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Vida en Hollywood — capítulo 42
-No me puedo creer que estemos aquí sentados.
Nick se metió un trozo de tarta en la boca mientras me miraba. Estábamos todos sentados en nuestros sitios y Nick y yo ya habíamos cortado la tarta con el correspondiente ritual de que nos hicieran fotos mientras lo hacíamos. Estábamos solos sentados en la mesa principal, algo que agradecía mucho. Necesitaba estar con él compartiendo este momento a solas porque era algo personal. El mejor día de mi vida.
-Yo sí que no me lo puedo creer.-dijo él dejando el tenedor en el plato.-Tú y yo casados.
-¿Creías que me iba a dar a la fuga?-dije colocándome mejor el vestido.
-Pues es una teoría que no había rechazado hasta el momento en que nos hemos besado.
-¿En serio?
Se quedó callado un momento pensándose la respuesta.
-Si te digo la verdad, me he puesto un poco nervioso cuando has tardado en salir.-dijo mirándome a los ojos.-Creía que no ibas a aparecer por la puerta.
-Nick, sabes que sólo necesitaba un poco de tiempo para pensar.-dije repitiéndole lo que ya le había dicho antes.-Necesitaba pensar en todo lo que había pasado durante los últimos años, sólo eso.
-Natalia, sé que te querías casar conmigo pero no por la misma razón que yo.-dijo Nick.-No me refiero a que no me quieras, sino a otra cosa.
-¿Sí?-pregunté empezando a enfadarme.-¿A qué te refieres?
-Esta claro que nos hemos casado porque nos queremos, pero yo lo he hecho porque lo siento. Tú lo has hecho porque es algo que yo quería, no que tú sintieras.
Se estaba refiriendo al tema de la religión, y había dado en el clavo. Yo me había casado porque era algo muy importante para él y en lo que tenía fe. Yo sólo quería hacerle feliz y si hacía falta que me casara con él, lo haría si era lo que quería.
-Nick...
-Te conozco ya como si nos conociéramos de toda la vida.-dijo pasando un brazo por detrás de mí.-Tu cara de pánico no se me olvidará en la vida cuando te dije que le había dicho a mis padres que nos íbamos a casar después de que perdieras...ya sabes.
El tema del aborto no salía nunca a la luz porque era un tema muy incómodo para los dos, pero sobre todo para mí que fue la que lo sufrí. No pude evitar pensar que si no hubiese ido a Haití, ahora mismo tendría entre mis manos a un bebé, porque ya habría nacido. Instintivamente me llevé las manos a la tripa y un escalofrío me recorrió el cuerpo.
-Natalia.
Miré a Nick bruscamente después de que me sacara de mis pensamientos e intenté sonreírle.
-Espero que no pienses que fue culpa tuya porque quien "puso la semilla" fui yo.
Me hizo gracia la manera en la que puso los dedos al decir lo de la semilla, así que me reí.
-En serio, quiero que hoy sea el día más feliz de tu vida y no quiero que pienses en eso. Sólo quiero que pienses que es una celebración aunque no pienses en ella como una boda.
Fruncí el ceño cansada de que pensara que sólo me había casado porque él quería.
-Nick, quiero dejarte bien claro que me he casado contigo porque te quiero y porque quería hacerlo.
-Tranquila, Natalia.-dijo Nick sonriendo.-Ya nos hemos casado y me puedes decir la verdad.
-O sea, ¿que tu pensabas esto todo el tiempo pero no me lo has dicho?
-Sabía que te ibas a enfadar si te decía lo que pensaba, así que decidí que lo mejor sería esperar a que nos casáramos... Ya sabes, una vez casados no hay vuelta atrás.
Estaba alucinando. Era más listo de lo que yo pensaba y me conocía bastante bien, pero aún así me enfadaba que se hubiese dado cuenta de todo.
-¿Quién ha dicho que no hay vuelta atrás?-dije cruzándome de brazos.
-¿Te vas a divorciar de mí tan rápidamente?-dijo Nick acercándose a mí.-Ni si quiera Britney Spears duró tan poco con su primer matrimonio.
-Dame unas cuantas horas y romperé su record.-dije desafiándole.
Me besó en los labios pero yo no le seguí el juego, así que se separó de mí y río despreocupado.
-No sé de que te ríes.
