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Historia 35467 — capítulo 4

Llegamos a la madriguera donde también hospedaban a Harry (había pasado unos días en casa de Andrómeda cuidando a Teddy), cosa que me tenía muy alterada por que no se por que razón no lo podía ver. A otra persona a la que no le dirigía la palabra tampoco era a Ginny, lo único que le dirigía a ella eran miradas asesinas, que lástima era mi mejor amiga… era. Estábamos tan enojadas la una con la otra que ahora Ginny ni siquiera quería que durmiera en su cuarto y me había mandado a la sala, cosa que no me importaba. Claro que Harry me insistía que yo durmiera en su cama y que el dormía en la sala, pero no podía hacer eso, no podía dormir en el mismo cuarto de Ron por que de por sí ya me sentía una zorra cualquiera y como que hacer eso no me ayudaría mucho que digamos. Otra cosa es que Harry se había traído a Teddy, adoro a ese niño, ¡está tan hermoso! Creo que el es el único que puede distraerme de mis pensamientos, creo que es por eso que lo adoro. Y esto que les voy a platicar pasó el día antes de nuestra partida a Hogwarts.

—Herms, buenos días — Me despertó Harry que se había sentado en el descansabrasodel sillón.

—Buenos días, Harry ¿Por qué me despiertas? Son las seis. — Le dije yo toda dormida y fue extraño por que le estaba hablando por primera vez desde que habíamos llegado del callejón Diagon.

—Es que quiero aprovechar que están dormidos todos para hablar contigo, necesito que me ayudes con algo.

—Pues dime, ya sabes que yo te ayudo.

—Pero aquí no podemos hablar, vamos afuera para estar seguros de que nadie nos oye… — Entonces me tomó de la mano y me llevó al patio, cuando hizo eso sentí algo en el estómago y luego me pregunté por que y me sentí mal así que me solté bruscamente y Harry solo me vio extraño. —Perdón… ¿Hice algo malo?

—No, tu no… — Le contesté yo… ¿Por qué me estaba pasando esto? Que mal me siento. Ya que llegamos afuera nos sentamos en el pasto húmedo por el rocío y el me habló.

—Hermione, ¿Quieres ser mi novia? — Para esto obviamente me puse súper alterada por que entonces engañaría a Ron…

—Harry, yo…

—De mentira, no real… Solo para darle celos a Ginny.

—No, lo siento. — Le dije sin pensar.

—Por favor…

—¡No, Harry! Es muy serio lo que me estás pidiendo. — Muy enojada regresé a mi sillón i me volví a meter a mis cobijas, cerré los ojos y justo cuando hice esto Harry me quitó las cobijas.

—¡Por favor, Herms! — Me rogó el.

—Entiende que no, Harry, tengo que dormir. Y a parte habiendo tantas a las que se lo puedes pedir, me eliges a mí que tengo novio, no, Harry y es un no definitivo — Le dije yo seriamente.

—Pero solo actuaremos como pareja cuando Ginny nos vea…

—¿Harry, acaso estás tonto? Si nos ve actuar como novios le dirá a Ron, y yo tendré problemas con el.

—¡Para ti es fácil por que estás con la persona que mas amas!

—¡No tienes idea por la crisis emocional que estoy pasando ahora, Harry! ¿No puedes entenderme?

—¿No puedes entenderme tú a mí? — A Harry se le escurría una lágrima en mejilla derecha, ¡Harry llorando otra vez no!

—¿Estás llorando? — Le pregunté abrazándolo. — Está bien te ayudaré, pero hay que tener cuidado.

—¡Gracias, Hermione! Por eso te quiero tanto.

—¿Y le vamos a decir a Ron? — Le pregunté.

—Pues si nos cacha le decimos, si no ni siquiera se lo mencionamos.

—Bien. — Así transcurrió el resto del día, si veíamos a Ginny Harry me abrazaba o algo así, pero nada explícito como un beso o algo parecido, por que entonces si tendría problemas con Ron. Al parecer Ron se estaba percatando de estas caricias extrañas por lo que esa misma noche me llevó a hablar a su cuarto.

—¿Hermione, sucede algo entre tú y Harry que deba saber? — Me preguntó mientras se sentaba en su cama y me sentaba a mí en sus piernas.

—Claro que no, amor ¿Por qué lo dices? — Le dije un poco nerviosa.

—Por que siempre andan juntos y hasta se toman de la mano, ya pasas mas tiempo con el que conmigo, cielo. Eso me deja que pensar ¿sabes?

—Pues solo somos amigos…

—Bien — Me dijo en un tono que me dio a pensar que no me había creído del todo, y estaba en todo su derecho.

—¿Qué hago para que me creas?

—Así de simple y de sencillo… — Dijo acercándose a mí y besándome, a mi me encanta besarlo en realidad, por que yo se que lo amo pero y ¿Harry? ¡No entiendo nada! Estaba tan metida en mi beso con Ron que no me di cuenta (ni el tampoco) que alguien tocaba a la puerta, y como la persona que estaba detrás de la puerta no era respondida irrumpió en la habitación, cuando entró Ron y yo nos despegamos al instante. Era Ginny.

