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Historia 33673 — capítulo 2
Para Siempre
No se bien cuanto tiempo dormí, puede que minutos, horas o días. Esperaba que fueran nada mas que minutos, como mucho horas, pues la ida de pensar en estar días sin estar con irish me hacía sentir nervioso. Estaba despierto pero tenía los ojos cerrados.
Mi respiración era acompasada, lenta y profunda. No sentía la mano de irish pero no me puse nervioso pues podía percibir su olor, y no solo el suyo, el de carlisle cullen tambien.
- Irish, déjame echar un vistazo - escuche
- carlisle, estoy bien no es nada - musito irish, estaban en la habitación, pero no a mi lado
- no dejas de ser semimortal, así que hazme el favor de dejarme ver esa herida - rogó carlisle con su tono amable. Irish estaba herida, era cierto, quise abrir los ojos para obligarla a dejarse ver por el doctor pero la pesadez de mis ojos era tan fuerte que no podía abrirlos, tampoco hablar
- odio que seas medico - bufo irish aunque luego escuche su débil sonrisa
- no es profunda -
- ah, tienes las manos frías - se quejo irish, eso me hizo sonreír
- tu tampoco estas muy caliente, no se como jacob soporta tus caricias- bromeo carlisle
- porque el desprende tanto calor que necesita algo que le enfríe - se defendió mi amada
- debería darte unos puntos - insistió el doctor, entonces, poco a poco fui recobrando mis fuerzas.
Pude girar la cabeza silenciosamente y abrir los ojos lentamente. Al principio, durante un par de segundos, la vista era algo borrosa pero enseguida vi con suma claridad. Por la ventana entraba un hermoso rayo de sol iluminando la piel de diamantes del doctor. Irish brillaba, pero no con la misma intensidad. Sentí que se me encogía el corazón cuando me fije en su vientre.
Tenía la camiseta levantada, cubriendo nada mas que sus pechos, su pequeño cuerpo pálido era perfecto. Su vientre liso pero tenía curvas, unas curvas bonitas y sinuosas, mi corazón dejo de encogerse para latir rápidamente. Deseaba poder alzar la mano y acariciar su cintura, tan perfecta y suave ... pero mis ojos se fijaron en un destello rojizo que desentonaba en su torso. En el vientre, en el lado derecho, una herida rompía la perfección de su divino vientre.
-Irish- musito carlisle, ella giro la cara y me miro -jake cariño, ¿dormiste bien? - sonrió dulcemente, me sentí algo mareado cuando vi a carlisle introducir una aguja en la piel de irish. Esta no se quejo pero apretó los labios
- ¿que te ha pasado? - pregunte -nada, quería tener un recuerdo de la batalla- su voz sonó contenida, seguramente por el dolor
- ¿Es grave doc? - pregunte
- no, solo serán unos puntos, ella cicatriza rápido pero no tanto como tu - el doctor le dio aproximadamente unos 5 puntos - ¿quedara cicatriz? - me preocupe por la perfección de su piel
- eso espero- sonrió irish -¿deseas que te quede la cicatriz? - me sorprendí, quise incorporarme pero el dolor me lo impidió -¿que sentido tiene entonces? ya que luche, ya que gane ... quiero algo que lo demuestre- ella me saco la lengua, seguramente fuera la única chica, a la que le gustasen las cicatrices ... en ella misma, dudo que a cualquier otra chica le gustase tener tal cicatriz en un cuerpo perfecto
- ahora espera que te vendo - carlisle detuvo a irish cuando ella creyó que ya había acabado -jo - se quejo -¿como están los demás? - pregunte directamente a carlisle
- bien, eufóricos - sonrió este
Cuando carlisle termino de vendar a irish, vino a revisar mis heridas. Se sorprendió pues el sabía que curaba rápido, pero no sabía que tanto. Los arañazos y heridas superficiales habían curado a la perfección y yo, a diferencia de mi pequeño amor, no tenía cicatriz alguna. Me dijo que reposase lo máximo posible pues lo que mas tardaría en curar serían mis costillas y mis huesos rotos. Un par de días de descanso no me vendría mal.
Cuando carlisle se marcho, billy vino con una bandeja llena de comida para mi, el estaba encantado de tener a irish cerca, no tenía demasiados prejuicios a que fuera semivampiro.
