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Historia 34883 — capítulo 2
-¡Hermione!-
-¡Diana!-
-¿En dónde se habían metido?- pregunto Ron ya sentado en la mesa de Gryffindor.
-Te contamos horita- contesto Hermione .
- Srta. Boulevardez- la Profesora MacGonagall habia llegado- venga conmigo para que entre con los de primero para que sepa en que casa va estar.
La chica se paro timidamente y siguió a la profesora. Todo el mundo murmuraba cuándo ella pasaba por su lado. Poco después todos los chicos de primero, Diana y un chico de pelo color negro muy guapo de mas o menos su misma edad empezaron a desfilar hacia el sombrero seleccionador. La Profesora MacGonagall saco una lista .
-Andrea Arrienda- grito la profesora. La niña asustada camino con miedo hacia la profesora.
-¡Gryffindor!- grito el sombrero al hacer contacto con su cabeza. Gritos y aplausos se escucharon de parte de la mesa de Griffyndor
-¡Wilmarys Belanova!- grito la profesora. Esta niña era mas segura de si misma y camino sin miedo, de seguro penso si se presentaba con valor iba a caer en Gryffindor.
- ¡Slytherin!- grito el sombrero. La niña iso un gesto con la cabeza hacia su amiga quien esta no lo podia creer. Los gritos esta vez eran de Slytherin.
-¡Eliezer Cruz!-grito nuevamente la profesora. El chico era gordito y parecia un oso.
-¡Hufflepuff!- grito el sombrero.Gritos y aplausos se escucharon de la mesa de Hufflepuff.
-
Zac Gomez- el chico de pelo negro se estaba acercando al sombrero con mucha confianza.
-
Slytherin- la mesa de Slytherin estallo en aplausos. El pelinegro se sento juntoa Draco Malfoy .
-¡Diana Boulevardez!- grito la profesora. Diana camino lentamente hacia el sombrero, la profesora se lo coloco suavemente a la cabeza.
-Umm, difícil, tu eres de una familia que la mayoria han sido Slytherins, pero tu padre y tu madre quisieron romper la tradición siendo Griffyndor.
-¿Qué sabe usted de mi familia?- pregunto Diana sin importarle que un monton de personas la vieran y le creyeran loca.
-Todo a su tiempo Diana Black.- penso el sombrero ¡Griffyndor!- grito el sombrero.
Diana se fue corriendo y se sento al lado de Harry quien al llegar a la mesa la estaba esperando con los brazos abiertos para darle un fuerte abrazo, pitosse escucharon por toda la mesa de Griffyndor al ver la escena.
-Wao, es preciosa- comentaba Neville.
-
Que extraño quien sera el nuevo director- Dean se acababa de sentar entre Harry y Diana.
-
No se, pero mira el asiento del director, esta vacio, ademas observa hay una silla de mas y estan casi todas las sillas de los profesores vacias.- decia Seamus mientras las contaba.
Todo el mundo esperaba el gran discurso del director, pero no paso nada simplemente aparecieron platos exquisitos y muy deliciosos. Diana los miraba con asombro ya que en su vida los había comido.
Luego de haber comido los estudiantes se dirigieron a las salas comunes.
-Hola- una chica de pelo moreno y ojos morados le acerco a Diana.
-Hola- contesto Diana para no ser descortez.
-Soy Romilda Vaine, estoy en 6to año, espero que podamos ser grandes amigas.-
-Gracias, Romilda- Diana se alejo de ella y fue en busca de Harry, Hermione y Ron.
En el camino se encontro con el chico de pelo negro que había sido selecto para Slytherin.
-
Fijate por donde caminas Boulebardez- el chico la empujo muy fuerte y se fue con el grupo deDraco que reian a carcajadas.
-
Idiota, fijate por donde caminas tu- diciendo esto el Slytherin saco su varita. Diana iso lo mismo.
-
Que te crees, ¿que vaz a poder conmigo?- Zac desafiaba mas a Diana acercandose a ella con su varita en alto.
-
Puede ser que seas muy bueno, pero que tonta soy osea es verdad no voy a poder - Diana bajo lentamente su varita y la guardo- yo soy otro tipo de chicas- diciendo esto le pego tremenda cachetada al chico, que quedo como si lo hubieran petrificado.
-
Un placer conocerte Zac, y espero que podamos ser grandes amigos- diciendo estoDiana dio media vuelta y dejo al Slytherin alli cojiendose el cachete, que todavía le ardía.
