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Historia 36204 — capítulo 1

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El corazón de Leah.

Había sido mala idea haber ido a visitarle, ahora lo comprobaba, pero ¿como podía marcharme para siempre sin despedirme de él?.. Sin verle una última ocasión, sin sentirle… Oh, dios… ¿Cómo rayos se me había ocurrido la loca idea de que podía dejarle, si ahora lo único que quería era que me tomara en sus brazos y me robara el aliento con un beso?

Parpadeé, intentando aclarar mis pensamientos.. Intentando estúpidamente olvidar donde estaba y con quien, pero mis labios fueron más rápidos y acabaron diciendo la verdad más dolorosa que mi cuerpo había tenido que soportar durante toda su vida..

-Jacob, te amo.

Apenas fue un susurro, un sollozo.

Se sorprendió, claro que lo hizo, nunca hubiera podido adivinar que ese era realmente el motivo de mi visita, siempre había creído que mi corazón pertenecía a otro, y tal vez tuvo razón durante un tiempo pero no ahora.

-¿Te volviste loca?-Me miró con autentica preocupación y no pude resistir esbozar una sonrisa, siempre diciendo lo que de verdad pensaba… bueno, por lo menos aun no me había rechazado, así que la pequeña flama de la esperanza creció dentro de mi cuerpo anhelando encontrar por fin la felicidad.

Mi mano alcanzó su mejilla y me arrastró hasta eliminar la distancia que me separaba de él, acerque mi rostro al suyo, que se quedo inmóvil todavía incrédulo ante lo que estaba sucediendo. Rocé mis labios con los suyos y comencé a besarle despacio, con la certeza de que de un momento a otro él se daría cuenta y rompería el momento, y de paso mi corazón también.

Pero el beso se prolongó más de lo que esperaba, sus labios comenzaron a moverse al compás de los míos y su lengua profundizó el encuentro apoderándose de mi boca. La urgencia de respirar comenzó a causarme problemas y olímpicamente hice caso omiso de ella, prefería morirme asfixiada antes que ser yo la que se separara. Un jadeo se escapó de mis labios, Jacob se apartó delicadamente de mi con una enorme sonrisa.

-Por lo menos hay algo en lo que soy mejor que tu..

No contesté, en realidad no sabía que pensar, ¿Acaso no habíamos vivido peleando todo este tiempo? No nos soportábamos, todo el mundo lo sabía. La gente todavía enlazaba mi nombre al de Sam y él hasta hace unas semanas todavía se desvivía por la chica vampiro…¿Por qué me había devuelto el beso entonces, si yo había ocultado tan celosamente mis verdaderos sentimientos hacia él?

-Vamos Leah, ¿tan bien beso que ni siquiera eres capaz de hablar ahora?- rodeó mi cintura con sus brazos, esperando mi respuesta cómo si fuera lo más normal en el mundo que él me tratará de ese modo… cómo si fuera de lo más normal que él estuviera tan..feliz. Hacia mucho que no lo veía así, desde que ella..bueno, eso no importaba ahora.

-Jacob.. ¿Me quieres explicar porque rayos me devolviste el beso en lugar de mandarme por un tubo?

Su carcajada no hizo más que aumentar mi nerviosismo. Se me ocurrían sólo dos explicaciones a lo que estaba sucediendo, yninguna me agradaba: Oesta era la venganza más cruel que Jacob había fabricado en mi contra,o bien, este era el sueño más real que había tenido desde que descubrí que mi corazón le quería.

Su espalda se tensó, me arrastró hasta la cama obligándome a recargarme en él mientras pasaba su brazo por mi espalda. Tal vez la loca no era yo sino él, y en una de sus alucinaciones me había confundido con su amada Bella.

-Recuerdas aquel día en que la manada se dividió, ¿cierto?... -Jacob no esperó a que ella respondiera y tomando una bocanada continuo el relato­­- Ese dia Bella Swan se convirtió en uno de ellos.. en un vampiro… y aunque lo he llevado mejor de lo que esperaba… Algo en mi abandonó toda esperanza de que ella me eligiera… Pensé en ti y en Sam… No imaginaba como fuiste capaz de sobreponerte cuando él te dejo por Emily…pero era algo posible, y yo no podía dejarme vencer por que ahora tu y tu hermano eran mi responsabilidad… y además estaba Charlie, fue una suerte que Bella no sintiera esa desesperada sed, así se pudo despedir e inventar otra de sus excusas.. pero aun así yo prometí cuidarlo… no te digo que haya olvidado a ..Bella.. la quiero todavía, pero ya no como antes… no se como pasó, pero un día tu apareciste en mis pensamientos, en mis sueños, y un segundo más tarde yo respiraba para ti y tu ni siquiera lo notabas…-Mientras continuaba con su explicación comencé a perder conciencia de lo que él estaba diciendo, podía comprobar como sus dedos se paseaban con ternura por mis delgados cabellos, dejando los rastros de pequeñas descargas eléctricas provocadas por el contacto de su piel con la mía…

-¿Leah? -Susurró mientras se incorporaba de la cama para mirar mi rostro -pensé que mi destino era sufrir por las chicas el resto de mi larga vida…

De nuevo su palma volvió a mi rostro, que se sorprendió al notar las lágrimas derramadas inconscientemente durante el relato de Jacob. Ambos sabíamos cuanto costaba respirar apenas con un alma destrozada de desamor, las circunstancias nos habían quitado en un capricho el amor que nos correspondía.. Había dolido, pero ya no importaba... nada importaba si él me seguía mirando como en esos instantes, donde sus ojos brillaban sobre los míos y mi cuerpo recostado bajo el calor del suyo lograban que mis pensamientos fueran desplazados, y mi alma fundida con la suya tuviera todo el control de mis acciones. El día más feliz y pleno de mi vida fue ese, cuando mi cerebro por fin descubrió lo que a mi corazón le había tomado un segundo, yo existía para estar al lado de Jacob, y lo mejor era que él existía para amarme a mí. Dos cuerpos existiendo como si fueran uno sólo, con una sola alma que acaba de unir todos los pequeños pedazos de mi corazón destrozado, que yo había guardado con la esperanza de que este momento llegara.