-Me encanta cuando te enfadas como una niña pequeña.-dijo cogiéndome la mano.-¿Te crees que me hubiese casado contigo si no me gustaras de esta manera?
Seguí con contestarle.
-Me gusta la forma en que te enfadas cuando descubro algo que te hubiera gustado mantener en secreto, me gusta que tengas tus propias ideas y que no cambies fácilmente de parecer, me gusta que te cases conmigo porque me quieres y quieres verme feliz, me gusta que tengamos opiniones distintas sobre religión, pero sobre todo me gusta como eres.
Le miré intentando que no se me escapara una sonrisa, pero no pude evitarlo.
-Eres perfecta.-dijo Nick mirando mis labios.-Al menos para mí.
Le besé cogiéndole de la chaqueta que todavía llevaba puesta. No le quería, le amaba. Podía afirmar que si le pasaba algo, me moriría. Era mi vida.
-¡Vivan los novios!-oí como alguien decía en español, y la gente le secundaba. Me di la vuelta y vi a mi amigo Diego de pie saludándome. Le devolví el saludo mientras me reía recordando que él siempre me hacía de rabiar.
-Por cierto, ¿no te he dicho que te he escrito una canción?
Nick se levantó e intentó llamar la atención de los invitados que poco a poco fueron mirándole y prestándole atención.
-Me gustaría daros las gracias por haber asistido a la boda en una fecha tan complicada, pero sobre todo me gustaría daros las gracias por habernos apoyado cuando os dijimos que nos íbamos a casar tan jóvenes. Hay muchas razones por las que me he casado con Natalia y quería deciros exactamente por qué, pero sólo había una forma en la que pudierais entenderlo, así que escribí una canción sobre ella.
Nick bajó de la plataforma en la que nos encontrábamos y se acercó al piano que estaba situado a la derecha. Comenzó a tocas unas notas para probar el piano y después comenzó a tocar la canción de verdad.
-*Oh her eyes, her eyes, make the stars look like they're not shining. Her hair, her hair falls perfectly without her trying. She's so beautiful and I tell her every day.-*Nick levantó la vista para mirarme y seguir cantando.- Yeah I know, I know, when I compliment her she wont believe me. And its so, its so sad to think she don't see what I see. But every time she asks me do I look okay, I say... When I see your face, there's not a thing that I would change, cause you're amazing, just the way you are. And when you smile, the whole world stops and stares for awhile, cause girl you're amazing, just the way you are.
Le sonreí para que le diese confianza y siguiese cantando, porque sabía que cantar la canción delante de todo el mundo le daba mucha vergüenza.
-*Her lips, her lips, I could kiss them all day if she'd let me. Her laugh, her laugh, she hates but I think its so sexy. She's so beautiful and I tell her every day.*Oh you know, you know, you know Id never ask you to change. If perfect is what you're searching for then just stay the same. So don't even bother asking if you look okay, you know I say... When I see your face, there's not a thing that I would change, cause you're amazing, just the way you are. And when you smile, the whole world stops and stares for awhile, cause girl you're amazing, just the way you are. The way you are, the way you are... Girl you're amazing, just the way you are.
Me puse a llorar de alegría. ¿Es que acaso no era el hombre más perfecto del mundo?
-When I see your face, there's not a thing that I would change, cause you're amazing, just the way you are. And when you smile, the whole world stops and stares for awhile, cause girl you're amazing, just the way you are.
Me levanté lo más rápidamente que pude y le abracé fuertemente. La gente empezó a aplaudir al escuchar la preciosa canción que Nick había compuesto para mi. Entonces mi hermano James, que no sabía de donde había salido, cogió el micrófono y empezó a hablar.
-Yo también quería deciros unas palabras a los dos.-tenía la copa en la mano y se le podía ver un poco contentillo.-Nick, sé que al principio no tuvimos un buen comienzo, pero aunque te cueste creerlo, hace mucho que entendí que eras fundamental para mi hermana. Ahora puedo decir que eres parte de mi familia y que me alegro por ello, para mí eres como un hermano y quiero que sepas que siempre podrás contar conmigo, para lo que sea. Cuida de ella, por favor.-levantó la copa en dirección a Nick.-Respecto a mi hermanita, ya eres bastante mayorcita para saber lo que quieres, siempre te lo he dicho, pero sabes que a veces para mi sigues siendo la pequeña enana de la que tengo que cuidar. Sé lo mal que lo has pasado durante estos años, pero eres una de las personas que más admiro en el mundo. Tus padres estarían orgullosos de ti, de saber en lo que te has convertido: toda una mujer. Te quiero.
