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Historia 36398 — capítulo 6

Hermione se miraba en el espejo una y otra vez. No era algo muy común en ella, pero se encontraba muy nerviosa.

"¿Cómo te arreglas para una cita con Severus Snape?"

De repente le vino a la mente que seguramente a él le daría bastante igual el aspecto que ella tuviera esa noche, así que decidió que se había acabado la tontería. Miró su reflejo una última vez. Llevaba una bonita túnica de gala color turquesa y el pelo recogido en un moño, del que le caían algunos rizos indomables.

-Estás perfecta, Herms.

Hermione se volvió hacía la voz que le hablaba y le sonrió.

-No, tú estás perfecta.

Lily se veías más bella que nunca; llevaba una túnica de gala verde, a juego con sus ojos y su pelo largo y suelto brillaba cayéndole por la espalda.

-¿Estás preparada?-le preguntó Lily.

-Para nada-respondió Hermione con sinceridad.

-Bueno, no será para tanto…

-No es solo…no es solo Snape-dijo Hermione poniéndose roja- Es también James, SIrius…ya sabes que no me hablan desde que saben que voy con él.

-Solo se preocupan por ti-contestó Lily.

-Ya lo sé…¿Y si tienen razón, Lily?

-No sé, Herms, ¿No deberías saber tú mejor que nadie la respuesta a eso?

Hermione se sintió incomoda. No le gustaba que sacara a colación el hecho de donde ella venía.

-Ya, sí…

-Pues eso. Si tu quieres salir con él, por algo será.

-No salgo con él. Solo es una estúpido baile. Además… yo cuándo le veo…no veo a lo que se convertirá sino lo que es, ¿Entiendes?

Lily la miró sorprendida.

-Pero si te alguna manera te gusta… no será tan horrible en el futuro, ¿No?

"No sé que decirte" pensó Hermione con amargura.

-Bueno, no lo pienses mas. Lo vamos a pasar bien y punto. Ya hablaré yo con Sirius y con James.

-Está bien.-se resignó la chica.

Bajar las escaleras no resultó algo agradable. Todo el mundo miraba hacia ellas y sintió su cara ardiendo de vergüenza.

-Tranquila, estás divina.-Le susurró Lily guiñándole un ojo. Hermione le devolvió una sonrisa nerviosa.

James se encontraba abajo, esperándolas, visiblemente nervioso. Miraba a Lily con cara de devoción.

Finalmente, lo vio.

No estaba mezclado con la gente, se encontraba apoyado contra una esquina, con aspecto claro de no encajar. No era solo su actitud; su ropa era vieja y estaba remendada. Esto le recordó tanto a cierta persona que estuvo a punto de darse la vuelta y echar a correr mientras gritaba.

Pero gracias a dios pudo aguantarse.

Al principio el no las vio llegar, miraba a su alrededor como si algo o alguien oliera mal. De repente algo captó su atención, y Hermione vio que ya no era uno, sino al menos dos chicos los que miraban a Lily.

"Esto cada vez va peor" pensó Hermione " Y aún no ha empezado…"

Sin embargo, cuando se abría paso hacia él entre la gente, hubiera jurado que él la miraba con media sonrisa en la cara. Pero cuando llegó a él no quedaba rastro de ella.

-Hola.

-Hola.

Snape se metió una mano en el bolsillo, visiblemente incómodo, y sacó una flor pequeña y lila.

-Toma. Pensé que te gustaría.

Hermione sintió que se había muerto y estaba en otro mundo. Ni siquiera Viktor Krum, que fue un perfecto caballero en su anterior baile, había tenido un detalle así.

-Yo… si, claro que me gusta. Gracias. Yo… no tengo nada para ti.

Snape movió la cabeza indicando que no importaba. Parecía querer dejar de hablar del tema. Hermione miró un segundo más la flor y luego se la colocó detrás de la oreja.

-¿Entramos?

Hermione asintió. Él le tendió el codo para que se agarrara a su brazo, y Hermione notó al tocarle que la aparente calma fría de él no era tanta.

-No voy a bailar.

Hermione le miró y, por un segundo, volvió a ser simplemente Snape.

-Tampoco te lo había pedido.

Allí estaba otra vez, la media sonrisa.

Después de la cena de gala, Hermione se encontraba bastante incómoda. La mayoría de la gente bailaba, y no es que ella quisiera hacerlo, y menos con Snape, pero la música estaba muy alta y no encontraba nada sobre lo que hablar.

-¿Por qué me pediste que viniera contigo?

Hermione miró a Snape confusa. Con el ruido no estaba segura de que había dicho y tampoco sabía que contestar.

-¿Qué?

Él la miró con una cara que a ella se le antojó triste.

