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Historia 33207 — capítulo 7
Problemas
No quise estropear el momento, simplemente, me quede allí callado, abrazando a irish. Ella en ningún momento pareció incomoda, es mas, pareció agradecida de que alguien la abrazara por una vez cuando lo necesitaba.
Era cierto que tenia muchas dudas, ella era todo un misterio para mi, y todo lo que yo empezaba a sentir por ella era una locura, pero no iba a rendirme, me asustaba un poco porque nunca había perdido el control de esa manera, pero no iba a renunciar a lo único que me había llenado en mi vida. Seguro que a Billy no le importaba si algún día, irish y yo llegásemos a algo, ni tampoco parecía importarle a Carlisle. Pensé, que al fin y al cabo hasta podía venir bien. Sin duda, seria una unión como las que estudie en historia, cuando dos reyes casaban a hijos de reinos distintos para formar una alianza de paz y unir tras muchos años de guerras, dos tierras. Pues lo nuestro era algo parecido, que ella solo fuera mitad vampiro, facilitaba mucho las cosas, la verdad. ¿sería yo mitad lobo? al fin y al cabo, era tan humano como lobo ...
- En que piensas - su voz me saco de mi ensimismamiento
- en nada - mentí
- llevas 10 minutos abrazándome, dándome tu calor, y ... ¿no piensas en nada? - no podía verle la cara, pero por el tono de voz, supe que estaba sonriendo
- bueno, si estaba pensando en algo - admití
- ¿en que? -
- pues me preguntaba, si estabas agusto - desvié la verdadera respuesta, aunque en realidad era lo que me pregunte al principio, si le incomodaba que la abrazase
- ¿en que sentido? -
- pues, te conozco de apenas dos días, y estoy aquí, contigo, en una habitación de hotel, abrazándote ...- explique
- si, estoy agusto - contesto escuetamente suspire apoyando mi barbilla sobre su coronilla, simplemente apoyándola, sin dejar recaer mi pesada cabeza sobre su frágil cabecita
- me alegro entonces - cerré los ojos y me di cuenta de una cosa.
Ella desprendía aquel olor dulzón que desprendían los de su especie, para mi, bueno, para todos los de mi especie, era un olor demasiado dulzón y empalagoso, pero su olor, se mezclaba con el olor humano y como resultado, daba una esencia profunda, tenia la sensación de estar respirando ese perfume que al olerlo sabes que es el tuyo, que te da placer solo de respirar su aroma, que cada vez que lo hueles, te giras en busca de quien lo lleva ...
- ¿y tu estas agusto? - pregunto ella de nuevo sacándome de mis pensamientos
- en que sentido - sonreí imitándola -bueno, estas aquí, en un hotel, con una sanguijuela, que te ha lamido tu sangre, ya sabes - ahora no sonreía, podía intuirlo, estaba pensativa, quería saber en que pensaba pero no me atrevía a preguntárselo
- oh, recuerda que yo te di el capricho de probarla, salí sorprendido por que no quisieras devorarme, dicen que tengo una sangre deliciosa- reí abiertamente estrechándola un poco mas fuerte entre mis brazos, era tan encantadora ... ella no dijo nada, pero a través del reflejo del cristal pude ver una pequeña sonrisa dibujada en sus labios
Había anochecido mientras estábamos allí, junto a la ventana, abrazados y en silencio. Nunca me había sentido tan agusto, y creo que fue mutuo. Su piel, fría, compensaba la mía, cálida. Me sentí como cuando en verano hace muchísimo calor y te metes en el agua, ese bienestar de frescor.
- ¿tienes hambre? -
- un poco, ¿Y tu?- pensé que seria hora de dejar de abrazarla, aunque si por mi fuera, lo haría a todas horas, deslice mis brazos lentamente hasta dejarlos caer y ahora apoye mi barbilla en su hombro derecho, dándole un beso en la mejilla, me estaba aventurando demasiado, pero no podía controlarme y ella no hacia por pararme, así que no debía de molestarle.
- también un poco, si quieres, podemos bajar a comer al restaurante, después, a media noche, iré a lo del aquelarre - ella echo su cara hacia la izquierda, como si yo fuera el vampiro y ella me ofreciese su cuello
- ¿de verdad tienes que ir? - musite apenado deslizando mi nariz por su cuello y acariciando su piel
- si, es la razón por la que estamos aquí - me recordó, un pequeño escalofrió la recorrió, pude notar como sus músculos se tensaron durante unos instantes y luego se relajo
- lo se- susurre acariciando de nuevo su piel esta vez con los labios. Me estaba aventurando demasiado, debía controlarme -jake- susurro sintiendo otro escalofrío
- ¿mm?- musite de nuevo acariciándole el cuello con los labios
- estas jugando con fuego - su susurro era tembloroso, la sentí tan frágil y vulnerable ...
