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Historia 35415 — capítulo 7
La confusión y el enojo hacían que quisiera salir corriendo de mi habitación, sin tan solo pudiera hacerlo, estaba tan enfadada conmigo misma por ser tan ingenua y pensar que existían personas que se compadecerían de mi, pero me había equivocado. Estaba tan decepcionada de Aro, a quien consideraba como un padre para mi por tratarme como entupida y mentirme de esa manera cuando creía que podía ser él el único que lograría decirme la verdad, pero después de eso, todo pensamiento positivo hacia él se había esfumado y mis esperanzas nunca fueron tan derrotistas como aquella tarde.
Al anochecer estaba cansada ya de tanto llorar, lo ojos me ardían y no podía derramar ni una lagrima mas, los cerré solo un momento para evitar que me siguieran ardiendo. Me costaba mucho trabajo conciliar el sueño, sobre todo cuando tenía días difíciles y como ese había sido uno de esos días prefiri no acostarme, además tenia miedo de que Jane entrara a mi cuarto y me atacara de nuevo.
Pero no tenia fuerzas suficientes, así que ya no pude mantenerme mas tiempo despierta, entonces encontré algo con lo que pude concebir el sueño: pensé en ese campo y en lo bien que me sentía en ese sueño, así que ignore completamente la ultima experiencia que había tenido y decidí visualizarlo y de esta manera poder quedarme dormida.
No supe como ni cuando y ni siquiera si me había quedado dormida realmente pero ya estaba soñando con ese paisaje. Todo parecía tan real, vi los árboles agitarse ligeramente con el viento y las plantas a mi alrededor tenían colores muy vividos, el cielo estaba cubierto de nubes grisáceas a punto de dejar caer la lluvia, incluso pude sentir el viento frío que chocaba contra mi cara que me puso las mejillas rosadas, sin duda alguna el sueño estaba siendo mas real que nunca.
En los sueños las cosas siempre son inusuales y raras, normalmente revelan algo que la persona desea con todo su corazón pero mi sueño era más que eso, iba más allá de cualquier alucinación o imaginación.
Vi todo alrededor con desconfianza y sorpresa pero decidí aventurarmemas haya del centro del claro y averiguar que mas podía imaginar, con paso sigiloso me adentre en el bosque y el frío se hizo mas intenso, la lluvia comenzó a caer primero ligeramente y después arrecio, me sorprendí de poder sentirla, incluso tiritar por lo fría que estaba, camine varios metros en la espesura del bosque y mis pies se hundían en el lodo ensuciándome los zapatos y el pantalón, me interne tan profundo en el bosque sin pensarlo que cuando me di cuenta de lo lejos que había llegado ya no pudo volver atrás, estaba perdida, en mi propio sueño.
Me estremecí y no por estar extraviada sino por el hecho de que aun seguía soñando, mientras caminaba había sorteado cosas que con facilidad me habrían despertado, por ejemplo, me resbale 3 veces por culpa del camino lodoso y a la tercera vez que caí intente sostenerme de la rama de un árbol y esta me hizo una cortada en la palma de la mano, cuando comenzó a caer mas fuerte la lluvia un fuerte rayo se escucho cerca de donde estaba y ni así abría los ojos y eso que me lleve un susto de muerte.
Cuando me tranquilice un poco decidí sentarme cerca de un árbol a tratar de resolver el porque ese sueño se estaba convirtiendo en una pesadilla y el porque seguía dormida, pero no tuve tiempo de pensar mucho. Miraba fijamente en un punto lejano frente a mí, me tomo unos segundos darme cuenta de lo que estaba observando y cuando lo hice la sangre se me congeló y mi piel se erizó inmovilizándome de pies a cabeza.
Frente a mí, envueltos en la obscuridad estaban unos ojos feroces que no podía saber de que clase de animal era, ni siquiera sabia si eran de algún animal. El ser camino hacia donde yo estaba poco a poco saliendo de la obscuridad y revelando un hocico de afilados colmillos que en ese momento se mostraban en guardia justo para atacarme, estaba completamente paralizada y no podía moverme, ¿en que momento el mejor sueño que había tenido se estaba convirtiendo en una pesadilla?, quería despertar y quería hacerlo ya.
El animal se acercaba cada vez más y las ramas caídas de los árboles crujían a su paso
-despierta Renesmee, despierta ya!- pensé desesperada-despierta, despierta!- el animal emitió un gruñido y salio de la obscuridad dando un gran salto arrogándose contra mi, al verlo sentí que mis pies se quedaron clavados al piso y no pude moverme, lo único que atine a hacer y para lo único que tenia dominio, fue cerrar los ojos con fuerza y cubrirme con ambos brazos mi cabeza esperando la feroz mordida del animal que, inexplicablemente nunca llego.
Seguí con los ojos cerrados un buen rato y no los quería abrir temerosa de lo que podía encontrar si lo hacia, sin embargo note algo extraño, ya no sentía ese frío congelante, sino la temperatura fría a la que estaba acostumbrada y bajo mis pies ya no sentía el lodo, ni el frío tronco en el que estaba sentada; tome la decisión después de varios minutos de abrir los ojos y cuando lo hice sentí alivio, frustración y desconcierto, todo a la vez: alivio puesto que estaba bien y no estaba herida, frustración porque volvía a la habitación que tanto odiaba y desconcierto a causa de que,increíblemente, me encontraba empapada de pies a cabeza, sucia y lodosa, pero eso no era todo, sin imaginarme como había llegado ahí, estaba sentada encima de mi mesa apolillada y tenia las manos aferradas a ella con fuerza.
Sin esperar más, me baje de la mesa con el corazón latiendo a mil por hora, no sabia lo que estaba pasando, pero sin duda estaba asustada y perturbada de sobremanera.