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Nadie como tú — capítulo 40
POV Sirius
-Kat - llamo mi esposa suavemente a mi pequeña nieta de cuatro años, tenía cabello rubio y quebrado, de hecho es como si Cedric hubiera nacido en ella, solo los ojos eran como grises verdosos, había sido una buena combinación de colores - tus padres no te volverán a dejar si te ven llena de chocolate.
-Abuelito - susurro mi nieta pidiendo mi ayuda.
-Gab es una niña, además que sea fanática al chocolate es tu culpa - comente tranquilamente - si Rach se enoja yo la calmare.
-Por tu bien - dijo de forma amenazadora.
Solo sonreí y observe como mi pequeña nieta seguía comiendo el chocolate, como si no hubiera otro día para eso, era la niña más hermosa, claro junto a Lizzie que había visto.
-Espero no llegar en un mal momento - repuso Harry que entraba con Albus en brazos que tenía dos años y a James lo traía de la mano.
-James - grito mi nieta corriendo a abrazar al hijo de mi ahijado.
-Kat - susurro el pequeño que tenía el cabello de Harry y los ojos de James, pero se parecía mucho a la pelirroja como solía llamarle a Lily, parecía avergonzado.
-Vamos a jugal - comento Kat tomando la mano de James y lo arrastro al jardín.
-¿Necesitas algo? - pregunte al ver que no hablaba.
-Antes que te niegues tienes que saber que Ginny está en trabajo de parto y Molly no quiere separarse de ella, Hermione está recién aliviada, Vanesa se fue a visitar a Sam y el resto de los Weasley cuidan a sus propios hijos y James no quiso quedarse con nadie más que no fuera con Rach, pero como ella salió y bueno ustedes se quedaron con K…
-Ya vete, antes de que nazca tu siguiente hijo - le espete tomando a Al - pero en cuanto nazca quiero saberlo.
-Gracias - susurro antes de salir de la casa.
Al era muy parecido a James y a Harry, y había heredado los ojos verdes de Lily y ahora esperaba a su tercer hijo, Al tomo mi cabello y comenzó a jalarlo.
-Gab - llame al ver que no podía soltarme de él.
-Papá - susurro mi hija que se acercó a mí y con una tierna sonrisa cambio mi cabello por una sonaja - así está mejor Al - y lo tomó en brazos - encontré a la señora Weasley en San Mungo y me dijo lo de Ginny y supuse que necesitarían ayuda.
-Gracias - comente tranquilamente - ¿y tu madre?
-Con Ced cuidando a James y a Kat en el jardín - contesto con una media sonrisa.
-¿Quieres decirme algo? - tenía la misma forma de reír que yo cuando estaba nervioso y eso se debía a que tenía que decir algo importante.
-A los dos - comento sonriéndole a Al que le regresaba la sonrisa.
-Cedric me decía que tenían algo que decirnos - dijo la voz de mi esposa que entraba a la sala.
-¿Y los niños? - pregunto Rach observando a su marido.
-Están arriba viendo un poco de televisión - contesto Gab sentándose a mi lado - ¿Qué es lo que pasa?
-Bueno he sentido nauseas durante las dos últimas semanas además del deseo por comer pollo - la mire fijamente, ya que ella odiaba el pollo.
-Hoy fuimos a San Mungo para salir de dudas - comento Cedric que abrazo a mi hija por la espalda.
-Y estoy embarazada - termino Rach con una débil sonrisa.
-Maravilloso - respondió mi esposa levantándose a abrazar a los futuros padres.
-Gracias mamá - pero en sus ojos aun había algo.
-¿Qué más ocultas? - pregunte observando a ambos - o mejor dicho ¿Qué más esconden?
-Bueno serán dos - contesto Cedric entrelazando sus manos.
-¿Dos? - repetí con la nariz arrugada.
-¿Serán gemelos? - pregunto Gab con una sonrisa radiante.
