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Historia 35799 — capítulo 7
Ginny Potter y Carmen Ryddle acababan de entrar justo en el momento en el que se produjo la explosión, todo gracias a la misma cruel coincidencia que hizo que Harry y Voldemort se toparan en el consultorio. Como era de esperarse, el Expelliarmillus que fue precisamente en hechizo con el que Cho Chang le prendió fuego a la túnica de Marietta Edgecombe en quinto curso, golpeó el tanque de oxígeno e hizo que éste explotara. Como también era de esperarse, la secretaria logró escabullirse bajo su escritorio y como era de esperarse, después de un rato sin decir locuras, el dr. Nico Nicolás Orozco gritó como niña cuando vio la inmensa bola de fuego aproximándose como una especie de "Armagedon" portátil. Y sobre todo, Voldemort calvo (pero con nariz, lo cual ya es algo…), Harry con cara de adolescente con acné, el doctor Orozco con sólo unos rasguños y un chichón del tamaño de su puño, la secretaria/puerco ilesa pero con un shock traumático y Ginny y Carmen con la ropa y la cara chamuscadas; fueron a parar a San Mungo. Estaban formados esperando su turno detrás de un mago con un melón en la nariz, cuando alguien rompió el silencio que se había hecho.
-Todoink estoink es culpa del idioinkta, si oink, me hubieran escuhadoink…
-Lidia, haz el favor de callarte -ordenó con calma el doc
-¡Peroink…!
-Shh sh sh sh sh -chitó el doc, sin perder la calma que tan extrañamente ostentaba
Lidia/puerco hinchó los carrillos y dejó salir el aire con brusquedad, pero se calló, que es lo importante.
-Fue tu culpa -gruñó Voldemort
-¿Bi culba?
-¿Entonces?
-La culba es toda suya
-¿Yo? ¿Quién fue el pitapapafrita que lanzó un hechizo de ignición?
-¡Era uno de desarme!
-¡Ya cállense los dos! -gritó Carmen, que hasta entonces había estado golpeando el suelo con la punta de su zapato
-Pero Carmen…
-No -lo apuntó la mujer con un dedo acusador- Tú te callas, eres un buscapleitos y te aseguro que ni siquiera te has puesto a pensar en que los niños se quedaron solos y por lo que sé tu maldita serpiente ya se ha de haber comido a Helga.
El mago tenebroso más poderoso del siglo se encogió con el regaño y prefirió no decir nada para no empeorar el asunto.
-Ja ja -se burló bajito Harry, no contaba con que la sra. Ryddle tenía oído de tísico
-¡Y tú! ¡NIÑO IDIOTA! Si no sabes usar una varita mejor ni la toques ¡¿De qué te sirvió estudiar con el vejete ése?! SÓLO UN PITAPAPAFRITA CONFUNDE UN ENCANTAMIENTO DE DESARME CON UN HECHIZO DE IGNICIÓN ¡POR SLYTHERIN!
-¡OIGA! -se metió Ginny- Ni usted ni nadie le gritan a mi marido, que en primer lugar ni siquiera sabemos quién *arajo es y en segundo, "pitapapafrita" no es una palabra
-¡AY SI! Ahora la niñita pobre me viene a MÍ a dar lecciones… para tú información, soy la sra. Ryddle, la esposa de éste idiota cara de nabo y yo le digo pitapapafrita a quién se me de la gana, "gatamariada"
-¡ESO TAMPOCO ES UNA PALABRA!
-¿Gatamariada?
-Sí
-Pues gatamariada eres tú
-Yo no soy ninguna gatamariada porque eso no existe
-¿Y por qué te ofende si no existe?
-Porque… porque usted es una grosera
-¡Uy que tristeza! Me dijeron que soy grosera…
Las cabezas de Harry y Voldemort parecían pelotas de ping-pong mientras seguían con la mirada la discusión. Ora Carmen, ora Ginny, Carmen, Ginny, CarmenGinnyCarmenGinny CarmenGinny CarmenGinny CarmenGinny CarmenGinny CarmenGinny CarmenGinny CarmenGinny CarmenGinny.
-¡YA BASTAAAAAAAAAA! -gritó el que menos tenía que ver en todo el barullo
Las dos mujeres callaron y los cuatro (ellas y sus respectivos maridos) se giraron a ver al dueño de la voz.
