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Historia 35991 — capítulo 1
Los copos de nieve chocan suavemente en los cristales de la ventana, y la sensación de tenerlos sobre su cara ha desparecido de los sueños de Sophie y se encuentra nuevamente en su cálida habitación en Hogwarts, Sarah y Lily siguen profundas en sus camas junto a la de Sophie, o al menos eso cree pues las cortinas de terciopelo siguen corridas y es usual que sea ella la primera en despertarse. El baño de las chicas de Gryffindor está desocupado, no se ha preocupado por la hora, pero por el estado del cielo parece que todavía no son las siete, toma una ducha caliente y se viste informalmente, ha dejado la túnica de diario ya que acaba de entrar en temporada de vacaciones.
Vuelve a su habitación y el reloj de la mesita marca las siete en punto, las chicas se han levantado ya y se alistan para el baño.
- ¿Porque siempre te levantas tan temprano? - pregunta Sarah a Sophie cuando esta ultima entra a la habitación. - ¿será que tienes un amante secreto y solo lo puedes ver de seis a siete de la mañana?
-Si Sarah, tengo una relación de años con un elfo del bosque prohibido y su complicado horario solo me deja verlo a esas horas.
- Vamos Sarah, seguro ella tiene que mandarle una lechuza diciéndole cuanto lo extraña, nosotras vamos a las duchas para bajar a desayunar - Lily ve que ya tienen todo y apura a su amiga a la entrada.
Sophie se queda mirando unos bocetos que dibujo el día anterior, su amiga Alice de séptimo se había prestado para ser la modelo y había logrado capturar sus mejillas llenas y su pelo corto con una naturalidad tal que habría podido pasar por una fotografía rustica. Habían varios bocetos de Alice, de Alice con Frank, su novio quien le había pedido a lo último de la noche uno en el que Alice aparecía riendo, Frank se notaba muy enamorado y a Sophie le dio una mezcla de alegría y envidia al no tener a alguien que profesara esos sentimientos por ella.
Lily y Sarah regresaron y todas bajaron a desayunar, los pasillos estaban vacios y en todo el camino solo se toparon con un par de chicos de Hufflepuff de cuarto y con las trillizas Walpole de quinto. Al llegar al gran comedor este se encontraba fantasmal, y no solo porque los fantasmas de las respectivas casas se encontraran en una amistosa reunión a la izquierda de la mesa de los maestros sino porque a parte de ellos solo habían 2 estudiantes de Slytherin, uno de segundo y otro se séptimo, las trillizas Walpole en la mesa de Ravenclaw junto a un chico de sexto, Walter Magoon, quien había salido con Sarah en quinto, nadie en la mesa de Hufflepuff y tres compañeros de curso de las chicas en su mesa.
-Ay no, porque tenían que ser ellos - Lily se lamentaba con una cara de amargura que hizo reír a Sarah y a Sophie.
-Porque a Black no lo quieren en su casa, los padres de Remus al parecer viajan mucho y Potter es un pegado - Sarah no le daba la importancia de su amiga a la presencia de los tres chicos.
-O es un pegado o se queda solo por Lily - Sophie miro a Lily y esta le dio una mirada envenenada - pero como es la primera vez que Lily se queda, y el siempre lo hace supongo que es la primera.
Se sentaron a varios metros de los chicos que parecían tener una conversación muy privada, pero al ver que ellas tomaron asiento, James Potter se levanto con rumbo a ellas.
-¿Porque se sientan tan lejos? acompáñenos que no hemos empezado a desayunar - Se notaba que trataba de mostrarse más amable de lo que regularmente era.
-Iremos el día en el que aprendas a comer Potter - Lily dijo esto sirviéndose un poco de cereal y si cruzar mirada con el chico.
-Vamos Lily, deja la hostilidad que estamos en días de fiesta, - y acercándose un poco más a ella dijo - además yo sé comer muy educadamente.
-No, no sabes...
Algo mas iba a decir Lily pero prefirió omitirlo y el que llegaran Sirius y Remus le salvo de la pregunta que apenas se estaba formulando James.
-Espero que no les moleste que desayunemos juntos, James las iba a traer pero coincido con Remus en que somos nosotros los que nos tenemos que cambiar de lugar - Sirius ya se había sentado y se estaba sirviendo unas tortillas - Hola chicas.
Ellas hicieron el ademan de saludo con la cabeza y una mueca se asomo por sus labios pues se encontraban demasiado absortas esperando en el profeta de esa mañana de entre la minúscula cantidad de lechuzas que se acercaban a ellos en comparación a los días de clase regulares como para prestarle atención a Sirius Black, pues si alguna intervención o comentario hacia este alguna vez, no tenia mayor trascendencia que el vuelo de una mosca.
-Hola chicas - saludo Remus al sentarse al lado de Sirius.
-Hola Remus - saludaron ellas mirándolo e invitándolo a sentarse junto a ellas para mostrarle alguna noticia que preferían mostrarle a comentarle, Lily se encontraba absorta en sus cereales y no quería hacerle ningún comentario a James que se encontraba al lado de ella.
Sirius le susurro a James que se encontraba a su lado algo así como - y este como hace - James se encogió de hombros y el sobresalto de Remus lo dejo con las palabras que estaba a punto de pronunciarle a Lily.
-Chicos miren esto - y les paso el ejemplar del profeta, mientras ellas comentaban algo con Lily hablando a gran velocidad y bastante afectadas por la noticia que acababan de ver.
-Es terrible, yo la conocía - Sirius parecía estar entrando en Shock, dejando el profeta en la mesa y profiriéndose un silencio absoluto entre los chicos de allí, roto solamente por los pocos estudiantes que se encontraban terminando de desayunar.