-Al menos eso cree el sanador - susurro Diggory.
Ambos parecían asustados, más que cuando iba a nacer Kat, pero suponía porque serían dos en vez de uno, después de aquello se escucho el grito de Kat hacia su padre, el cual subió enseguida y Gab y mi hija se dirigieron a la cocina y yo me quede con Al en el salón, el pequeño caminaba de un extremo al otro, regando los juguetes de Kat y algunos de Lizzie que dejaba cuando venían de vacaciones.
[Siete meses después]
POV Gab
-Mamá tranquilízate - repuso Rach que me acomodaba el cabello - solo es una comida en la cual se festeja su aniversario número 30, pero te aseguro que yo misma vigile que todo estuviera en perfecto estado.
-Debió ser un poco cansado con tu embarazo - comente con una débil sonrisa y observando por el espejo el abultado vientre de mi hija.
-De hecho yo solo daba órdenes y Sam junto con Hermione y Luna hicieron el resto - contesto con la sonrisa Black.
-Aun así muchas gracias - susurre tomando las manos de Rach.
-¿Listas? - pregunto Cedric asomando la cabeza por la puerta.
-Luces guapísimo - sus ojos brillaban como los de él, sabía que eran la pareja perfecta.
-Y tú serás el centro de atención - como siempre que estaban juntos se olvidaban del resto y no era que me molestara, pero sino decía algo, en menos de lo que imaginara se estarían besando.
-¿Y Sirius? - pregunte antes de lo que dijera se volviera realidad.
-Muy nervioso - contesto pasivamente - y necesita que Rach vaya.
-Bueno iré a tranquilizar a mi padre, antes de que le dé un ataque - comento con una media sonrisa y besando castamente a su marido.
-Se ve muy guapa - repuso con esa sonrisa encantadora que supuse había enamorado a mi hija.
-Gracias - conteste regresándole la sonrisa.
-Abuelita - mi pequeña nieta que en verdad era idéntica a mi yerno llegaba con su hermoso cabello rubio y quebrado suelto y sus ojos verdes grisáceos brillando.
-¿Qué pasa cariño? - parecía que no había visto a su padre.
-Mira lo que James me dio - realmente estaba emocionada y me enseñaba una hermosa pulsera con pequeños colibrís.
-Kat - llamo su padre con voz severa - ¿Cómo que te la dio James?
-Si papi - susurro con esa sonrisa inocente que había heredado de su madre - me dijo que era un regalo por ser la niña más bonita de la fiesta.
A Cedric le dio un ataque de tos al escuchar aquello, yo solo sonreí y bese el cabello de mi nieta y le susurre que lo mejor era que regresara a buscar a James.
-Mi abuelito también comenzó a toser cuando le dije lo que James me había dicho - está niña tenía la perspicacia de su madre - y dijo algo así que no deseaba que su sangre se mezclara con la Potter ¿Qué quiso decir con eso?
-Nada cariño - susurre, recordándome que cuando viera a mi marido tendría que golpearlo - ve a jugar con James.
-Mejor vamos a jugar nosotros - repuso enseguida Cedric - nos vemos en el jardín - mientras tomaba a Kat en brazos.
Solo asentí con una ligera sonrisa, tanto padre como abuelo eran celosos, no sabía lo que Kat tendría que soportar cuando creciera, pero sería divertido ver a ambos hombres tratando de protegerla. Una pequeña risita escapo, pero estaba sola, así que no tenía que darle explicaciones a nadie, volví a ver mi reflejo y note que estaba perfecta, baje hacia al jardín, donde mi esposo lucía simplemente perfecto.
-Luces hermosa - me susurro al besar mi mejilla.
-Y tu guapísimo - le conteste besando sus labios castamente.
-Una fotografía de padres e hijos - comento Owen que me abrazaba, cuanto habían crecido - vamos enana - le dijo a Rach que estaba dándole un poco de spaghetti a Kat - tenemos que demostrar que tan guapos somos los Black.