Le pasó el micrófono a Joe, que se había puesto detrás de él sin que a penas nos diésemos cuenta con Kevin al lado. Pude ver que mi hermano estaba emocionado, así que le abracé llorando. Después abrazó a Nick y volvió a su sitio quitándose las lágrimas de la cara.
-Bueno, yo no sé que decir.-dijo Joe sonriendo.-Han pasado dos años desde que nos conocimos y sé que te has convertido en una de mis mejores amigas, aunque pareciese que no podíamos ser amigos al principio. Sé lo mucho que Nick te quiere, y para nosotros eres parte de la familia desde hace tiempo. Espero que nunca dejes de ser como eres porque eres una magnífica persona. Gracias por haberme ayudado siempre que te lo he pedido, Natalia. Eres la mejor.
Le pasó el micrófono a Kevin y esperó a su lado.
-Chicos, os deseo lo mejor porque os lo merecéis. Yo he podido vivir a vuestro lado durante este tiempo, he visto las cosas buenas y la malas y sé que estáis destinados a estar juntos. Natalia, eres increíble. Desde el primer día que te conocí sabía que eras una persona especial para nosotros y todos sabíamos que ibais a terminar juntos. Te agradezco de todo corazón como te has portado a los largo de estos dos años.
-Y sobre todo cuida de nuestro hermano pequeño, porque aunque algunas veces sea más responsable que nosotros, también necesita que le mimen.-dijo Joe hablando por el micrófono ahora.
-Al fin y al cabo es el niño de mamá.-dijo Kevin dándole la razón a Joe haciendo que todo el mundo se riera.
Les abracé a los dos fuertemente mientras notaba que Nick también les abrazaba. Cuando nos separamos, sonreí mirándolos.
-Madre mía, voy a terminar como un payaso.-dije secándome la cara.
-Llora todo lo que quieras porque hoy vas a estar más guapa que nadie.-dijo Joe abrazándome.-Te mereces ser feliz.
Comenzó a sonar la canción que habíamos elegido para nuestro primer baile y Nick me agarró de la mano para salir hacia una sala nueva que habían abierto los camareros para que todos fuésemos allí a bailar. Ahora teníamos la playa más cerca que nunca mientras una pista de baile abierta totalmente con sillas alrededor hacia que el sonido fuese más acogedor. Nunca me había gustado bailar lento, pero esta era una excepción que me veía en la obligación de hacer. Había bromeado con Nick sobre saltarnos esta parte, pero él se había negado en rotundo. Tanto, que casi se ofendió cuando se lo dije en broma. Sabía que todo el mundo nos estaba mirando y eso me ponía nerviosa, pero mirar sus ojos me transmitía confianza, hacía que todo pasase más deprisa. Notaba su mano en mi cintura y eso me relajaba, tanto que estuve a punto de besarle, pero me contuve. No era el momento.
Nick paró de bailar y me di cuenta que era el momento de mi hermano, el cual se había acercado hasta nosotros para bailar conmigo. Sonreí al verle tan dispuesto a darlo todo.
-¿Qué tal lo llevas?-pregunté mirando sus ojos un poco rojos.
-Bastante bien teniendo en cuenta que no soy el que se casa, si no tú.-dijo moviéndose con mucha agilidad a pesar del puntillo que llevaba encima.-Estás guapísima.
-James, gracias por todo lo que haces y has hecho durante toda mi vida.-dije sinceramente.-Eres el mejor hermano del mundo.
-¡Que va! Sólo lo hago como un favor.
Estaba gracioso y eso me hacía feliz. Parecía que no se lo había tomado tan mal después de todo. Miré a Nick bailando con su madre mientras entraban más parejas a bailar. Kevin entró con Danielle bailando y el padre de Nick entró bailando con Amanda, la madre de James.
-Bueno, parece que somos una familia de verdad.-dijo James mirando a su madre.
-Me alegra que pienses eso.-dije sonriendo.
-Creo que mi madre tiene novio.
