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Historia 33041 — capítulo 1

Era muy temprano ese sábado por la mañana, el sol apenas salía y el viento frío no invitaba a pasear por los jardines del colegio... bueno, no a todos.

Tres muchachos de no más de 17 años volvían con cautela por el camino que conducía a Hogsmade bordeando el lago. Caminaban con cansancio pero llevaban identicas sonrisas de satisfacción en el rostro propias de la mañana después de una noche de fiesta.    De pronto se toparon con algo que no esperaban, tres muchachas venían corriendo por el borde del lago pero se frenaron abruptamente cuando los vieron. Llevaban ropas deportivas bastante sueltas y se notaba que no se habían despertado hacía mucho.

-¿Qué hacen ustedes aquí?- preguntaron los seis al unísono.

-Nosotras preguntamos primero...- dijo una muchacha de largo cabello rojo oscuro por la cintura, bonitos ojos verde esmeralda y piel blanca. Su nombre era Lily Evans, era prefecta, Premio Anual y amor imposible de James Potter. Era una muchacha amigable, divertida y algo paranoica pero no la querías ver enojada.

-Evans, mi amor, es evidente que nosotros preguntamos primero...- la contradijo un muchacho de cabello azabache revuelto con un aire divertido, ojos avellana con gafas de marco redondo y buen cuerpo. El era James Potter... cabecilla de los merodeadores, revoltoso, bromista, inteligente y Sex-Symbol del colegio.

  • Potter 1º no soy tu amor y 2º sigue soñando, nosotras preguntamos primero- contestó Lily poniendo los brazos en jarra.

-A mí me parece que sinceramente no importa quien halla preguntado primero- observó una muchacha de cabello rubio dorado ondulado por la cintura, ojos chocolate y sonrisa casual. Ella se llamaba Cristhen Williamson, Cris, y era una de las mejores amigas de Lily. Era una muchacha casi perfecta: de maneras suaves y educadas, y un aura de paz y tranquilidad insuperables aunque un tanto despistada... pero cuando se enojaba era mejor alejarse, y mucho.

-Williamson tiene razón, Así que ¿Por que no nos dicen que hacen aquí?- sugirió un muchacho de cabello castaño claro casi rubio, ojos caramelo que con la luz del sol saliente se veían dorados, piel blanca y ligero aspecto de enfermo. Su nombre era Remus Lupin y era, por así decirlo, el más tranquilo y estudioso del grupo porque al final de cuentas era eso... un merodeador.

-¡Ah no, Lupin! No somos tan tontas, nosotras preguntamos primero- dijo Cris con una risa sarcástica.

-Nosotros preguntamos primero, contesten- exclamó un muchacho de cabello negro azulado ligeramente largo que le caía con gracia por la frente tapándole ligeramente unos ojos color gris penetrante, sonrisa encantadora y cuerpo de vértigo. El se llamaba Sirius Black y era el merodeador por excelencia: revoltoso, bromista, inteligente, cotizado y bueno en el Quidditch.

-No les incumbe, su turno- contestó una muchacha de cabello negro despeinado con un aire divertido desmechado y despuntado con un jopo que le tapaba de vez en cuando uno de sus ojos azul eléctrico, piel blanca y bonita figura que no ostentaba mucho. Ella era Kaiane Johansen o Kai para los amigos. Era una muchacha divertida, loca en toda regla, imprevisible, original y única con un montón de cosas en su pasado que nadie ni siquiera sus amigas conocían y que, según ella, no conocerían nunca.

-Johansen, eso no es una respuesta...- observó Sirius con una de sus sonrisas "Made in Black", nº 15 "Soy lo mejor del mundo".

Kai bufó y miró para otro lado.

-¡Bueno basta!- exclamó Cris de pronto- Me estoy muriendo del congelamiento polar así que... nosotras salimos a correr como todos los sábados y ustedes vienen del pueblo después de una noche de haber estado haciendo quien sabe que ¿no?

Los Merodeadores la miraron sorprendidos.

  • Vayámonos que yo quiero mi "cocolate talentito"- dijo Kai tomando a cada una de sus amigas por un brazo y girándose para irse.

-¿Su quere que que?-preguntó Sirius con cara de "¿What?"

-Su chocolate caliente- respondió Lily sin mirarlos y las tres se fueron rumbo al castillo.

-¡Ah! Mi rico cocolate- dijo Kai tomando una taza grande de humeante chocolate caliente.

-Yo prefiero mi cafetucho con crema- dijo Cris sirviendoselo.

-Y yo mi tecito de jazmín con azúcar y limón- agregó Lily tomando un sorbo del mismo.

En ese momento la profesora Mc Gonnagall, jefa de Gryffindor, se les acercó.

-Sritas. Evans, Johansen y Williamson el director las quiere ver en su despacho ahora mismo- les informo muy seria.