-Cállate - le espeto mi hija que se coloco al lado de su padre - pensé que con la edad lo engreído se te había quitado.
-Nadie puede negar que un Black es guapo - repuso mi marido besando la mejilla de Rach.
-Listo - dijo el fotógrafo.
-Ahora una con los nietos - comento Sam que arreglaba el cabello rubio de Lizzie y apenas si se notaba su pequeño vientre de tres meses (siempre pasa que cuando una mujer está embarazada haya como una epidemia en la misma familia)
-Querrás decir nietas - replico Remus con una media sonrisa.
-Al menos tengo una más que tú - le espeto mi marido, me pregunte si en algún momento dejarían de actuar como cuando eran jóvenes y la respuesta llego enseguida JAMÁS - y vienen dos en camino, sin contar el de Sam.
-Sonrían - nos pidió el hombre, así lo hicimos.
-Ahora yerno y nuera - comento Owen empujando a Sam que se coloco del lado de Sirius y Cedric de mío.
-Ahora con los consuegros - repuso Rach que acariciaba el cabello de Kat que estaba abrazada a sus piernas.
Después de cómo veinte fotos más, los flashes me habían dejado deslumbrada, nos habíamos sacado fotografías con todos (¿no les ha pasado? Pues en mi familia es muy normal que todos los invitados se tomen fotos con los festejados ^^) después de aquello por fin pudimos sentarnos a comer.
Rach se levanto y se dirigió al mago que estaba como DJ en la fiesta y vi que le susurraba algo, solo vi que el hombre le asentía levemente, después de eso se coloco en el centro del jardín, que había dejado como pista de baile.
-Quiero dedicar la siguiente canción a mis padres que creo que les va a gustar y bueno a todo aquel que se sienta identificado con esa canción - se comenzó a escuchar una leve nota.
-¿Me permite está pieza señorita Swan? - pregunto mi marido con esa sonrisa de la que me enamore.
Nadie como tú, para hacerme reír. Nadie como tú, sabe tanto de mi nadie como tú, es capaz de compartir mis penas, mi tristeza, mis ganas de vivir
-Claro señor Black - conteste tomando la mano que me ofrecía.
Tienes ese don de dar tranquilidad de saber escuchar, de envolverme en paz. Tienes la virtud de hacerme olvidar el miedo que me da mirar la oscuridad. Solamente tú lo puedes entender y solamente tú te lo podrás creer.
Sirius era el hombre que me conocía perfecto, que conocía cada detalle de mi vida, el miedo que tenía de mirar la obscuridad y no verlo.
En silencio y sin cruzar una palabra. Solamente una mirada es suficiente para hablar ya son más de veinte años de momentos congelados en recuerdos que jamás se olvidaran.
Pensar que llevaba casi 20 años viviendo a su lado, ya que teníamos que quitar los de Azkaban, rodee su cuello y escondí mi rostro en su pecho.
Nadie como tú, para pedir perdón. Nadie como tú, valora esta canción. Nadie como tú, me da su protección, me ayuda a caminar, me aparta del dolor.
Tantas veces después de salir de Azkaban me había pedido perdón, antes de casarme, durante nuestro matrimonio había guardado varias cosas por tratar de protegerme.
Tienes ese don de dar tranquilidad de saber escuchar, de envolverme en paz. Tienes la virtud de hacerme olvidar el miedo que me da mirar la oscuridad. Solamente tú lo puedes entender y solamente tú te lo podrás creer.
En silencio y sin cruzar una palabra. Solamente una mirada es suficiente para hablar ya son más de veinte años de momentos congelados en recuerdos que jamás se olvidaran.
Cada vez que estaba en sus brazos como ahora me sentía tranquila, siempre había tenido algo que me llenaba de paz.
Y pasaran los años y siempre estarás buscando un plan para que se hagan realidad los sueños que soñábamos antes de ayer al dormir hablando del tiempo que nos quedara por vivir.
