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Historia 34538 — capítulo 10
Capitulo 10: Huida.
El techo estaba derrumbado, dejando ver una luna extremadamente blanca. Los pedazos del techo estaban por todos el pasillo, y Wyrja estaba tratando de levantarse de aquella explosión.
Daniel y su hermana estaban inconcientes, goteando sangre por la cabeza, y Shien estaban débil.
-Las fuerzas imperiales están por llegar- dijo con un hilo de voz, sangraba por la boca pero de color negro- ahora ustedes no tienen escapatoria.
Wyrja trato de entrar a la celda, pero un millón de hilos negros se le interpusieron y se entrelazaron a la puerta.
La elfa apunto su mano hacia el hombre, pero de ella no salio nada.Cuando el Shien se disponíaa atacar a la mujer, un rayo de color violeta cruzo la habitación, y le pego en el hombro al monstruo que cayo inconciente hacia atrás.
Wyrja se volteo y encontró a una mujer, vestida de negro, una capucha que le tapaba el rostro y una espada en la mano. Atrás de ella, se hallaba otra, pero esta de blanco y con la mano dirigida a el ya inconciente Shien.
-¿Quiénes son ustedes?- pregunto cansada Wyrja, la joven se sentó en el piso-¿Qué son?
-Somos Dissidents- respondió la que estaba apuntando la mano, hablo con una voz clara y limpia- pero yo me llamo Gabriela y mi amiga aquí- dijo dirigiéndose a la que tenia la espada- se llama Karen.
La elfa se levanto y su cabello ondulo, la mujeres abrieron los ojos como platos al verles las orejas.
-Eres una elfa- dijo lentamente Karen, su voz estaba gruesa- no puedo creerlo.
-¿Qué hacen unas Dissident por estos lugares?- pregunto Wyrja, destrozando los hilos que no permitían entrar a la celda.
-No somos las únicas,hay Dissident infiltrados con la bruja- intervino Gabriela, quitándose la capucha y deja ver un cabello hasta la espalda de color negro, sus ojos finamente trazados y su nariz puntiaguda-para saber cuales son sus movimientos.
Un ruido la interrumpió, un ruido leve pero ensordecedor.
Las tropas imperiales marchaban al son de sus pisadas, dirigiéndose hacia ellos.
Karen se dirigió hacia los niños, invoco algo en voz baja, y con un estrépito los jóvenes desaparecieron. La luz ilumino el lugar, y Wyrja se quedo asombrada.
-¿A dónde los llevaste?- pegunto preocupada la mujer- ellos no se pueden separar de mi.
-Están cerca de este lugar, nos encontraremos con ellos- intervino Gabriela- serán un problema para salir de aquí. Nos iremos volando.
-¡To fly!- espeto Karen y emprendió el vuelo con una mano levantada, cuando estaba en el aire se volteo hacia Wyrja- es fácil.
Era sorprendente como podía manipular el aire, y como flotaba sin tener nada abajo.
Gabriela se unió a ella, los trajes de las dos se movían por el viento.
-¡To fly!- grito Wyrja al tiempo que los soldados entraban al pasillo. La elfa emprendió el vuelo, mientras los hombres lanzaban sus armas.
Las mujeres salieron volando hacia el norte, mientras que los demás se le quedaban viendo embobados.
-Tendremos que ir hasta mi gente- dijo Gabriela, mientras volaba y el viento ondulaba fuertemente- necesito decirles cosas importantes, y luego te acompañaremos a donde tu vayas.
-Estamos en una misión, que podría decirse, suicida- dijo con ironía la elfa- pero igual te acompañaremos a ti.
-Mi Sra. huyeron, no pude averiguar nada- dijo Shien en voz baja. Se hallaba delante de Lenda, la mujer lo fulminaba con la mirada- pido disculpas.
-Disculpa rechazadas- espeto Lenda, la mujer hablo con furia- ya van varias ocasiones en que se te escapan. No tolerare otra, los cazadores están buscando en estos momentos.
-Ha llegado el momento de destruir toda Gardénia- continuo la mujer fijando su mirada al frente- no he destruido a los enanos porque no se han metido con nosotros, pero aun así los atacare.
-¿Qué planea hacer?
La mujer soltó una carcajada fría.
-Planeo atacar a todos los pueblos de este mugriento país- espeto Lenda, su cabello estabatapado por una especie de corona que estaba hecha de oro con rubíes de color azul- si no se doblegan ante mi voluntad, fácilmente sucumbirán. Toda Gardénia perecerá en fuego y bajo mi poder.
El Shien sonrío, mientras se daba vuelta y su capa flaqueaba y salía de la habitación.
Continuara…