Entre los enunciados amarillentos se encontraba uno que sobresalía por la horrible imagen de una sábana blanca y un cuerpo cubierto por ella, se trataba de Ida Handel, una mujer que trabajaba en el hospital san Mungo de enfermedades mágicas como sanadora, había terminado sus estudios en Hogwarts a principios de los años setenta y se destacaba por sus brigadas de sanación a los pequeños pueblos donde los magos no podían asistir a centros de salud de magia de muggles por la clase de heridas o dolores que presentaban. El articulo decía que entrevistando a sus compañeros de trabajo y a sus familiares no encontraron razón alguna para que alguien quisiera matarla, y se enfatizaba en que no se sabía nada aun sobre sus asesinos, pero que su muerte se sumaba a las otras muertes aisladas y esporádicas que se venían presentando desde hacía un tiempo.
- Ella fue amiga de Andrómeda, mi prima - Sirius rompió el silencio con estas palabras y una mirada sombría al vacio - fue la primera amiga que tuvo lejos de la casa de Slyhterin, a mis tíos no le gustaba esta chica, así fuera sangre limpia, nunca iba a tener la sangre lo suficientemente limpia para ellos, y creo que nunca supieron que fue su primera influencia para que ella cambiara su concepción sobre "la pureza de la sangre".
El semblante de Sirius era duro y lejano al mismo tiempo, incluso a James y a Remus les sorprendió esta actitud, pero sabían perfectamente que así lucia cuando hablaba de su familia. A ellas les tomo por sorpresa completamente y de pronto comenzaron a mirarlo como si todo lo que supieran de él fuera solo una fotografía vieja y que poco tenía en común con el Sirius que tenían enfrente.
Se levantaron todos simultáneamente y sin decir otro comentario al respecto a parte del que Sirius hizo, de hecho no hicieron otro comentario sobre algún otro tema, caminaron en silencio hasta los corredores que tenían balcones, Lily que era la primera y que caminaba tan absorta como los otros cinco que la seguían sin que ni ella misma supiera bien a donde la llevaban sus pies decidió sentarse en la mitad del pasillo aprovechando que no habría mucho tráfico.
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pareciera que a ciertas personas no les gusta que otros ayuden a quienes lo necesitan - Remus rompió el silencio sepulcral y todos volvieron su cara para mirarlo fijamente, como sin comprender, impresionados y atrapados por la idea de la fragilidad de la vida - no recuerdan la ultima muerte, un mes después de haber empezado este año, se trataba de un joven mago que se encargaba de enseñar a los chicos menos afortunados a controlar su magia, y esta mujer, solo los quería ayudar.
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mi padre hablo algo al respecto de personas que eran "peligrosas influencias" a las personas que no estaban de acuerdo con ellos con respecto a la "pureza de la sangre" y sobre todo que no pertenecieran a su precioso club macabro, mi tío Cygnus lo apoyo y hablo de algo así como eliminarlos, quitarlos del camino si no se podían alinear, parece que Andrómeda no representa ninguna digna consideración y si ella se metiera en su camino bien capaz es de "eliminarla".
Sirius estaba muy serio y le temblaba ligeramente la mandíbula al pronunciar estas palabras, tenía las manos echas puños y Sophie que estaba a su lado, al verlo en semejante estado nervioso y previniendo una reacción violenta o algo que lo perjudicara a el mismo, puso su mano en la rodilla del chico, mirándolo con una admiración con la que nunca antes lo había mirado, Sirius dejo de temblar y sus manos se relajaron, en el instante comprendió que la chica consideraba un acto muy valiente el comportamiento y el comentario que él había acabado de hacer sobre su propia familia.
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debe haber una forma de impedirlo.
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olvídalo James, no, ahora no es una opción, no tienes ni el control de tu magia por fuera de Hogwarts, como esperas ayudar a estas personas - Lily lo miraba con mucha consideración, pero también con miedo de no saber hasta donde él era capaz de llegar por lo que creía correcto.
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pero son personas inocente, alguien debe poder hacer algo por ellos - James parecía molesto, pero en los ojos de Lily encontró no un rival sino un aliado.
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no es eso a lo que me refiero, digo que ahora será muy peligroso para ti "hacer" algo, y que podrías ponerlos en peligro también.
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Lily no dice que no te crea capaz - agrego Sarah al verlo un poco contrariado - todos acá sabemos que cuando encuentras una causa das lo mejor de ti para cumplirla, por algo eres el capitán de nuestro equipo de quidditch, pero que sería muy peligroso para ti, no tienes el suficiente entrenamiento y por un descuido o un error podríamos estar al borde de una tragedia dentro de estos muros.
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Hogwarts es el lugar más seguro que conozco - Remus volteo sus ojos a los de Sarah luego de pasarla brevemente por la rodilla de Sirius, en donde seguía la mano de Sophie - pero no estamos tan seguros fuera de ellos.
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lo que no significa que no podamos salir, sino que debemos cuidarnos al estar afuera - Sirius había recuperado su compostura y el ensombrescimiento casi se habían ido en su totalidad.
Charlaron un poco más animado y cerca de una hora después chicos y chicas tomaron rumbos separados, ellos fueron a las cercanías del lago y ellas se propusieron encontrar un aula vacía, lo cual considerando la época del año no les iba a tomar mucho trabajo, pues Sophie había venido practicando ciertos movimientos y hechizos que Owen, su hermano mayor, le había enseñado ese verano, hechizos que sabían que no les enseñarían como parte de una materia regular, especialmente porque pertenecían a la cultura popular irlandesa.