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Historia 36387 — capítulo 17
Entraron en el aula y Harry sentó a Leila en un taburete, la soltó con suavidad dezhaciendose del abrazo con el que había aprisionado a la chica. Jalo otro taburete y se sentó frente a ella antes de sujetar sus manos con suavidad obligándolas a descubrir el rostro de la chica.
-¿Estas bien?-pregunto Harry preocupado mientras le enjuagaba las lagrimas con el dorso de una de sus manos que a su vez seguía sujetando a la de Leila.
-En verdad lo lamento tanto, Harry. No quería usar esa maldición, no quería …asesinar a nadie, pero cuando vi su rostro, cuando la mire a los ojos y no vi culpa en ellos, yo olvide todo…no supe que hacer. Lo lamento tanto, pero no…no pude evitarlo…supongo que eso hace a los mortifagos tan buenos asesinos; el odio ciego.
-No dejare que te compares con ellos.- prohibió Harry mirando a Leila a los ojos-Y deja de preocuparte, es lo mismo que yo haría si me encontrara a Bellatrix así de desprotegida, cobrar venganza. Esta bien-con solo el chico-y al menos ahora sabes lo que eres capaz de lograr, yo no lo habría logrado hacer sin practica.
-No es algo de lo que pueda presumir. Desearía no haberlo hecho. Es que me siento tan mal…tan sucia y cruel.
-No lo hagas, no tienes porque. Lo hiciste de maravilla y no lastimastea nadie, no hay razón para que te sientas mal.
Los chicos se quedaron en silencio unos segundos, luego Leila tomo una gran bocanada de aire.
-no puedo volver a ir a las reuniones, Harry.- soltó la chica con desesperación-los aterrorice, todos pensaran que soy un excelente prospecto de mortifaga, y el rumor se correrá, van a estar horrorizados, y no los culpo.
-¿Estas renunciando?
-No quiero hacerlo.-rogo Leila y la mirada suplicante de sus ojos miel convenció a Harry.
-No voy a obligarte a que vayas, no quiero que te sientas mal, pero necesito pedirte un favor, ayúdame a practicar las maldiciones imperdonables a mí. No me atrevo a hacerlo frente a todos, la única persona en la que puedo pensar cuando pienso en odio es Voldemort, y no creo que sea buena idea que aparezca frente a todos ellos, no es exactamente algo que ayude a los nervios.-explico Harry.
-Si es lo que quieres, lo hare. Pero no creo que sea la única persona en la que puedes pensar cuando piensas en tu odio.
-¿A no?
-no, odias a un montón de gente, no tanto como a él, es cierto, pero si con fuerza. Esta Colagusano, Bellatrix, Lucius…y …Sirius.-Leila volvió a soltar un sollozo e intento llevarse de nuevo las manos a la cara, pero Harry las sujetó con firmeza.
-¿Por qué piensas que siento odio por Sirius?-pregunto extrañado.
-Porque yo lo hago…-se acuso Leila con una voz cargada de sufrimiento-porque no puedo evitar sentir algo de odio hacia el. -Harry la miro sin comprender y le alzo la cara con suavidad para poder ver su mirada-Por que nos dejo aquí completamente solos-explico Leila mientras Harry volvía a limpiarle las lagrimas con la mano-sin nadie…aun lo necesitábamos, yo lo necesitaba.-termino la chica
-¿Sabes?-pregunto Harry con voz dulce y una leve sonrisa en la cara-desde que te animaste a hablarme y me dijiste quien eras, ya no me siento tan solo. No existe nadie que pueda ocupar su lugar, ni para ti ni para mi, pero ahora ya no creo que me haya dejado solo, ¿Cómo podría odiar al hombre responsable de que estas aquí? Al menos tengo una gran amiga-apunto Harry antes de besar distraídamente una de las manos de Leila.
La chica se aventó a sus brazos y lo abrazo unos segundos.-Gracias-le susurro al oído antes de darle un beso en la mejilla-por todo. Necesito estar sola, Harry.-termino, se levanto y se fue.
Harry se quedo ahí unos minutos, sabia que Leila necesitaba estar sola, y quería darle el tiempo suficiente para alejarse lo mas que pudiera antes de que el saliera. Cuando decidió que la chica ya debía haber llegado como mínimo a los invernaderos salió del aula y se dirigió a la sala común de Gryffindor. El ambiente ahí era tal y como el lo imaginaba una especie de comité de bienvenida lo recibió en la entrada y lo bombardeo con preguntas. La única que no hablaba era Hermione que se quedo sentada en un sofá a pesar de que todos los demás corrieron a entrevistar a Harry en cuanto entro.