Me quedé mirándole un segundo pensando lo que había soltado de repente.
-¿En serio?-dije extrañada.-Eso es estupendo James, me alegro por ella.
Aunque Amanda no fuese mi madre, normalmente me contaba sus cosas como si fuésemos dos amigas con total confianza.
-No, no es estupendo.-dijo James con el ceño fruncido.
-¿Por qué? Tiene derecho a ser feliz con alguien.
-Pero no quiero que me sustituya por ese alguien.
-¿Estás celoso?-dije riéndome.
-No, pero me molesta que no me haya dicho nada.-dijo James.-¿No te has dado cuenta de que últimamente iba más a dormir a tu casa? Es porque me decía que tenía que pasar más tiempo contigo, que somos hermanos...
-Yo creía que era por Ana cuando duerme en mi casa...
-Sí, también por eso, pero ella me invita indirectamente a que me vaya a tu casa mientras en mi propia casa hay alguien que no conozco acostándose con mi madre.
-Oh, James.-dije seriamente.-¿De verdad quieres hablar de esto en este momento?
-No, tienes razón. Ya hablaré con ella más adelante...
-Sé lo que estás pensando.-dije obligándole a que me mirase.-Déjala tranquila por hoy...
-Está bien... Creo que debería sacar a bailar a Ana, pero seguro que se ha escondido por algún sitio.
-Eso no lo dudes.-dije riéndome. Ana odiaba los bailes lentos tanto o más que yo.
-Perdona, ¿puedo robarte a la novia un momento?
Robert Pattinson estaba a nuestro lado con la mano extendida esperando la respuesta de mi hermano.
-Por supuesto, toda tuya.-dijo James sonriendo mientras le daba un golpecito en la espalda y se iba a buscar a Ana.
Me agarré a la mano de Robert y comenzamos a bailar.
-Y yo que pensaba que no tendría que bailar más esta música lenta con nadie más, y de repente apareces tú...
-Bueno, no he podido resistirme a tus encantos y he tenido que venir a bailar contigo.-dijo mirándome a los ojos.
-No seas tonto.-dije riéndome.
-De todas maneras creo que vas a tener que tener un poco de paciencia porque hay varias personas que quieren bailar contigo.-dijo Robert.-Eres la novia con la fila de pretendientes más larga que he visto en mi vida, y no me extraña.
-Para ya.
-En serio, me he colado hasta delante de tu suegro.
Miré hacia la gente que estaba alrededor y comprobé que el padre de Nick estaba con cara de pocos amigos esperando a que Robert me dejara un poco libre.
-No me puedes negar que le caigo mal.-dijo Robert refiriéndose al padre de Nick.-En realidad creo que le caigo mal a toda tu familia política.
-Eso no es verdad.-dije intentando dirigirme a otro tema.-Estoy muy contenta de que al final hayas venido.
-Yo también, más que nada porque tenía que ver a Jay-Z y a medio Disney en la misma boda.-dijo abriendo mucho los ojos.-Ver para creer.
Era evidente que no podía dejar de hacer bromas sobre Disney ni el día de mi boda, así que dejé pasar el comentario.
-¿Estás aburrido?-le pregunté preocupada.-¿Dónde está Kristen?
-Tranquila, la he dejado con Ashley. No te preocupes, no se va a quedar sola.
-Eso espero.-dije medio riñéndole.
Robert se quedó mirándome y se rió.
-¿Qué pasa?-pregunté dejando de bailar.-¿De qué te ríes?
-Yo aquí, intentando picarte, y tú preocupándote por mi novia.
-¿Qué quieres que le haga? No quiero que nadie este incómodo en la boda.
-Has crecido muchísimo desde que nos conocimos.-dijo Robert ahora seriamente.-Eres una persona magnífica y espero que seas muy feliz con... Nick. Es una buena persona y se ve que te quiere.
Se me escapó una risa tonta.
-Espera ¿puedes repetirlo delante de Nick?-dije arrastrándole del brazo.
-No, no me hagas repetirlo. Con que se lo transmitas vale.
Le abracé fuertemente para demostrarle todo lo que le quería. Aunque no fuera mi hermano de sangre, yo le consideraba como tal.