Las tres se miraron sorprendidas como interrogándose con la mirada a ver si alguna había hecho algo. Siguieron a la profesora hasta la gárgola de piedra que conducía al despacho del director.

-¡Rocklets con maní!- exclamó la profesora y la gárgola se apartó.

Las tres muchachas subieron por la escalera de caracol y Cris tocó la puerta.

-¡Adelante!- exclamó el director mientras la puerta se abría- ¡Ah! Que bueno que llegaron, siéntense por favor- pidió mirándolas a través de sus gafas de media luna con una sonrisa amable. Las muchachas obedecieron en silencio y se sorprendieron cuando la puerta volvió a sonar y por ella entraban los tres Merodeadores- Bueno, dado que ya están todos aquí, les puedo decir a que han venido... verán ser director implica un montón de responsabilidades y yo estoy muy aburrido de ellas...

Los seis alumnos se miraron sin entender que tenía que ver todo eso con ellos.

-Por eso he decidido crear una Comisión para la Planificación de Bailes y Eventos (C.P.B.E), dado que a mí me parece un plomo eso de andar planeando fiestas, y esos serán ustedes ¿Qué les parece?- concluyó el anciano emocionado como niño el día de navidad.

Todos guardaron silencio.

-¿No les gusta?- pregunto un tanto desilusionado.

-Bueno... no es que no nos sintamos totalmente halagados... pero...- empezó Remus con prudencia lo único que les faltaba es que el director se ofenda.

-Es que nos llevamos a matar y lo único que podemos planificar juntos es la muerte de los otros- completó Kai con firmeza.

-Ya veo...- dijo el director con aire taciturno acariciando distraídamente a Fawkes.

-¿Se ofendió?- le susurró James a Sirius

-No, no me ofendí Sr. Potter... pero me veo obligado a plantearles la situación de otra manera- se paró y se dirigió a un armario del que sacó dos carpetas, una que tenía el mismo tamaño que los tres libros de ESDLA (El Señor De Los Anillos) juntos y otra que parecía un periódico.- En estás carpetas están los archivos de todas las infracciones que han cometido en los últimos seis años y que no han sido castigadas, si no hacen lo que les pido los castigare por todo esto- señalo la más gruesa mirando a los Merodeadores- y por esto- señalo la otra mirando a las chicas.

Se quedaron azorados.

-Profesor, ¿Nos está chantajeando?- preguntó Cris pasmada.

-Puede llamarlo como quiera Srita. Williamson pero la realidad es que necesito que lo hagan ustedes y si no lo hacen por las buenas lo harán por las malas- dijo con su sonrisa más amable- Ahora si no tienen más objeciones, buenas tardes.

Los Merodeadores y las chicas se pararon y salieron en silencio.

-No lo puedo creer...- dijo Lily cuando salieron dejándose caer contra la pared.

-¿Qué cosa?- preguntó Kai mirándola y sentándose junto a ella- ¿Qué Dumbledore nos chantaje?¿Qué tengamos que ser las estúpidas que planeen los bailes?¿O qué lo tengamos que hacer con ellos?

-Todo- sentenció la pelirroja cerrando los ojos.

-A mí me parece bastante interesante- dijo Cris mirándose las uñas con interés

-¿Qué es lo interesante?- preguntó Lily mirándola como si estuviera loca- seguramente tendremos que pasar horas con los Merotarados decidiendo el color de los listones y la posición de los centros de mesas y de tanto estar con ellos se nos pegará lo estúpido y lo inmaduro y terminaremos uniéndonos a sus clubs de fans y lamiendo el suelo por el que caminan y luego despertaremos de ese trance hipnótico y tendremos que ir a terapia pero el terapeuta nos cobrara una fortuna entonces no iremos más pero nos quedaremos con el trauma de estos estúpidos y de las cuentas del terapeuta y terminaremos en el pabellón psiquiátrico de San Mungo con síndrome psicoobsesivo.

-Lils, cariño, deja la paranoia- dijo Kai con dulzura haciéndole caricias en la coronilla.

-Además dudo que nos unamos a su club de fans-dijo Cris sentándose junto a su amiga pelirroja que estaba a punto de hiperventilar.

-De eso no estén tan seguras- dijo Remus con una sonrisa divertida y seductora.

-Lupin no ayudes- le espetó Cris mientras las tres se paraban y se iban de allí.

  • Esto va a ser interesante- observó Sirius divertido- MUY interesante.

Okay, hasta aquí lo que se daba. Espero que les halla gustado este primer capítulo y que dejen comentarios diciendo lo maravilloso que es y que quieren más (es broma) pero también sirven críticas constructivas, opiniones, sugerencias, especulaciones, o cualquier cosa que me quieran decir...

Beshos con sabor a merodeador de chocolate con crema.

Liliane Cullen.