-¿Dónde esta Leila?-pregunto Ron preocupado-¿esta bien?
-No, pero creo que se recuperara, necesita pasar un tiempo a solas.-le explico Harry ignorando las preguntas que Parvati y Lavander formulaban a la vez.
-Comprendo que se sienta mal-apunto Dean Thomas mientras caminaba junto a Harry hacia los sillones-Creo que si cualquiera de nosotros hubiera conseguido un resultado tan bueno en algo tan espeluznante se sentiría culpable y aterrado, pero la verdad fue genial. Digo, además de lo que opina ella misma sobre sus actos y los pobres intentos de Cho Chang por hacerla ver como un mounstro, nadie habla mal de ella, de hecho sienten una gran admiración por lo que logro, fue…inexplicablemente grandioso.
-Ella no lo ve así.-explico Harry
-¿Quién era la mujer?-pregunto Seamus mientras se sentaban.
-Bellatrix Lastrage-contesto Ron con tristeza mientras Harry desviaba la mirada hacia la ventana ocultando la mueca que acababa de hacer-la asesina de Sirius Black: el padre de Leila y el padrino de Harry, además de un gran amigo.
-Espera…¿quieres decir que Harry es el ahijado de uno de los asesinos mas peligrosos que ha tenido el mundo mágico, que tu eras su amigo y que Leila es su hija?, eso es imposible-se negó a creer Seamus.
-El no era ningún asesino, Seamus.-defendio Ginny con enojo en la voz-de hecho era una persona maravillosa, conozco a un millar de personas que con gusto abrían dado su vida para salvar la de Sirius Black, y Harry, Hermione, mi familia y yo le teníamos mucho afecto, así que la próxima vez que se te ocurra hablar así de Sirius Black asegúrate de que no sea en nuestra presencia.-amenazo Ginny.
-Yo, lo lamento- se disculpo Seamus-no lo sabia, y he aprendido a confiar en ustedes, si dicen que era bueno, le creo, sus razones tendrán…no quería molestarlos.
-Tranquilo.-dijo Harry volviendo a mirarlo-no lo sabias. Además ya no importa, pero no le digas nada a Leila, le afecta bastante hablar de el.
-¿Cómo lo hizo?-pregunto Hermione hablando por primera vez y volteando la vista hacia Harry.
-¿Qué cosa?-pregunto Dean sin entender de qué hablaba Hermione.
-La maldición, a la primera-explico la chica.
-No lo se.- respondió Harry , pero Hermione siguió hablando sin escucharlo. Dean, Parvati, Lavander y Seamus perdieron interés, suponían que Hermione solo querría atacar a Leila así que se fueron al otro lado de la sala, Neville los siguió y arrastro a Ginny con el para no formar parte del pleito.
-No es algo normal, incluso magos que lo han practicado un montón de veces fallan, y estoy segura de que era la primera vez que lo intentaba, lo vi en su rostro, en su reacción, estaba asustada por el resultado que obtuvo, se que era la primera vez que lo hacia-repitió Hermione mientras todos la veían asombrados no tanto por la sorpresa que expresaba porque todos la sentían, sino mas bien por el tono de lastima que usaba al hablar de Leila-se necesitan años de practica y kilos de odio para lograr ese resultado, o tener algo mas de magia que el reto de nosotros. Además no solo pudo hacer una maldición imperdonable a la perfección sino la peor de todas, Harry-continuo su voz había cambiado y Harry y Ron adivinaron que estaba intentando encontrar una razón lógica para lo ocurrido.-Yo ni siquiera soy capaz de lanzarle una maldición sencilla, no puedo causarle ni un rasguño, ella tiene algo, es muy poderosa.- Hermione volvió a mirar a Harry y tomo aire antes de continuar-escucha hice lo que ella dijo, antes de venir aquí, sabia que consiguieron el coco con Hagrid así que fui a pedírselo y lo obligue a tomar otras formas, además he practicado en otros duelos desde que me venció en la clase de Tonks, no he perdido practica, de hecho he mejorado bastante, Harry, y soy capaz de lograr resultados estupendos en maldiciones muy peligrosas y terribles,pero no con ella, no pudo hacerle nada, ni siquiera moverle un pelo, y Tonks tampoco pudo hacerlo y es una aurora experimentada…
-por dios Hermione, yo pude vencerla y no tengo ningún titulo de profesionalismo, déjala tranquila ella…
-No escúchame, Harry-pidió Hermione- esto no es normal, tiene algo, no cualquiera puede lanzar la mas poderosa de las maldiciones con tanto éxito siendo como es…porque tengo que reconocerlo no tiene ni una gota de malas intenciones en la sangre no le haría daño ni a una mosca si puede evitarlo, pero cuando vio a Bellatrix.