() () (*)
Solté la mano Selena y busqué con la mirada a Nick, que estaba hablando con David Henrie y con Joe. Sonreí al ver que estaban riendo y que no había ningún problema. La canción de Katy Perry "Firework", comenzó a sonar. Busqué a Dakota con la mirada porque era una de nuestras canciones favoritas y comenzamos a bailar juntas.
-Me está encantado esta boda.-me gritó para que la oyera.
-¿Lo estás pasando bien?
-¡Lo estoy pasando genial!
De repente noté que alguien me tiraba del vestido nuevo que me acababa de poner para poder bailar mejor, el cual me llegaba hasta por encima de la rodilla y también era de color blanco, ajustado al cuerpo. Miré hacia abajo y vi a mi hermana mirándome.
-¿Qué pasa?-pregunté agachándome a su altura.
-Tengo sueño.-dijo Laura frotándose un ojo.
-¿Quieres irte a dormir?
Mi hermana asintió con la cabeza mientras yo la cogía de la mano y me despedía de Dakota, que se dirigió hacia donde se encontraban Nick, Joe y David. Me acerqué a donde estaba mi abuela con mi hermano dormido en brazos apoyado en ella.
-Abuela, me los llevo a dormir.-dije cogiendo a Daniel en brazos.
-Cariño, me voy contigo.-dijo mi abuela levantándose de la silla costosamente.-Yo ya no estoy para estos trotes.
Mi abuela cogió a Laura de la mano y salimos por la puerta que daba a la sala anterior.
-¿Te lo has pasado bien, abuela?-pregunté mirándola.
-Sí, ha estado muy bien.-dijo ella mientras la música sonaba cada vez más baja.-Aunque no tengo ni idea de hablar inglés, ha estado gracioso.
Atravesamos el pasillo que llevaba a las cabañas que se habían dispuesto para los invitados, donde cada una llevaba el nombre de quien debía dormir en ella. Me di cuenta que no teníamos la llave para abrir la puerta.
-Espera un momento, tengo que ir a por la llave.-dije dejando a mi abuela sentada en el banco que había a la puerta de la cabaña junto con Laura.
Caminé hasta la recepción donde se encontraban las llaves. El chico que estaba allí me dio la llave de la cabaña y después volví con Daniel todavía en brazos.
-¿Querías escaparte otra vez?
Me di la vuelta y vi a Nick con las manos en los bolsillos. Ya no llevaba la chaqueta puesta, pero tenía el chaleco y le hacía aún más guapo.
-Sí, me has pillado.-dije sonriendo.
-Trae.-dijo abriendo los brazos para coger a Daniel.-Yo lo llevo.
Le di a Daniel para que él lo llevase. Después de llegar a la cabaña y entrar todos dentro, le pusimos el pijama a mis hermanos y los metimos en la cama. Les di un beso en la mejilla para despedirme de ellos y mi abuela y Nick hicieron lo mismo.
-Buenas noches, cariño.-dijo mi abuela dándome un beso de esos que te dejan sordo.
-Abuela ¿necesitas que te ayude en algo?-pregunté cogiéndola de la mano.
-No, sólo tengo que cambiarme y me voy a dormir.-dijo sonriendo mientras me miraba a los ojos.-Dile a Nick que os deseo lo mejor y que espero que nos veamos más a menudo.
La di un abrazo más fuerte de lo normal y salí por la puerta acompañada de Nick.
-¿Qué ha dicho?
Miré a Nick y me quedé pensando en una cosa que nunca antes había pensado.
-Nick ¿vas a intentar aprender un poco más de español, por favor?
-Mi español ha mejorado mucho desde que te conozco.-dijo él entrelazando su mano con la mía.-Pero es verdad que podía hablarlo mejor.
-Hay muchas razones por las que no voy a España tanto como me gustaría.-dije mirando al suelo.-El trabajo me ocupa la mayoría del tiempo y tú...
-Ya, no sé hablar español.-dijo Nick terminando la frase por mí.-Me gustaría hablarlo mejor, pero soy muy malo con las lenguas.
-Nick, nunca es tarde para aprender.-dije haciendo que me mirase a los ojos.-¿Lo intentarás?
-Por supuesto.-dijo cogiéndome de la cintura.-Es lo mínimo que tengo que hacer después de haberte casado conmigo.
Le besé porque no podía aguantar un minuto más sin hacerlo. Estaba siendo todo tan perfecto que me costaba creerlo.
