa una chica rubia de pelo largo y rizado y ojos azules, un año menor que su hermana y detrás de Narcisa iban cuatro chicos, un rubio platinado de ojos grises, Lucius Malfoy, un castaño de ojos verdes, Evan Rosier, un moreno de ojos grises, Regulus Black (el hermano de Sirius) y un castaño de ojos negros, Rodolphus Lestrange, todos de 6to excepto Regulus y Narcisa que iban a 5to.

-Lamento no poder decir lo mismo- dijo poniendo los ojos en blanco Noa y agarrando con fuerza la varita que tenia en el bolsillo de los pantalones.

-Pero si esta aquí la mestiza-sucia-medio-huérfana ¿Qué tal tu padre? Ah no, pero si esta muerto, lo siento- exclamo Narcisa riendo maliciosamente al igual que el resto de sus compañeros.

-¡Que te parta un rayo Black!- exclamo Noa perdiendo los estribos y colocándole la varita en el cuello haciendo que la rubia parase de reír al acto y temblara un poco.

-¡Quita eso del cuello de mi hermana hija de mala muggle!- exclamo Bellatrix.

-Norah por Merlín- exclamo esta vez pero sin gritar Lily.

-No te rebajes a eso Noa, déjalas para lo que son, unas sucias serpientes- dijo algo incomoda Rox fijando su mirada a su amiga que su pálida cara había adquirido un tono rojo de furia.

Noa fijo una ultima mirada en la rubia y separo la varita lentamente aun así se quedo mirando a la rubia con rabia.

-Largaos de aquí Bellatrix- exclamo con la voz dura Sirius mirando a su prima y al resto, prácticamente todos formaban parte de su familia de algún modo.

-No te preocupes que lo voy ha hacer, tanto rato aquí me esta provocando arcadas, vámonos- exclamo la chica arrastrando a su hermana por el brazo que aun parecía algo paralizada.

-¡Y dadle un saludo de nuestra parte a Quejicus!- exclamo sacando la cabeza al pasillo James antes de que desaparecieran del vagón.

Y aquí va la explicación, LS, que es como les había nombrado Bellatrix a las chicas significa Leonas Sucias ya que todas eran de Gryffindor y Lily era hija de muggles, Noa mestiza, madre muggle y padre mago (muerto), Julie era hija de magos pero traidora ya que su familia apoyaba a los muggles y Rox era semi mestiza ya que su madre era bruja y su padre squib.

-¿Hos largareis por vuestro pie o os mando un hechizo?- pregunto con malhumor Lily, los chicos no se hicieron esperar y salieron rápidamente del compartimiento delante la molesta mirada de la pelirroja- estas bien…Noa…

-Claro ¿a caso no debería estarlo?- pregunto la chica con los ojos algo opacos cosa que hizo que sus tres amigas se dirigieran miradas cómplices que ella capto al acto- voy al baño a cambiarme…

Salio deprisa del compartimiento. No volvería a entrar en el. De seguro sus amigas estarían hablando de ella y no quería estar así en ese momento. Ella era fuerte y jamás lloraría o se debilitaría y mucho menos por un sucio comentario de la zorra de Narcisa Black.

Se metió al baño del vagón y se coloco el uniforme negro con detalles escarlatas y dorados momentos después salio del baño con una sonrisa falsa en la cara, con el tiempo había aprendido a hacerlas tan bien que pasaban hasta por delante de las personas que la conocían mejor.

-Eres tan débil Davies que das pena- dijo una voz fuerte y segura detrás suyo.

Un chico estaba apoyado a la pared del tren, justo al lado de la puerta de los baños de los chicos con una sonrisa tranquila en su cara y las manos en los bolsillos de la tunica de la escuela.

-Trágate plomo Rosier- exclamo la chica con cierta impotencia y dándole la espalda al chico dispuesta a perderse por el inmenso tren.

-¡Jamás le des la espalda al enemigo!- exclamo el chico sujetándola del brazo y girándola hasta que la chica quedo a pocos centímetros del chico con la respiración agitada- eso puede ser letal…

-Pasa de mi idiota- susurro la chica fijando su profunda mirada a la del chico con odio.

-No me interesas para nada Norah, mas bien te odio, me gusta maltratarte sicológicamente, es fácil, eres débil y no te proteges, el mundo se divierta riéndose de ti y a ti no te parece importar- Evan se separo unos centímetros de la chica.

-Te odio, no me importa lo que pienses de mi, me se cuidar perfectamente sola- dijo la chica alejándose dos pasas del chico.

-Te debería importar, no hay técnica mas efectiva que conocer al enemigo, saber lo que piensa de ti, ocultar tus defectos ante el, sino conoces a tu enemigo has perdido la batalla Davies, creia que esto hasta una inútil como tu lo sabia.

-¿A caso te crees muy importante Rosier? ¿A caso crees que todo lo que dices tu el resto de gente lo debe creer? Todos somos diferentes y yo particularmente jamás me fijaría en esos detalles, en una batalla lo único que importa es ganar- dijo la chica con seguridad y dándole la espalda al chico sin darse cuenta de las consecuencias que supondría eso.

