Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 34166 · de

Historia 34166 — capítulo 2

CIELO ESTRELLADO.

CAPÍTULO#002: Disculpas.

Ése día me concentré en despertarme lo más tarde que pude y en arreglarme lo más lento posible y aún así, faltaba como una hora cuando estuve lista y bajé al salón.

-¿Te llevo Nessie o te vas luego? Yo tengo que irme al hospital ya

-Me voy después abuelito, suerte.

-Lo mismo pequeñita y tranquila.

Dicho esto se fue y yo me quedé allí mirando a la nada entonces alguien vino y cubrió mis ojos con sus manos. En seguida supe quien era y me volteé para verlo.

-¿Qué es lo que haces aquí?-Le espeté en cuanto lo vi

-Nessie sólo vine a comprobar que estabas bien.

-¿Y cómo pensabas encontrarme Jacob? ¿En mi lecho de muerte?

-Renesmee…

-Ok, bien. Estaba más o menos bien hasta que te vi-bajé la mirada-

-Entonces lo mejor es que me vaya

No contesté y lágrimas corrieron por mi cara cuando me abrazó, besó mi frente y desapareció tan repentinamente como había aparecido.

Me quedé cavilando y pronto estaba dormida en el sillón. Soñé que Harry Potter venía a salvarme y me llevaba a Hogwarts. Desperté realmente feliz y como sólo faltaban unos 15 minutos para que empezara mi primera clase del día en el Instituto, empecé a correr. Llegar me costó poco menos de un minuto y en la puerta del aula me encontré con mi amiga Leah Marianne (hija de Leah Clearwater y Andrew Lewis) quien corrió a abrazarme.

-Nessie, amiga, siento mucho lo que pasó y sabes que estoy contigo.

La abracé.

-Jacob vino a contarle a mamá lo sucedido anoche, dijo estar preocupado por ti y nos pidió que no dejáramos que te pusieras demasiado mal pero ni aunque no me lo hubiese pedido amiga era obvio que lo haría-me sonrió.

-Gracias mi lobita favorita-Le devolví la sonrisa-

Pronto estábamos inmersas en una conversación. Le conté todo acerca de cómo me sentía, acerca de todo lo sucedido en la noche y al igual que yo se sorprendió cuando supo que la tía Alice me recomendó que leyera a Harry.

-Oh, Harry es lo máximo pero, ¿por qué iba a querer tu tía que lo leyeras? ¿No te dio ni una pista?

-Sólo dijo que escuche a Dama-arrugué la cara- que lea a Harry Potter y el Príncipe Mestizo y que, mejores tiempos vendrán para mí, ya sabes lo mística que es.

-Habrá que hacerle caso pero dime, ¿de qué te sirvió haberte quedado hasta tarde leyéndolo?

-Recordé que Harry dejó a Ginny y me sentí fatal pero también recordé que él tuvo que soportar cargas muchísimo más pesadas que la mía y que nunca se rindió. Pero ya basta de mí, ¿qué me cuentas de ti niña? ¿Hablaste con Alejandro? (Alejandro era el chico con que ella estaba imprimada desde hacía algunos meses)

-¡Por supuesto! Hablamos casi hasta el amanecer pero entonces mi padre nos descubrió y me hizo cortarle la conversación pero awww estuvo interesantísimo-puso una cara de cursi enamorada que hizo que me riera-

  • Ja ja ay amiga, ¿y luego qué es eso que te dijo?

-Empezó contándome acerca de su escuela y de cómo lo sacaron de clase y luego, ya sabes, se puso romántico y entonces…

La dejé que se explayara y me diera hasta el más ínfimo detalle, a ella le gustaba y a mí me gustaba oírla. No me di cuenta cómo es que el tiempo pasó de rápido hasta que el señor Scoot, nuestro profesor de Literatura se enfadó y nos regañó:

-¡Señoritas Cullen y Lewis si no les interesa la clase, váyanse y a seguir chismoseando a otro lugar pero por favor cállense que los que SÍ ESTÁN INTERESADOS EN MI CLASE puedan enterarse de ella!

Me sonrojé y no volví a abrir mi boca en el resto de las dos insoportables horas. El señor Scott siguió su aburrido discurso sobre Cien años de Soledad (el libro me gustaba pero lo había leído tantas veces que ya me hartaba ) mientras yo intentaba no dormirme y Leah, no reírse. En un momento dirigí mi vista a dónde sabía que Dama se sentaba, nuestras miradas se cruzaron pero ella bajó la suya y yo volví a lo mío. Cuando sonó la campana y me disponía a dirigirme a la clase de Matemáticas, Dama se me atravesó.

-Renesmee tú y yo tenemos que hablar.

-¿Tiene que ser ahora?

-¡Por favor! Al terminar la siguiente clase me iré y no volveré hasta el lunes.

-Está bien.

-Renesmee, Nessie-se corrigió- yo… me dolería mucho perder tu amistad y más por un chico, sé cuánto lo amas y lo importante que eres para él así que lo dejaré.

-No hagas una cosa como ésa, por favor. Ya es suficiente con lo que estoy sufriendo como para que ahora hagas sufrir a Jacob también. Que lo dejes no arreglará nada, eso no hará que vuelva con él, sé que ya no me ve de la misma manera y nada cambiaría entre nosotros por la simple razón de que él te ama a ti así que no arruines su felicidad y la tuya sólo porque yo existo.

-Pero tu amistad… Renesmee…-su voz sonaba llorosa-

-Mi amistad Dama, es lo que menos debe importarte ahora. Sólo hazlo feliz, promételo.

-Lo prometo.

-Bien.

-Oh, ¡Renesmee! ¡Lo siento muchísimo nena! Yo no quería, sólo pasó…

-Ya sé que no es culpa tuya ni suya así que por favor Dama, todavía tengo una clase a la que asistir antes del receso y ya voy tardada.

En respuesta me abrazó llorando y se fue corriendo. Yo por supuesto, llegué tarde y afectada a clase, el señor Stevenson me riñó antes de dejarme ir a sentar junto a Nahuel y continuar con la clase.

-Ya me enteré que ése perro sucio te dejó, ¿no quieres intentar algo conmigo Nessie?

-Nahuel, ¿qué es lo que te pasa?-le contesté en un susurro-

-Sabes que desde siempre te amé y yo no sería tan idiota como para dejarte por la primera que se me pusiera en frente, por favor Nessie, dame una oportunidad, piénsalo-rogó-

No contesté y en cambio me dispuse a hacer los ejercicios que el profesor estaba escribiendo en el tablero. Tanto Nahuel como yo, terminamos antes que los demás pero tuvimos que fingir que no había sido así y mientras, aburrirnos hasta que por fin el señor Stevenson me pidió que fuera al frente de todos y les explicara los diez primeros ejercicios, ¡a Dios di gracias el ya sabérmelos de memoria!

Por fin había llegado el receso, fui con Nahuel a buscar a Leah y los tres nos dirigimos a nuestra mesa preferida en la cafetería, me dio nostalgia el pensar que antes éramos cuatro los que nos sentábamos en ésa mesa. Mordí mi manzana pero al poco tiempo la dejé y entonces lo vi, ¡ya sabía por qué Dama tenía tanta prisa de hablar conmigo antes del receso!

GRAX inmensas a toos los q me han apoyao y x comentar mi primer capi, este es un poco corto pero a mi parecer merece la pena :$ XD sigan comentando q asi me animan!!! -