Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 33781 · de

Historia 33781 — capítulo 9

Bella y yo fuimos a la playa de La Push, eran las únicas 5 horas en las que la playa estaba vacía, por lo tanto, fui con una camisa sin mangas elástica y en bóxers negros azabache. Bella iba con una minifalda blanca y una blusa que decía ''Southern California''. El mar se oía suave y lento, y devez en cuando una ola reventaba. Estaba tan excitado, que quería llegar a tocar a Bella lo más pronto posible. Estuvimos un buen rato sintiendo una brisa fría en el rostro haciendo sonido en mis oídos, ya me moría por arrancarme los bóxers y dejarla desnuda y sumerjirme en aquel tal delicioso placer...

Bella se acercó a mí, puso sus manos en los tirantes de mi camisa, y fue bajando hasta mi pecho, entonces; rompió mi camisa dejando descubierto nada más mis pectorales, mi abdomen seguía cubierto. Ella besó mis labios y mi pecho mientras yo me quitaba los bóxers para quedar desnudo de la cintura hacia abajo. Me abalancé sobre Bella, quien acabó con mi camisa y lanzó a un lado, dejando mi piel descubierta por completo sobre la suave arena. Bella tomó un poco de arena y la pasó por cada poro de mi cuerpo, luego, se puso sobre mí y se quitó la blusa, entonces me arrojé a tocarla como si mi vida dependiera de eso. Besé sus labios casi comiéndomela, en una pelea de esgrima con su lengua tan dulce. Acaricié mis piernas desnudas con las suyas. La verdad, estaba perdiendo lo dulce, lo que hacíamos en estos últimos días era más a lo playboy, cosa que antes no me gustaba. Yo mismo deslicé mis manos por mis pectorales y mi abdomen. Ella se arrecostó sobre mí, y mordió mi cuello y solté un gemido-suspiro.

--- Ahh, Bella, estar contigo es tan... ahh… tan… rico --- dije, sin más rodeos que los suspiros que no me dejaban hablar claro.

--- Lo sé --- dijo mientras se sentaba en mi abdomen que la resistía sin problemas --- es delicioso --- concluyó.

Estuvimos en una buena sesión de besos, en una competencia de quién hacia gemir, jadear y suspirar más al otro.

--- ¿Jake, porqué eres tan… salvaje al hacer esto? --- me pregunto mientras separaba sus dientes de mi pectoral derecho.

--- Verás, mi pecho es así de enorme por la velocidad con la que las hormonas lupinas se desarrollan… mi deseo sexual es parte afectada por ese desarrollo tan precoz.

Me arrojé sobre ella, y todo empezó. Ella empezó a soltar gemidos fuertes, casi gritos, y yo me limité a hacer lo mismo y sonreír como idiota. La manera en la que mi cuerpo encajaba con el suyo era tan dulce, una forma de demostrar mi afecto ante ella.

--- Ahh --- solté un gemido, que a diferencia de los suyos, sonó mil veces más masculino.

Ese día, ni al siguiente, nadie fue a la playa, Bella se quedó dormida conmigo en la playa, desnuda, mostrándose por completo, al igual que yo hacía con cada fibra y músculo de mi cuerpo. Se notaba que Bella quería hacerme más preguntas sobre porqué mi deseo sexual era tan salvaje, incontrolable y lujurioso. La verdad mi deseo sexual estaba a más del máximo, quería perder el control con ella, desnudarme por completo, dejarme ver entero, y sentir sus manos delizándose por todas y cada una de las partes de mi anatomía. Quería su cuerpo junto al mío, desnudo. Quería que me mordiera, quería vivir un momento placentero con ella toda mi vida, desnudos sobre la cama. Dejando que besara, mordiera y lamiera cada parte de mi ser ... eso quería.