-*Impedimenta-*exclamo la tranquila voz del chico y con cara de sorpresa por parte de la morena un rayo de luz roja le dio en plena espalda haciendo que una fuerza invisible le hiciera chocar con plena pared al final del pasillo.

-Maldito…-susurro la morena dolorida desde el suelo noto como un filo de sangre le brotaba de un lado de la boca también pudo ver como algunos alumnos sacaban la cabeza de su compartimiento al notar la pelea.

-¿Y ahora, quien es el idiota Davies?- pregunto Rosier sin esperar respuesta mientras se metía en un compartimiento que tenia al lado del cual curiosamente no había salido nadie.

-¡Por cien centauros locos! ¿Estas bien Noa?

Quien habia preguntado había sido una de piel bronceado y pelo rubio corto por los hombros y liso con una dulce mirada color miel, su nombre era Alice Lawson y compartía habitación junto a Noa y las otras.

-Claro Alice- dijo la chica ayudada por la rubia mientras se levantaba del suelo.

-¿A caso no tenéis nada mejor ha hacer?- pregunto molesta la rubia haciendo que los que habían salido de sus compartimientos provocados por el choque de la chica se volvieran a meter rápidamente- ¿te acompaño al compartimiento donde estas con Lily y las otras?

-No es necesario- dijo rápidamente la morena con una sonrisa tranquilizadora.

-Pues así como mínimo déjame ayudarte con la sangre- dijo la rubia fijándose en el filo de sangre que le caía del lado del labio a la morena- Sactus.

-Gracias- dijo la chica fijándose que se le había cerrado el brote de sangre.

-De nada, es un hechizo infalible, me lo enseño mi abuela que fue sanadora- dijo Alice con una sonrisa.

-Si me disculpas- dijo la chica marchándose- nos vemos en Hogwarts.

-Claro, hasta luego Norah- exclamo Alice antes de meterse de nuevo en su compartimiento.

…………………………………………………………………………………………….

-¿Dónde has estado? Nos has tenido preocupadas…

Lily le había preguntado nada mas sentarse en la mesa de los leones al lado de Julie que ni siquiera se había dado cuenta de su llegada.

-He estado por el tren me he encontrado unos amigos y punto- dijo algo cortante Noa ya que le molestaba saber que habían estado hablando de ella ya que la conversación había cesado nada mas Lily había hablado.

No hubo ninguna otra pregunta, Lily saco de pronto el ultimo tema sobre la nueva profesora de Defensa Contra Las Artes Oscuras ya que el profesor Kingston había dimitido para hacer una exploración en busca criaturas mágicas en Brasil según les había contado a finales del año pasado.

-De seguro que es ella- dijo Rox afirmándolo mientras miraba a la mujer que estaba sentada entre la silla vacía de la profesora McGonagall y en donde estaba sentado el profesor Slughorn que era el jefe de la residencia de Slytherin y profesor de Pociones.

-Parece joven- dijo Lily al fijarse que la mujer apenas parecía tener los 30 años, tenia el pelo rubio platinado y los ojos de un verde oscuro.

No pudieron hablar mucho mas ya que los alumnos de 1ero empezaron a entrar al gran comedor para ser seleccionados, tras la selección y la cena el profesor Dumbledore se levanto de la mesa con solemnidad y su intocable sonrisa.

-Queridos alumnos, bienvenidos de nuevo a Hogwarts, tanto a los nuevos como a los viejos. Este año tengo el honor de presentar a la profesora Helena Sender que ha aceptado el puesto de profesora de DCLAO después que el profesor Kingston se haya ido con su exploración en Brasil- hubo un aplauso general cosa que hizo que la mujer sonriera tranquilamente, parecía tranquila y serena cosa que le daba un aspecto angelical- las normas de la escuela son fáciles, prohibido ir al Bosque Prohibido que como es nombrado, es prohibido y el resto lo tienen todo en la puerta del despacho del conserje el señor Thompson, ahora se pueden retirar en sus calidas y cómodas habitaciones y descansen que mañana empieza el jaleo, buenas noches a todos.

Todo el mundo cumplió, las chicas se fueron hacia la habitación hablando tranquilamente detrás de Sirius, James y Peter (el ultimo merodeador, un chico castaño de pelo corto y ojos negros de mediana estatura) sin hacerles demasiado caso. Remus debía acompañar a los alumnos de 1ero hacia la sala común de Gryffindor. Al llegar a la sala común de Gryffindor no se pararon mucho y subieron derechamente hacia su habitación donde ya estaba su otra compañera de habitación Marlene McKinnon, al rato llego Alice que como era prefecta le había tocado ir a acompañar a los alumnos de primero junto a Remus.

Se metieron en la cama sin charlar demasiado ya que todas estaban exhaustas, se avecinaba un gran año y eso todas lo tenían muy claro.

………………………………………………………………………………………………………

Y en el próximo capitulo…

-Maldita rata de biblioteca- exclamo Sirius enojado mientras se miraba la cachetada en el espejo.

-Escucha Canuto, tranquilo solo ha sido una tontería sin importancía…

-Cállate Lunático, esa niñata me las va a pagar, no se como ni cuando pero va a terminar rogándome como si fuera su dios- dijo cegado de la venganza el ojigris mientras sus amigos se cambiaban miradas cómplices.

…………………..