-En mi opinión abría hacho lo mismo, Hermione.-respondio Harry
-Exacto-concordó Ron-escucha, linda.-añadio Ron con toda la intensión de suavizar lo que iba a decir-no te lo tomes a mal, pero tal vez estas viendo cosas donde no las hay porque te sientes un poco…celosa por lo que ella puede lograr. Ron termino esperando gritos y una mirada de odio , pero Hermione se limito a negar con la cabeza y siguió hablando en el mismo tono lógico.
-Es una posibilidad, pero hay otras cosas, chicos…ella no estaba ahí cuando Sirius murió, ni cuando conocimos a Colagusano, como sabe tantas cosas sobre…todo esto.
-Supongo que se lo dijo Lupin-contesto Ron con lógica.
-No, en eso tienes razón Hermione, sabe muchas cosas que ni Lupin pudo haberle dicho-apunto Harry pensativo recordando que Leila había mencionado el contenido de la profecía cuando el le había contado su sueño, y el no se lo había contado a nadie y estaba seguro de que Dumblendore tampoco lo había hacho. Hermione le había dado en que pensar por primera vez, no eraque sospechara de Leila, pero era verdad, algo en ella salía de lo normal.
-Vamos chicos, eso es ridículo, un montón de personas saben por lo que hemos pasado, pudo enterarse de mil maneras.
-si. Dijo Harry, pero no todo el mundo sabe que es lo que decía lo profecía.-explico Harry
-¿De que estas hablando?-pregunto Hermione sin entender-esta rota, nadie sabe lo que decía.
-No, yo lo se y Dumblendore también, pero no se lo he dicho a nadie y estoy seguro de que el tampoco.
-¿Sabes que dice la profecía?-pregunto Ron en un tono de reproche. Harry supo que se había ofendido porque no se los había contado.
-Tranquilícense, se los contare, pero antes quiero asegurarme de que ella lo sabe.
-Esta bien.-acepto Hermione-Pregúntaselo, y averigua también como es que supo lo demás, lo de Sirius y Colagusano.
-lo hare.-acepto Harry y se paro para subir al dormitorio pero volteo a ver a Hermione-supongo que va a tardar en volver pero si la ves, dile que olvide darle su varita.-Hermione asintió y Harry sintió un gran alivio de no habérsela devuelto, estaba seguro de que Leila no querría hablar con nadie al día siguiente, pero ahora tendría una especie de rehén para obligarla a verlo.
El chico despertó muy temprano, supuso que Leila aun no querría enfrentarse al resto de los que la vieron hacer la maldición y que seria mejor no obligarla a que lo hiciera, así que bajo sin que la causara ninguna sorpresa encontrarla sentada esperándolo en la sala común.
-Toma-dijo Harry tendiéndole la fina varita a la chica.
-Gracias-dijo ella con una tímida sonrisa. Harry la tomo de la mano y la guio hacia la salida de la sala común.
-¿Quieres desayunar?-ofreció el chico mientras le abría la puerta y le dejaba libre el paso-podemos tomar comida del Gran Comedor y hablar en el lago mientras comemos-se apresuro a añadir al ver que Leila iba a negarse.
-Eso esta bien-acepto la muchacha agradecida.
Para su fortuna el Gran Comedor estaba casi vacio, tomaron unas tostadas y luego salieron a los terrenos de Hogwarts, caminaron alrededor del lago hasta que la sombre de un árbol los cubrió y se sentaron ahí.
-Leila-llamo Harry haciendo que la chica concentrará su atención en el-¿puedo hacerte unas preguntas?, necesito saber algunas cosas-se explico esperando que la chica no se negara, pero ella le devolvió una mirada firme y sin enojo a amargura.
-puedes-acepto de buen modo.
-Primero quiero aclarar las cosas, no quiero que creas que dudo de ti, o algo hace, todo lo contrario, confió plenamente en ti, pero necesito saber…
-solo pregunta, Harry-animo la chica mirando hacia el lago.
-Dijiste que sabias de la muerte de tu padre antes de que Lupin te lo contara y que el no te había dicho muchos detalles. ¿Cómo te enteraste de su muerte?-Leila bajo la tostada que estaba por llevarse a la boca y la coloco en su regazo.
-Es una larga historia, pero…supongo que e podría decir que lo supe por ellas…por las banshees
Harry se quedo atónito al oír aquello.
