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Nadie como tú — capítulo 21

POV Cedric

En cuanto llegamos al Ministerio me soltó y entro a la cabina telefónica sin ni siquiera decirme algo, sabía que estaba enojada, pero no entendía el porqué, decidí no preguntarlo, así que entramos en silencio.

-¿Sabes qué número tenemos que marcar? - pregunto con indiferencia.

-Seis, dos, cuatro, cuatro, dos - conteste en voz baja.

Sin decir nada marco los números y cuando el disco recuperó la posición inicial, una fría voz femenina resonó dentro de la cabina.

-Bienvenidos al Ministerio de Magia. Por favor, diga su nombre y el motivo de su visita.

-Cedric Diggory y Rachel Black… Hemos venido a ayudar a unos magos - repuso serenamente.

-Gracias - replico la voz - visitantes, recojan las identificaciones y pónganlas en un lugar visible de la ropa.

Las dos identificaciones salieron por donde normalmente debían caer las monedas devueltas o al menos eso mi padre decía, tome la mía y le di la suya a Rach, leí la mía <>

El suelo de la cabina telefónica se estremeció y la acera empezó a ascender detrás de las ventanas de cristal; la cabina quedo completamente obscura y, con un chirrido sordo, empezó a hundirse en las profundidades del Ministerio de Magia. Una franja de débil luz dorada nos iluminó los pies y, tras ensancharse fue subiendo por nuestros cuerpos.

-El Ministerio de Magia les desea buenas noches - dijo la voz de mujer.

La puerta de la cabina se abrió y yo fui el primero en salir; lo único que se oía en el Atrio era el ininterrumpido susurro del agua de la fuente dorada, donde los chorros que salían de las varitas del mago y de la bruja, del extremo de la flecha del centauro, de la punta del sombrero el duende y de las orejas de le elfo doméstico seguían cayendo en el estanque que rodeaba las estatuas.

Rach se detuvo y saco su varita y murmuro algo lo cual no entendí, pero de su varitasalió un rayo azul y a los pocos segundos regreso y ante aquello mi ojigris camino junto a la mesa donde suponía debería de estar un mago que debería estar al cuidado de la seguridad. A ella no pareció sorprenderle que no hubiera nadie; cruzamos las verjas doradas que conducían al vestíbulo de los ascensores.

Rach presionó el botón y un ascensor apareció tintineando ante ellos casi de inmediato. La reja dorada se abrió produciendo un fuerte ruido metálico, entramos y presionó el número nueve. Estaba harto del silencio y más por lo ruidoso que era el ascensor.

-¿Qué pasa? - pregunte mientras el ascensor seguía bajando.

-¿Cuándo me ibas a decir que estabas dentro de la orden? - me espeto con la voz ronca.

-Fue algo que no creí necesario - grave error y lo supe al ver su mirada.

-Así que no soy importante, como para saber que mi novio está dentro de lago que le puede costar la vida - su voz estaba llena de irritación.

-No podía decírtelo, porque solo a mí siendo aun estudiante me dejaron pertenecer - me dio la espalda - le suplique a Dumbledore, a Lupin y fue tu padre el que acepto que estuviera dentro.

-¿Por qué?

-¿Por qué? - repetí - Rach hace casi un año estuve a punto de perderte por Voldemort - jamás lo había llamado por su nombre hasta ese momento, ahora entendía que no tenía porque tenerle miedo al nombre - no podía quedarme de brazos cruzados esperando a que sucediera de nuevo - silencio de nuevo, por eso decidí continuar - sé que no necesitas que te proteja, pero ese día en el cementerio me sentí la persona más inútil viendo cómo te lastimaba y yo sin hacer nada, fue por eso que cuando estuviste en el hospital prometí que tal vez yo no te protegería, pero al menos podría defenderme a mi mismo y tú no tendrías porque preocuparte por mí.

Giro a verme y antes de que pudiera hacer algo rodeo mi cuello con sus brazos e hizo que me inclinara y me beso, sentí como sus lágrimas chocaban con mis mejillas y se colaban en nuestro beso haciéndolo un tanto salado.

-Te Amo - susurre limpiando las pequeñas gotas con pequeños besos.

-Y yo a ti - contesto con una débil sonrisa.

-Departamento de Misterios - la reja se abrió, me separe de ella y la tome de la mano.

Salimos a un pasillo, donde solo vi moverse las antorchas más cercanas, cuyas llamas vacilaban movidas por las corrientes de aire provocada por el ascensor. Se volvió hacia una puerta negra.

-Vamos - susurro y me guió por el pasillo y abrió la puerta, su mano me apretó con más fuerza.

Entramos a una gran sala circular. Todo era de color negro incluido el suelo y el techo; alrededor de la negra y curva pared había una serie de puertas negras idénticas, sin picaporte, situadas a intervalos regulares e intercaladas entre ellas candelabros con velas de llama azul. Dos de ellas tenían dos grandes X en rojo, sin cerrar la puerta se dirigió a la que tenía a la izquierda y también la X.