-Bueno, dejar algo para la noche de bodas ¿no?
Mi primo Eduardo había aparecido en escena con Jessica Sánchez, la cual para sorpresa de todos seguía siendo su novia.
-¡Eduardo, que oportuno!-dijo Nick haciendo que me riese cuando había pronunciado el nombre de mi primo.-¿Os vais a dormir ya?
-Sí, nosotros ya lo hemos dado todo por hoy.-dijo Jessy agarrada de la mano de mi primo.
-Bueno, nos queda el último asalto.-dijo mi primo con un doble significado moviendo las cejas.
-Vale Edu, vete a dormir ya y no nos cuentes nada que no queramos saber.-dije arrastrando a Nick hacia la sala donde estaba todo el mundo.
-¡Tú siempre dices que tenemos que tener una relación más cercana!-gritó mi primo mientras nos alejábamos.
-Sí, pero no ese tipo de relación.-dije lo suficientemente alto para que me oyese.
Nick me miró de reojo asustado.
-¿De verdad crees que se estén acostando ya?
-No, sólo lo hace para alardear. Seguro que lo único que hacen es irse a dormir y quedarse abrazados en la cama. Y como mucho, liarse.-dije sabiendo que tenía razón.-No te asustes, él es así.
Entramos en la sala donde estaban el resto de invitados, y después de hablar un rato conJay-Z y Beyocé y Kevin y Danielle, me dirigí hacia la pista de baile para encontrarme con Demi y Miley.
-¿Qué tal lo estáis pasando?-pregunté gritando para que me oyesen.
-Genial, esto es increíble.-dijo Demi sonriéndome.-Es la boda perfecta.
-Todo está muy bien.-dijo Miley abrazándome.-Os ha quedado muy bien.
-¿Y como lleváis el tema del otro lado?-pregunté mirando hacia el otro lado de la pista donde se encontraban Taylor y Selena.
-Hemos estado hablando un rato.-dijo Miley.-Pero después hemos salido a bailar y hemos terminado separadas.
-¿Seríais capaces de venir conmigo si voy hacia allí?
Miley y Demi se miraron de reojo y después ambas se encogieron de hombros. Agarré a Demi de la mano y avancé entre la gente hasta ellas, que al vernos intentaron actuar con normalidad. Vi que había demasiada tensión en el ambiente, pero intenté que pensaran en que estaban de fiesta y que se olvidaran de las rencillas por un día. Miré a Taylor y la puse morritos para que me hiciese caso. Ella puso los ojos en blanco y avanzó hacia Miley para hablar con ella y bailar. Sabía que entre ellas no había ningún problema, pero la falta de comunicación había hecho que dejaran de hablarse.
Ahora venía lo más difícil, porque Demi y Selena sí que se habían dejado de hablar porque ellas habían querido. Me acerqué a Selena agarrada de la mano de Demi y las dos se pusieron a bailar como si no pasase nada, pero sabía que estaban deseando que yo me diese la vuelta para separarse. Las abracé a las dos y ellas me devolvieron el abrazo, pero supe en cuanto nos separamos que no había ninguna posibilidad de que volviesen a ser amigas como antes. La tensión que había en ese momento era muchísima, así que me di por vencida y salí de la pista de baile enfadada. Sabía que no podía obligarlas a que fuesen amigas, pero esa situación me molestaba muchísimo.
-¿Qué pasa?
Mi hermano James estaba a mi lado más relajado que antes y tenía un copa en la mano. Otra vez.
-Odio las rencillas entre amigos.-dije cruzándome de brazos.
-No dejes que sus problemas te afecten.-dijo James dando un sorbo al vaso.-Hoy es tu gran día, déjalas que hagan lo que quieran.
-Estoy harta.-dije mirando a mi hermano a los ojos.-Son discusiones infantiles que no pueden arreglar como personas civilizadas. Ni siquiera piensan en lo que han pasado juntas durante todo este tiempo.
-Ya vale.-dijo James dejando el vado encima de una mesa.-¿Quieres salir a bailar conmigo?
Miré de reojo el vaso que había encima de la mesa y le cogí antes de que mi hermano pudiese hacer nada. Me lo bebí de un trago y le volví a dejar.
-¿Qué haces?
-Beber.-dije cogiéndole de la mano.-Necesito desahogarme.
