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Historia 34364 — capítulo 1

Capitulo uno: Un día ridículo

Nessie, un diminutivo para el monstruo del lago Ness. Nessie o Nessa, un diminutivo de Vanessa, Carlie, tierno y absurdo a la vez; está bien que sea inusual, que sea rara, que sea especial, pero ¿Tenían que ponerme un nombre tan ridículo?, todo el mundo se burla de mi a causa del estúpido nombre que tengo, claro que mi papá dice que es porque están celosos de que yo sea "la princesa de la secundaria".

Nadie sabe cómo dirigirse a mí, las del grupo de porristas me dicen "la bruja", los del club de ajedrez me llaman "stacey" y sinceramente no se qué tiene que ver ese nombre con Nessie o Carlie, los de la clase de cálculo solo me dicen "ella" y por culpa de las innumerables charlas sobre Jane Volturi en el almuerzo algunos me empezaron a llamar "Jane", y ese no es mi nombre.

¿Por qué no puedo tener un nombre bonito? Si querían hacer un juego de nombres conmigo debieron llamarme Isabella Rosalie o Alice Marie.

Querida sobrina, ¿podrías dejar de pensar en lo que estés pensando? Tu ira y tú frustración se me está contagiando, me dijo mi tío Jasper mientras movía un peón de su tablero.

Se supone hermanito que debas llamarme hermana, recuerda que aquí soy una chica mas adoptada por el matrimonio Cullen; le dije aprovechando su momento de distracción para mover mi reina y dejarlo jaque mate.

Aquí ganó Stacey, dijo uno de los nerds que estaba de jurado, mire hacia el lado, ahí estaba mi siguiente rival, mi supuesto hermano que en realidad era mi padre, sabia que igual me ganaría, así que boté mi rey y me negué a jugar la siguiente ronda, tome mi bolso y salí de ahí.

¡Nessie! , gritaba mi tía Alice en el pasillo, corrió a paso humano para alcanzarme; paso su frio brazo por el mío y caminó a mi lado, recuerda que hoy dejaremos el rumor, te espero en el baño de chicas en cinco minutos, dijo mi tía la duende loca y salió corriendo nuevamente a velocidad humana.

El año pasado hicimos lo mismo con mi tía Rosalie, nos metimos al baño de chicas y empezamos a comentar que a mi tío Jasper le gustaba mi tía Alice, al día siguiente todo el mundo lo comentaba y esa fue la excusa perfecta para que iniciaran nuevamente un noviazgo, el cual al terminar la secundaria seria una  boda segura; hoy el rumor seria sobre mis supuestos hermanos Bella y Edward.

Estaba cansada de llamarlos así, hace dos años, cuando deje de crecer nos mudamos al norte de Canadá, siempre está nublado y siempre hace frio; perfecto para una familia de vampiros.

Como un joven de 17 años y una chica de casi 19 años no pueden ser padres de una niña de 16 la historia que inventamos nos ayudó a pasar desapercibidos todo este tiempo.

La telenovela (como yo llamaba a nuestra mentirilla) era la siguiente: al ser un matrimonio tan joven y tan rico; y al no ser bendecidos con hijos, el Doctor Cullen y su esposa decidieron adoptar, Edward fue el primero en llegar a los 10 años, luego llegaron los ahijados huérfanos de la señora Esme Cullen, Jasper y Rosalie Hale que eran mellizos ; luego llego Emmett y luego las mellizas Swan, Alice e Isabella; por último, hace dos años en un orfanato en Rusia me encontraron. Mi tía Alice se había encargado de inventar una trágica historia para mí.

Se suponía que yo era la hermana biológica de Edward, dos años menor que él, a mí me adoptó una familia primero, por eso los Cullen no me adoptaron junto a Edward, luego mi familia adoptiva había muerto en un trágico accidente y yo había vuelto a quedar huérfana, fue ahí cuando Edward me encontró y los Cullen me adoptaron.

Lo del orfanato en Rusia sirvió para justificar la rareza de mi nombre, aunque no mucho como para que dejaran de llamarme como se les antojara.