- ¿eso significa que puedo quemarme? - le di un beso bajo la oreja
- es posible - sonrió silenciosamente
- estoy acostumbrado al calor, mas que tu- esboce una amplia y brillante sonrisa
- si, pero yo soy un demonio que viene del infierno, estamos igualados- sonrió también ella
- menos, menos- reí, me puse recto y deje de atraparla entre la ventana y mi cuerpo, me di cuenta de que entre el cristal y yo, había muy poca distancia, la justa para que ella estuviera atrapada entre ambos sin asfixiarse, ¿tanto me había acercado a ella?
- bajemos a cenar - se giro rápidamente, seguía atrapada en ese pequeño espació, pero esta vez frente a mi.
Ella miraba hacia arriba, yo hacia abajo, sus preciosos ojos violetas brillaban mas que nunca, eran mas rojizos que otras veces pero no tan rojos como cuando lamió mi sangre.
-Antes de irnos, enséñame eso que me dijiste de tus ojos humanos- suplique casi con voz rogante, ella estiro sus labios, dejándome ver una hermosa sonrisa
- bueno, veras ... - ella pestañeo lentamente, al levantar los parpados, me quede impresionado, sus ojos ya no eran de una tonalidad violeta, si no de un profundo y hermoso azul cielo, se me corto la respiración
- como es posible - tartamudee con impresión
- no lo se, es algo que puedo hacer desde pequeña, cayo se metía conmigo diciéndome que tengo 4 ojos, dos violetas y dos azules - rió divertida, yo sonreí
- ¿y es así? -
- no, claro que no, lo que pasa es que no se, puedo hacerlo desde niña, no se como funciona, tampoco me moleste en tratar de entenderlo, simplemente, deseo que se vean azules, y se ven azules, sin mas, pero es cansado, al rato me duelen los ojos, por eso siempre los llevo violetas, que es mi color natural - me explico
- oh, debe ser algo parecido a lo que le pasa al chup ... novio de bella, que a veces se le ve dorado, a veces negro - recorde -si, algo así - ella se encogió de hombros
- bajemos a cenar- dije respetando al fin su espacio vital y alejándome de ella un par de pasos, de pronto su rostro giro hacia la ventana -oh oh- musito
- ¿oh oh? que quiere decir oh oh - olfatee el aire, pero no olía nada extraño -vampiros - susurro pegando su cara contra el cristal, me alarme, mire por encima de su cabeza pero no veía nada
- ¿que?, no veo ni huelo nada- dije asustado por haber perdido mis sentidos
- están lejos para ti, el aire me trajo el olor- susurro olfateando sutilmente -cuantos son - seguí intentando ver algo -dos - un pequeño gruñido apareció en su garganta, era suave pero amenazador
- ¿peligrosos?- me sentí estúpido, la mayoría de vampiros era peligroso, ¿como había echo una pregunta tan idiota?
- claro, son del aquelarre de fénix - musito y me miro -que pasa- me preocupe -vienen hacia aquí, llegaran en 10 minutos, les atrajo tu olor y el mio, el de un vampiro con un licantropo- se mordió el labio inferior y entrecerró los ojos pensativa
- pues enfrentemosnos a ellos - dije con aire de superioridad y tensando mis musculos
- no, vine aqui para advertir, no para pelear, tenemos que encontrar otra solución- ella ando de un lado de la habitación hacia a otro, pensativa
Lo mas lógico era matarlos y fin del problema, pero si ella quería hacer otra cosa, no se, pero si había peligro, me transformaría, los despedazaría y fin.
-Ven- ella se movió hacia a mi muy rápido, como si volase, me tomo de la muñeca y me llevo hasta la cama
- ¿que?- no entendía
- ¿eres fuerte? - pregunto, la duda me ofendió
- claro que si- me queje -ellos van a entrar en unos minutos, te voy a morder, te voy a lamer, finge estar muerto, no te quejes, no hables y sobre todo, no te muevas - me advirtió, me tumbe sobre la cama según me indicaba, ella se sento sobre mi, dios, que situación! el corazón empezó a latir muy rápido, note como mi temperatura ascendía -pero- quise replicar ella negó
- shh no va a pasar nada, solamente no te muevas y no hables- acerco sus labios a mi cuello y los paseo vacilantes unos segundos, de pronto note un dolor punzante y apreté los dientes con fuerza para no gritar ni moverme, mis músculos se pusieron muy duros y mis brazos empezaron a templar, dios iba a transformarme, tenia que respirar profundamente, relajarme.