Levante un poco el rostro y observe que nuestros hijos bailaban al igual que nosotros y esperaba que ellos también llegarán a vivir el mismo amor que nosotros.
En silencio y sin cruzar una palabra. Solamente una mirada es suficiente para hablar ya son más de veinte años de momentos congelados en recuerdos que jamás se olvidaran.
También observe a Vanesa y a Remus bailar, pensar que ellos habían vivido tantas cosas malas al igual que nosotros y a pesar de eso seguían juntos.
Y sin hablar. Solo al mirar sabremos llegar a entender que jamás ni nada ni nadie en la vida nos separaran.
Y esperaba que esto fuera hasta que muriera o mejor aún, después de ella, esperaba seguir teniendo a mi ojigris a mi lado.
-Ced - la voz de mi hija nos hizo separarnos y mirar lo que pasaba.
-Tranquila - susurro su marido, mientras la tomaba de la mano - solo tenemos que ir a San Mungo y todo estará bien.
-¿Qué pasa? - pregunto Remus.
-Se le acaba de romper la fuente - contesto Cedric que tenía mojados los zapatos y parte del pantalón y le temblaba un poco la voz.
POV Cedric
Estaba entrando en pánico, ya que cuando Kat nació Gabrielle había sido la que la había llevado a San Mungo y yo solo había llegado a esperar a que ella diera a luz.
-Bien - la voz de Gabrielle se escucho autoritaria - Remus y Vane se harán cargo de los invitados, Sam y Owen se harán cargo de Kat, mientras Sirius, Cedric, Amos, Elladora, Rach y yo vamos a San Mungo.
-Yo quiero ir - se quejo Ron.
-Y yo - corroboro George.
Y se escucharon más yo, pero la verdad en ese momento no me importaba nada que no fuera llevar a Rach a San Mungo.
-Nos correrán de San Mungo si van tantas personas - trato de sonar razonable Gabrielle, mientras Sirius y yo sujetábamos a Rach de los brazos.
-Respira como lo hemos practicado - susurre, pero ella no parecía tan asustada como su padre y yo.
-Pronto estaremos en San Mungo muñeca - repuso Sirius besándole la frente - solo tienes que estar tranquila.
-Mamá - llamo Rach, pero ella no pareció escucharla, ya que seguía discutiendo con los que querían ira San Mungo - MAMÁ - grito para que le hiciera caso.
-¿Qué pasa? - pregunto un tanto asustada.
-Si quieren ir que vayan, pero ya vámonos a San Mungo o daré a luz aquí - replico tratando de sonar tranquila.
-No podemos llevar a niños pequeños - repuso Gabrielle secamente.
-Ginny, Sam, los señores Weasley y Hermione se pueden quedar y cuidar a los niños y el resto puede venir si quieren.
-Muy bien - acepto con desgana - pero no podemos llegar todos así, adelántense y nosotros los seguimos.
Rach y yo entramos a la chimenea observando el rostro de mínimo veinte personas observándonos con curiosidad. Llegamos a San Mungo y una enfermera de cabello negro se acerco a nosotros.
-Rach - susurro la enfermera que reconocí como Cho - ¿trabajo de parto? - mi esposa asintió levemente - bien - sonrió y apareció una silla de ruedas - síganme.
Tome la silla y seguí a Cho que nos llevo a una habitación sola, mi esposa en cuanto llegamos se levanto y tomo la bata que le ofrecía Cho.
-¿Me ayudas? - me pidió cuando no se la pudo amarrar.
-Tu padre está seguro que serán niñas - susurre ayudándola a acomodarse en la cama - además los sanadores nos han dicho lo mismo.
-¿Quién los tiene dentro? - replico observándome severamente - sé que uno será niño.
Decidí no contradecirla, me recosté a su lado y le acaricié el cabello. Después de cómo tres horas, mi mano crujió, debí de haber aprendido que no debía darle mi mano, pero ya era demasiado tarde para quitársela, decidí no hablar para que no comenzara a gritar.