-Así está mejor -sonrió el doc (¿Quién más?!)- Ahora, lo que tenemos aquí es una común disfuncionalidad familiar, que es fácil de arreglar si…
-La única que tiene disfuncionalidad familiar es ésta -interrumpió Ginny
-¿Ah sí? Pues puedes meterte tu "disfuncionalidad familiar" por el…
-Siguiente -llamó el joven medimago, a tiempo para interrumpir lo que sin duda nos habría sacado de los ATP
Quince minutos con veintitrés segundos después, todos habían sido curados, excepto Lidia, quién dijo sufrir de un estrés postraumático que la obligaría a quedarse en cama un par de meses, eso sí, sin dejar de cobrar (abusadilla eh! A_A); por desgracia para ella, el doc (tan lindo que es) decidió quedarse a hacerle compañía mientras le leía uno de sus famosos tratados de "La forma de las orejas influye en la manera de ver las cosas" y se atragantaba con los tranquilizantes que se suponía eran de su pobre secre/que-ya-no-es-puerco.
Voldemort y Harry, quienes habían unido fuerzas cuando tuvieron que evitar que sus mujeres se golpearan hasta tirarse los dientes, de haber podido hubieran pedido una camisa de fuerza o algo así.
-Hasta otra doc -se despidió Voldemort
-Sí hombre, sí -masculló éste, entretenido sacando un hilo de la manga de su saco
-¡Qué esté bien! -dijo Harry
-Grmr -dijeron Carmen y Ginny, con la lengua trabada de puro coraje
-Por cierto, espero que no le importe que después de esto me busque otro psiquiatra ¿verdad?
-El arcoiris tiene siete colores que son: índigo, rosa… -recitó el psiquiatra, cosa que con mucha, pero MUCHA imaginación, pudo tomarse como un "Por supuesto que no, cuídense y que encuentren un buen médico" (como dije, MUCHA imaginación)
A punto de llegar a su casa, Harry se llevó la sorpresa de su vida al ver a todos los que había creído perdidos. Lupin, Tonks, Sirius, el gato y sus padres venían en una alfombra voladora familiar, Dumbledore apareció con un ¡plaf!, llevaba bermudas floreadas y tenía la piel sonrojada, Dobby apareció con su característico CRAC, Snape llegó volando (literalmente) y todos los demás (no sea que la vaya yo a regar y ponga uno de más o me falten diez) salieron de un agujero negro que Albert Einstein hizo el favor de abrir con sus poderes mentales supernaturales. (xD) En fin, todos estaban ahí, hasta Eleanor Barnfield que JK lo mencionó sólo de pasada.
-Harry, creo que te debemos una explicación -dijo muy serio Dumbledore y se quitó los lentes oscuros
-Ya lo creo -asintió éste (of course, ya sin póstulas)
-Pero primero hay algo que debemos decirte -añadió con mirada solemne- No sólo revivimos a los de nuestro bando, los mortífagos también han vuelto
-¿Qué?
¡PLAF! Bellatrix Lestrange apareció y se puso a cantar a voz del cuello "I killed Sirius Black", Peter Pettigrew también y Sirius se apresuró a tirarle un zapato a la cabeza (N/A: Advierto que no es bashing a Peter, es sólo que es algo que Sirius haría… xP) y bueno, todos los demás mortis que también habían muerto.
-¿Y ppor qué? -preguntó Harry tembloroso (reacción que juraría que muchos de mis lectores han de padecer ahora)
-Porque, Harry, nosotros organizamos una…
-¡FIESTA SORPRESA! -gritaron todos a una voz y las serpentinas llovieron a montones, igual que el confeti de colores y el arroz, que aunque es de bodas, no podía faltar aquí… xP
-¿Qué fregados le pasa a esta narradora loca? -preguntó en voz muy alta el Elegido
-No me pasa nada -respondo airada
-¿Una fiesta sorpresa? ¿Bellatrix?
-Ay sí, no me digas que es el peor fic en el que has estado
-No pero…
-¿Reviví a tus padres?
-Sí pero…
-¿No es lo que siempre quisiste?
-Sí pero…
-¿Hice reír a la gente?
-Sí pero…
-¡Pero nada! Te callas y disfrutas la fiesta que tan amablemente preparé o te ganas unos zapes
-Bueno, ya qué… -se encoge de hombros el ojiverde
La narradora sonríe satisfecha y sale de la historia a la que ella misma se metió.
-Felicidades por destruir los Horrocruxes -le palmea la espalda a Harry Regulus Black
-Contigo quería hablar -dice enojado Harry
-¿Sí dime?
-¿Por qué tenías que poner "RAB"? ¿No crees que me hubieras ahorrado mucho trabajo y a JK muchas páginas y tinta si tan sólo hubieras puesto tu nombre? ¡De todos modos te iban a matar!
-Ah bueno… este… -vacila nervioso el menor de los Black- ¿ponche?
Potter voltea a ver a la narradora, quien levanta un puño amenazador.
Potter bebe el ponche que le ofrece Reg y se pone a bailar "ABC" con Ginny.
N/A: Sin comentarios… xP
El que yo no tenga comentarios no quiere decir que ustedes no los dejen eh? porque quiero saber si les gustó porque… porque… porque ya se acabó!! Oh sí, lo sé… pero bueno, "c´est la vie" =)