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Historia 36219 — capítulo 23
De vuelta en casa… Lily entró junto a su madre. Petunia y Vernon estaban acurrucados en el sillón del living mirando la televisión.
-Veo que has vuelto. - dijo a modo de saludo el chico.
-Y yo veo que mi hermana sigue manteniendo su mal gusto, porque estás aquí.
-Vernon y yo nos vamos a casar. El año que viene ya no estaremos aquí. Y la boda es el 18 de septiembre. Mamá me obligó a invitarte, pero creo que en esa fecha no podrás.
-No, Tuney. No puedo. Como no me quiero convertir en una ama de casa mantenida por un idiota, estudio.
Luego de ese amigable reencuentro de hermanas, Lily subió a su dormitorio y acomodó todas sus cosas. Pasaría un mes en su casa, y luego se juntarían en lo de Alice para terminar todas juntas las vacaciones.
El primer mes de vacaciones, Lily se aburrió un poco. Su madre salía a trabajar casi todo el día, si bien la familia de su padre tenía gran cantidad de dinero, Kala se negaba a vivir de la herencia de su marido. Vernon Dursley pasaba todo el tiempo en la casa, y Lily salía a pasear. La mayoría de las veces terminaba en la placita que estaba cerca de su casa conversando con Severus.
El segundo mes de vacaciones fue realmente muy divertido. Alice le había indicado cómo llegar a su casa desde el Caldero Chorreante. Lo que Lily no imaginó fue que fuera a estar en una casa tan grande y llena de gente. Los Prewett eran una familia muy grande y pasaban las vacaciones todos juntos.
-Ellos son mis padres, Ingrid y George. - los señores Prewett la saludaron muy amablemente - Ellos son mis primos Christopher y Nicholas - dos jóvenes de unos veinte años saludaron a Lily - Ellos también son primos, pero lejanos - dijo señalando a Fabian Prewett, a quien Lily había conocido en su primer año, a un joven pelirrojo y a su hermana, también pelirroja - se llaman Gideon, Fabian y Molly. Él es Arthur, marido de Molly. - un joven también pelirrojo lo saludó. - y estos dos son sus niños. Bill, que tiene 3 años y Charlie, de uno. A Mary y Cathy ya las conoces. Sussie vendrá mañana.
Enseguida armaron equipos de quidditch. Lily nunca había jugado, pero descubrió que no lo hacía mal. Su equipo ganó 260 a 150 con siete tantos de ella.
-Lily ¡Podrías presentarte a las pruebas para cazadora! ¡Frank también está en el equipo! - propuso Alice emocionada.
-¡Con lo que le va a costar convencer a Potter para que la elija! - bromeó Mary.
-Gracias amigas. Pero tengo otros objetivos en mi vida que morir aplastada por una gran pelota negra.
-Bueno, uno nunca sabe de qué se va a morir. - río Cathy
-Es cierto. Pero preferiría que no fuera a los quince años y que fuera por algo que valiera un poco más la pena que un par de puntos para Gryffindor ¿No?
Acomodaron todas las cosas en la habitación de Alice. Su madre la había encantado para que entraran cinco camas cómodamente. Al otro día llegaron las cartas de Hogwarts y planearon la salida al callejón Diagon.
-Podemos ir el jueves. Vamos las cinco en al Caldero Chorreante y… - comenzó Alice.
-¡Un momento señorita! ¡Tu padre y yo también iremos!
-¡Mamá! ¡Tenemos quince años! ¡No nos vamos a perder!
-Que ustedes no hayan leído el diario en todas las vacaciones no quiere decir que el mundo sea todo amor y paz. Ha habido más ataques en los últimos tres meses que en los últimos veinte años. Desaparecieron dos chicos del Callejón Diagon, están matando muggles por todas partes, hay un montón de familias de magos asesinadas. ¡Y ustedes quieren irse solitas de paseo! ¡De ninguna manera! (NA: Se acuerdan que la madre de Alice es pariente de Molly Weasley ¿No? ¡Los genes se transmiten!)
Pero en la carta de Lily había una sorpresa ¡La habían elegido prefecta de Gryffindor!
-¡Excelente, Lily! - exclamó Alice sonriendo - ¿Quién será el otro? Siempre es una chica y un chico.
-Tal vez sea Potter. - dijo Cathy en tono sugestivo.
-¡¿Es que no pueden parar con Potter?! - gritó Lily arta - ¡Si fuera prefecto debería castigarse a sí mismo!
Después de hacer las compras seguidas de cerca por la madre de Alice. Las chicas volvieron a terminar sus vacaciones. Pasaron las últimas semanas jugando al quidditch, al Snap explosivo, Ajedrez Mágico. Gideon y Fabian eran bastante bromistas y las hacían divertir mucho. Aunque Mary se divertía más observando a Christopher y Lily se sorprendió a sí misma pensando que esas bromas no eran tan buenas como las de cierto moreno de cabello alborotado y ojos avellana y sus amigos.
Pero las vacaciones llegaron a su fin y las chicas estaban nuevamente en la plataforma nueve y tres cuartos esperando que fueran las once para tomar el tren hacia el colegio.
