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Historia 33795 — capítulo 1
"Tuvo un mal momento y rompió las reglas.
Él le ofreció la aventura vulgar del enredo en unrncuarto de hotel.
Amor no es literatura si no se puede escribir enrnla piel..."
Abrió losrnojos repentinamente sin saber que había soñado pero estando segura de que lornhabía hecho. El susurro de la lluvia tocaba sus sentidos con una leve caricia arnsu piel que la erizaba. La niebla cubría su ventana amenazando con amanecer enrncualquier momento. Aunque aún no era tiempo. rnNo se había quitado la ropa del día anterior y ahora a pesar de surncansancio debía consumar esa tarea postergada durante el preludio de la noche.
Se quedórnmirando el ventilador con ambas manos sobre el estomago, hondeaba lentamenterncon cada paso de los segundos y le producía cierto alivio que ni siquiera ellarnpodía explicarse a si misma. Era una chica rara. Se viró con un vació que llegórnhasta su estomago y no pudo explicarlo, a su lado encontró un libro a tan solorndiez páginas del final. Hizo una rabieta de furia cerrándolo con violencia, sernlevanto y lo aventó lo mas fuerte que sus lánguidas manos se lo permitieron.No quería pensar, por primera vez no queríarnhacerlo.
El foco arnsu lado desplegaba toda su luz vieja y amarilla, la hacía sentir en casa...
-Luz -pensó.
Habíarnelectricidad y sonrió estando segura de que los cuadros no tenían movimiento,rnlas viejas hojas del periódico regadas solo tendrían tinta corrida por elrntiempo. Pero nada se movía, nada era mágico. Todo era tan...
-Normal rn-retumbó como un rayo esa palabra tan desconocida para ella y que arnpesar de todo la aborrecía.
¿Qué era ser normal? ¿Resignarse a una vidarnaburrida y sin nada interesante?... Pues entonces lo rechazaba, tanto como serrnmuggle. No quería serlo y se odiaba a si misma por pensar así pues había nacidornde dos...
-Muggles -palabra que no existía en el mundornen el que se encontraba.
Todornetiquetado para rellenar un espacio inservible y vació que la hacía sentirrnmiserable. Impuros; una palabra creada por mortífagos ¿Pero que eran losrnmortífagos?
-Enemigos -pensó y luego sonrío. Seresrnnefastos que solo creaban maldad, ¿Qué era la maldad? -Algo creado por elrnhombre
El mismornque había descubierto algo tan maravilloso como la magia también había creado,rnracismo, esclavitud, hambre destrucción. La maquina mas poderosa y letal delrnuniverso... ¿Qué era el hombre?...
-Algo creado por Dios... -se viró de ladornencogiéndose como una camarón, alzó su brazo para desconectar la lámpara conrnviolencia fijándose en que el reloj marcaba las 3:30 A.M.... Volvió arnconcentrarse en el susurro de la lluvia que invadió su cerebro -Porque mernodia -Pensó sin poder evitar que una imperceptible lagrima escapara por surnmejilla.
No erarnuna pregunta y no era solo él. No tenía la culpa de ser lo que era, ¡No teniarnla menor idea de porque lo era!... Y lo cambiaría si en sus manos tuviese algornde poder para hacerlo...
Nornrecordaba que su habitación fuera tan calurosa. Abrió los ojos bruscamente comornsi algo dentro de él se negara a hacerlo, pero derroto esa vocecilla que se lornimpedía, así como siempre callaba su conciencia. Se incorporo con sobresalto yrngolpeo el pilar de mármol que sostenía su cama. Intento respirar sinrnconseguirlo correctamente y se tumbó de nuevo con ambos brazos extendidos enrnforma de cruz. Soplo hacía arriba y los cabellos de su frente inundada de sudorrnrevolotearon con la leve brisa que emanó de sus labios. En unas horas tendríarnque volver a ese asqueroso colegio lleno de...
-Sangres sucias -pensó con una mueca naturalrnde asco que estaba prendad a su gesto.
Losrnodiaba a todos sin diferencia. Para él eran solo malditas escorias que ni sirnquiera habían escuchado de Hogwarts hasta que recibieron su carta y eso lornenfermaba. Que ellos tuvieran por "suerte" lo que a él le habíarntocado por destino. No tenían derecho a nada y mucho menos a la magia. Todo lorncontaminaban, todo era impuro solo porque ellos existían, odiaba tener quernseguir a uno de ellos. ¿A caso no era algo patético?... Lord Voldemort solo erarnotro asqueroso impuro que debería vivir con los de su raza trabajando para losrnque por derecho les correspondía el poder.
Sonriórncon sarcasmo para si mismo al pensar que profesaban amor y unidad junto a losrntraidores de la sangre. Amor...
-No existe... -no es su mundo al menos. Algornque no conocía. Solo tenia conciencia de la dureza del acero y de larndestrucción que la misma provoca.
Exhalo unrnaire caliente que casi le reventaba los pulmones y se volteó de espaldas. Larnmarca verde en su hombro derecho brillo como diciéndole "Estoy aquí",rnpero no necesitaba que se lo recordara pues cada día era consiente de ello. Delrnorgullo de su padre y de su fatal destino que encaminaría su alma directo arndonde estaba el dolor.
Malditornfuera el primer sangre sucia y maldito fuera aquel que lo había ayudado a tener magia.
Generalmente cuando alguien quiere hablar dernpersonas incompatibles que por azares del destino se encuentran todos suelenrnesperar una "Romántica y bella historia de amor..." Yo no les voy arncontar eso. Voy a decirles exactamente lo que vi... ¿O no lo vi?... Bueno ni lornvi ni lo recuerdo, pero esta en mi mente como si lo hubiera vivido a pesar dernque nunca estuve ahí...
Ellos se aman tanto que no tienen la menor idea dernque ese sentimiento existe y sabemos que algo que crece algún día debe ser tanrngrande que ¡Termina reventando! ¡PUM!... ¿Pum?... Quiero un postre...
Están unidos por una delgada línea, sin el uno nornexistiría el otro pues, él no sería lo que es sin conocerla a ella y ella nornhubiera descubierto lo que es sin conocerlo a él.
La historia no empezó cuando tenían 11 años y sernvieron por primera vez (O eso creyeron), la historia, su historia en realidadrncomenzó muchos años antes. Cuando quiso matarla...