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Nadie como tú — capítulo 36
POV Cedric
-¿Qué paso? - pregunto con un hilo de voz.
-No importa - conteste besándole la frente - estás aquí conmigo.
-Me duele todo - susurro con una débil sonrisa - sigues teniendo la barba.
-A ti te gusta - repuse colocando de nuevo la mascarilla de oxígeno - y pensé que cuando despertaras te gustaría verla.
-Eres hermoso - dijo con una media sonrisa.
-No, tu eres hermosa - respondí besando su frente.
-¿Cómo están Harry y los demás? - pregunto tratando de incorporarse, pero estaba débil así que sus brazos se doblaron impidiendo que se incorporara.
-Ellos están bien - conteste sentándome a su lado y acariciando su hermoso cabello, bueno Fred había muerto al igual que Tonks, pero no creía conveniente decírselo - creo que tengo que avisar que ya despertaste.
-No - negó, mientras sus frágiles brazos me abrazaban - solo quédate un poco más.
Besé su frente y me recosté a su lado tratando de que se tranquilizara y le acaricie el cabello y sus manos tomaron mi playera, temiendo a que me separara de ella, pero si en esos cuatro años que ella estuvo dormida no la había dejado, ahora menos que sabía que por fin estaba despiertaa mi lado.
-Jamás me separare de ti - le susurre tomando una de sus manos y la entrelace con la mía - y menos ahora que estás despierta.
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POV Gab
Apenas recibí la noticia de que por fin mi hija había despertado no había salido de San Mungo, ahora dormía tan tranquilamente que me recordaba cuando era pequeña y yo entraba a velar su sueño y a tratar de cubrir el vació que Sirius había dejado, Cedric estaba recostado a su lado al igual que ella dormía, ambos merecían ese descanso y más estar así, el pobre chico no había dormido bien durante esos horribles cuatro años y Rach parecía solo dormir cuando él estaba a su lado.
Escuche la puerta de la habitación abrirse y me lleve el dedo índice a los labios para que no hablaran y encontré a mi rubia amiga un tanto frustrada, arrugue un poco el entrecejo.
-¿Pasa algo? - pregunte haciéndole una señal para que se sentara a mi lado.
-¿Recuerdas lo que paso el día de tu boda? - y como iba a olvidar que por poco dejo a mi ojigris en el altar y una de mis mejores amigas estaba embarazada, y que para mi mejor amigo fue el peor día de su vida.
-Claro que lo recuerdo - la observe aun sin entender - ¿debo recordar algo en especial?
-¿Recuerdas que dije que no era de Remus? - solo asentí - pues mentí.
-¿Qué? - esto si era increíble, vi sufrir a mi mejor amigo deseando con todo su ser de que Samantha fuera su hija y ahora resultaba que si lo era - es una broma ¿cierto?
-Jamás bromearía con algo así - contesto seriamente.
-¿Por qué lo hiciste? - pregunte tratando de controlar mi enojo - Rem estaba dispuesto a aceptar la responsabilidad, de hecho deseaba que fuera su hijo.
-Tenía miedo - susurro con voz trémula.
-¿Miedo a que?
-Miedo a destrozar su vida a que no deseara al bebé - respondió con la voz firme - pensaba desaparecer de su vida y no regresar.
-Pero no lo hiciste - le espete - regresaste a su vida con Sam de cuatro años, él era feliz, había rehecho su vida y tú llegaste a mover su pasado, si se supone que no deseabas destrozar su vida no debiste regresar, debiste dejar que él siguiera su vida con Amanda.
-Cuando vi que había rehecho su vida decidí que lo mejor era regresar a Australia pero esa noche él fue a buscarme al hotel y me dijo que deseaba pasar tiempo con Samantha - sus lágrimas bajaron por sus mejillas - que se parecía a su madre o al menos le recordaba a ella.
-¿Y le dijiste que era su hija? - conocía la respuesta, pero esperaba que me equivocara.
-Si lo hubiera hecho tu habrías sido la primera en saberlo - solté un largo suspiro - Lily y Alice me dijeron que te pondrías peor al saberlo.
-¿Ellas lo sabían? - yo había sido su amiga antes que ella y me lo habían ocultado.
-Alice se dio cuenta cuando fue a Australia y vio el parecido con la madre de Rem y bueno a Lily se lo dije por una carta, necesitaba decírselo a alguien - la observe con el entrecejo fruncido - no te lo podría decir a ti, quieres a Rem como a tu propio hermano y jamás le habrías guardado el secreto.
-¿Cómo iba a guardar algo así? - de nuevo me había enojado - por Dios es un hijo no un conejo que escondes de tu madre - la observe con cierta molestia - ¿Cuándo se lo piensas decir?
-¿Qué pasa si lo toma mal?
-Te ama y se caso contigo - comente tratando de tranquilizarme - además es de Remus de quien hablamos, quiere a Sam como hijay ella a él como padre, así que solo les faltaba el título que ahora tienen.
POV Sirius
Escuche la voz de mi esposa y sabía que no estaba muy feliz, escuche algo de Sam y de Remus, pero los "No puede ser" de Remus no me dejaban escuchar muy bien.
-Con un demonio Remus cállate no me dejas escuchar - le espete.
-¿Qué no te das cuenta? - replico enojado y tomándome del cuello de la camisa - Samantha mi Samie es mi hija.
-Tranquilízate - grave error decirle eso a un lobo que se siente traicionado, su agarre a mi camisa se hizo más fuerte - entiendo que estés enojado, pero yo no soy…
-Remus - la voz de mi esposa hizo que mi amigo bajara el puño con el cual me iba a golpear - suéltalo.
