Tituladas 16.2% · 32,298 de 199,415 descubiertas
Rescatado 61.5% · 57,949 de 94,296 páginas identificadas · 57,939/58,568 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 34373 · de

Historia 34373 — capítulo 2

Capítulo 2

He's the reason for the teardrops on my guitar

Abrí los ojos, era una buena idea para una canción. Busqué mi agenda y la apunté.

Me levanté y fuí de puntillas al tocador. Me vestí y peiné el pelo castaño que heredé de mi madre.

Todavía no me había podido sacar lo que ví ayer en la TV.

-Aaaw-bostecé mientras bajaba las escaleras hacia la cocina.

-Es tarde- cuando entré a la cocina me sorprendí de ver a mi manager (también conocida como 'la jefa') en ella.

-Ups, ¿Qué hora es?-dije en tono de disculpa, pero mi manager no cambió su expresión seria.

-Son las doce, hace dos horas que deberías estar en mi casa.-Frunció el entrecejo.

-Tienes que tener más responsabilidad-mi madre salió apoyando a mi manager.

-Oh, Dios, ¡tengo que ensayar casi todos los días! Necesito un día de descanso.

-Venga, chicos ¡Otra vez!- La manager insistía que la canción nos saliera 'como Dios manda', si no era porque la bailarina se equivocó de paso, era porque la expresión de mi cara no era la correcta...- Un, dos, tres y...

-I'm feeling real love, only for you. You opened my eyes and I saw the world. It's time to live. You can be mine. And we can journey to parad...

*-*Para, para, ¡Para!- La manager interrumpió la canción- Pero ¿Qué es esto, Amy?

Me encogí de hombros.

-No pronuncias bien las cosas, estás distraída...

Bufé lo más fuerte que pude, para que mi manager se diera cuenta de que estaba obstinada.

-Venga, otr...

-¡Espera! Oh, vaya, mira qué hora es, son las dos y media-dije, harta- La hora de comer. La hora de SALIR.

Elena (la manager) miró su reloj de pulsera con incredulidad, al final, se vió derrotada.

-Auf, está bien, tú ganas. Venga, chicos, desalojando el lugar ya, venga.

Salí de la habitación insonorizada donde ensayabamos, al baño, para cambiarme de ropa, entre eso incluí unas gafas oscuras y una gorra roja de lana, para ser más irreconocible en el camino a casa.

Y... no fué así, en el camino varios niños que iban agarrados de la mano a sus madres me señalaban por la calle, y yo para no ser antipática, les dedicaba una sonrisa a cada uno.

The only thnig that I keep me wishing on a wishing star

La canción... la que tenía en mente hace unas horas..

He's the reason for the teardrops on my guitar ()-Él es la razón por las lágrimas en mi guitarra.*

The only thing that I keep me wishing on a wishing star ()- Él es lo único que hace que desee una estrella fugaz.*

'Me gusta' pensé mientras entraba a mi casa. Es una buena idea, se lo voy a proponer a Elena...

-¿Eres tú?-preguntó mi madre.

-No, la vecina de al lado.

-No hace falta ser sarcástica, sé que no estás de humor- mi madre hizo su aparición en la cocina.

-¿Qué haces?

-¿No se nota? Limpiando.

-¿Y las chicas del servicio?

-Agh, esas no limpian bien, mejor lo hago yo que no cuesta nada.

rn

-Ah, vale, entiendo, yo me mato para ir a conciertos, acostarme tarde y levantarme temprano, dolores de garganta... y tú te pones a limpiar sabiendo que todo el dinero que tenemos es gracias a MI y que para eso estan las chicas del servicio.

-No me gusta que seas así, Amy.

-¿Cómo?

-Por ser famosa nunca vas a ser mejor que los demás, eres muy egoísta, Amanda.

Blah, blah, blah.

-Si, ma, lo que tú digas- murmuré dándole la espalda-Espera, ¿Dónde está mi padre?

  • En el garaje.

-Ah, vale.

Y fuí camino a mi habitación.

Al entrar vi a mi cachorra, una shih-tzu, encima de mi cama mordisqueando el cojín rosa que había en ella.

-Af, venga, Laïla, abajo.

Mi perra no me hizo caso y siguió con su labor.

La eché a un lado y me acosté, mientras me quitaba la gorra y las gafas oscuras, tiré la gorra al piso sin ningún cuidado y las gafas las puse de mala gana en la mesilla de noche.

En eso se abrió la puerta. Era Susan, mi hermana mayor.

-Dice mamá que bajes a comer- y cerró la puerta.

-¡Dile que no tengo ganas!- dije lo suficientemente alto para que me escuchara.

Oí como caminaba por el largo pasillo y bajaba las escaleras haciendo el mayor ruido posible, estaba fastidiada.

-Ah, que suerte tienes tú, Laïla, no tienes que trabajar, ni estudiar, ni enamorarte...-le dije a mi perra mientras le acariciaba su suave pelo blanco.

Mi perrita dió un gemido y se acostó en mis piernas.

Entonces oí unos golpecitos suaves en la puerta.

-Susan, te dije que no tenía hambre.

-¿Y te piensas quedar ahí acostada el resto del día?

Ups, no era Susan, era mi madre.

-Ah... eres tú.

