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Historia 33692 — capítulo 15

Acercándonos

Ambos permanecemos mirándonos en silencio, preguntando y diciendo mil cosas con la vista, pero nuestras voces se encuentran acalladas. He perdido la noción del tiempo, sólo el movimiento de mi madre que se coloca firme frente a ambos, nos hace terminar este dialogo silencioso.

Ella jamás a cruzado palabra con él, es más estoy segura que es la primera vez que están tan cerca. Veo a mi madre y lo mira de la misma forma que lo ha hecho conmigo esta mañana, no hay enojo, ni rabia, sólo comprensión.

  • ¿Estás bien?- le pregunta ella.

Él la queda mirando con asombro.

  • Sí- le responde apenado- señora Weasley, siento lo sucedido- continua él.

  • No te preocupes- le dice mi madre, quien observa la hora en su reloj y coloca cara de preocupación.

  • Rose, cariño lo siento, pero tengo una reunión de trabajo debo marcharme- dice dándome un pequeño abrazo.

  • No te preocupes mamá- le digo mientras observo como ingresa al despacho de la directora, no sin antes colocar levemente una mano en el hombro de Scorpius.

Otra vez estamos solos, frente a frente, con la verdad y el secreto revelado a todo el mundo. El llevar oculta está situación era una carga pesada y difícil, pero que todos lo sepan no ha aliviado la tensión, es más, pareciera que es aún peor.

  • ¿Qué ha pasado?- le pregunto sentándome en el suelo, a pesar de ser temprano, me encuentro agotada.

Él se ubica a mi lado, afirmando su cabeza con ambas manos, aún no me contesta quedándose en silencio algunos segundos.

  • Mi padre se marcho una vez que saliste, no sin antes repetirme y dejarme en claro lo idiota y la vergüenza que representaba para él… que me olvidara de su apoyo económico para cualquier cosa relacionada con esto- dice con voz cansada.

  • Ah, y por último menciono lo arrepentido que se sentía de tenerme como hijo- su voz parece a punto de quebrarse, esto me sorprende y no puedo evitar sentirme apenada, sin pensarlo mucho coloco mi mano en su rodilla.

Él se queda en silencio nuevamente, pero siento como empieza a tranquilizar su respiración.

  • Mi madre se quedo para llenarme de preguntas, para justificar la actitud de mi padre y luego me dijo que estuviera tranquilo que todo iba a pasar- dice lanzando una pequeña carcajada en sus últimas palabras.

Doy un gran suspiro, desviando mi mirada hacia el techo.

  • Lamento no haberte apoyado antes, tú has tenido que pasar por esto más veces que yo y lo has hecho sola- me dice apoyando su mano sobre la mía que había dejado posada en su rodilla. Su mano está tibia y al sentir el contacto con mi piel una corriente eléctrica comienza a ascender por mi brazo hasta hacerme remecer por completo.

  • Ha sido difícil- le respondo reponiéndome a la situación.

  • Peor de lo que imagine- me dice soltando mi mano y llevando la suya a la zona del golpe que le ha dado su padre.

  • Duele más por dentro que la piel- le digo recordando la bofeteada que me dio mi padre cuando se entero.

Me mira sorprendido.

  • ¿Tú papá se atrevió a golpearte?- me pregunta con voz de asombro.

  • Creo que fue más suave que el tuyo- respondo, recordando que en realidad no me quedo marcada la mano de él como si esta la de su padre en su pálido rostro y no llegó a provocarme una herida en el labio como la que el tiene.

  • Pero aún así, eres mujer y además estás embarazada- dice un tanto enojado.

No soy capaz de decir nada y es que en realidad ya no quiero seguir recordando ni lo ocurrido aquella noche en la cabaña o lo que ha ocurrido ahora en la oficina de la directora.

  • He sido un cobarde- me dice luego de minutos en que hemos permanecido en silencio.

No sé que decirle, sí lo ha sido, durante todo este tiempo se comportó como uno, pero está mañana ha cambiado, me defendió, dijo la verdad frente a todos, no sólo con los de la escuela sino que se atrevió a hacerlo frente a sus padres y los míos.

