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Historia 36219 — capítulo 27
Lily había terminado el colegio. Se había convertido en estudiante de sanación y vivía en un pequeño departamento del Callejón Diagon junto con Alice y Mary. Por supuesto, su relación con James iba de maravillas.
Iba a clases por la mañana y James tenía las suyas de auror por la tarde. Alice era compañera de James y Mary había entrado a trabajar en Madame Malkin.
Todas las noches, Alice volvía con Frank y James y comían todos juntos. Pero esa noche, algo sería distinto.
Lily tenía la comida lista, Mary estaba poniendo la mesa, y los tres futuros aurores aparecieron en el living. James saludó a su novia con un dulce beso y ayudó a Mary con los preparativos. Sonó el timbre.
- ¿Quién será a esta hora? - se preguntó Mary - Voy a ver.
Unos segundos más tarde, volvía acompañada de Albus Dumbledore.
El anciano profesor les explicó a los jóvenes con lujo de detalle qué era la Orden del Fénix, James tenía una idea bastante acertada ya que sus padres y Jessie participaban en ella. El director los invitó a unirse y ellos aceptaron de inmediato.
Una o dos veces a la semana, los chicos acudían a las reuniones de la orden para planear la forma de derribar a Voldemort de su poder.
Acababan de salir de una reunión, y Lily y James se fueron a dar un paseo. Habían ido a visitar a los Potter. Jessie no estaba en casa, había salido a una misión de auror. Los sres Potter se alegraron de verlos. Los cuatro compartieron una rica merienda y después los más jóvenes fueron a dar una vuelta por el pueblo. No miraban mucho por donde iban, simplemente conversaban mientras avanzaban abrazados. De repente, la mirada de James se detuvo en una pequeña casita empedrada, de dos pisos con un cartel que decía "se vende".
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En esta vereda nos pusimos de novios - comentó Lily con una sonrisa
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Lily, parece que este es nuestro lugar para las preguntas importantes - dijo James mientras miraba esos ojos verdes que lo enamoraban - ¿Te gustaría vivir conmigo aquí? Podríamos comprar esta casa y vivir felices por siempre, hacer una familia y estar juntos hasta que seamos muy muy viejitos y la muerte nos separe.
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Por supuesto que me gustaría, amor. Ni la muerte me podrá separar de ti.