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Historia 35289 — capítulo 12
Capítulo 12
Peter
Una bludger salió de quién sabe dónde y le dio a James en la espalda baja, haciéndolo caer de la escoba, por suerte no volaba muy alto.
-¿James? ¡Dí algo maldita sea! -gritaba Sirius desesperado
-La tengo -sonrió el ojiazul tendiéndoles la llave color cobre
-Eres un idiota -le recriminó Sirius- Casi te matas. Y casi me matas a mí de un susto, lo cuál sería peor… Ahora vámonos
-No me puedo levantar -dijo James haciendo una mueca cuando lo intentó
-Si es una broma… -le advirtió el ojigris
-No lo es -negó Remus que había ido a ver como estaba- No puede moverse de la cintura para abajo, por el golpe de la bludger
-¿No puedes curarlo? -preguntó Sirius
-Sé cómo se hace, pero es un hechizo muy complicado, preferiría que lo hiciera un medimago…
-¡Claro! Permíteme buscar a uno en ése hospital de la esquina
-Podemos dejarlo aquí -sugirió Peter- Sólo nos faltan tres cuartos
-Buena idea -asintió James
-Como quieras -le dijo Sirius y los cuatro se encaminaron a la siguiente puerta
-Atrapado en una red -leyó en voz alta Sirius- que entre las tinieblas se oculta. Como en el infierno, no hay salida. Cuidado, las llamas avivan la oscuridad. Sólo el albor abrirá el camino.
Los tres se miraron extrañados antes de abrir la puerta. Contrario a lo que pasó en los cuatro cuartos anteriores, las luces no se encendieron.
-Esto me asusta -chilló Peter
-Ay por favor Colagusano -bufó Sirius- Sólo es un poquito de oscuridad ¿No hay manera de encender una luz?
El ojigris esperó inconscientemente a que Remus le respondiera, al no obtener respuesta comenzó a mirar por todas partes.
-¡Corran! Hay un lazo del diablo -se escuchó la voz amortiguada de Lupin
-Lánzale fuego -sugirió Peter
-Sólo empeoraría -gimió Remus con la voz cada vez más baja
-Malditos acertijos de mierda -gruñó Sirius- Vámonos Colagusano
-Pero Remus… -chilló el chico
-Estará bien -tranquilizó Sirius corriendo hacia donde debería estar la puerta
Peter lo siguió. Se oyó un ruido sordo, que indicaba que Sirius había chocado contra la pared, el ojigris buscó a tientas el pomo de la puerta, sintió que un brazo le asía con fuerza la pierna y comenzaba a tirar de él; los gemidos de Remus ya ni siquiera se oían.
-Si no salimos pronto, vamos a morir -gruñó desesperado el chico
-El albor -chilló Peter con algo parecido al asombro- El albor abrirá el camino… Lumos maximus
Un haz de luz que iluminaba apenas a unos metros de distancia se abrió camino entre las sombras. Del techo colgaban unas escaleras de cuerda y madera que daban a un hueco por el que apenas cabría una persona.
-¡Nunca creí decir esto pero, eres un genio Colagusano! -rió Sirius en parte aliviado, apuntó su varita a la raíz que había sujetado su pierna- Relashio
Libres de la oscuridad, cayeron en la cuenta que ése sería el último cuarto, antes de la cámara del tesoro. El lugar parecía ser uno de los puntos más altos de la torre, por un ventanal sin vidrio se colaban ráfagas de aire frío, y se alcanzaba a ver la luna e incluso se distinguía una pequeña parte de Hogsmeade.
-Su coraje, al llegar hasta aquí han probado -dijo una voz gélida, no podría decir si era de femenina o masculina, parecía ser más bien como un ruido, como el susurro del viento en los árboles
El ojigris y Peter giraron en redondo, detrás de ellos sólo había un muro de piedra sólida y un león de melena larga y espesa echado sobre sus patas traseras.
-¿Eres el león de Gryffindor? -inquirió Sirius
El animal se levantó sobre sus cuatro patas e irguió la cabeza majestuosamente.
-¡Lo hicimos Colagusano! -brincó de contento el moreno- ¡Llegamos a la cámara del tesoro!
-No oh, aquí el tesoro no está -negó el león con la cabeza, tenía unos colmillos afilados y relucientes, una ráfaga de aire le sacudió la melena
-¿Entonces? -preguntó perplejo Sirius
-Una prueba queda aún -respondió la el león
-Pe… pe… pero ¿no eres tú el león de Gryffindor? -tartamudeó el ojigris, Peter tenía los labios secos, hasta ése momento Sirius no se había dado cuenta que tenía muchos rasguños por todo el cuerpo y parte de su brazo derecho se había quemado con la barrera de fuego
-Algo así nunca dije -replicó el león con aquel modo de hablar tan extraño
-Es que pareció que… que -tartamudeó Sirius decepcionado
-Una mente maleable la tuya Sirius Black, es -rió el león- Tesoros no hay, deseos tampoco
-Entonces ¿que?