Continúo en silencio, pero no es incomodo como en otras oportunidades, es más bien, un momento en que sabemos que cada uno está tratando de asimilar y calmar las emociones que hemos vivido, por primera vez luego de un episodio de angustia, me siento acompañada y tranquila.

  • ¿Qué vamos a hacer ahora?- me pregunta al ver que no tengo intenciones ni de afirmar ni rebatir lo que ha dicho.

Sigo en silencio porque me sorprende que diga que vamos a hacer, en plural, las otras veces siempre me preguntó que iba a ser yo.

  • Enfrentar a toda la escuela- le digo derrotada.

  • Ya lo sé- me dice- ¿Qué vamos a decir sobre que paso entre nosotros?

Trato de comprender sus palabras.

  • La verdad, supongo- le digo mirándolos a los ojos-

El abre la boca para decir algo cuando la voz de la directora McGonagall aparece en escena.

  • Jóvenes ya se que lo que acaba de ocurrir ha sido fuerte y agotador, sin embargo la vida continua y por ende las clases también, si quieren seguir rindiendo como lo han hecho hasta el momento deben ir inmediatamente a integrarse a las clases- nos dice mirándonos desde arriba.

Ambos nos levantamos rápidamente y salimos de ahí, caminado hacía los salones. Aún queda una hora de pociones por lo que nos dirigimos juntos a las mazmorras. Vamos en silencio, ambos nerviosos, yo me siento un poco mareada, producto del encierro y el olor a humedad que hay en este lugar, pero aun así continúo caminando firme y segura.

Al llegar frente a la puerta ambos nos detenemos, nos miramos fijamente y asentimos, él golpea la puerta y la abre. Una vez abierta ingresamos, yo voy tras él y observo como todos los estudiantes, incluido el profesor se voltean a vernos. El silencio se mantiene y se hace ensordecedor, sólo resuena el crispar del fuego y las burbujas de las pócimas que revientan en los calderos.

  • Vengan a mi escritorio, les daré su trabajo del día- irrumpe el profesor.

Ambos comenzamos a caminar con la atenta mirada de todos sobre nosotros. Observó como Albus y Violeta me quedan mirando con cara de interrogación y siento como Alexia me lanza una mirada de completo odio.

  • Continúen con sus trabajos- exige el profesor.

Toda la clase que siguió estuvimos en silencio, él en un extremo de la sala y yo en el otro, al lado de Violeta. No levante mi mirada del pergamino que me pidió el profesor que escribiera.

Una vez que ha terminado la clase me acerco al profesor para entregarle la tarea, quien al recibir mi pergamino simplemente comienza a mover su cabeza de manera negativa.

  • Es una pena que dos estudiantes tan brillantes se vean involucrados en una situación tan lamentable- menciona con voz de lástima.

No digo ni hago un solo gesto. Simplemente me volteo y comienzo a caminar, al llegar a la puerta para retirarme no puedo evitar escuchar.

  • Tanto futuro desperdiciado- es el profesor que se lamenta mirando mi trabajo.

Hasta ellos se dan cuenta y lo expresan, me he arruinado la vida. Debería devolverme a agradecerle que me lo recuerde, creo que me basta conmigo misma y con mi familia para eso, sólo espero que los otros profesores no hagan ni digan lo mismo.

Cuando Scorpius se empieza a acercar a mí nuevamente, la voz de Alexia se escucha por todo el pasillo.

  • Scorpius Malfoy, necesitamos hablar- le exige tirándolo de su uniforme, él parece que se va a soltar de ella, pero la voz de mi primo Albus también se resuena como un grito en el pasillo.

  • Rose, vamos tenemos Aritmancia- me dice mientras me hace caminar en sentido contrario.


Una vez terminada las clases, al llegar a la sala común me espera, como lo supuse, todo el clan familiar. James y Fred tienen la cara completamente desfigurada.

  • ¿Qué te hizo ese idiota de Malfoy?- pregunta Fred, mientras James asiente con la cabeza indicándome que hable.

  • Nada- les respondo fastidiada, viendo como no recuerdan la advertencia de mi madre.

  • ¿Cómo que nada, acaso no estás embarazada de ese maldito?- responde Albus.