Estoy consiente de algo que me dijo Salvador Vidal mi antiguo director de la Elite, que cuando era joven había estado en Hogwarts, "Nunca te metas con un Slytherin" osea eso era super diferente el chico tiene mi misma edad y yo lo podria solucionar todo con unas buenas cachetadas para eso herede las manos grandes como... hay no se a quien, pero de seguro que con la cachetada no se iba a quedar, y va a tratar de cobrárselas de alguna forma.
-
Tremendo desfile de cachetadas- Parvati Patil y su amiga Lavander Brown se le habían acercado a Diana.
-
Gracias pero solo fue una-
-
Una de las muchas que vendrán, aquí a las chicas guapas las tratancomo perrito faldero, pero nosotras siempre nos damos a respetar.- Lavander lo dijo corrido sin respirar un solo segundo.
-
¿Enserio?-
-
Es como lo de Ginny y Harry, el la dejo porque supuestamente, el no queríaque la vida de ella corriera peligro, pero osea eso de seguro es que se busco a otra mucho mas bonita que Weasley, y espero que esa muchacha sea yo, te imaginas Parvati Patil De Potter, o Parvati Potter, eso si que encaja de cualquier forma que lo pongas...
-
Yo no encuentro de que manera encaja.- murmuro Diana pero se escucho.- Me podrian decir ¿En donde es la sala común de Gryffindor?-
-
En el septimo piso- Parvati se lo dijo de la menera más fria posible.
Llegando a la sala común encontró a Harry, Hermione, Ron y Ginny.
- Me disculpan, pero me encontre con algunas sabandijas.
-¿Dónde estabas?- pregunto Harry.
-
Dandole su merecido a Zac Gomez-
-
¿Qué hicistes Diana?- pregunto Ginny, al decirlo parecia a su mamá.
-
Nada por lo que me puedan castigar o restar puntos, ademas no había ningun profesor cerca-
-¡Harry!- un chico pequeño se le habia acercado era el hermano de Colin Crevey, Dennis.
-Hola Dennis - contesto alegremente al chico que no paraba de mirar a Diana.
-¿Qué?, ah toma Harry es de la Profesora Macgonagall- el chico le dio un pergamino doblado.
Harry abrio la carta, y la leyo en voz alta, para que sus tres amigos los pudieran oir:
Estimados Harry, Ron y Hermione:
La presente es para reunirlos en mi despacho lo antes posible, ya pude ver que hicieron amistad con Diana pero por el momento que ella no venga. Vamos a hablar sobre el testamento de Albus Dumbledore..-a Harry le dio un vuelco al corazon.
Att: Minerva Macgonagall
Al Harry terminar de leer la carta, miro a sus amigos.
-Me voy, los espero horita - Diana cojio a Ginny por el brazo y ambas se fueron a la sala comun.
Harry, Ron y Hermione emprendieron camino hacia el despacho, no se dirigieron la palabra en todo el camino. Poco tiempo después se hallaban frente a la puerta del despacho de la profesora
Harry toco la puerta.
-Entren- una voz suave había respondido.
-Sientensen- de inmediato aparecieron tres butacas muy comodas. Ellos se sentaron.
- Profesora- rompio el hielo Harry- en la carta usted nos dijo que nos iba a decir algo de....
-El testamento- interrumpio la profesora.
-Si- contesto Harry.
-
Pues si pero no soy yo quien lo tengo que leer, hay que esperar al... Ministro- diciendo esto de la chimenea salio Rufus Scrimeagour.