-Cegado por el dolor estás -señaló el felino
-¿Dolor? ¿Qué dolor? -bufó Canuto enojado de haber llegado tan lejos para nada
Del león comenzó a salir una especie de nube negra, la nube se convirtió poco a poco en una gigantesca arpía, con alas negruzcas que le salían de la espalda y una sonrisa maligna en los labios en forma de pico; el cuerpo del felino se quedó inerte, como si fuese un títere… y el titiritero estaba mostrando su verdadero rostro.
-Ése era el león de Gryffindor -señaló con una dedo con uñas tan largas como garras
-¿Qué eres tú? -dijo Sirius con voz temblorosa del miedo, Peter temblaba de pies a cabeza
-Lo que mató a la última prueba -graznó aquel ser, haciendo ruido cuando sus garras chocaban con el suelo al caminar
-Pero el león, él no puede estar… -si algo tenía Sirius de malo, era que no podía quedase con la palabra en la boca
-¿Olvidé decir que ése era Godric Gryffindor? -chirrió la arpía- Un animago, igual que ustedes, pero eso no lo salvó, igual que ustedes…
El león tenía los ojos vacíos y la piel seca, de hecho parecía que hubiera muerto hace mucho.
-¿Lo mataste?
-Sí -rió "ella"- Al menos a su forma física
-Pero… ¿Por qué?
-¡Dio caza a los de mi especie! -por primera vez su voz sonó alterada y se levantó del suelo con un par de aleteos- ¡Nos persiguió como animales! ¡Protegiendo a los muggles, a los magos a las brujas! ¡¿Y los híbridos?! "¡Que mueran los híbridos!"
La arpía dejó de aletear y se posó con brusquedad en el piso de la torre.
-El final de sus días lo pasó escondiéndose, nos hizo tanto daño… yo sólo quería que muriera, cuando lo encontré, oculto aquí… puso tantas trampas ¡¿Para qué?! Simplemente entré por la ventana, abrí la puerta y ahí estaba… prácticamente servido en bandeja de plata
-¡Mientes! -aulló el ojigris
-No, no miente -negó Peter- Godric Gryffindor opinaba que los seres mágicos tan viles como las arpías, las quimeras y demás debían ser eliminados
-¡No! ¡Gryffindor no puede ser igual que Slytherin! -rugió el ojigris
-Slytherin, matando muggles… Gryffindor matándonos ¡Todos los magos son iguales!
La mujer/ave aleteó con furia y de su garganta salió un chillido penetrante que hizo que los chicos se taparan la cabeza con las manos.
-Desmaius -soltó Sirius dándole en la cabeza
El pájaro no amainó, antes pareció enfurecerse más y aleteó con más fuerza, una ráfaga de aire impulsó a Sirius hacia el ventanal, el pelinegro quedó colgando con una sóla mano de la ventana.
-Impedimenta-ésta vez fue Peter quién atacó. La arpía no se movió siquiera de su lugar. Peter se arrastró hasta el ventanal y jaló a Sirius al interior, como tuvo que ocupar ambas manos, Colagusano salió volando por la ventana.
- Somnus lettalis -un rayo verde oscuro salió disparado de la varita de Sirius y le dio en la cabeza a la arpía, el viento cesó en el mismo momento en que aquel ser caía fulminado por la maldición de la muerte en vida. El ojigris se asomó jadeante por la ventana, deseando con todas sus fuerzas no encontrar el cuerpo destrozado de su amigo.
-¡Colagusano! ¡Colagusano! -gritó. Por toda respuesta una rata asomó los bigotes desde un hueco en el muro exterior que parecía haberse construido para que entrara una rata ahí-¡Te transformaste!
Sirius sollozó de manera extraña, era como si riera y llorara al mismo tiempo, ahora se daba cuenta que había sido un error llegar hasta allí.
Peter trepó por la pared hasta entrar en la habitación, ahí dentro volvió a su forma humana.
-Tienes que terminar lo que empezaste -ordenó (N/A: que bien debió sentirse Peter!! ordenarle algo a Sirius Black!!)
El ojigris levantó la cabeza y parecía que iba a decir algo, pero aún así abrió la puerta, el corazón le martilleaba en las sienes y las manos le sudaban y temblaban.
N/A: Hay una razón por la que todo esto tenía que pasarle a Sirius: decidió mal. Fue él quién sugirió que entraran e hizo caso omiso a las advertencias de su amigo; creo que se lo merecía, y que le enseñó algo, tenía ésa ridícula obsesión de creer que era superior a todos los magos por pertenecer a Gryffindor, y si no era detenido, acabaría siendo como los mortífagos, que se creen mejores por ser sangre limpia: he ahí el error de Black, llegó a odiar tanto a Slytherin y a su familia que sin querer hizo lo mismo que ellos, enalteciendo a una sombra, una idea… Jaja después de ponerme tan inspirada, voy a aclarar algo: Sirius Black fue mi personaje favorito desde que comencé a leer la saga, incluso antes de saber que era el padrino de Harry había algo en él que me pareció tan… misterioso, vamos, tan humano y a la vez tan diferente. Esto último lo pongo para que no crean que Sirius me cae mal o algo así, jaja, Sirius es… bueno, Sirius… Y mejor pongo el punto final antes de que la Nota acabe siendo más grande que el capítulo.
Muack!!
P.D. Si quieren hacer una pregunta, un comentario, o algo por el estilo también pueden escribir a mi correo [email protected]