  • Ahh, es eso, pero eso lo hicimos juntos o acaso sus madres no les han dado la charla sobre eso, si quieren les escribo a ellas para que les expliquen el proceso o les puedo hacer unos dibujos si quieren- les respondo irónicamente.

Violeta y Dom comienzan a reír, mientras Albus queda con la boca abierta, Fred niega con la cabeza y James se comienza a colocar rojo, no sé si de vergüenza o de rabia.

  • Mira Rose no te hagas la chistosa, esto es grave, nuestras familias se odian, acaso no conoces la historia, es un enemigo- responde James entre dientes.

  • ¿Enemigo? En que época vives, no seas idiota, tú no eres tú padre, eso dices siempre, es lo mismo con él- le respondo ahora si que estoy enojada.

  • Él sólo ha jugado contigo- argumenta Albus, mientras James pone cara de eso es evidente.

Sé que de todos mis primos James es y será el más difícil de convencer de que deje a Scorpius tranquilo, pero así como empiezo a levantar la voz para hacerlos entender que dejen esto hasta aquí, he recordado algo que me puede ayudar.

Camino hacia él y me acerco a su oído, debo hacer uso de algo que no me gusta, pero si es la única forma que tengo para mantenerlo a raya, lo voy a hacer.

  • Sí sigues con esto voy a tener que decir lo ocurrido en la fiesta de año nuevo- le digo en un susurro mientras una sonrisa se dibuja en mi rostro al ver como su expresión cambia por una de asombro.

  • Eso es chantaje- me dice con voz baja y enojada- es un juego sucio-

  • No, no lo es- le digo mientras me separo de él y miro al resto de mi familia.

  • Aquí tanto él como yo somos responsables de esto y no quiero que se metan con él ¿entendieron?, porque si hacen o dicen algo olvídense de mí- termino diciendo para darme la vuelta y subir a mi habitación.

Comienzo a escuchar palabras de oposición, no sólo de los chicos sino que también de Dom, a ella tampoco le cae nada bien Scorpius, pero principalmente porque es un slytherin.

  • James encárgate- le digo sin voltearme, mientras subo las escaleras.

Sólo espero que con esto ya pueda respirar tranquila y sea la última vez, por lo menos con esta parte de mi familia, que los mantenga alejados a Malfoy.


Los insultos y burlas han disminuido con el paso de los días, eso si se han mantenido los rumores, pero ahora se enfocan en tratar de descubrir como fue que termine enredada con Malfoy, algunos dicen que tenemos una relación oculta y pasional, hay algunos que me ven como una victima y dicen que él abuso de mí, y los otros que están de su lado apuntan a que yo use mis armas ocultas de seducción o que lo hechice para que se acostará conmigo.

Ninguno de los dos hemos perdido el tiempo tratando de desmentir o aclarar algo, en verdad no nos interesa, menos en esta semana que comienzan los exámenes, eso ha dificultado que nos volvamos a encontrar para hablar, apenas nos saludamos para saber como estamos, ya sea en los pasillos o en las clases que compartimos. Estoy completamente concentrada en los estudios ya que estas pruebas son una preparación para los T.I.M.O.S que este año tenemos que dar, y debo rendir al máximo, no dejare que nada ni nadie se interponga en eso, me he puesto como meta tener sobresalientes en todos, debo hacerlo para taparle la boca a todos, y demostrar que seguiré siendo responsable en lo que respecta a mis estudios, en especial a los maestros que desde que se han enterado me miran y tratan de otra forma, con decepción y casi con lástima.

Será complicado dar los reales exámenes con ocho meses de embarazo, pero he hablado con McGonagall y le he indicado que no habrá problemas, sólo quiero que me den la misma oportunidad que al resto, ella ha indicado que si para ese entonces está todo bien no habrá ningún problema, cosa que espero. Porque aunque este en proceso de parto voy a estar en cada uno de los T.I.M.O.S. Sin embargo de solo pensar en eso me da una punzada en el estómago.