-Hola Evans ¿Qué tal has pasado tus vacaciones?- James Potter también estaba allí.
-Bien gracias. - ¿Cómo es que sus amigas habían desaparecido en dos segundos?- ¿Y tú?
-Bien, muy bien.
Lily fue a buscar a sus amigas y se sentó con ellas en un compartimento.
-¡¿Se puede saber por qué desaparecieron apenas apareció Potter?!
-En realidad todavía no aprendimos a desaparecernos. Y creo que Potter tampoco a aparecerse. - contestó Mary
-Creíamos que había química y los quisimos dejar solitos. - Respondió Alice.
-A ver si entienden - dijo Lily con la voz maternal que se les dedica a los niños pequeños - No pasa nada entre James Potter y Lily Evans.
-Todavía- Ese agregado de Cathy hizo que las mejillas de Lily se volvieran completamente rojas.
El resto del viaje a Hogwarts fue bastante tranquilo. Las chicas dejaron de molestar a Lily, Frank se unió al grupo y aprovechó para estar con su novia. Y al anochecer llegaron a la estación de Hogsmeade, listos para empezar un nuevo año en el colegio. Luego de la selección, el banquete y el discurso de Dumbledore, las chicas se reencontraron con la Sala Común de Gryffindor y se dirigieron a su dormitorio. La última en subir fue Alice, quien se demoró un buen rato al pie de la escalera despidiéndose de Frank.
-Digo yo, si Alice pasa el tiempo pegoteada a Longbottom ¿Por qué es a mí a la que molestan con el primero que se les ocurre? - preguntó Lily.
-Porque no te molestamos con el primero que se nos ocurre, sino con potter, que te gusta aunque lo niegues. Y además Alice no se enoja si le decimos que es más difícil quitarle las alas a una switch que separarla a ella de Frank - explicó Cathy.
-Está bien, me gusta Potter ¡Pero es un secreto! ¡No quiero que digan nada! - ¿por qué había tanto calor en sus mejillas? - Y tampoco hagan nada para que él lo sepa. No quiero que ni sospeche.
-Para eso somos amigas, Li. - sonrió Cathy feliz por la confesión que habían arrancado de la pelirroja - Tu secreto no sale de esta habitación.
Al día siguiente comprendieron que quinto año era un estrés continuo. El primer fin de semana, todos menos Lily, Alice y Remus Lupin tenían deberes atrasados. Lily tenía que hacer la ronda nocturna por el castillo, tarea que hacía acompañada de Remus, el otro prefecto de su casa. A la pelirroja le parecía una tarea bastante aburrida, pero le sorprendía la cantidad de atajos que Lupin conocía.
A medida que el año pasaba, Lily se daba cuenta de que James le gustaba cada vez más, se sorprendía pasando un buen rato mirándolo y volteando la cabeza rápidamente cuando él la miraba. El chico, por su parte la invitaba a salir en frente de todo el mundo y Lily solía responderle con negativas bastante fuertes.
Finalmente llegaron las MHB. Alice estaba histérica frente a la perspectiva de los exámenes. Lily también, había diagramado horarios de estudio para ella y sus amigas. Además, no sabía qué haría para poder cumplir con sus obligaciones de prefecta sin atrasarse en los estudios.
Hacía un rato que habían terminado de rendir Defensa contra las Artes Oscuras. Lily subía corriendo por las escaleras hacia su dormitorio. Entro en él, tiró su varita a la otra punta de la habitación y se echó a llorar en la cama. Atrás venían sus amigas.
-¿Podemos saber qué pasa? - preguntó Alice casi sin atreverse a hablar.
-Pasa que soy la idiota más idiota del mundo - explicó Lily entre sollozos - ¿Por qué demonios creo que el imbécil de Quejicus es mi amigo y lo defiendo de James? ¡Y con mi manía de que no se vaya a notar que me gusta! ¿No oyeron todo lo que le dije? ¡Ahora va a pensar que lo odio!
A las chicas les llevó un rato calmar a la pelirroja. Al anochecer, Lily tuvo la última charla con Snape de su vida. Pero lo que realmente la relajó fue la conversación con Remus durante la ronda, al día siguiente.
-
Hum… - ¿Cómo se lo preguntaba? - Remus, ¿puedo preguntarte algo?
-
Sí ¿qué?
-
¿James piensa que lo odio?
Remus estalló en una carcajada al oír esa pregunta.
-Cállate y contesta.
-Lily, no puedo contestar callado.
-Dale, Remus.
-No, no creo que James considere tus insultos de ayer como una muestra de odio. Pero ahora me toca preguntar a mí ¿Te gusta?
-¿Quién?
-¿De quién hablamos? ¡James Potter!
-Eh… Puede ser.
-Lo tomo como un sí. ¿Por qué te niegas a salir con él?
-De verdad, no lo sé. Todo el año intenté que no se note que me gusta.
-Te salió muy bien. Ahora te digo algo: James te ama. Y muchísimo.
De verdad agradezco sus reviews!
Actualizaré prontito!
Gracias a todos los que leen esta historia!