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Nadie como tú — capítulo 38

POV Rach

Como la enfermera me había dicho, mis piernas cada vez iban tomando más fuerza, por fin salía de San Mungo, bueno eso hacía al menos una semana, pero mis piernas aun no estaban completamente fuertes y me cansaba muy rápido.

Estaba sentada en el kiosco de la casa, viendo el mar, no tardaba en anochecer yesperaba que Cedric llegara temprano, para que los dos pudiéramos ver la puesta de sol, lo amaba más que el primer día y lo deseaba ver a mi lado, cerré los ojos imaginándome que él estaba ahí, que sus hermosos ojos verdes se clavaban en los míos, que sus labi…

-Hola - escuche una voz un poco chillona, que realmente no conocía, abrí los ojos y me encontré a una niña como de seis años, cabello castaño y ojos aceitunados y unas cuantas pecas en la nariz - ¿y Ced?

-Trabajando - conteste con la nariz un tanto arrugada - ¿Quién eres?

-La pregunta sería tú quien eres - ¿estaba en mi casa y yo tenía que contestarle? - nunca te he visto aquí.

-Eso es porque acabo de llegar - repuse, maldiciéndome por haber contestado - pero no me has dicho quien eres.

-Ni tú a mi - levanto los hombros con indiferencia.

-Soy Rachel - dije en voz baja - ya te dije quien soy, ahora tú dime quien eres.

-Soy Hannah, vivo en la casa de ha lado - repuso serenamente - ¿Qué eres de Ced?

-Su novia - conteste pasivamente.

-¿El beso funcionó? - sus ojos brillaban de emoción - ¿si te despertó con un beso?

-Hola - gire y ahí estaba mi novio con una media sonrisa.

-Ced - la pequeña corrió hacia él y lo abrazo - tenía mucho tiempo sin verte.

-A mí también me da gusto verte Hannah - mientras le revolvía el castaño cabello y caminaba hacia mí - ¿Cómo estás preciosa?

-Un tanto cansada - conteste con una media sonrisa - ha sido uno de los días más ajetreados que he tenido desde hace mucho tiempo.

-Harry me dijo que Ginny estuvo aquí toda la mañana probándote vestidos para la boda - solo asentí y él beso mi frente.

-Sigue con la loca idea de hacer una boda doble.

-Ced - se me había olvidado por completo la niña, mi ojiverde dirigió su mirada a ella - ¿el beso la despertó?

-Fue una gran idea - le contesto inclinándose y besando su frente - ella está aquí por tu idea, así que gracias Hannah por la idea.

La pequeña solo sonrió y salió corriendo hacia la playa, enarque una ceja esperando una explicación para eso del beso, él sonrió y se hinco frente a mí con nuestras manos entrelazadas.

-Me dijo que si te daba un beso, despertarías - explico tranquilamente - y funciono.

-¿Enserio? - pregunte enarcando una ceja - ¿Con un beso desperté?

-Rach - susurro acercando sus labios a los míos - si existe la magia porque no podrían ser verdad los cuentos de hadas.

No conteste ya que sus labios estaban sobre los míos, tal vez los cuentos de hadas si existían, pero ese no era momento de pensar en si eran verdad o no, me incliné un poco demás y los dos terminamos en el suelo.

-¿No puedes esperar a llegar a la habitación? - pregunto con una media sonrisa.

-Podría - conteste besando su nariz - pero jamás lo hemos hecho en el jardín.

-Podría regresar Hannah - trato de resistirse, pero comencé a besar su cuello - si se pervierte será tu culpa - dijo con la voz un poco más ronca.

Solo sonreí y desabroche su camisa, para besar su marcado torso, escuche un gruñido, eso quería decir que lo estaba disfrutando, subí mi rostro para volver a besarlo.

-Ama Rachel - ante aquella voz de Krancher me separe de Ced y me incorpore.

-¿Qué pasa Krancher? - pregunte con una sonrisa amable, en cambio Ced bufo por la interrupción.

-El amo dice que el amo Owen esta en San Mungo - contesto con una reverencia.

-¿Qué demonios hace el tarado de mi hermano en San Mungo?

-Su esposa es la que está - repuso Krancher.

-Sam - dije en un susurro - ¡Oh por Dios! - grite - voy a ser tía.

-Tranquila - repuso Ced tomándome de la mano - es mejor ir a San Mungo.

-Claro

Después de eso los dos aparecimos, en cuanto llegamos a San Mungo, mis padres, Vane, Remus y Owen estaban en la sala de espera, aunque el tarado de mi hermano no dejaba de caminar de un lado a otro.

-Deja de dar vueltas o terminarás haciendo un hoyo - comente tranquilamente.

-Rach - susurro mientras me abrazaba, lo mire extrañada, por lo regular siempre eran golpes en los brazos o golpe con el dedo en la frente - pensé que no ibas a llegar.

-Soy la tía - conteste simplemente y respondiendo su abrazo - no creías que me iba a perder este momento.

-Sam quiere que seas la madrina - repuso Remus con una media sonrisa.

-¿Enserio? - mi hermano se separo de mí.