Tía Ginny me ha mandado cartas seguidas, no todos los días como lo hace mamá, pero me ha llenado de información sobre el embarazo, hoy por ejemplo me mando un libro que se llama "La dulce espera de un brujito o maguita", al leer el título no he podido dejar de preguntarme donde está lo dulce, será que no tengo esa habilidad gustativa, porque lo único que he sentido ha sido lo amargo y agrio. Ni siquiera lo he abierto, me alcanza con el libro que leí al principio, ya no quiero saber más, me basta con mirarme al espejo y ver como mi cintura esta desapareciendo y los cinco meses que voy a cumplir ya se están notando por sobre el uniforme, he subido más de un kilo de peso, eso pondrá feliz a la sanadora que me atiende, pero para mi no es ninguna alegría.

Aún no lo he sentido moverse, y me provoca sensaciones contradictorias, por un lado me gusta que sea así y por el otro me preocupa, quizás hay algo mal, lo único que he percibo es un leve hormigueo en mi vientre, pero nada de dolor, o patadas en mi hígado que me asusten, lo que siento es una sensación extraña que incluso se puede catalogar de agradable. No he querido preguntarle a mi madre, no quiero que me llene de libros igual que tía Ginny, prefiero esperar a hablar con la sanadora el sábado que viene, porque ir donde la enfermera de la escuela es tenerla hablando por horas de la maravilla que significa ser madre, no se donde lo saca porque por lo que sé, ella no ha tenido hijos, quizás debe ser por eso, sólo lo ve de fuera, así siempre todo se ve más simple y perfecto de lo que realmente es.


Para poder despegarme un poco de los estudios y del embarazo he decido salir del castillo y tomar un poco de aire fresco, me siento agobiada y agotada de estar todo el tiempo en mi habitación o en la biblioteca, por eso voy a visitar a Hagrid, es un buen amigo de mis padres, y siempre nos invita a tomar té a mi y a mis primos. Violeta y Albus se han sumado, esos dos andan cada día más juntos, según ellos porque quieren apoyarme y cuidarme todo el tiempo, pero ya siento que la atmosfera entre ellos está cambiando, dentro de poco sé, o espero que se animen a dar un paso más allá, me tienen harta con sus indirectas y risitas nerviosas cuando están juntos.

Mientras vamos caminado nos topamos con Tony, él se ha alejado un poco de mí, quizás es por los estudios, esté es su último año y necesita estudiar, pero aún así me extraña su actitud.

  • Hola- nos dice

  • ¿Cómo estas?- le pregunto, deteniéndome.

  • Bien, lo siento pero me tengo que ir- dice rápidamente. Me quedo helada en mi posición, está vez si que me ha cortado, apenas si me respondió y ni se intereso en saber como yo estaba.

  • Vamos Rose, o ya no puedes caminar- me dice Albus tratando de tomarme en brazos.

  • Déjame- le dijo soltándome de sus brazos y comenzando a caminar.

Ya casi llegamos a la cabaña de Hagrid, cuando escucho mi nombre. Me volteo a ver y veo a Scorpius acercándose rápidamente hasta mí.

  • Rose, ¿podemos hablar?- me pregunta.

Dudo un momento en que responderle, pero creo que este es un buen momento para conversar con él. A Hagrid podré verlo en cualquier momento, en cambio con Scorpius es casi imposible encontrar los momentos y lugares adecuados.

  • Esta bien- le respondo, sintiendo como Albus lanza un bufido.

  • Vamos Al, dejemos a Rose tranquila, Hagrid nos está esperando- le dice Violeta.

Albus acepta y escucho como se alejan de nosotros, no sin antes gritarme.

  • Cualquier cosa me avisas y tu Malfoy ni se te ocurra hacerle algo- lo amenaza.

Scorpius roda los ojos y me hace un gesto para que lo siga. Yo asiento y comienzo a caminar a su lado. Camínanos alejándonos de la cabaña y nos comenzamos a acercar al lago negro, sólo hay algunos estudiantes por los alrededores, pero de todas formas él sigue caminado hasta que llegamos a un gran árbol al otro extremo del lago.

Comienza a mirar el suelo y se sienta con las piernas cruzadas, me queda mirando esperando que lo imite. Una vez que estamos sentados casi frente a frente, el sonríe de medio lado, haciendo que me ruborice.