-¿Desde cuándo? - su mirada miel se clavo en la de mi esposa - me has visto la cara de imbécil Gabrielle.
-Tienes que hablar con ella - fue lo único que contesto.
-Jamás te he escondido nada - le reprocho - y tú de buenas a primeras me escondes que tengo una hija.
-Rem - llamo Vane tratando de sonar tranquila - Gab tiene razón debemos hablar.
Solo desvió la mirada y salió del lugar y Vane camino detrás de él, mi castaña soltó un leve suspiro y sin previo aviso se abalanzo sobre mí, le acaricie el cabello, parecía tan agobiada como Remus. Estaba seguro de que ella no sabía nada de lo de Samantha.
-Tengo sed - se escucho la suave voz de mi hija.
-Toma - ¿Por qué tenía que haber amor entre esos dos? Si era un padre muy celoso, después de que no había podido verla durante cuatro años, sin contar los de Azkaban, solo despertaba y al único que deseaba a su lado era a Cedric.
-Gracias - contesto mi pequeña levantándosecon la ayuda de Diggory.
-Rach - llame tranquilamente - ¿Cómo te sientes?
-Mejor - contesto con una débil sonrisa - y más porque mañana podre dejar San Mungo.
-Eso es grandioso - era increíble que volviera a casa - tu recamara estará lista esta mis…
-Papá - me interrumpió con una sonrisa de culpabilidad - Ced y yo hemos decidido que es mejor que me quede en su casa.
-En sí es nuestra casa - repuso el idiota de lo que tendría que llamar yerno - pero si cree conveniente que se quede en su casa por mí no hay problema.
-Rach estará mejor en tu casa - comento mi esposa con una media sonrisa - además Krancher ya debe estar instalado - al menos algo bueno salía de todo esto, por fin me desharía del estúpido elfo.
-¿Pasa algo? - pregunto mi hija al ver que la sonrisa de su madre era falsa.
-Cosas sin importancia - contesto mi castaña con una débil sonrisa.
-Buenas tardes - la enfermera había evitado que Rach replicara.
-Buenas tardes - respondieron mi esposa y Diggory al unísono.
-Solo venía a ver qué tal estabas - repuso acercándose a mi hija y revisando sus signos.
-Estoy mejor - contesto suavemente.
-Deberías de caminar un poco, la poción hace mejor efecto si tus piernas comienzan a moverse - repuso tranquilamente - al principio las sentirás muy débiles y necesitaras que alguien te ayude, pero con el paso de los días, tus piernas volverán a tener la misma fuerza.
-Eso es lo que tenía pensado hacer - respondió pasivamente - pero gracias por decírmelo.
-Bueno en un rato vengo a verte - la enfermera hizo un movimiento con la cabeza y después salió.
Supuse que desearía ir con Cedric, era difícil ver crecer a los hijos y ver que ya no necesitaban tu ayuda sino la de otra persona, le di la espalda, porque una lágrima había logrado salir y no deseaba que ella me viera débil.
-Papá - me llamo en voz baja, supuse que nos iba a pedir que saliéramos o algo por el estilo - ¿me podrías llevar a dar una vuelta? - pregunto con una débil sonrisa.
-Claro muñeca - camine hacia su cama y con sumo cuidado la ayude a ponerse de pie.
Me encorve un poco, para que ella pudiera poner su brazo alrededor de mis hombros y yo la tome de la cintura, soportando casi todo su peso, sus pies se arrastraban y apenas si podía. Era bastante lentos sus pasos, pero era agradable tener de nuevo a mi hija entre mis brazos.
-Sabes que te quiero - me susurro, mientras pasábamos el pasillo para salir a la sala de espera - y mucho papá.
-Y yo te adoro muñeca - conteste con una débil sonrisa.
-No porque me vaya a vivir con Ced ese cariño se va a perder - no conteste nada - es por eso que quiero pedirte que me vayas a visitar.
-¿Creías que te ibas a deshacer de mí? - pregunte fingiendo enojo - claro que no señorita y por mucho que te vayas a vivir con ese - vi como arrugo un poco la nariz, pero no le di importancia - siempre seré tu padre y ahí estaré a diario.
Solo sonrió y seguimos con nuestro paseo, pero antes de llegar a la cafetería, la razón era que mi hija tenía hambre, Remus y Samantha lloraban abrazados y mi lobo amigo besaba el cabello de Sam.
-Se siente bien poder llamar a alguien papá - escuche que decía Samie - y más si a quien tengo que decirlo eres tú.
-Siempre fuiste mi hija, solo nos faltaba el título - comento Remus con una sonrisa radiante.
-¿Qué pasa? - pregunto Rach con una media sonrisa.
-Es mi papá - contesto Sam separándose de mi amigo y corriendo a abrazar a mi hija, que por su embarazo de casi ocho meses hizo que casi cayera.
-Felicidades - arrugo un poco la nariz - o eso creo.
-Claro que hay que felicitar - comente palmeando la espalda de mi nuera - parece ser Lunático que también serás abuelo.
-Y eso no es lo peor - comento con una media sonrisa - sino que mi nieto tendrá sangre Black.
-Si eso es lo mejor - se quejo Rach - no cualquiera puede tener ese privilegio.
Espero que no saque su humildad - dijo poniendo los ojos en blanco.
bueno espero ke les guste el cap n.n
Gaby como viste esta tu idea, bueno cambie todo ^^U pero como dijiste la idea es lo principal
capitulo dedicado a:
Gabriela Black
Brisa