← Historia 34965 · de
Historia 34965 — capítulo 12
El día era gris y frio al igual que los demás, Stephanie estaba verdaderamente aburrida pues había pasado la última semana encerrada en aquella fría y enorme casa.
Ese día la chica se había despertado temprano, en primera por que había tenido pesadillas y en segunda porque por primera vez sus amigas irían a visitarla. Por lo mismo la niña se había preparado, para las millones de preguntas que haría Gretel, viendo a escondidas las investigaciones de su padre sobre el tema de los ataque a muggles.
La mañana pasó y aproximadamente a las doce del día el timbre sonó. Stephanie bajó las escaleras corriendo pero al llegar al último escalón se percató de que Michael, su hermano, estaba obstruyéndole el paso.
-¡Quítate!- dijo la niña empujándolo.
-Nopo- contesto Michael agarrándose de la pared para que su hermana no lo derribara.
-¡Michael!- rezongó su hermana, empujándolo aún más fuerte. El muchacho dio media vuelta y giró lo más lento que pudo la manija de la puerta hasta que esta se abrió.
-¿Contenta?
-Mucho- dijo Stephanie sonriéndole a su hermano
-Total, da lo mismo- dijo Michael dirigiéndose hacia la cocina y dejando a Stephanie confundida por su comentario. Dio media vuelta y se topó con la redonda cara de Gretel frente a ella.
-Hola- dijo la chica tímidamente.
-Oh vamos Stephanie- dijo la pelirroja abalanzándosele a su amiga.
-Entra- dijo la morena riendo mientras cerraba la puerta tras ellas.
-¡Wow!- dijoGretel.
-Cierra la boca o las moscas se te vanmeter- se burló Stephanie al ver la cara que puso su amiga al ver la enorme casa de esta.
El timbre volvió a sonar y fue hasta entonces cuando Gretel reaccionó.
-Debe de ser Meredid- dijeron las chicas al unisono.
La morena abrió la puerta y tal como lo habían pensado, Meredid se encontraba parada en umbral.
-Hola- dijo la güera.
-Hey
-¿Qué tal Meredid?
-Entra, no te quedes allí afuera, hace frío.
-Tu casa es realmente grande- dijo la güera cuando entró.
-Jajaja al menos no te quedaste boquiabierta como Gretel. ¿Por qué no subimos a mi cuarto?
-Claro- dijeron las dos amigas de Stephanie.
Las chicas subieron las escaleras y pronto se encontraron frente a la puerta de madera de la habitación de la chica.
Esta era grande y en el centro tenía una enorme cama de latón llena de cojines, del lado derecho de la habitación se encontraba una pila de cojines y pegado a la pared había un pequeño ropero, del lado izquierdo se encontraba una sencilla ventanay pegado a la pared frontal había un delicado tocador de madera, la habitación también tenía bastantes libreros, adornos y las paredes estaban tapizadas de fotografías y pósters. Del techo colgaba un candelabro de cristal y un atrapa sueños. El piso era de madera y tenía manchas de tinta.
La chica tenía bastantes peluches y libros, pero lo que más llamó la atención de sus amigas fue un enorme libro que reposaba en el buró de la chica y un dragón de peluche que estaba sobre la cama.
-¿Y esto?- dijo Gretel tomando al dragón.
-Me lo regaló Draco en navidad- contestó la chica arrebatándole el juguete a la pelirroja.
-¿Esto también?- dijo Meredid levantando el pesado libro.
-No eso lo encontré aquí.
Repentinamente se escuchó que alguien gritaba el nombre de Stephanie y las tres amigas voltearon en dirección a la ventana.
La morena caminó hacia esta y sacó la cabeza, sus amigas la siguieron y vieron que asomado por la ventana de la casa de enfrente se encontraba Draco.
-¿Qué quieres?
-Hablar contigo
-¿De qué?
-Amm… luego te digo.
-Bueno.
Las amigas de Stephanie voltearon a verla esperando que la chica dijera algo.
-¿Qué?
-¿Siempre hablas así con él?
-Sip.
-Uuuuu.
Las chicas regresaron al centro de la habitación y se echaron sobre la cama de la niña.
-Oye Stephanie puedo preguntarte algo.
-Si Gretel.
-¿Crees que lo de los mortífagos sea real?
-mi papá me dijo que no eran mortífagos los que atacaban, creen que es Black.
-Eso es más aterrador aún.
-No lo creo.
-¿Qué?- dijo Gretel horrorizada.
-No sé bien que sea pero por lo mientras intento no espantarme.
-¿No crees que sea algo muy malo?
-Sí, no creo que la cosa sea tan crítica pero le está dando al ministerio demasiado trabajo.
-Ya lo creo.
-Por cierto, gracias por sus regalos creo que las dos buscaron algo que combinara con el collar.
-¿Las dos te dimos lo mismo?- preguntaron divertidas las amigas.
-No, pero los aretes y la pulsera van bien con el collar.
-¿Por qué piensas como yo Meredid?
-¿Por qué piensas tu como yo?
-Oh y las galletas me gustaron- dijo Stephanie interrumpiendo a sus amigas.
-¿Stephanie que anda mal contigo?
-¿Por qué?
-Las galletas de mi madre son detestables.
-Claro que no.
-¿Te puedo hacer otra pregunta?- dijo la pelirroja desviando la mirada hacia el dragón de peluche.
-Sí- contestó Stephanie.
-¿Te gusta Draco?
Stephanie se sonrojó y desvió la mirada.
-¿Por qué preguntas?
-Pues porque veo como lo ves y lo que hiciste con tu cabello el año pasado…
-¿Se nota mucho?
-O sea que si te gusta.
-Un poco, no lo sé, es raro porque Draco es mi mejor amigo, el sabe todo sobre mi y yo sobre él y… no se… es que siento que últimamente me trata distinto y creo que eso hace que me guste un poco.
-Deberían de salir.
-¿Estás loca? No puedo hacer eso.
-¿Por qué?
-Larga historia, algún día te digo- la niña se paró y dio un largo suspiro.
COMENTEN POR FAVOR!!! =)