  • ¿Cómo te has sentido?- me pregunta cautelosamente.

  • Bien, cansada por los exámenes, pero bien- le respondo mientras juego con una hoja que hay en el suelo.

  • No hemos podido hablar mucho- dice

  • Si, han sido semanas complicadas- le respondo, levantando la cara.

  • Si, pero todo se ha calmado un poco, con respecto a lo de nosotros- afirma aliviado.

  • Pero has escuchado las teorías sobre como acabamos en esto- le digo apuntándome el vientre, sin poder evitar sonreír.

  • Sí, he tratado de no tomarlas en cuenta, sino pasaría todo el día en alguna pelea o en charlas sin sentido- me dice también en tono de broma.

Es la primera vez que tenemos una conversación tan distendida, como si fuéramos dos amigos hablando de cualquier cosa. De un momento a otro su sonrisa se borra del rostro y vuelve a tomar un semblante serio.

  • Rose, puedo hacerte una pregunta- su voz es solemne.

El miedo se vuelve a presentar en mí.

  • Sí- logro responderle.

  • ¿Qué vamos a hacer con él o ella cuando nazca?- me pregunta con duda.

No puedo evitar imaginarme la situación, yo con un bebé en brazos que no para de llorar y yo llorando con él. Y tampoco puedo evitar pensar en lo que ha mencionado: él o ella, aún no sé que será y comienzo a sentir miedo de ya tener la certeza de que es una personita, con cuerpo, movimientos y diferenciándose en niño o niña, realmente en este momento no sé que me gustaría que fuera y prefiero no pensarlo.

  • Creo que lo mejor es entregarlo en adopción- le respondo arrastrando las palabras- míranos, no podemos hacernos cargo de él o ella, nuestro padres no sólo se odian, sino que no quieren saber nada con esto, yo quiero estudiar, no criar a un bebé… además él no va a ser feliz con nosotros- al decir esto último no puedo evitar sentir una gran tristeza.

Él me queda mirando pensativamente, y luego de unos segundos sólo asiente con la cabeza. Luego de esto ambos bajamos la mirada y nos quedamos callados.

Parece estar de acuerdo conmigo, eso es un alivio, será más fácil tomar la decisión al final del proceso, cuando todo realmente tenga que hacerse.

Se que esto es difícil, pero para eso aun falta tiempo, por lo que una duda comienza a llenarme la mente, necesito saber que piensa y siente por mí, tengo miedo de su respuesta, pero la incertidumbre me desespera.

  • Puedo hacerte ahora yo una pregunta - le digo rompiendo nuestro silencio.

El levanta su rostro y lentamente mueve su cabeza afirmativamente.

Tomo aire y aprieto mis manos.

  • ¿Por qué esa noche estuviste conmigo?- le pregunto sutilmente.

Se queda callado, y comienzo a pensar que quizás no entendió mi pregunta, prefiero pensar eso a creer que no me quiere lastimar diciendo que fue sólo por que estaba aburrido, por un juego o por cualquier motivo que se le ocurra y que sé que me partirá el corazón, rompiendo toda ilusión de que él sienta algo verdadero hacia mí.

  • ¿Por qué te acostaste conmigo?- le reitero siendo más específica.

Él me mira directamente a los ojos, su cara está tan seria como la mayoría de las veces.

  • Porque me gustas- responde sin titubear.

Yo me quedo helada ante su declaración tan directa, sincera y maravillosa. Ahora mi corazón comienza a saltar, pero de emoción y de alegría, siento mil mariposas en la parte alta del estómago y por primera percibo un movimiento dentro de mi vientre, no me ha dolido, pero tampoco es ese hormigueo que he sentido anteriormente, ahora tengo la certeza que ha sido el bebé que se ha hecho presente. Me pongo una mano en mi estómago, tratando de ver si se siente por fuera, pero nada otra vez todo se queda tranquilo. Creo que se ha puesto feliz junto conmigo. Por primera vez hemos sido felices juntos.

No se que hacer, que decir, ni como hacer que mi cuerpo reaccione. Él me continúa mirando evaluando mi reacción. Mi cara debe parecer un tómate porque la siento ardiendo.