-¿A quién más crees que se lo pediríamos? - comento levantando una ceja - sino era a mi hermana y a uno de mis mejores amigos para ser los padrinos de mi hijo.

-Ya te dije que será niña - replico papá.

-Bueno de mi hija - corrigió mi hermano con una débil sonrisa.

-Claro que quiero ser la madrina de mi sobrin…a - al ver la mirada de mi padre.

Ced se recargo en la pared y yo camine hacia él, abrió los brazos y yo me acomode en sus brazos, esperando noticias de que Sam ya había dado a luz, pero después me canse de estar de pie y me senté al lado de Remus que parecía sumamente nervioso.

-Ellas van a estar bien - susurre tomando sus manos - en ambas corre la sangre merodeadora y pronto saldrán con la noticia de que una hermosa Black como la tía acaba de nacer.

Solo sonrió y apretó mi mano, eso quería decir un gracias, todo era sumamente extraño, tenía cuatro semanas de estar consciente, había perdido cuatro años de mi vida, Fred había muerto al igual que Tonks al saberlo llore al menos una semana, después recordé que Snape también había muerto y fue otra semana, así que las dos primeras semanas me la pase llorando.

Me había perdido la boda de mi hermano y de cuatro de mis amigos, la de Hermione y Ron y la de Luna y Neville, los últimos ya tenían un pequeño de un año el cual llevaba el nombre de Frank como el padre de Neville, era un niño con el cabello negro, pero unos enormes ojos azules iguales a los de Luna.

-Familiares de Samantha Black - llamo el sanador, el primero en llegar fue mi hermano.

-¿Cómo esta mi esposa? - pregunto con la voz un tanto temblorosa.

-Las dos se encuentran en perfectas condiciones - contesto tranquilamente y con una media sonrisa - la pequeña nació pesando 3 kilos y está en perfecto estado.

-¿Puedo verla? - los ojos de Owen brillaban de emoción.

-Solo pueden entrar dos personas - dijo el sanador severamente.

-Primero que pase el padre solo - comento mi padre empujando a Owen - y nosotros esperamos.

-La enfermera lo llevara a la habitación de su esposa - y después de eso los tres desaparecieron.

-Somos abuelas - dijeron Vane y mi madre juntas y comenzaron a dar pequeños brinquitos. Los magos que estaban ahí se les quedaron viendo como si estuvieran locas.

-Qué ustedes no puedan ser felices no es su culpa - les espeto mi padre a todos los que las veían.

Yo solo sonreí, si mi familia estaba muy loca, pero al menos jamás me aburriría estando con ellos. Regresamos a la sala de espera, mi madre y Vane hablaban entusiasmadas sobre su nieta, de hecho hablaban del nombre que debería llevar.

Poco tiempo después Owen regreso y venía con una sonrisa aun más estúpida a la de siempre, todos giramos a verlo, llevaba en brazos una pequeña cosa las abuelas fueron las primeras en correr a ver al nuevo miembro, y no se diga los abuelos, así que Ced y yo solo observábamos un tanto alejados, esperando a que los abuelos terminaran de conocer a su nieta.

-Rach, Ced - llamo mi hermano, y los abuelos se hicieron a un lado - tienen que conocer a su ahijada.

Los dos caminamos hacia él y me extendió el pequeño bulto, lo tome con manos temblorosas y observe el cabello claro, esa pequeña cosa que tenía entre mis brazos era mi sobrina, acaricie cuidadosamente sus mejillas.

-Su nombre es Lyssandra - repuso Owen.

-Igual a la abuela - comente sonriendo débilmente.

-De hecho es por ti - repuso mi hermano despeinándome como cuando era niña - Sam cree que tendrá tu carácter y fue por eso que decidimos poner Lyssandra porque tanto la abuela como tú tienen fortaleza.

-Es muy cierto - susurro Cedric abrazándonos a las dos - Lyssandra suena muy bien para una pequeña guerrera.

-Para ti Lizzie ya no va haber guerras - repuse acariciando el cabello de mi sobrina - porque tu familia lucho para que tu tuvieras un mejor futuro.

-Tu tía fue la que lucho más que todos - dijo Ced besando se frente - para darte un buen futuro.

-Se verán tan bien como padres - comento Vane con una media sonrisa.

-¿Recuerdas lo que Alice decía? - repuso mi madre y yo arrugue un poco la nariz sin entender.

-El dolor por más fuerte que sea, siempre trae cosas buenas que superan con creces el tiempo que pasaste sufriendo - contesto Vane tranquilamente - y no cabe duda que es cierto.


bueno ya tenía casi completo el cap ^^

solo le faltaba lo ultimo desde el nombre de la niña hacia abajo, ke se ke es horrible u.u pero les pido una disculpa enorme

creo ke ahora solo faltan dos caps y el epilogo o eso creo o.O

pensaba hacer la boda de Ced y de Rach, pero no tengo ni la mas remota idea de como hacerlo T.T asi ke si tienen ides ustedes mandenme

Capitulo dedicado a:

Gabriela Black

Brisa