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Historia 33531 — capítulo 2
Al día siguiente cuando Ron, Harry, Hermione, Ginny, George y Verity bajaron a ver si podían comer algo, en el Gran Comedor había un gran escándalo montado, una señora rubia lloraba desesperada sobre uno de los cuerpos, se notaba que acababa de llegar porque aún llevaba el bolso colgado y que era muggle por la ropa.
-Tranquíla señora, tranquíla -intentaba consolarla la profesora McGonagall -¡Mi hijo! ¡Mi hijo! -gritaba la señora- ¿Y mi Danny? -Él se encuentra bien señora Crevey, está en la enfermería pero sólo tiene algunos cortes
Harry se vino abajo al ver que era la madre de Collin y que lloraba sobre su cuerpo, sin saber por que se acercó a la mujer
-¿Usted es la señora Crevey? -preguntó -Sí -dijo con la respiración entrecortada y secándose las lágrimas con un pañuelo que le había dado McGonagall, mientras sujetaba la mano de su hijo- ¿Y tu quien eres? -Harry Potter, yo... -intentó decir pero no pudo porque la señora se levantó de la silla y lo abrazó -No me puedo creer que tu seas Harry, -dijo la señora Crevey con los ojos rojos y una sonrisa en en el rostro- Collin y Danny me han hablado muchisimo de ti y de todo lo que has hecho por ellos y por todos -Señora Crevey yo... -Llamame Martta por favor -Bueno Martta, yo no he hecho nada por nadie y sólo quería decirle que siento mucho lo de Collin y que aunque sé que fue por mi culpa no puedo hacer nada -dijo Harry aplicado -¿Pero que tonterías dices? -dijo Martta- claro que no ha sido tu culpa y mis hijos me han contado todo lo que has hecho por este mundo y si tuvieran toda la gente que hay aquí decencia te darían las gracias -Gracias Martta -Harry entendió que la madre de Collin lo apreciaba igual que Collin y eso le dió pánico, ya que el respeto que este le profería le daba miedo a veces- espero volver a verte a ti y a Danny, ahora tengo que irme
La profesora McGonagall que se estaba ocupando de los familiares y de los alumnos que todavía estaban allí mandó a todos a los jardines a comer, allí habían puesto las mesas del Gran Comedor. Así que allí empezaron a comer hasta que llegó el señor Weasley y Percy
-Horrible -fue lo único que dijo Percy -¿Qué ha pasado Arthur? -preguntó la señora Weasley a su esposo -Lo que pasa es que el ministerio es un caos, no hay ministro, la mitad de los empleados son mortífagos y la otra mitad están influidos por un imperius. Y los partidarios de Quien-tu-sabes se han revolucionado cuando han intentado encarcelarlos -Y eso no es lo peor, -siguió Percy- hay mucha gente que era hija de muggles y tuvo que huir y ahora no hay forma de localizarlos, además hay una gran cantidad de muertos encontrados y para colmo no he podido dimitir -¿Por qué quieres dimitir? -preguntó Ginny extrañada -Porque se lo dije al ex ministro mortífago -¿Y? -añadió Ron más confundido que su hermana -También se lo dije a Fred y pienso hacerlo -¡Hombre Verity! -saltó el señor Weasley para cambiar un poco de tema- ¿Qué haces aquí? -He venido a los entierros -explicó Verity colorada -Pues me alegro mucho de verte, aunque sea en estas circunstancias -Igualmente -sonrió la pelirroja -Arthur cariño, ¿Dónde están Bill y Charlie? -Bill estará en casa con Fleur y Charlie iba a solucionar algo de un dragón a no sé donde
Después de comer, todos dedicaron la tarde a asearse y vestirse adecuadamente. Harry recordó que tenía algo que hacer y decidió hacerlo cuanto antes, cogió la varita que guardaba debajo de la almohada, salió del castillo y fue hasta los jardines donde estaba la gran lápida blanca. Harry recordó como Voldemort había tenido la sangre fría de abrir aquella tumba y se asqueó solo de pensarlo, así que se retiró y mediante un conjuró abrió la tumba y el blanco ataúd y cerró los ojos, no quería ver el estado de su ex director y guía. Puso la varita como pudo dentro del ataúd y se retiró, volvió a cerrar la tumba y se fue otra vez de vuelta al castillo.
