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Historia 34163 — capítulo 3
Stephanie regreso corriendo a su casa, para su sorpresa su madre ya había regresado pero con la emoción de su carta no pensó en ninguna mentira para explicar su ausencia.
-¡mamá!-. Dijo la chica entrando en la casa con Draco detrás.
-¿Stephanie dónde estabas?
- mira mamá ¡la carta!
-¿Qué carta?
-ay pues la de hogwarts, mira-. Diciendo esto la niña le dio la carta a su madre dando saltitos de emoción.-no es genial, al fin iré a hogwarts-.
-si está muy bien hija, la carta llego a tiempo porque mañana irán al callejón diagón por todo lo que necesitan a por cierto no me has dicho dónde estabas
- a si yo estaba afuera con Draco, solo jugábamos
-está bien-. Dijo Marian dedicándoles una amable sonrisa a los dos niños.
Draco regresó a su casa y Stephanie esperó con ansias el día siguiente mientras peleaba con su hermano como de costumbre.
La noche se hiso eterna para la niña que estaba más que emocionada pues aunque había estado varias veces en al callejón diagón jamás había ido a comprar algo para ella, si iba era para comprar los libros de su hermano.
Stephanie se levanto y salió corriendo de su habitación, bajó velozmente las escaleras y entró a la cocina con una enorme sonrisa. Devoró su desayuno y volvió a su habitación para bañarse y alistarse para irse.
-lista y a la orden, estoy lista para que no vallamos papá.
-querida esta vez no iremos ni yo ni tu madre.
-¿entonces con quien vamos?
-ahora irán con Lucius.
-mmm…bueno-. A la chica se le bajaron un poco los ánimos pero aún así estaba feliz. Espero sentada en los escalones a su hermano y luego los dos esperaron a los Malfoy.
Tocaron la puerta de la casa y los hermanos Riddle se pararon de un salto.
- bien nos vamos-. Dijo la fría voz de Lucius Malfoy quien venía acompañado por su hijo. Los cuatro fueron a la chimenea y por medio de polvos flu fueron al callejón diagón.
-RON, apúrate, no queremos llegar tarde.
-ya voy mamá, Ginny tampoco está lista
-pues apúrense los dos-. Concluyó la señora Weasley. La familia de pelirrojos tardó una hora en estar lista pero lo logró y todos se reunieron en la sala incluyendo a Harry y Hermione para que comenzaran a ir al callejón diagónpor medio de polvos flu lo cual también tardó bastante ya que eran muchos los que iban.
Los Malfoy y los hermanos Riddle llegaron al callejón diagón, revisaron sus listas de útiles y decidieron comenzar por las túnicas. Michael que había crecido bastante compró bastantes al igual que su hermana pues ella necesitaba para la escuela y quería una que otra para usar diario, entre las cuales compró una morada, varias negras y una verde manzana la cual hiso que su hermano soltara una fuerte carcajada pues según el parecía de payaso. Después Lucius sugirió ir por una varita para Stephanie pero ella le recordó que ya tenía una.
-Lucius yo ya tengo una varita-. Dijo entre murmullos la pálida niña mientras llevaba su mano a la espalda para secar de su suéter una varita que tenía muchos dibujos, era de madera clara y muy grande para ser una varita normal. La niña volvió a guardar la varita en su espalda y los cuatro siguieron su camino. Fueron por calderos, una lechuza nueva para Draco, pasaron por varias tiendas de escobas para hacer feliz a Michael y después de un largo rato de andar paseando por el callejón diagónfueron a comprar todos los libros que necesitaban.
Los Weasley, Harry y Hermione llegaron al callejón diagón y se separaron, mientras Harry, Ron, Hermione, los gemelos y el señor Weasley compraban túnicas la señora Weasley y Ginny compraban una varita.
Después se volvieron a juntar para ir por los libros. Los señores Weasley fueron junto con Gnny y los gemelos por los libros de la escuela y Ron y Harry acompañaron a Hermione a ver otros libros. Mientras se paseaban por los pasillos de la librería oyeron una voz fría que dijo:
-Weasley, no esperaba encontrarte-. Los chicos al oír estas palabras se dirigieron a donde escucharon el sonido y para su sorpresa se encontraron a Draco Malfoy acompañado por su padre quien hablaba con el señor Weasley y a la vez lo miraba despectivamente.
-¡Potter!-. Dijo sobresaltado Lucius e hiso que Draco, quien estaba distraído mirando por la puerta, volteara. Este miro de pies a cabeza a Harry.
-creí que no podían comprar tantos libros-. Dijo Draco burlonamente dirigiéndose a Ron, el pelirrojo iba contestar cuando oyeron que alguien iba bajando las escalaras, todos volvieron la cabeza y vieron a Michael bajar las escaleras los cual hizo que Ginny y Hermione se quedaran boquiabiertas, el chico que venía mirando al suelo se sobresalto cuando subió la mirada y vio aquella escena.
Lucius le dirigió una mirada a su hijo y al castaño e hizo un movimiento con la cabeza indicando que se iban.
-Stephanie -. Dijo Michael para que la niña bajara y se fuera junto con ellos, esta bajo rápidamente y antes de salir giró su cabeza para mirar a los pelirrojos, a la castaña y a Harry al cual miro fijamente a los ojos, luego miro su cicatriz, se estremeció y salió de la librería un poco confundida.
Harry al mirar a la chica llevó su mano a la frente y tocó su cicatriz.
-¿te duele?-. pregunto la castaña percatándose de esto.
-no-. Respondió Harry- solo…se sintió extraño.
-¿Quién era esa?-. dijo Ron algo confundido
-Stephanie Riddle-. Dijeron Harry y Hermione al unisono.
Después de la librería Stephanie quiso ir a una tienda de mascotas a comprar un gato pues sus padres por fin le habían dado permiso. Compró una gatita completamente negra con los ojos amarillos, era muy suave y pequeña. La niña compró muchas cosas para la gatita a la cual decidió llamar "mirs".
Los cuatro se dirigieron de vuelta a casa ya que tuvieron todo lo necesario para el nuevo curso escolar. Stephanie aun seguía un poco distraída por su encuentro con el famoso Harry Potter.
Los Weasley miraron intrigados a Harry que seguía distraído, pero prefirieron no hacer comentario alguno. Volvieron a la madriguera y Harry quiso que le prestaran de nuevo el periódico en el cual habían visto la noticia sobre los Riddle, mientras leía se preguntaba que había sido aquello que sintió al mirar los ojos negros de lapequeña Stephanie.