En ese mismo instante, la puerta se abrió de golpe y dos hombres jóvenes, notablemente vampiros entraron. yo no les vi, pero su olor lo decía todo
-oh, ¿que haces? - pregunto uno, tenia la voz profunda y cansada, no tendría mas de ... 30 años humanos, por el tipo de voz -grrr- irish gruño, yo trate de no moverme, de relajarme, estaba apunto de transformarme y eso seria un problema - ¿quien eres?- pregunto el otro, era mas mayor, parecía un anciano
- alimentarme - la voz de irish era muy amenazadora, nunca había pensado que semejante voz pudiera pertenecer a una criatura como ella - ¿de un licantropo? - pregunto el de la voz joven - de lo que sea- gruño, note su cuerpo en tensión sobre mi y acerco sus labios a mi cuelo, lamiendo mi sangre y manchando su níveo rostro para hacerlo mas real - ¿esta muerto?- pregunto el anciano - si estuviera vivo, no estaría bajo mi cuerpo, en su forma humana y dejándose comer por un vampiro, ¿no crees?- rió sarcásticamente irish muy amenazante - cierto, no queríamos molestar pero nos alerto al oler a uno de los nuestros con un asqueroso licantropo- explico el joven - entiendo, sois del aquelarre de fénix?- la voz de irish se tranquilizo aunque seguía siendo muy agresiva - si - contesto el anciano - vengo de Italia, hija de aro el vulturi, vengo a advertiros de que le incomoda vuestras actividades nocturnas, muchos humanos están desapareciendo - gruño y volvió a lamer mi sangre
- ¿eres una vulturi?- la voz del anciano tembló - si - musito sin dejar de lamerme, cada vez me costaba mas contenerme, ya no era dolor lo que sentía, pero estaba empezando a cicatrizar y si me mordía de nuevo me transformaría -**entiendo, sentimos molestar -**musito el joven
- desapareced, no tengo reparos en matar a los de mi especie, dar la voz de alarma a los de vuestro aquelarre, esto es un aviso, si volvéis a liarla, no seré yo la que venga a deciros como debéis comportaros- gruño agresiva, me dio miedo
- ¿como hiciste para matarle? -pregunto el joven desconfiado -mi don es la seducción, callo fácil- rió -cuídate vulturi - dijo el anciano y desaparecieron - no te muevas- me susurro, mi cuello ya había cicatrizado, ella lamió el resto de sangre que quedaba en mis hombros, abrí los ojos y me sobresalte al ver sus ojos rojos intenso, sus labios goteantes de sangre y su níveo rostro cubierto casi por completo de escarlata, era una sensación agobiante -ya- musito suspirando y sentándose sobre mi -¿se fueron?- tartamudee, ella asintió -lo siento, pero era la única forma - sus ojos denotaron tristeza, se limpio el resto de la sangre con la manga de la camiseta color azulada que tenia puesta -estuve apunto de transformarme- dije aun bajo ella
- lo se, lo note, y ellos también, pero se lo creyeron- suspiro -¿están lejos? - -si, fueron rápidamente a avisar a su aquelarre, así que no tendré que ir, los vulturis son el terror de mi especie- rió mas tranquila, volvió a acercar sus labios a mi cuello, di un respingo pero no mordió, solo beso la zona muy delicadamente, con mucha ternura, solté un increíble bufido, no de dolor si no de ... ¿placer? - perdón- me disculpe -perdóname tu ami, te hice daño - susurro dándome otro beso -supongo que ya no tendrás hambre- trague saliva -si tengo hambre, solo te lamí, no te chupe- otro beso ... - irish, me diste miedo- me sincere - lo siento, era necesario ponerme agresiva, si no, no se lo tragarían - me abrazo
- vale, se que no debo hacerte enfadar - sonreí mas tranquilo, ella alzo su cara y me miro, sentía su frió y dulce aliento envolverme de nuevo -vamos a cenar jake- susurro dándome un beso en la nariz y bajándose rápidamente, abrió la bolsa negra de viaje que tenia y saco una hermosa camiseta negra anudada al cuello -**¿vas a cambiarte? -**pregunte
- claro, estoy manchada de sangre de licantropo, eso es sospechoso hasta para los humanos-. rió y medio la espalda, se quito la camiseta azulada, rápidamente gire la vista, sobresaltado y nervioso, mi cuerpo tembló otra vez, cerré los ojos y suspire lo mas lentamente que pude para no delatarme, al abrir los ojos, vi el reflejo de su cuerpo en el cristal, tan moldeado y perfecto ...
- ya puedes mirar- dijo, me gire y ya tenia la camiseta negra puesta
- bien, bajemos antes de que me de algo - se me escapo -¿porque iba a darte algo?- ella cogió la camiseta azul y la dejo en la bañera, seguramente luego la quemaría, bella me había dicho que era lo que hacían los vampiros para destruir la sangre que les tentaba -pues ... por los vampiros, me pusieron nervioso - mi voz tembló -oh, entiendo- me saco la lengua divertida y abrió la puerta -¿vamos?- me dijo educadamente -debería ser yo quien te invite, no tu a mi- sonreí -pues ... esta bien, hazlo- rió, cerro la puerta y se tumbo en la cama, entonces yo, divertido, camine hacia la puerta, la abrí y extendí la mano
- ¿me acompañas a cenar, irish?- pregunte con educación y diversión, ella sonrió y se levanto tomándome la mano
- claro, no podría rechazar semejante invitación - sus ojos brillaron y se tornaron azules, bajamos hacia al restaurante a cenar.
Sin duda, era impresionante, todo lo que vivia con ella, todo lo que me hacia sentir, me sentia protegido, y a la vez, que tenia que proteger, ella me daba respeto, pero a la vez notaba como me respetaba, su sonrisa, su mirada, su olor, su tacto, todo era lo que nunca abria soñado, era una diosa, un deseo, era el anhelo que mi corazón siempre habia deseado cubrir ...