Al anochecer, los jardines estaban iluminados con lucecitas de colores que bien podían ser hadas, 20 atauces blancos descansaban sobre el suelo y encima tenían una tela con el escudo de Hogwarts, había muchisímas sillas delante de un estrado, aunque hubo gente que se tuvo que quedar de pie, parecía que toda Gran Bretaña hubiese acudido a dar el último adiós a las victimas. El mismo cura del entierro de Dumbledore y de la boda de Bill y Fleur presidenció el funeral. En el mismo momento que el cura empezó a hablar, a todo el mundo pareció olvidarsele que estaban de celebración, ya nada importaba, nada excepto los 20 muertos. Mucha gente habló en nombre de sus conocidos, jóvenes que no iban a poder disfrutar de un futuro, una pareja con un hijo recién nacido, un hombre que había luchado por amor dejando de lado su vida... Mucha gente lloró y mucha aguantaba el dolor como podía, cuando acabó el funeral, procedieron a enterrar a cada victima donde los familiares quisieran. Los señores Weasley quedaron en que enterrarían a Fred en el jardín que había detrás de la madriguera, así que se trasladaron hasta allí dejando a Harry y a los demás en Hogwarts. Mientras, ellos aprovecharon para saludar a la gente conocida, Neville, Luna y todo el E.D. Fue una gran alegría poder hablar de los viejos tiempos.
-Tenmos que quedar algún día para comer todos -propuso Luna y todos secundaron la idea -Pero recordad: -dijo George- No debemos invitar a Marietta Edgecombe
Todos rieron menos Verity que no entendía el chiste
-No seaís malos -dijo Cho aunque también se estaba riendo -¿Todavía es tu amiga? -preguntó Dean que acababa de llegar de refugiarse en las montañas -No, me enfade con ella cuando se puso de parte de Quien-vosotros-sabeís el año pasado, una cosa era apoyar a Umbridge porque trabajaba con su madre pero ¿Apoyar a ese? simplemente discutimos -Ya era hora de que te dieras cuenta -dijo Harry sonriendo y ella le dovolvió la sonrisa. Ginny se puso seria -Bueno -dijo Ginny desviando el tema- dentro de tres semanas nos vemos en Las Tres Escobas para comer, iba a proponer Cabeza de Puerco, puesto que fue dondo por primera vez nos reunimos pero laverdad es que me da un poco de asco comer allí. ¿Estaís de acuerdo? -¡Sí! -dijeron todos menos Harry que se quedó pensativo -Ginny, tienes razón pero creo que deberíamos ir a Cabeza de Puerco, podríamos ir allí antes de ir a comer a Las Tres Escobas, conozco al mesonero y le encantará atendernos, es el hermano de Dumbledore
Todos se quedaron impactados con la noticia pero al final accedieron en ir antes a Cabeza de Puerco puesto que allí se había creado el E.D. Luego cuando ya se había ido la gran mayoría de la gente, Harry, Ron, Hermione, George y como no, Verity se fueron al Gran Comedor, donde ya habían vuelto a colocar las mesas, a esperar a que regresaran los señores Weasley.
-Por fín ha acabado todo -dijo aliviado Ron -Sí... -afirmó Ginny- y espero que ya no haya más secretos entre nosotros
Ginny miró en especial a Harry y este al darse por aludido creyó que era el momento para hablar
-Ginny ¿Podemos hablar? -preguntó Harry -Claro -sonrió Ginny al ver que había vencido
Los dos se apartaron hacia la mesa que había pertenecido a Revenclaw
-Bueno Ginny, creo que te mereces una explicación sobre todo lo que ha pasado este año -Yo también lo creo -Mira lo primero que quería decirte es que siento mucho habertelo tenido que ocultar pero no había otra escapatoria, se lo prometí a Dumbledore
Harry le contó a Ginny todo lo de los Horrocruxes y todo lo que había vivido ese último año, narró como había ido al Valle de Godric, había visto la tumba de sus padres y lo había atacado la serpiente de Voldemort, como encontró y destruyó todos los horrocruxes, como los capturaron y los llevaron a la mansión de los Malfoy y como escaparon y lograron ir hasta el Refugio, la casa de Bill y Fleur. En este punto de la historia y tras escuchar lo de Dooby, Ginny estaba al borde de las lágrimas, pero ella como siempre, era demasiado fuerte como para llorar.
En la otra mesa, Ron y George hablaban de quidditch y Hermione y Verity se aburrían
-Te digo que al final ganan la liga las Avispas -dijo George- están más preparadas -No, no, no, o ganan los Cannons o los Tornados, las Avispas no ganan ni pagando -George, creo que me voy a ir ya -dijo Verity -¿Ya? -preguntó George- te acompaño hasta el translador
Hermione y Ron se quedaron solos y pronto se miraron avergonzados, no habían estado a solas desde el beso
-Ron, creo que tenemos que hablar de algo -dijo Hermione decidida