- Irish - musite dando el primer trago, tenía mucha hambre, recuperarse era un trabajo que siempre daba hambre
- ¿mm? - pregunto distraída mirando por la ventana
- ¿me quieres? - pregunte de sopetón, esta se giro y me miro con los ojos llenos de sorpresa
- señor black, ¿acaso duda de mi?- pregunto ella quitándome un trozo de beakon y comiéndoselo lentamente
- no, para nada, pero quería oírlo - sonreí como un idiota viendo como devoraba mi comida -oh, pues ... si, te quiero mucho- ella se acerco hacía a mi y me beso la frente, apretó los labios, seguramente debido al dolor de su herida pero no se quejo lo mas mínimo, quizás ni noto que yo note que sintió dolor
- ¿te puedo preguntar algo?- insistí -si- suspiro ella mirándome desconfiada -¿puedes quedarte esta noche?- baje la mirada vergonzoso -oh, jake ... llevo aquí desde ayer- sonrió ella -¿desde ayer? ¿ayer fue la batalla? - me pareció tan lejana, como un sueño ... ellas asintió
- así es, si pase esta la noche aquí ayer, no entiendo porque no podría hoy, a tu padre le gusta jugar al ajedrez conmigo, dice que soy ... impredecible - rió ella, a billy le encantaba el ajedrez, desde que se fueron rachel y rebeca, había renunciado a jugar a el pues decía que conmigo era muy fácil y no era un rival digno - bien, me gusta que te lleves bien con mi padre- sonreí y acaricie su suave y frío rostro, ya casi lo había olvidado.
Acabe de cenar y aproximadamente a los 15 minutos, entro billy, vestido como para salir ¿otra vez se iba? últimamente siempre estaba fuera, cosa que en el fondo me gustaba pues desde que mis hermanas se marcharon, apenas salia, a no ser que fuera para reunirse con los sabios ancianos o para ir a ver los partidos a casa de charlie ...
- ¿te importa si me voy? dan un partido y sue y yo vamos a ir a ver a charlie ...- dijo como excusándose -oh sin problemas, ¿pero puedes hacerme un favor? - el asintió de inmediato
- cuando llegues, dile a bella que me llame, quiero saber que tal esta- dije, billy asintió de nuevo y se marcho.
No se bien porque, ni a que se debió, pero a mi cabeza vino el recuerdo del perfecto torso de irish ... sentí que mi corazón se aceleraba a un ritmo frenético. La cuestión en realidad era simple. Eramos adolescentes ... jóvenes ... podría decirse que novios, era natural que me sintiera, enfermamente atraído por ella. Por sus ojos, por su piel, por su olor, por su cuerpo en si ...
- ¿en que piensas? - pregunto ella de pronto
- por que - dije de un salto, nervioso
- tu corazón, late tan deprisa, ¿te encuentras mal?- pregunto colocando su pequeña mano en mi pecho
- no, estoy perfectamente - su contacto solo sirvió para que me acelerase mas
- llamare a carlisle, no puede ser bueno - quiso quitar la mano de mi pecho para coger el móvil, pero la detuve.
- no- susurre
- ¿no? jake podría ser algo peligroso - dijo preocupada, no me quedó mas que sincerarme
- es que ... estaba pensando - me mordí el labio inferior
- ¿pensando? -
- si, en ... ti, bueno, cuando antes vi tu ... cuando carlisle te curaba .. tienes un cuerpo precioso - gire la cara realmente avergonzado, ¿como podía ser tan bestia?
- oh -
Ambos nos quedamos en silencio. Todo esto era prácticamente nuevo para mi. Solo había querido a una persona antes que a irish, a bella, y aunque en mas de una ocasión me había imaginado abrazándola, besándola y puede que haciendo alguna cosilla mas ... la atracción que sentía por irish era muy distinta, ella me volvía loco solo con mirarme, cuando me besaba, sentía que perdía el control ...
-
jake -
-
¿si? -
-
yo ... ¿me haces un sitio?
-
la voz de irish sonó tímida, trate de hacerle un sitio en la cama para que se sentara, me costo un poco moverme pero al fin conseguí sacar un hueco para ella, cosa que no fue difícil porque como era tan pequeña ...