Era una habitación grande, rectangular y débilmente iluminada, cuyo centro estaba hundido y formaba un enorme foso de piedra de unos seis metros de profundidad. Estábamos en el banco más alto de lo que parecían unas gradas de piedra que discurrían alrededor de la sala y descendían como en un anfiteatro. En el centro del foso, había una tarima de piedra, que parecía tan antiguo y resquebrajado. El arco, que no se apoyaba en nada, tenía colgada una andrajosa cortina; era una especie de velo negro que, pese a la quietud del ambiente ondeaba un poco, como si acabaran de tocarlo.

Iba a preguntar qué hacíamos ahí, cuando vi como Harry, Nevielle que llevaba a Hermione en la espalda, Luna que ayudaba a Ginny y Ron que era halado por el azabache y otros mortífagos salían de una puerta de bajo de donde nosotros estábamos.

-Esto es fácil Potter - siseo una de aquellos mortífagos - solo tienes que darme esa profecíay los dejaremos libres.

-¿No los vamos a matar? - tuvo una nota de locura esa voz.

-Malfoy - repuso Rach bajando lentamente las gradas, sin perder la elegancia - veo que aun no comprendes como tratar a las personas.

POV Harry

De verdad que bajo con suma elegancia que parecía que volaba, cuando llego a unos tres metros de distancia de Lucius, sonrió como si fuera una reunión de amigos, Cedric llego a su lado con el rostro serio.

-Rachel - repuso Lucius tratando de sonreír.

-No me digas que es Rachel, la hija de la traidora a la sangre y la deshonra Black - por fin pude ver el rostro de la mujer que hasta en su voz se notaba la locura, su cabello negro al igual que sus ojos, sus parpados caídos, ni siquiera sus ojos tenían belleza, pero algo te decía que en algún momento fue hermosa.

-Si te refieres a que si mis padres son Sirius Black y Gabrielle Swan la respuesta es sí - contesto Rach con una sonrisa ladina.

-Eres una Black en toda la palabra - siseo un hombre un poco más bajo que Rach.

-Esta escoria no merece llevar el apellido Black al igual que su despreciable padre - al decir aquello - Crucio - pero Rach solo sonrió de manera retante, mientras el hechizo revotaba.

-La vejez te hace lenta - se burló, mientras sacaba su varita y mandaba una maldición que Bellatrix esquivo.

-Bellatrix Lestrange jamás podrá ser vencida por una niña engreída - susurro mandando otra maldición que estuvo a punto de dar a otro mortífago.

-Malfoy - repuso Cedric apuntando a Lucius con una sonrisa de lado - hay tanto que tengo que cobrarte.

-Ahora no tengo tiempo para ti - al decir aquello recibió una maldición que le dio directo en el brazo - estás muerto.

Había mejorado muchísimo, se podría decir que estaba casi al nivel de un auror, sabía que esos dos eran los mortífagos más fuertes y ahora eran distraídos por la pareja.

-Salgan ahora - gritó Rach que apenas si había logrado esquivar el hechizo de Bellatrix.

-¿Qué esperan? - gritó Cedric, mientras mandaba otra maldición a Lucius - Petrificus Totalus- apuntando a un mortífago que se acercaba a Ron.

-No te hagas el valiente - me espetó Rach que había dejado a Bellatrix como en una burbuja- no eres un héroe y te quiero vivo y lejos de aquí.

-No podrán solos ustedes con todos ellos - replique, pero ella beso mi frente.

-Ustedes ya hicieron suficiente y ahora les toca a la Orden acabar con ellos - fije mi vista en ella - solo los distraeremos un poco mientras ellos llegan y en cuanto ellos lleguen yo los alcanzare.

-Crucio - gritó Bellatrix, pero antes de que diera en Rach, alguien lo desvió.

-No te desconcentres - le reprocho Cedric que había sido herido por defenderla.

No contesto nada solo se alejo de mí y camino hacia Bellatrix y de nuevo comenzó su batalla, esto era complicado, quedarme y ayudar o irme como cobarde y dejar que ellos dos se hicieran cargo de todo, pero la respuesta vino a mí cuando vi que un mago se acercaba a Rach y sin importar nada me lance contra él.

-RACH - gritó Cedric, mi amiga había caído inconsciente a unos centímetros del velo - estás muerta - rugió.

Escuche la risa maniática de Bellatrix, y Cedric la alejo unos dos metros para que yo pudiera ir por Rach, la tome con sumo esfuerzo y gracias al cielo era menuda, porque sino simplemente no hubiera podido con ella. La lleve a una de las gradas, decidí no separarme de ella, mientras el resto de mis amigos se acercaban a mí.

Como cinco minutos después Rach comenzaba a despertar y en ese momento el resto de la Orden entro, Sirius iba hasta delante y luego Remus, antes de que su padre llegara a nosotros se incorporo y trato de enfocar a Cedric que seguía peleando contra Bellatrix.

-Te dije que te fueras - me espetó, mientras trataba de ponerse en pie.

