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Nadie como tú — capítulo 15
POV Harry
Además de soportar al sapo de Umbridge tenía que soportar la tristeza de Rach, la cual desde que habíamos llegado al colegio apenas si comía, estaba más pálida de lo normal y ojerosa, de hecho parecía más delgada, Cedric trato de hablar con ella, pero simplemente no deseaba escucharlo.
Cuando llegue al Gran Comedor junto con Ron, allí estaba sentada en el centro jugando de nuevo con la comida, me senté a su lado y la abrace por los hombros, ella me sonrió débilmente tratando de darme a entender que estaba bien, pero eso era mentira.
-Dale la oportunidad de que te explique que fue lo que paso - susurre besando su mejilla.
-No - contesto levantándose y dirigiendo una mirada asesina a la mesa de Revanclaw.
-Esto de haber terminado con Cedric la tiene peor que a Hermione - comento Ron en un susurro cuando Rach ya había salido del Gran Comedor.
Solté un suspiro ya que este sería un mes muy largo, de un lado Umbridge y por el otro el carácter de Rach, apenas si probé el desayuno, después de que vi el reloj decidí que era mejor ir a clase que para mi desgracia era del sapo.
Ron camino junto conmigo al aula de Defensa cuando llegamos Rach ya estaba sentada, mire a mi amigo y con una seña le dije que me sentaría con ella, el asintió y tomó un lugar frente a nosotros, ella al ver que me sentaba a su lado sonrió.
Los demás alumnos comenzaron a llegar, cuando llego el sapo solté un leve bufido que hizo que Rach volviera a sonreír, eso hizo que yo hiciera lo mismo, después de anotar los objetivos de la clase, hizo que sacáramos el libro y leyéramos el primer capítulo, Hermione levanto la mano, pero pareció ignorarla, tanto Rach como yo veíamos cual sería la reacción del sapo.
-No creo que le haga caso - susurro Rach y ante aquello palmeo el hombro de Hermione que estaba a su lado, giró su vista hacia la gris - ¿Qué quieres preguntar?
-¿Ya leíste los objetivos? - Rach levanto la mirada y ante aquello.
-Disculpe y ¿la práctica de los hechizos? - pregunto sin levantar la mano.
-No tiene la mano levantada - fue lo único que contesto y se fijo en Hermione - su nombre.
-Hermione Granger - contesto mi amiga.
-Todo está dicho en los objetivos señorita Granger - repuso con una sonrisa infantil.
-Pues no me parece - me sorprendió la forma en que se lo dijo - ahí no habla nada sobre la práctica de hechizos defensivos.
Se formó un silencio, mientras Rach sonreía de manera altiva y muchos alumnos giraron a ver la pizarra con el entrecejo fruncido.
-¿La práctica de hechizos defensivos? - repitió Umbridge con una risita - verá señorita Granger, no me imagino que mi aula pueda surgir ninguna situación que requiera la práctica de un hechizo defensivo por parte de los alumnos. Supongo que no espera ser atacada durante la clase ¿verdad?
-¿Entonces no vamos a usar la magia? - exclamó Ron en voz alta.
-Por favor, levante la mano si quiere hacer algún comentario en mi clase, señor…
-Weasley - dijo Ron y levantó la mano.
Se dio la vuelta con una sonrisa en los labios ante aquello, Hermione, Rach y yo levantamos las manos. Giró un momento y me observó y luego a Rach.
-¿Sí, señorita Granger? ¿Quiere preguntar algo más?
-Si - contesto - es evidente que el único propósito de la asignatura de Defensa Contra las Artes Oscuras es practicar los hechizos defensivos ¿no es así?
-¿Acaso es usted una experta docente preparada en el Ministerio, señorita Granger? - pregunto Umbridge con aquella voz falsamente infantil.
-No pero…
-Pues entonces me temo que no está calificada para decidir cuál es el "único propósito" de la asignatura que imparto. Magos mucho mayores y más inteligente que…
-Usted y el ministro - repuso Rach viéndola de manera retante - eso nos queda claro, pero eso de que nos va a servir.
-La mano señorita Black - le espeto Umbridge sonriendo - y no creo que sea usted la indicada para saber quien es más inteligente cuando no tiene ni siquiera el intelecto de la señorita Granger - golpe bajo y lo supe al ver la mirada de Rach.
-Bueno ya que usted es mucho más lista que yo - su voz apenas fue audible, ya que apretaba los dientes - quisiera explicarme de que nos va a servir aprenderlos de manera teórica.
-Estoy de acuerdo de que nos servirá - inquirí en voz alta - si nos atacan no será de forma…
-La mano señor Potter - repuso volviendo a darnos la espalda en cuanto la levantamos.
-Pero en los TIMOS tendremos que hacer prácticos los hechizos - repuso Parvati.
-Si entienden bien la teoría no tienen de que…
-¿Y eso de que nos servirá en la vida real? - volví a preguntar, mientras Rach trataba de no gritarle - ¿Qué pasara si tenemos a Voldemort frente a nosotros?