-Mira el día tan soleado que hace- dijo acercándose a las cortinas (rosas) y abriéndolas, arrugué los ojos para que no entrara la luz del sol en ellos- ¿No te apetece dar una vuelta con Maddie y Nathaly?

Negué con la cabeza.

-Le puedo decir a tu padre que te lleve a la playa con ellas.

-No va a querer hacerlo, además, hoy va a jugar Golf con Williams y Carl- dije, intentando escabullirme.

-Pues te llevo yo.

-No quiero.

-¿Tiene que ver esto con Mark?

-No

En realidad, sí tenía que ver... Antes dije que no lo quería, pero veo que no es así. Si le quiero...

-Amy, yo tuve tu edad, y claro que he tenido mal de amores.

-¿Viste ayer en la noche el programa de DOC?

-¿El de Sonia?

-Sí.

-Oh, es eso, sí, lo ví, sé que el famoso que fué ayer era Mark...

-¿Y viste lo que dijo?

-Sí, cariño, lo vi...

-Me desconecté de el mundo y entré al mío, además que Amy ya me estaba resultando un poco niña, todo lo que le importaba era las uñas, el pelo, el móvil, el busca, la ropa... Eso fue lo que dijo...

-¿Y yo qué te dije hoy, Amanda? . Por ser famosa nunca vas a ser mejor que los demás ¿No?

Asentí.

-Sí, y te lo vengo diciendo desde el principio de tu carrera como cantante ¿Verdad?

Volví a asentir. Y ella puso cara triunfante.

-Eso te pasa por no seguir mis consejos.

-Venga, Nathaly, échame la loción solar- le dijo Maddie a Nathaly, en la... playa.

-Ay, tú tienes tus propias manos, échatela tú misma-le respondió ella.

-Ya, ¡Pero no llego a la espalda!

-Tú te las apañas solita, ¿no eres tú la 'lista' de la clase?

-Ya te gustaría a ti ser como yo.

-¡Bueno, al menos yo soy rubia natural, no como tú, que te lo has teñ...!

-¡Chicas, basta!- exclamé, harta.

-Dícelo a ella...-dijo Nathaly.

-Se nota que no hay 'rubias naturales' que sean listas...-murmuró Maddie, muy bajito para que sólo lo escuchara ella, pero falló... (N/A: que conste que no tengo NADA en contra de las rubias!)

-Maddie...-le advertí. *Arg, por qué le hice caso a mi madre de venir a la playa con estas dos...*Pensé

-¡Hola!- una chica pelirroja se acercó a nosotras, parecía nerviosa.

-Hola- saludó Maddie.

-Sí, hola- dijo Nathaly, pero la chica (que parecía de diez años) tenía la mirada clavada en mí.

-¡Eres Amy Lawrence!- exclamó- ¡¡Tengo TODOS tus discos!! ¡¡He ido a todos tus conciertos!! ¡¡Me sé todas tus canciones!! ¡He hecho un grupo de fans tuyos en mi colegio! Y, ¿Sabes cuántos integrantes hay? ¡Noventa y cuatro!

-Hem... sí, lo que tú digas- dije de mala gana 'Por ser famosa no eres superior a los demás', lo que me dijo mi madre- ¡Eh! Oye, ¿qué te parece si te firmo un autógrafo y se lo enseñes a tu grupos de fans? Así les dará envidia, y serás la fan número 1º.

La chica sonrió de oreja a oreja y se fué corriendo hacia una sombrilla, debajo de ella había dos sillas plegables, tres mochilas, y una nevera portátil, la niña registró en una mochila verde chillón con violeta, y sacó una agenda y un bolígrafo, y vino, otra vez, corriendo.

-Toma, fírmame y hazme una dedicatoria-dijo, emocionada.

''Para mi fan número 1º:

-¿Cual es tu nombre?

-Carlie.

''Para mi fan número 1º: Carlie.

Gracias por ser tan entusiasta.

Con mucho cariño: Amy Lawrence''

-¡Oh!- exclamó la niña, entusiasmada.

-¡Hey! Carlie, estabas aquí.-un chico de pelo castaño claro, casi rubio, de por lo menos 17 años, llamó a la niña.

-¡Ryan! ¡Mira! ¡Mira lo que me dió!

La niña le tendió el autógrafo al chico para que lo leyera. El chico lo iba a coger pero la niña se lo arrebató.

-¡Ja! Es mío. ¡Si quieres uno pídeselo!

Pero el la ignoró, se lo quitó y lo leyó.

Mis amigas y yo veíamos la escena impresionadas.

-¿Quién te lo dió?

La niña me señaló, y yo me levanté a darle la mano al chico.

-Hola, soy Amy, supongo que ya lo sabías.

El chico me miró extrañado.

-Oh, si quieres puedo hacerte un autógrafo a ti también.

Él abrió más los ojos y cogió a Carlie de la muñeca y la 'arrastró' hacia la sombrilla mientras le decía:

-Carlie, ¿Cuántas veces te han dicho papá y mamá que no hables ni recibas nada de los extraños?

¡¿Extraños?! ¡Pero si soy Amanda Lawrence! ¡La reina de el pop-rock! ¡Por una vez que intento ser amable con alguien y me dan por el culo! Ser, amable no es lo mío, pensé mientras Maddie y Nath reían a carcajada limpia.


Hola!! este si me quedo algo largo, pero bueno!!  Los quiero!! Byyye

(Nota: Ninguna de las canciones es mía)