-Pero yo te…

-Lo has hecho muy bien - repuso Sirius con una media sonrisa - pero ahora es nuestro turno.

-Pero…

-Nada, es mejor que se vayan - comento serenamente Remus, tomé del brazo a Rach - ¿cuentas con quien? - pegunto, antes de que caminara.

-Bellatrix - contesto simplemente.

-Es toda tuya - dijo tranquilamente observándola con una mirada paternal - pensé que les había dicho que se fueran - comento al ver que no nos movíamos.

Antes de que pudiera negarme los dos habían ido a atacar a otro mortífago, ¿Por qué Rach si podía quedarse y yo no? Pero antes de que pudiera moverme, uno de los mortífagos nos atacaba, cosa que Remus detuvo.

No sé cuanto tiempo llevaba solo escuchando y viendo maldiciones, pero Remus al ver que no podríamos salir, llamó a Rach que era la más cercana, mi amiga después de petrificar a un mortífago camino a Remus.

-Que salgan ilesos es tú deber - ordenó - un rasguño y sobre ti.

-Solo cuídalo - susurro desviando su mirada hacia Cedric.

-Él va a estar bi…

-Avada Kadavra - ante aquellas palabras gire a ver que lo que estaba pensando no fuera cierto. Pero el rayo verde dio directo en el pecho de Cedric haciendo que cayera en el velo.

-CEDRIC - ese gritó desgarro toda la sala - NO, VAMOS CEDRIC - Remus tuvo que sostenerla, antes de que corría hacia el velo y tratara de sacarlo - CEDRIC POR FAVOR - comenzó a sollozar, mientras Bellatrix reía como loca.

POV Sirius

Giré a ver a mi hija que era retenida por Remus y sus gritos aun retumbaban por toda la sala, y la sonrisa de Bellatrix retumbaba también, estaba a punto de encarar a la perra Lestrange, pero en ese momento vi como Dumbledore descendía y como Bellatrix salía huyendo.

-Rach - escuche el susurro de Remus - él se ha ido.

-NO - fue en ese momento que mis ganas de seguirla se fueron, mi hija me necesitaba más - ÉL NO ESTÁ MUERTO, CEDRIC POR FAVOR.

-No Harry - escuche que decía Remus, pero como sostenía a Rach no pudo detenerlo y lo vi bajar las escaleras siguiendo a Bellatrix, lo iba a seguir, pero Dumbledore lo hizo.

-Rach - llame en un susurro, ella levanto su mirada gris que estaba roja y cristalina - muñeca.

-Papá - se abalanzo sobre mí - dime que está bien, por favor dime que está bien.

-Tienes que ser fuerte - mientras besaba su cabello.

-NO - volvió a gritar golpeando mi pecho - CEDRIC - vi como alguien se acercaba a nosotros - CEDRIC.

-Te dolerá un poco - levante mi vista y vi al idiota de Quejicus con una cosa que parecía puntiaguda - pero se irá el dolor.

-¿Qué es eso? - pregunte con recelo.

-Una poción para dormir - contesto mientras incrustaba ese objeto extraño en el brazo de mi hija - sin que tenga sueños.

-Cedric - fue el último susurro antes de caer en la inconsciencia.

-¿Cuánto tiempo dormirá? - pregunto Remus incorporándose, mientras yo la tomaba en brazos.

-Doce horas - contesto secamente - no creo que sea suficiente, pero es lo más que puedo hacer, mientras Dumbledore decide que es lo que le dirá.

-¿Cómo lo tomara Amos? - pregunto Arthur que llegaba a nuestro lado - era su único hijo.

-Dumbledore tendrá que informárselo está noche - repuse caminando con mi muñeca, esto le complicaría las cosas.

-Me preocupa más la reacción de Rach - comento Remus, después de que el idiota de Quejicus se quedo hablando con Tonks - es capaz de pasar toda su vida tras Bellatrix, hasta que logre matarla.

-SIRIUS - al escuchar ese gritó gire a ver a Gab que se notaba pálida y nerviosa - ¿Qué tiene? - mientras corría hacía mí y revisaba a Rach de pies a cabeza.

-Solo está dormida - conteste con una débil sonrisa.

-¿Qué paso? - pregunto mi rubia amiga que se notaba agitada por la carrera suponía.

-Cedric murió - susurro Remus agachando la mirada.

-¿Cómo lo tomo Rach? - pregunto con un hilo de voz Gab que trataba de no llorar.

-Es por eso que está dormida - jamás pensé que ese tal Cedric sería tan importante para mi hija, pero parecía que todo mundo lo sabía menos yo.

-Tal vez cuando despierte tenga un ataque de ansiedad - repuso Remus con cierta preocupación.

Por favor no me odien u.u pero un poco de dolor para Rach no le hace mal o eso espero U^^ bueno espero ke de vdd no me odien y dejen comentarios xfavor ó.ò

capitulo dedicado a:

Brisa

Gabriela Black

grace_lovegood