-Fácil - contesto Rach que sonreía - le aventaremos un libro ya que eso fue lo único que aprendimos en Defensa.
Sonreí y lo mismo hizo Ron y la mayoría de la clase, mientras Umbridge nos mandaba una mirada asesina.
-Diez puntos menos a Gryffindor por cada uno - en ese momento se quedo callado el salón y Umbridge seguía viéndonos - le han dicho que cierto mago tenebroso resucito…
-Nadie puede resucitar - le espeto Rach, a lo que Umbridge dirigió su mirada a ella, pensando en que por fin le iba a dar la razón - y Voldemort como no estaba muerto solo regreso.
-¿Quiere que su casa pierda más puntos? - se quedo callada, mientras yo trataba de no comenzar a gritar - bueno como iba diciendo les han dicho que cierto mago ha vuelto a estar suelto pues es mentira.
-No es mentira - replico Rach y yo al unísono.
-Pelee contra él yo lo vi.
-Suficiente - contesto de manera cortante - señor Potter y señorita Black están castigados y ahora fuera de mi clase.
Rach tomo su mochila y yo hice lo mismo no antes de mandarle una mirada asesina.
-Mañana a las cinco en mi despacho - nos dijo antes de cerrar la puerta.
[………………………………………………………]
Después de comer me levante junto con Rach y caminamos hacia nuestro castigo, esto iba a ser una tortura muy larga y dura, antes de abrir la puerta de la que sabíamos iba a ser nuestra condena tomamos todo el aire que nuestros pulmones fueron capaces de retener. Abrí la puerta lo más lentamente de lo que fui capaz.
-Buenas Tardes jóvenes - nos saludo cuando ambos estuvimos dentro.
Ninguno de los dos contesto, aquel lugar me daba cierto escalofrío ya que todo era rosa y lleno de pequeños gatos, iba a ser un castigo bastante largo.
-Siéntense - ambos nos íbamos a sentar en una pequeña mesa que tenía dos sillas - Señor Potter usted en la otra mesa - que estaba en la otra esquina, después de ver a Rach caminé hacia la otra mesa, cuando ambos estuvimos sentados giramos a verla - su castigo es copiar un poco - ambos nos inclinamos a nuestras mochilas - pero no con sus plumas, copiarán con unas plumas especiales que tengo yo - nos entrego a cada uno, una larga, delgada y negra plumacon la plumilla extraordinariamente afilada- Quiero que escriban <>
-¿Cuántas veces? - pregunte, mientras veía como Rach observaba la pluma detalladamente.
-Ah, no sé, las veces que hagan falta para que se les quede grabado el mensaje - contestó con una falsa ternura que hizo que Rach arrugara el entrecejo - ya pueden empezar.
-Pero no nos ha dado tinta - repuse al ver como Rach ya se había girado para comenzar con el trabajo.
-Sí, es que no la necesitan - contestó, pero pude percibir una pequeña risita.
Me dispuse a escribir y cuando lo hice, sentí como algo cortaba el dorso de mi mano y en el papel se escribían las letras con tinta roja y pude ver como también se habían escrito en mi piel, pero al instante cicatrizo y se dejo de ver, giré a verla y ella me observaba con una estirada sonrisa.
-¿Pasa algo? - pregunto.
-Nada - conteste observando por algunos segundos a Rach, la cual no había girado y no había soltado ni un pequeño gritó.
Seguí escribiendo y pude ver por la ventana que ya había obscurecido, pero no iba a preguntar, sabía que me observaba más a mí que a Rach, y no pensaba demostrarle debilidad, aunque tuviera que pasar toda la noche cortándome la mano con esa maldita plumilla.
-Vengan aquí - nos ordeno ante lo que a mí me parecieron horas.
Me levante y vi como Rach caminaba hacia ella, me dolía la mano y a pesar de que había cicatrizado tenía la piel muy tierna y suponía que a ella también aunque parecía sumamente aburrida.
-La mano - pidió y Rach se la tendió y yo hice lo mismo.
En ese momento pude ver que la mano de Rach estaba aun más roja que la mía y sin ningún miramiento se la apretó no hizo nada ni un gemido o una mueca nada y luego hizo lo mismo conmigo, a pesar de dolerme no hice ninguna mueca.
-Veo que no he logrado ninguna impresión en ustedes - repuso con su horrible sonrisa infantil - bueno tendremos que intentarlo mañana - Rach le sonrió de manera inocente - ¿me quiere pedir algo señorita Black?
-Nada - contesto aun con su sonrisa inocente - solo quería decirle que es un método con el cual el ministro estaría encantado - ante aquello Umbridge sonrió - por lo horrible y enfermizo que es - ante aquellas palabras desee tanto que tuviera un poco más el carácter de Gabrielle y no el de Sirius.