-¡Esta bien, pero no te desahogues con mi bebida!
Comenzamos a bailar a la vez que comenzó a sonar mi canción "Umbrella". Busqué con la mirada a Gabriel, mi primer novio al que le había escrito la canción y a quien había invitado a la boda también. Le encontré hablando con Diego en una esquina, así que dejé a mi hermano pidiéndose otra bebida y me fui con Gabriel para sacarle a bailar. La canción era una de mis favoritas, porque a parte de que me había dado la fama mundial, había sido escrita en un momento de mi vida muy especial y se la había escrito a Gabriel. Él me vio avanzar hacia él y negó con la cabeza.
-¡Vamos!-dije cogiéndole de la mano.
-Natalia, por favor.-dijo Gabriel agarrándose a Diego.-No quiero ir, me da vergüenza.
-Gabriel, era nuestra canción.-dije cruzándome de brazos poniendo cara de tristeza.
-¿Qué va a decir tu marido si me ve bailar contigo esta canción?
Se me olvidó por completo que ahora Nick iba a ser mi marido y fue un poco raro oír como alguien me lo decía tan pronto porque no me lo esperaba.
-¿Natalia?
Resoplé fuertemente y me senté en la primera silla que vi.
-¿Qué pasa?-preguntó Gabriel sentándose a mi lado mientras que Diego lo hacía en el otro lado.
-Se me va de las manos todo.-dije cruzándome de piernas.
-¿A qué te refieres?-preguntó Diego.
-Estoy demasiado ocupada últimamente, notó que no estoy lo suficiente con mi familia y tengo a mis amigas separadas.
-¿Piensas eso en tu boda?-preguntó Gabriel con una copa en la mano.-No deberías dejar que los problemas de los demás te hagan deprimirte.
-Deberías pasar más tiempo por España y olvidarte de todo el mundo de Hollywood por una temporada.-dijo Diego.-Te echamos de menos.
-Yo también os echo de menos.-dije sinceramente.-Pero esto es más complicado de lo que yo creía, no puedo con todo.
-¿Y por qué no te coges unas buenas vacaciones?-dijo Gabriel bebiendo de su vaso.-Llevas mucho tiempo haciendo discos sin parar y deberías disfrutar de tu vida un poco más.
Le miré pensativa. Tenía razón, y aunque no me lo había planteado, quería cogerme unas vacaciones ahora mismo. Escaparme con Nick durante una buena temporada y que nadie nos preguntara nada ni estuviesen interesados en nosotros.
-Aquí estás.
Mi hermano me sacó de mis pensamientos. Me estaba ofreciendo un vaso con lo que suponía que yo le había bebido antes en su vaso.
-Ya sabes que mezclar no está bien.
Ana apareció a su lado con otro vaso en la mano sonriéndome. Dejé los pensamientos negativos a un lado y me levanté cogiendo el vaso que me ofrecía mi hermano. A partir de ahora no obligaría nadie a ser amigo de nadie y me preocuparía por mantener yo la amistad con ellos.
-¿Ahora que ha pasado la canción quieres bailar?-pregunté a Gabriel.
Cogí la mano de Ana y fuimos hasta el centro de la pista bailando. Miré hacia donde antes se encontraban Miley, Demi, Selena y Taylor y vi que las dos primeras ya no estaban. Miré a Ana y la sonreí.
-Suerte que te tengo a ti.-dije abrazándola.
Gabriel, Diego y mi hermano intentaban bailar de una forma que no pareciese muy patética, pero era algo que no se les daba muy bien. Noté como alguien me cogía de la cintura. Me di la vuelta y volví a ver a Nick. Le besé en los labios y él se separó rápidamente.
-Sabes...raro.
Se pasó la lengua por los labios y luego sus ojos fueron a parar a mi mano, que sujetaba el cubata que me había dado mi hermano.
-¿Estás bebiendo?
Me encogí de hombros y bebí un sorbo. Nick cogió mi vaso y bebió un sorbo pequeño.
-Sabe mejor saboreándolo de ti.
Me cogió del cuello y me acercó a él para que le besara. Todos los de nuestro alrededor comenzaron a vitorearnos y yo me puse colorada. Le cogí de la mano pensando que sin duda, las cosas habían cambiado en estos dos años. Y para mejor, mucho mejor.