-¿Se te aparecieron las banshees?-pregunto con sorpresa.
-Si-acepto Leila y los ojos se le volvieron a empañar-Es algo espantoso, Harry, no se lo deseo a nadie. No puedes imaginarte lo horrible que es saber…saber que alguien cercano a ti va a morir y que no hay remedio, no puedes impedirlo, es un aviso de algo que el destino simplemente ya decidió. Un sufrimiento previo a que la muerte ocurra y ni siquiera sabes de quien debes despedirte, aunque yo no tenia muchas opciones.
Harry se quedo callado unos minutos imaginando el horror que describía su amiga, pero se le ocurrió una nueva idea, aun hace espero y volvió a hasta cuando vio que Leila estaba mas tranquila.
-Pero la muerte de Sirius fue un accidente, las banshees no pueden ser las portadoras de una muerte accidental, no pudieron tener nada que ver con eso, no pueden causar un accidente-razono Harry en voz alta intentando explicarle a Leila algo, aunque no sabia bien que era ese algo. La chica sonrió con gesto irónico pero triste.
-Yo nunca dije que las banshees predijeron la muerte de mi padre, Harry…
-¿Qué?, pero tu dijiste…
-Dije que lo supe por ellas, no a causa de ellas. El día que las vi fue tres días antes de que mi madre muriera-leila bajo tristemente la mirada y Harry supo que no le mentía, estaba seguro de que la chica le estaba contando una dolorosa verdad-ya te lo dije, no tenia muchas opciones, la única persona en la que pensé fue en mi madre, no estaba segura, pero obviamente hice todo lo posible por pasar buenos ratos con ella esos posibles últimos días, pero no fue agradable, fui a casa y…ella no estaba muy bien, estaba enferma y deliraba, hablaba en sueños y siempre hablaba de mi padre, decía que estaba en peligro, que se alejara de la orden un tiempo, que no fuera al ministerio porque no saldría bien, decía que tenia un mal presentimiento y no dejaba de pronunciar su nombre…cuando despertaba me pedía disculpas todo el tiempo, hasta el final me dijo que debía ser fuerte y me dijo lo de mi padre me pidió que intentara seguir siendo feliz, aunque lo ultimo que dijo fue el nombre de mi padre, entonces entendí, entendí que me había quedado sola, entendí que había perdido a la familia que nunca tuve.
-Lo lamento-dijo Harry-Pero aun no entiendo como supiste los detalles. Quiero decir como supiste que fue Bellatrix quien…ya sabes.
-Eso…no se como explicarte bien la sensación, pero simplemente lo supo…cuando estuve segura de que mi padre había muerte supe también quien había sido la culpable sin siquiera haber oído su nombre o visto su cara antes.
-¿Cómo?-inquirió Harry que cada vez entendía menos.
-Te dije que era una larga historia…-Leila dudo un minuto antes de volver a hablar-Yo tampoco entendía muy bien como es que lo había sabido, tarde bastante tiempo en averiguarlo, pero por suerte la familia Black era algo famosa y poderosa y existen un montón de mitos y leyendas alrededor de su historia, pero no son fáciles de encontrar, en fin cuando descubrí esas historias comprendí muchas sensaciones que tenia…tengo. Por donde empezar…nunca he sentido que perdí a mi padre, al menos no por completo, sentí un abandono de su parte pero nunca, nunca he sentido …ni siquiera se lo que siento, no puedo explicártelo. El punto es que esa sensación nunca ha cambiado, ni siquiera cuando Lupin me lo conto…no se como funciona esto pero…creo que ahora lo entiendo. Los ancestros de la familia Black hicieron un hechizo en su familia; magia antigua, el hechizo protege a todos los descendientes de la familia, de la familia misma, al parecer mi familia siempre a tenido un honor dudoso no confiaban en ellos mismos hace que se protegieron contra la traición familiar.-explico leila lo mejor que pudo.
-No entiendo muy bien, ¿Qué significa eso?, ¿en que consiste esa protección?-pregunto Harry nervioso.
-Bueno, según las leyendas si un Black traiciona a otro con toda la intensión el daño causado por la traición no es del todo real, al menos no lo es si los descendientes del traicionado renuevan el honor de la familia demostrando que no guardaran rencor a su propia familia, que no buscaran venganza y no serán como el traidor. Creo que el objetivo era que no nos matáramos unos a otros…
-Espera…¿estas intentando decirme que sirius no esta muerto?