  • ¿Estás bien?- lo escucho decir.

  • Sí- balbuceo.

  • Lamento ser tan sincero, y quizás eso te provoque algún problema, pero es la verdad, como te dije la otra vez he sido un cobarde, pero quiero dejar de serlo- comienza a justificarse.

  • No te preocupes- le digo para tranquilizarlo- es sólo que jamás me imagine que podría escuchar eso de ti.

Su cara cambia a una de confusión.

  • ¿Por qué crees eso?- me pregunta.

  • Porque somos tan distintos, además tú eres uno de los más guapos de la escuela y yo...- le dijo sonrojándome aun más.

Él baja la mirada con una sonrisa en su rostro.

  • Rose…-comienza a decir- tú realmente me gustas desde hace mucho, y no sabes como me arrepiento de haberte causado tantos problemas- dice apenado.

  • Scorpius… - empiezo a decir, pero no se qué responderle, me encantaría gritarle que él también me encanta, pero no me siento preparada para eso, creo que tengo suficientes problemas con mi embarazo, las clases y mi familia, como para poder establecer algo con él sin que eso nos provoque más problemas o dificultades.

  • No te preocupes, entiendo que tú no sientas lo mismo- se apresura a decir.

  • No es eso- digo tomándole la mano, él mira este gesto y entrelaza sus dedos entre los míos, quedando ambos con las manos tomadas por primera vez.

  • Es sólo que creo que no es un buen momento para iniciar algo, ¿me entiendes?, apenas puedo con mi vida- le digo con tristeza.

  • Lo sé- me dice apretando aun más mi mano entre la suya- por eso quiero saber si quieres ser mi amiga- me dice con una gran sonrisa.

Lo quedo mirando perdida en esa sonrisa, tan pura y blanca, sus ojos está vez son dos esferas grises que brillan intensamente.

  • ¿Amigos?- me digo a mi misma. Sé que es lo mejor por el momento, que estemos juntos, acompañándonos, pero nada romántico, por ahora.

  • Claro, sería perfecto- le sonrío.

  • No tienes la leve sensación de que hemos empezado todo al revés- me dice irónicamente.

Yo simplemente no puedo dejar de reír ante su comentario. Porque es cierto, pero quizás si esto no hubiera pasado y yo no me hubiera embarazado a lo mejor nunca hubiera sido amiga de él, pero está la posibilidad de que quizás las cosas hubieran sido mejor y ahora estaríamos juntos y felices. No lo puedo creer otra vez estoy confundida, creo que es mejor no pensar en lo que hubiera sido y seguir el consejo de mi abuela, el hubiera no existe, por lo tanto hay que omitirlo de nuestros pensamientos, sólo sirve para lamentarse y vivir en un mundo irreal, así como tampoco es bueno vivir del pasado, sólo existe el presente con una visión clara del futuro, aunque ahora el mío por el momento es una nebulosa. Es mejor sólo centrarme en este maravilloso momento, que no es el mejor, pero es un gran paso para alcanzarlo.

  • Pero de ahora en adelante haremos las cosas bien, primero amigos- le afirmo, tratando de no reír.

  • Primero amigos- sentencia guiñándome un ojo.

Siento que de ahora en adelante he empezado a hacer bien las cosas y que todo puede cambiar y ser mejor. Permanecemos en silencio y una extraña sensación de inseguridad comienza a inundarme, un escalofrío recorre mi espalda y presiento como si alguien nos estuviera observando, a pesar de que trato de ver hacia todos lados no logro encontrar la razón de mi angustia. Para borrar esta sensación trato de centrarme en las cosas que Scorpius comienza a decirme y preguntarme...


(Hola otra vez y como siempre no puedo dejar de agradecer los comentarios de tod@s….. Este es un cap, de acercamiento entre ambos, las cosas van a comenzar a cambiar, pero aun quedan muchas cosas por pasar…. Además este un proceso que aun no termina…… se que algunos esperan que estén juntos ya, pero Rose esta tratando de hacer las cosas bien y parte de eso implica pensar bien las cosas está vez… ) ¿Qué les parece?...