Al llegar al baño de chicas pude darme cuenta que estaba mi mamá y mi tía mirándose en el espejo y coloreando con un rubor rosado sus mejillas de vampiras; me fijé también que muy quietas y calladas se hallaban dentro de los servicios sanitarios unas chicas del grupo de porristas, "el club de las rubias", las cuales no habían dejado que mi tía Rosalie se les uniera por ser una "rubia falsa" como decían ellas, en realidad esa solo por envidia.

Bueno Bella, ahora que estamos las tres solas, tu melliza querida y la hermanita de tu amor secreto, ¿lo admitirás?, dijo Alice muy atenta a lo que hacían las "reinas de los senos falsos".

¿Admitir que? Pregunto inocentemente mi madre.

Te gusta mi hermano sí o no!, le exclame para ir directo al grano.

Pero… de donde han sacado eso! Exclamo sorprendida mi mamita.

Lo vemos con nuestros propios ojos, o nos dirás ahora que de repente a Edward le bajo una curiosidad grandísima por saber hacer esos cálculos raros de símbolos extraños, o mejor aún, que de un tiempo a esta parte te has hecho amante de Mozart y te han dado unas ganas incontrolables de aprender a tocar piano y que él sea tu maestro, dijo Alice guiñándome un ojo para que yo siguiera con lo acordado.

Oh Edward eres taaaan gentil en enseñarme a tocar Claro de luna, pero soy tan torpe, ¿podrías tomar mis manos y moverlas por el piano? Para poder sentir la melodía e interpretarla mejor, dije imitando la voz de mi madre.

Ya está bien! Dijo finalmente Bella, me gusta tu hermano, lo amo, lo adoro y seguiré siendo la peor alumna de piano solo para que las clases se alarguen mas ¿ok?, además, el no es mi pariente, solo somos hermanos ante la ley así que no creo que haya algo malo en que me guste, además ayer vi a Rose dándole un beso muy cerca de los labios a Emmett, si ellos pueden, ¿Por qué yo no?, me dijo mi madre haciéndome un gesto para que volviera a fingir que estábamos mirándonos en el espejo.

Una de las "sin neuronas" salió, las tres nos miramos sorprendida, ni una palabra de esto a nadie, la amenazo mi tía Alice.

Como si fuera tan importante lo que un par de chicas sin curvas y una bruja estuvieran hablando, dijo Ashley, la capitana del equipo de porristas.

Yo obviamente no iba a dejar que ella nos ofendiera, Jacob me había contado un millón de chistes sobre rubias, así que tenía en la punta de la lengua uno perfecto para esta ocasión.

Hey  Ashley, dije para llamar la atención de la chica de pelo tan falso como la historia de mi familia, oí decir que tienes parientes africanos, le dije a lo que ella me miro desconcertada.

¿Por qué lo dices estúpida? Respondió a la defensiva.

Por tus raíces negras, le dije haciendo que ella desesperada tratara de ocultar con sus manos lo que su tinte rubio para el cabello no había podido ocultar.

En el fondo eres tan rubia como yo, le dije sacudiendo mi cabello cobrizo natural ante ella para luego salir del baño de chicas con una gran sonrisa.

Pobre muchacha, creo que no deberías juntarte tan seguido con Jacob, dijo mi papi, quien nos estaba esperando fuera del baño.

Esta me las pagaras Cullen , dijo la "barbie de plástico" al salir del baño con su ejército de amigotas. Yo solo me limite a abrazar a mi padre y a enseñarles la lengua como una niña pequeña.

¿Clases de piano hoy? Dijo mi padre en voz alta a mi madre para que unas de las chicas que estaban aun dentro del baño escucharan.

Sí, claro, ¿seguiremos con Debussy? Pregunto mi mamá.

No, hoy solo escucharemos; iremos al prado a escuchar en calma y quietud los maravillosos acordes de Beethoven, le dijo mi papá a mi mamá  haciendo que Alice y yo nos riéramos; definitivamente a pesar del cambio de nombres hoy no había sido un día malo del todo; le gané a Jasper en ajedrez, saque un perfecto 10 en Cálculo y en Biología, logré junto con mi tía Alice darle un empujoncito a mis padres en su relación y aparte hice enojar a la sin cerebro de Ashley.