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Historia 36035 — capítulo 1

Era una noche fría y oscura. Llovía y había niebla en aquel horrible lugar. Nadie que no haya estado algún tiempo allí podría decir que iban a morir. Estaban en un terreno desolado en un valle al norte de Escocia.                                               

Nadie sabía que hacer, con la excepción de un mago: Tornament Slytherin (para aclarar, el es el papá de Salazar Slytherin en la historia original de J. K. Rowling).                                            

El era el único mago que había en el lugar y que realmente sabía que era lo que pasaba, y tenía una explicación muy fácil: Dementores. Unos… ejem…personas… ¡no! … ¿animales? … tampoco… bueno unos bichos raros, ya que algo tenían que ser.

Con unas palabras incomprensibles para los muggles y un trozo de vara de madera, los ahuyentó. El día volvió a ser soleado y las lluvias pararon. La niebla se fue y ese se convirtió en un lugar alegre y feliz; los pájaros cantaban, había un arcoiris formado en el cielo, de un color celeste sin UNA sola nube.

Para ellos, era un milagro, ya que ni siquiera había explicación lógica o racional. Si, se creía en las brujas, que era un rumor muy, muy grande, pero nadie se imaginaba que, una persona prolija, amable, no muy alegre, mas bien aburrida, triste y desolada, pudiera ser un BRUJO.

Y para que no lo persiguieran, el desapareció. Se esfumo, según los muggles, de la Tierra, ya que lo creían algo así como un segundo Dios, cosa que el no era, ya que el era solo un vulgar mago de los muy pocos que habitaban nuestro planeta en aquellos días.

Nadie lo vio regresar jamás a esas tierras, que se convirtieron en "La Pradera de los Milagros" y cada persona que necesitaba algo con urgencia iba allí a rezar. Nadie supo jamás si esas oraciones fueron cumplidas alguna vez.