—Lo siento, creo que interrumpí un buen momento. Bueno en realidad no lo siento, Ron, hay mejores chicas. ¿No te das cuenta? Estás besando a una rata de biblioteca.

—Ya, Ginny, ella no te está diciendo nada y no te permito que la llames así — Le dijo Ron.

—Déjala, Ronny, la pobre no tiene su propia vida y tiene que andar metiendo las narices donde nadie la llama — Le dije yo.

—Ya, chicas. — Nos dijo Ron.

—En serio, Hermione, no se como puedes salir con dos a la vez. Ron y Harry — Dijo Ginny con mirada maliciosa.

—¡Eso es mentira! — Grité yo.

—¿Por qué te alteras, Granger? A mi se me figura que es culpa… Creo que di en un nervio sensible ¿no? — Entonces no lo soporté mas y me levanté de las piernas de Ron y apuntándola con la varita grité:

—¡Desmaius! — Pero me di cuenta de que grité esto sin varita, pues Ron me la había arrebatado, así que por lástima Ginny no sufrió ningún daño.

—¡Hermione! ¡Jamás pensé que atacarías a Ginny! — Me dijo Ron que tenía mi varita en la mano.

—Yo tampoco, Ronald, yo tampoco — Le dije yo y salí del cuarto llorando, para lo que me topo con Harry cargando a Teddy.

—¡Hermy, que tienes! — Me dijo él preocupado.

—Nada, Harry. — Le dije limpiándome las lágrimas. — ¿Me dejas cargar a Teddy un momento? Siempre me pone bien estar con el.

—Pues, claro — Me dijo pasando al pequeño Teddy a mis brazos — En serio, Hermione, que demonios te sucede — Yo solo negué con la cabeza y nos sentamos en el sillón. —En serio, algo te pasa te conozco mas que a la palma de mi mano, te es imposible engañarme, Granger.

—Pues está bien, lo que pasa es que Ginny entró al cuarto cuando Ron y yo estábamos, bien pues tú sabes…

—¡Hermione, cállate! ¡No lo quiero ni imaginar! ¡Que asco!

—¡Eres un malpensado! Para que el niño Potter no mal-piense se lo explicaré… mira, Ron y yo estábamos con los labios muy de cerca y…

—¡Hermione, se como es eso! Se estaban besando, bien.

—Ok, al fin entendiste… Y en eso entra Ginny y me comienza a decir que como me atrevo a salir con dos a la vez, o sea tú y Ron, y a molestarme y a decirle a Ron que qué asco besarme, que hay mejores que yo y todo el royo y me enojé tanto que intenté aturdirla, pero Ron me quitó la varita antes de que lo hiciera… lástima — Entonces de repente Teddy cayó en un profundo sueño en mis brazos…

—Mira ya se durmió, siempre logras dormir a Ted, nunca se duerme conmigo o batallo mucho — Me dijo Harry pasándome un brazo por los hombros — ¿Lo llevamos a su cuarto?

—Oh, ¿también tiene cuarto aquí?

—Sí, es un bebé con suerte, tiene un cuarto en todas partes. — Yo solo bajé la mirada para ver a Teddy, pareciera que el leyera mi mente por que dijo — Si, creo que no tiene tanta suerte, sus padres… pero si tiene mas que yo por que yo dormía en un armario de escobas…

—Harry, mejor llevémoslo.

—Bien yo te guío.— Me guió a al cuarto, que estaba en el último piso, aunque era pequeño era muy lindo. Nos acercamos a la cuna y pusimos ahí al hermoso nene juntos y cuando lo dejamos allí no pude evitar ver sus ojos verde esmeralda… La culpa me estaba quemando viva pero no podía evitarlo…¿Por qué me estaba ganando el impulso? Ya estábamos tan cerca, estábamos a centímetros cuando…

¡PUM! Alguien abrió la puerta.

—¡Dios mío! ¿¡A caso interrumpo algo importante!? — Dijo Ron que acababa de entrar, haciendo un fuerte estrépito con la puerta.

—¡Ron, Teddy está dormido! — Le dije yo aparte de que quería cambiar de tema.

—Pues entonces vayamos afuera, que vamos a hablar seriamente. — Salimos al pasillo y Ron que se veía rojo de la furia habló — ¿Me pueden explicar que sucedía ahí dentro?

—Verás, Ron, Hermione me decía que le ardía el ojo derecho y me acerqué para ver si no tenía algo y mira si te quieres acercar tú… — Me impresioné de la rapidez de Harry de originar historias falsas, por que como todos sabemos yo no tenía nada en el ojo. Tuvimos suerte por que yo tenía los ojos rojos de haber llorado y parecía que de verdad tenía algo.

—Oh, perdón yo y mis celos… es que imagínate estar con alguien como esta hermosa señorita y que te la quité alguien más ¡Que horror! — Entonces me pasó un brazo por la cintura y salimos de ahí… ¡Me siento tan culpable!