-
Buenas noches, puedo ver que me atrase un poco, por lo visto ya Minerva les habra dicho porque estan aquí.- los tres chicos asintieron.- Bueno a lo que vamos- diciendo esto saco un pergamino y una bolsa marron- Dice asi,Última Voluntad y Testamento de Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore... Si, aquí esta.... A Ronald Bilius Weasley, le dejo mi Desiluminador, con la esperanza de que me recordará cuando lo utilice.- sacó de la bolsa un objeto que a Harry le pareció haber visto antes. Se parecía ligeramente a un encendedor, pero tenía, él lo sabía, el poder de succionar toda luz de un lugar, y restaurarla, con un simple click.-Es un objeto de gran valor -dijo Scrimgeour, observando a Ron- Puede incluso que único. Indudablemente es un diseño del mismo Dumbledore. ¿Por qué le dejaría a usted algo y además un artículo tan raro? Ron sacudió la cabeza, parecía desconcertado. -Dumbledore debe haber enseñado a miles de estudiantes -perseveró Scrimgeour-. Pero a los únicos que recordó en su testamento fue a vosotros tres. ¿Por qué? ¿Qué uso pensó que daría usted al Desiluminador, Señor Weasley? -Apagar las luces, supongo, -masculló Ron-. ¿Qué más podría hacer con él? Evidentemente Scrimgeour no tenía ninguna sugerencia. Después de mirar de reojo a Ron durante un momento o dos, volvió de nuevo al testamento de Dumbledore. A Hermione Jean Granger, le dejo mi copia de Los Cuentos de Beedle el Bardo, con la esperanza de que la encontrará entretenida e instructiva.-sacó ahora de la bolsa un pequeño libro que parecía tan antiguo como la copia de Secretos de las Artes Más Oscuras que había arriba. Sus tapas estaban manchadas y peladas en ciertos lugares-Hermonie lo aceptó de Scrimgeour sin una palabra. Sostuvo el libro en su regazo y lo miró fijamente. Harry vio que el título estaba en runas; él nunca había aprendido a leerlas. Mientras miraba, una lágrima cayó sobre el símbolo grabado en relieve. -¿Por qué cree que Dumbledore le dejó ese libro, Señorita Granger? -preguntó Scrimgeour. -Él... sabía que me gustan los libros -dijo Hermione con voz llorosa, limpiándose los ojos con la manga. -¿Pero por qué este libro en particular? -No sé. Debe haber pensado que me gustaría. -¿Alguna vez discutió sobre códigos, o cualquier forma de pasar mensajes secretos, con Dumbledore? -No, no lo hice, -dijo Hermione, todavía limpiándose los ojos con la manga-. Y si el Ministerio no ha podido encontrar ningún código oculto en este libro en treinta y un días, dudo que yo pueda. Contuvo un sollozo.. -A Harry James Potter -leyó, y las entrañas de Harry se contrajeron con una súbita excitación-. le dejo la Snitch que cogió en su primer partido de Quidditch en Hogwarts, como recordatorio de las recompensas de la perseverancia y habilidad.- Mientras Scrimgeour sacaba la diminuta bola dorada del tamaño de una nuez, sus alas doradas revolotearon bastante febrilmente, y Harry no pudo evitar sentir una definitiva sensación de anticlímax. -¿Por qué le dejó Dumbledore esta Snitch? -preguntó Scrimgeour. -Ni idea -dijo Harry-. Por las razones que acaba de leer, supongo... para recordarme lo que puedes conseguir si... perseveras y todo eso. -¿Crees que es un mero recuerdo simbólico entonces? -Supongo -dijo Harry-. ¿Qué más podría ser? -Yo hago las preguntas -dijo Scrimgeour.
-
Pero una Snitch sería un muy buen lugar para ocultar un objeto pequeño. ¿Sabes por qué, verdad?- Harry se encogió de hombros. Hermione, sin embargo, respondió. Harry creía que eso de responder preguntas era un hábito tan profundamente innato en ella que no podía contener la urgencia. -Porque las Snitch tienen memoria -dijo ella. -¿Qué? -dijeron Harry y Ron juntos; ambos consideraban que los conocimientos de Hermione sobre Quidditch eran insignficantes. -Correcto -dijo Scrimgeour-. Una Snitch no es tocada con las manos desnudas antes de soltarla, ni siquiera el fabricante, que lleva guantes. Lleva un encantamiento mediante el cual puede identificar al primer humano que posa sus manos en ella, para casos de capturas disputadas. Esta Snitch -sostuvo en alto la diminuta bola dorada- recordará tu tacto, Potter. -Se me ocurre que Dumbledore, que tenía prodigiosas habilidades mágicas, a pesar de otros defectos, podría haber encantado esta Snitch para que se abriera solo para ti. El corazón de Harry estaba latiendo bastante rápido. Estaba seguro de que Scrimgeour tenía razón. ¿Cómo evitar coger la Snitch con las manos desnudas delante del Ministro? -No dices nada -dijo Scrimgeour-. ¿Quizás ya sabes lo que contiene la Snitch? -No, -dijo Harry, todavía preguntándose como podía fingir tocar la Snitch sin hacerlo realmente. Si al menos supiera Legilemencia, si la dominara realmente, y pudiera leer la mente de Hermione; prácticamente podía oir como zumbaba su cerebro tras él. -Cógela -dijo Scrimgeour tranquilamente. Harry encontró la mirada de los ojos amarillos de Ministro y supo que no tenía más opción que obedecer. Extendió la mano, Y Scrimgeour se inclinó hacia adelante de nuevo y colocó la Snitch lenta y deliberadamente, en la palma de Harry. No ocurrió nada. Cuando los dedos de Harry se cerraron alrededor de la Snitch, las cansadas alas revolotearon y se quedó quieta. Scrimgeour, Ron y Hermione continuaron mirando ávidamente a la ahora parcialmente oculta bola, como si todavía esperaran que pudiera transformarse de algún modo. -Eso ha sido dramático -dijo Harry serenamente. Ron y Hermione rieron.