-¿Cómo estás? - pregunto Cho con una media sonrisa.
-¿Has tenido hijos? - le espeto, ella asintió levemente - entonces no preguntes como estoy, cuando sus hijos me están queriendo partir en dos.
-Lo sé - susurro revisándola - le puse postulas para que sintiera un poco del dolor que yo sentía.
-Muy buena idea - repuso girando a verme.
-Rach - dije con un hilo de voz - no pen…
-¡¡Aggh!! - cerro los ojos con fuerza y mi mano fue triturada.
-Ya es hora - comento Cho tranquilamente.
Rach apretó más mi mano si es que eso era posible, llegamos a la sala de partos y ahora una sanadora como de la edad de Rach nos esperaba, mi esposa pujo dos veces, para que el llanto de uno de nuestros bebés se escuchara.
-Es una hermosa niña - repuso la sanadora - ahora vamos por el segundo - mi esposa volvió a apretar mi mano - puje - le ordeno.
Tuvo que pujar dos veces más, para que el llanto de nuestro segundo bebé llenara la sala.
-Es un hermoso varoncito - anunció la sanadora.
-Te lo dije - susurro Rach recibiendo a nuestro hijo.
-Creo que tendrás que decidir entre Melanie y Carlie para la niña - repuse besando su frente y mostrándole a la pequeña que llevaba en brazos.
-Melanie está bien - contesto acariciando el cabello de la pequeña - aunque podía ser Melanie Carlie Diggory.
-Aunque sonaría mejor Melanie Rachel Diggory - ella sonrió aceptando el nombre, ahora el problema nuestro hijo - ¿Qué nombre llevar…
-Te dije que sería niño y por supuesto pensé en su nombre - sonrió besando el poco cabello de nuestro pequeño - Matthew Cedric Diggory.
Sonreí y bese su nariz como agradecimiento de que le hubiera puesto mi nombre, mi pequeña comenzó a llorar, ya que fuera de la sala se escuchaba demasiado ruido, me pregunte ¿Quién demonios podía hacer tanto ruido?
-Por favor - escuche que decía un sanador - no pueden hacer tanto ruido, hay pacientes que quieren dormir.
-Pero queremos saber sobre Rachel Diggory - escuche la voz de George.
-Y nadie nos ha dado informes - aquella voz era de Harry.
-Creo que están preocupados por ti - repuso la sanadora que era compañera de Rach.
-Mejor dicho por ellos - corrigió señalando a los nuevos miembros de la familia Diggory-Black - es mejor que salgas y les muestres a los nuevos miembros - comento entregándome a Matthew.
-Antes de que terminen derribando a Richard y entren aquí - corroboro la sanadora.
Tome a mis dos hijos y con la ayuda de la sanadora que me abrió la puerta salí y frente a mí estaban mis padres, los padres de Rach y el resto de nuestros amigos.
-Les presento a Melanie y a Matthew - comente con una sonrisa de lado.
-Sirius se equivoco - repuso Remus sonriendo divertido.
-A cualquiera le pasa - le espeto mi suegro que se acerco a mí con cara de pocos amigos.
-Él es Matthew - repuse entregándole al más pequeño.
Ante aquello desapareció su mueca de enojo y cambió por una de total felicidad, mi madre se acerco a mí y me quito a mi hija. El resto comenzó a felicitarme a gritos, sonreí era padre de nuevo y por partida doble, y lo mejor eran de la mujer que mas amaba.
ya solo falta el epílogo n.n
y bueno la canción es de la Oreja de Vangoh y como se llama el fic y el capitulo así se llama la canción "Nadie como tú" una de mis canciones favoritas
espero ke les haya gustado y bueno se podría decir que este es el capitulo final ^^
capitulo dedicado a:
Gabriela Black
Brisa
grace_lovegoos