Ella sentó al principio, pero luego terminó acostándose. Apoyo su frágil cabecita en mi hombro derecho y se tumbó de costado abrazándome el torso con sus finos brazos. Yo, con el mió, casi tan grande como ella en sí, rodee su espalda, juntando su cuerpo al mio. Me encantaba esa sensación de frío - calor que se producía cuando estábamos juntos.
Bese su pelo, tan suave y que oía tan bien, que me relaje un poco, el brazo derecho apenas me dolía. Carlisle me había explicado que me había dislocado el hombro y roto un par de dedos, pero debía estar mejor porque acaricie el contorno de irish suavemente sin apenas sentir dolor.
Ella se estremeció un poco ante mi caricia y eso me gusto, significaba que le gustaba que le acariciase suavemente. Sus delicados dedos, dibujaban símbolos en mi pecho, no trate de adivinarlos pues me gustaba tanto que no quería concentrarme en nada que pudiera distraerme de aquel cosquilleo que me producía.
Pasamos así unos minutos, ninguno se atrevía si quiera a cambiar la caricia, el silencio reinaba la habitación y ambos disfrutábamos con algo tan simple como la caricia del otro. Sentí un dulce beso en mi pecho, y su respiración, tan fría y gratificante en ese momento ... deje quieta mi mano sobre su cadera, cubriéndola casi por completo y bese de nuevo su cabeza para dejar mis labios pegados a su pelo.
Cerré los ojos, imaginando hasta donde sería capaz de llegar con ella, la deseaba tanto que me daba igual tener 5 costillas rotas y la pierna derecha echa puré ... pero pensé en su herida, llena de puntos, recién cosida por el doctor cullen, y lo burro que era yo, seguro que de una caricia, sin querer, le daba un manotazo y la heria ... eso me hacía contenerme ... aunque deseaba no hacerlo ....
Me beso de nuevo el torso y apreté los dientes, parecía que jugaba a tentarme
- pequeña - susurre -si? - su voz sonó dulce
- estas herida - la recordé
- oh, creo que tu estas peor - rió
- si pero ... no quiero hacerte daño- susurre aun con los labios pegados en su cabeza -lo siento, no quería ponerte en un compromiso, seré buena entonces - me contestó y se acurruco perfectamente contra mi cuerpo, como dos piezas del tetris que encajaban a la perfección
- jake -
- ¿si? -
- ¿me quieres? -
preguntó -señorita vulturi, ¿duda de mi amor por usted? - moví la cabeza para morder delicadamente una de sus orejas, esta rió cuando mis dientes acariciaron su piel
- no, solo quería oírlo - susurro
- te quiero mucho - conteste en un susurro besando su oreja, esta levanto la cabeza y me devolvió el beso, cariñosamente, en los labios -¿porque es tan difícil?- se quejo
- ¿el que? -
- pues ... me cuesta mas controlarme contigo que con la sangre, eres toda una tortura -
susurro sacándome la lengua, sonreí inconscientemente - le dijo la sarten al cazo, ¿tu sabes lo que me cuesta ami no abalanzarme sobre ti? - me queje yo atrapando su lengua entre mis labios - cuanto - dijo como pudo **- pues mucho, te quiero tanto, te deseo tanto que me siento enfermo, de verdad -**reí -anda tonto, descansa y recuperate pronto, que necesito pegarte un buen abrazo sin romperte otra costilla - susurro dándome otro delicado beso y volviendo a jugar a dibujar símbolos en mi pecho.
Esta vez pude descubrir unos cuantos ... un par de corazones, unos cuantos te quiero, unas lineas, varios puntos ... pero puso una frase que no se si ella supo que la entendí
-yo tambien - susurre
- ¿para siempre?- pregunto -para siempre- prometí
Esa frase era " te amare hasta que la eternidad decida separarnos". Poco a poco, sus símbolos eran mas distantes unos con otros, hasta que la escuche caer en un sueño profundo.
Aquella fue la primera noche que dormí con irish. Supe que nunca mas podría separarme con ella, le pediría si era preciso, que viniera cada noche a dormir conmigo, no imaginaba pasar una sola hora sin ella. De algún modo, sentí que mi amor por ella crecía, no sabía si tenía que ver con la imprimación con ella, pero estaba seguro de que desde ese momento, ella sería mi autentica prioridad en esta vida.