-Eso es todo entonces, ¿verdad? -preguntó Hermione, desatascándose del sofá. -No del todo -dijo Scrimgeour, que ahora parecía de mal humor-. Dumbledore te dejó un segundo legado, Potter. -¿Qué es? -preguntó Harry, la excitación se reavivó. Scrimgeour no se molestó en leer el testamento esta vez. -La espada de Godric Gryffindor -dijo. Hermione y Ron se tensaron. Harry miró alrededor buscando una señal de la empuñadura incrustada de rubíes, pero Scrimgeour no sacó la espada de la bolsa de cuero, que en cualquier caso parecía demasiado pequeña para contenerla. -¿Y dónde está? -preguntó Harry suspicazmente. -Desafortunadamente -dijo Scrimgeour- esa espada no era de Dumbledore para regalarla. La espada de Godric Gryffindor es un importante artefacto histórico, y como tal, pertenece a... -¡Pertenece a Harry! -dijo Hermione acaloradamente-. Ella le eligió a él, él fue quien la encontró, salió para él del Sombrero Selec... -De acuerdo con fuentes históricas de confianza, la espada puede presentarse para cualquier Gryffindor digno, -dijo Scrimgeour-. Eso no la hace de la exclusiva propiedad del Señor Potter, fuera lo que fuera lo que Dumbledore decidiera.-Scrimgeour se rascaba su mal afeitada mejilla, escudriñando a Harry-. ¿Por qué crees...? -¿... que Dumbledore quiso darme a mí la espada? -dijo Harry, luchando por contener su temperamento-. Quizás pensó que quedaría bien en mi pared. -¡Esto no es una broma, Potter! -gruñó Scrimgeour-. ¿Fue porque Dumbledore creía que solo la espada de Godric Gryffindor podría derrotar al Heredero de Slytherin? ¿Quiso darte la espada, Potter, porque creía, como tantos otros, que tú eras el destinado a destruir a Quien-no-debe-ser-nombrado? -Interesante teoría -dijo Harry-. ¿Alguien ha intentado atravesar a Voldemort con una espada? Quizás el Ministerio debería poner a alguna gente a ello, en vez de malgastar su tiempo examinando Desiluminadores y encubriendo fugas de Azkaban. ¿Eso es lo que ha estado haciendo, Ministro, encerrado en su oficina, intentando abrir a la fuerza una Snitch? La gente está muriendo... -¡Has ido demasiado lejos! -gritó Scrimgeour, poniéndose en pie. Harry saltó sobre sus pies también. Scrimgeour cojeó hacia Harry y le pinchó con fuerza en el pecho con la punta de su varita. Esta chamuscó un agujero en la camiseta de Harry como hubiera hecho un cigarrillo encendido.
-
Ministro, porfavor calmese- le suplico la profesora, tratando de que se apaciguaran las cosas.
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No tengo nada mas que hacer aquí- se dirigio a la chimenea y se fue.
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Sr. Potter, no se preocupe, el Ministerio poco a poco esta cayendo. Ya es muy tarde se pueden marchar.- la profesora mostraba cansancio.
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Buenas noches profesora- digeron los chicos a coro.
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¡Ese Scrimgeour, es un bruto que tiene una benda en los ojos!- gritaba Harry por todo el vestíbulo.
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Baja la voz Harry, o quieres que Filch o la Sra. Norris nos encuentre.-
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O peor, el director del colegio- una voz grave sono por el vestíbulo. Los tres chicos dieron media vuelta y Sorpresa Severus Snape estaba parado al pie de las escaleras. Snape miro a los ojos a Harry y pudo notar un brillo de odio.
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¿Usted, el director? yo crei que después de lo sucedido la noche que murio Dumbledore, usted se iría a esconder debajo de la tunica de su querido "Voldemort"- lo desafio Harrry
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30 puntos menos para Gryffindor, y 15 por estar fuera de sus camas- diciendo esto siguió su camino y se desaparecio.
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Idiota, ahora se cree dueño y señor de todo el colegio.- replico Ron.
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Vamos a la sala común, que tengo sueño.-