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Historia 33781 — capítulo 2
1 Semana después ...
Estaba en frente de la puerte de la casa de Bella, me había llamado temprano para avisarme de que Charlie saldría a pescar esa tarde y que quería compañía.
Entré a la casa, directo a la habitación de Bella, intentando olvidar lo último que me había sucedido en aquel lugar, un lugar que se me estaba haciendo hábito ir.
Bella oía música de un reproductor, sobre la cama, era sábado y ella seguía en pijamas, con esos shorts cortos que adoraba en ella.
--- Hola, Jake --- me miró --por un momento-- con esa mirada pícara suya. Recorrió, como siempre hacía, mi figura semidesnuda con sus ojos. A veces me sentía incómodo. --- Hola, Bella --- me senté a su lado, sus ojos seguían en mí ---¿Qué escuchas?. --- Bueno ... algo de R&B --- Bella se inclinó sobre mí, me aleje sólo un poco, pues una pequeña parte de mí no quería besarla y pasar un bueeen rato con ella, otra, la más grande, se moría de ganas por tocarla.
Me acerqué a sus labios, poco a poco, pero Bella no se resistió, me tomó del cuello y me acercó a ella lo más fuerte que pudo. Entonces, unas ganas de que eso no se detuviera me impulsó a seguirle el juego.
Besé apasionadamente sus labios, y jadeé alocadadísimamente. No me quería detener, estaba a punto de dar rienda suelta a lo que en verdad quería. Tomé a Bella de las piernas suavemente, para arrecostarla de bajo de mi cuerpo escultural. Prontó me deshice de la blusa de Bella, dejándola en ropa interior de la cadera para arriba. La manera en la que mi abdomen desnudo tocaba el suyo, me aceleraba demasiado. Mis manos se deslizaban por su espalda. Las suyas, por mi cabello. Bella jadeaba y suspiraba, era obvio que eso esperaba de mí esa tarde. Entonces se separó de mis labios, me arrecostó, y beso mi abdomen, me hizo soltar un buen número de suspiros. Luego, besó mi cuello, luego yo besé el suyo. Definitivamente, estaba en el paraíso. En ese momento era definitivamente Jacob. Al rato, Bella se deshizo de los shorts, y yo de mis jeans. Ambos estabamos en ropa interior. Era un momento genial. Entonces, Bella acarició mis piernas, sintiendo la suavidad de mis boxers grises, que se ajustaban a mi figura. Le estaba dando a Bella lo que quería, un momento especial conmigo.
Entonces, me aloqué DEMASIADO, ahora la besaba alocadamente, respirar no me importaba, jadeaba a una velocidad incomparable, y ella soltaba risitas. Ella deslizó sus manos por mi cadera, delineando los bordes de mis boxers. Tanto tiempo aguantandome al chupasangre, para terminar con un momento así con Bella ... DEFINITIVAMENTE VALÍA LA PENA.
Besé su cuello, y el calor de mi cuerpo aumento a una temperatura que superaba todos los volcanes del mundo juntos. Entonces, Bella, bajó un poco mis boxers ........
--- ¡No! --- jadeaba tanto que no podía articular palabra alguna --- Bella basta, no puedo.
--- Sí puedes, es más ... quieres.
Me besó desprevenidamente los labios, recuperando el calor en ellos, un calor que de molesto no tenía nada. Me dejé llevar un buen rato, hasta que Bella repitió el intento de quitarme los boxers ...
--- ¡Que .... no, Bella .... no! --- Una vez más, jadeaba tanto que no podía hablar, y el calor abundaba en mi anatomía.
--- ¡Jacob! --- tomó de mi cabello de una manera provocadora, ya que al mismo tiempo acariciaba mi abdomen --- Estoy COMPLETAMENTE segura, de que obtendré ol que quiero hoy.
--- Mira, Bella, adoro cuando me besas alocadamente, cuando suspiras, cuando jadeas, cuando me provocas, cuando acaricias mi cuerpo, cuando me desnudas, cuando tomas de mi pelo y cuando besas mi cuello. Pero eso ... es llegar lejos. Tengo principios, y uno de ellos impide que me suceda esto ahora.