-No, estoy intentando decirte que creo que algo de las leyendas es cierto y que si no me equivoco tal ves y solo tal ves de alguna manera pueda recuperar a mi padre, si no mato a Bellatrix. Supongo que es por eso que hice lo de ayer mi inconsciente deseaba eliminar a Bellatrix pero se que no debo hacerlo, supongo que cuando vea a la verdadera Bellatrix me será mas fácil contener el impulso de matarla y evitare ser igual que ella.
-entonces, ¿puedes hacer que Sirius vuelva?-pregunto Harry con emoción.
Leila negó con la cabeza.-no quiero adelantarme, ni hacerme ilusiones, Harry. Pero de cualquier forma si fuera cierto, creo que no podría hacerlo sola.
-¿Qué quieres decir?
-el hechizo puede expandirse para proteger a los seres queridos de la familia, ya sabes el amor era algo importante en la magia antigua. Pienso que si esto es verdad y debido a que mi padre te quería como a un hijo, voy a necesitar tu ayuda, ni tu ni yo debemos hacerle daño a Bellatrix o no funcionaria.-Harry se quedo petrificada, no sabia que mas decir, habían sido unas extrañas respuestas, pero sabia que eran verdad.
-¿Puedo hacerte una pregunta mas?
-hazla
-¿Sabes que es lo que decía la profecía, sabes que es lo que Dumblendore y yo hablamos sobre ella?
-Claro que lo se, Harry, hable contigo sobre ello, si no lo supiera no lo habría hecho. ¿no crees?
-Si claro.-acepto Harry al ver la lógica simple de Leila.-pero ¿Cómo lo sabes?
-No puedo decirte eso, Harry. Y dijiste que solo harías una pregunta mas…no te mentiría.-aseguro Leila a Harry-pero necesito que confíes en mi.-Harry la miro a los ojos y comprobó de nuevo que la chica era sincera, así que asintió. Leila le dio un beso en la mejilla antes de levantarse e irse dejando a Harry sentado a la sombra del árbol analizando todo lo que la chica le había dicho, pero muy seguro de la confianza sin condiciones que le tenia a su amiga.
-¿y bien?-le pregunto Hermione cinco horas después mientras comían-¿no vas a contarnos que fue lo que te dijo tu amiga?
-Nada realmente importante.-mintio Harry.
-¿Cómo que nada?¿como es que supo lo de Sirius?
-se lo dijo su madre…-dijo Harry, en ese momento noto que Leila estaba sentada u unos cuantos lugares de donde ellos estaban hablando, pero del lado opuesto de la mesa, sus miradas se encontraron un segundo y al siguiente Harry se sintió ligero, como si fuera transparente, pero no estaba en el Gran comedor, estaba en el lago con Leila…
". Los ancestros de la familia Black hicieron un hechizo en su familia; magia antigua, el hechizo protege a todos los descendientes de la familia, de la familia misma…"
Estaba viendo esa imagen exactamente igual que hace unas horas, y entonces todo cambio, seguía en el lago, pero la expresión de Leila era diferente "ella no estaba muy bien, estaba enferma y deliraba, hablaba en sueños y siempre hablaba de mi padre, decía que estaba en peligro, que se alejara de la orden un tiempo, que no fuera al ministerio porque no saldría bien, decía que tenia un mal presentimiento…"
La imagen desapareció de nuevo, ahora volvía a estar en el Gran Comedor, pero seguía teniendo esa extraña sensación de que flotaba, como si realmente no existiera en ese lugar, volteo a su alrededor, algo estaba mal, había siluetas que lo rodeaban, pero estaban borrosas no se les veía la cara y el sonido de sus voces se oía muy lejano, entonces la vio, Leila seguía en el mismo lugar que hacer unos minutos y su imagen era totalmente clara y tan linda como siempre, lo miraba con una mirada de suplica con sus profundos ojos miel.
"No les digas nada, Harry. Te lo ruego no les hables sobre mi madre y el hechizo de los Black, no aun. Por favor" dijo con una dulce voz tan suplicante como sus ojos.
Al siguiente instante Harry sintió como recuperaba todo su peso y como las figuras se volvían claras mientras el ruido recuperaba su volumen normal.
-¡Harry!-llamo Ron, por el tono en que lo hiso el chico supuso que no era la primera vez que le llamaba-¿estas bien?-pregunto el muchacho al verlo reaccionar.
-¿Harry?-inquirió Hermione mientras seguía la dirección de la vista de Harry para ver a Leila que platicaba con Dean Thomas.-¿Harry?-volvió a llamar la chica.
-Sabe legeremancia.-susurro en un tono de voz casi inaudible Harry.