-Señorita Black - susurro apretando la mano de Rach con rudeza - creo que necesitaremos que se quede un poco más y que cambiamoscon un <>
-Como usted lo crea conveniente - repuso Rach tratando de ser amable.
-Si lo creo conveniente - contesto dirigiendo su vista a mí - señor Potter puede retirarse, la señorita Black se quedara un poco más.
-¿Me puedo llevar la mochila de Rach? - pregunte mientras tomaba la mía.
-Sí - contesto Umbridge dándole otra pluma que era mucha más larga que la otra y la plumilla aun más afilada si eso era posible - Buenas Noches señor Potter.
-Buenas Noches profesora - conteste saliendo del despacho.
No podía dejarla sola, agradecí haber metido mi capa dentro de la mochila, ya que así podría esperarla sin que nadie me viera me senté aun lado de la puerta donde escuchaba todo lo que decían.
-Se cree más lista que el ministro - su asquerosa voz ya no trataba de ser amable - señorita Black siempre hubo algo que nunca me gusto y es que personas como usted que tienen padres asesinos tengan educación, cuando no se la dieron en casa.
-¿Y a usted sí? - tenía que pedirle a Hermione que la enseñara a quedarse callada - porque una persona que… - escuche un golpe.
-Imbécil - algo que hizo hirviera mi sangre - no me vas a hablar como si fuéramos iguales.
Escuche que Rach trato de decir algo, pero de nuevo otro golpe, trate de respirar y no entrar y matarla, varias maldiciones, cerré los ojos si entraba solo nos iría mal a los dos, además se suponía que yo ya me había ido, además de que algo no me dejaba moverme de mi lugar. Después de lo que a mí me parecieron horas, por fin Rach abrió la puerta del despacho, por fin pude moverme después de todo el tiempo que estuve allí, con la pequeña luz del despacho vi que en su labio inferior y en su barbilla había rastros de sangre.
-Recuerde mañana con Potter - susurro, a lo que ella solo asintió levemente.
La vi alejarse y después yo hice lo mismo, ese era el peor lugar para todos, llegué a su lado.
-Esto queda entre nosotros - susurro, antes de que yo pudiera decir algo.
-Rach ¿Qué demonios te hizo? - pregunte quitándome la capa y tomando su brazo para que no siguiera caminando, soltó un leve gemido - lo siento.
-No es tu culpa - contesto con una media sonrisa - te parece si vamos a la sala común, que solo nos quedaran como tres horas para dormir.
No conteste nada, solo seguimos el camino hacia la sala común, cuando llegamos frente al cuadro de la Señora Gorda dormía plácidamente.
-Sorbete de limón - dije en voz baja.
-¿Jóvenes que hora es está de llegar? - pregunto de manera enojada.
-Estábamos cumpliendo un castigo - contesto Rach simplemente.
-¿Qué clase de profesor los tendría hasta est…
-No es que sea grosera - la interrumpió Rach con inocencia - pero muero de sueño, así que por favor déjenos entrar.
La Señora Gorda sonrió de manera maternal nos dejo pasar, era increíble como todo mundo la quería excepto el sapo, entre detrás de ella, aun había algunas antorchas que brillaban, casi me da un ataque cuando vi su rostro tenía hinchado el labio, el pómulo izquierdo también estaba inflamado y supuse que en la mañana lo tendría de un color morado y del lado derecho tenía un corte que parecía profundo.
-¡Dios! - fue lo único que pude decir al ver su rostro - te juro que la mato mañana que la vea la mato.
-Harry - llamo en un susurro - este es mi problema, es por eso que no quiero que te metas.
-No has visto como tienes el rostro - le espete, era increíble que creyera que no me iba a meter, de hecho en cuanto Ron, Ginny y Hermione le vieran el rostro iban a querer quemar al sapo - no me pidas que no me meta.
-Tengo miedo - susurro abrazándome - es la primera vez que tengo tanto miedo y no puedo permitir que te pase algo a ti o cualquiera de los que están cerca de mí.
-No entiendo - repuse mientras respondía su abrazo - ¿Qué te da miedo?
-A perderte o perder a cualquiera de las personas que quiero - dijo con un hilo de voz tenía ganas de llorar lo sabía - Harry jamás me dejes.
-No lo haré - conteste en voz baja y besando su cabello.
Era como una pequeña tan frágil que sabía que a pesar de hacerse la fuerte necesitaba proteger y eso era lo que iba a hacer, así tuviera que pelear con todo el mundo nadie la iba a lastimar, o a tocar no de nuevo.
Hare una aclaración Cedric es dos años mas grande ke Rach al igual ke su hermano y los gemelos, así ke este es su ultimo año en Hogwarts, espero ke se haya notado ke Rach va con Harry y Luna y Ginny van un año abajo n.n
bueno subire un capitulo hoy, mañana y el domingo, es ke estoy de buenas xq me fue super en el examen de anfi.
Capitulo dedicado a:
Gabriela Black
Brisa
grace_lovegood