-Nada. Voy a tomar el aire, ¿Vale?

Sin esperar a que ella respondiera se levantó y se dirigió a los jardines.

"Perfecto" pensó Hermione.

-¿Te ha abandonado Quejicus?

"Más perfecto todavía" pensó Hermione viendo a Sirius acercándosele " Ahora si me hablas, justo ahora".

-¿Qué quieres, Sirius?

-Nada, Hermione. Sólo decirte que ya te lo dije.

-Vete a la mierda, Sirius. ¿Por qué demonios lo odias tanto? Ni siquiera lo conoces…

-Lo conozco lo suficiente para saber que no me gusta que te ronde-dijo Sirius cogiendole del brazo.

En ese momento la pareja de Sirius reclamó su atención y este se alejó con ella.

"Esta es la peor noche de mi vida".

Decidió que a ella tampoco le iría mal un poco de aire fresco. Salió a los jardines y se apoyó en una columna, cerca de un rosal algo marchito, debido a las continuas nevadas.

-Discutíais por mi, ¿Verdad?

A Hermione le tomó por sorpresa la presencia de Snape.

-¿Qué?

-Black y tú-dijo señalando hacia el Gran Comedor-Os vi discutir.

-Ah, bueno…si-dijo Hermione pensando que no tenía sentido mentir.

-No sé de que se queja, yo al menos no he intentado matarle. Aún.

-No tiene ninguna gracia, no digas eso ni en broma-dijo Hermione molesta.

Él la miró cargado de ironía.

-¿Otra que ha caído bajo los "encantos" de Black?

-Deja ya de decir tonterías-dijo Hermione impaciente- Él es solo mi amigo.

-Si, eso se suele decir…

-Eres una gran molestia… ¿Sabes? Si el me gustara, le hubiera pedido que viniera al baile conmigo.

Hermione se dio cuenta de lo que implicaba lo que acababa de decir. Quiso que la tragara la tierra, pero las cosas unas vez dichas, dichas están.

-Bueno-dijo sintiendo la cara roja como un tomate, mirándose los pies- Supongo que eso responde a tu pregunta. Pero ahora tengo yo una, ¿por qué aceptaste?

Snape no parecía nada incómodo a pesar de la conversación. Estaba apoyado de perfil en la columna, con aire despreocupado- que a Hermione se le antojó sexy en ese momento- mirándola como si fuera una poción realmente difícil de realizar.

-Por la misma razón que tú me lo pediste- dijo él casi en un susurro.

-Oh, no es cierto-dijo Hermione, pensando que ya podía poner el último clavo a su ataúd- He visto como la miras.

Por primera vez Snape pareció desconcertado.

-No entiendo que tiene que ver eso.

-Bueno-dijo Hermione, arrepintiéndose de hacia donde iban las cosas, pero sin saber como evitarlo- no te pueden gustar dos personas a la vez…

Snape se rió- Era la primera vez que Hermione lo veía hacerlo, en esta u otra vida.

-No puedo creer que una chica tan lista como tú diga una chorrada así.

Hermione se sintió aún peor.

-Tú sabes perfectamente que eso no es cierto-dijo de nuevo en un susurro.

Él se acercó un poco más a ella. Ella sintió el cálido aliento de él cerca de su boca y sintió que el mundo se estaba parando…

-¡Snape!

Una desagradable voz masculina hizo que se separaran de golpe. Ambos se volvieron hacia la voz.

-¿Qué demonios haces ahí con esa Sangre Sucia?

Dos desagradables Slytherin los miraban divertidos. Mulciber y Avery, dos futuros mortífagos con los que Snape solía pasar el tiempo. Hermione los odiaba, cómo a todos los de su clase.

"Como Snape" pensó tristemente.

-Dejadnos en paz- contestó este, que parecía por primera vez bastante contrariado.

-Esta bien, Snape. Pero esperamos que sepas lo que haces-Dijeron y sonó como una amenaza. Se alejaron, y pronto se oyeron sus estúpidas risas en la lejanía.

-Bueno, creo que me voy-dijo Hermione.

-No, no te vayas-dijo Snape. Por primera vez en toda la noche, le pareció vulnerable.

-Vamos, Severus, sabes que tienen razón. Para vosotros… para ti, yo soy eso.

-No-dijo Snape, que parecía estar enfadandose- No digas eso, no es verdad.

-Si te juntas con ellos es que piensas como ellos.

-¿Tú que sabes? De verdad, podrás ser muy inteligente para unas cosas, pero para otras…

-¿Encima me insultas?

-¡No!¡Es que no lo entiendes!¡Me gustas, vale!Me da igual que tus padres sean muggles, ¡Me gustas!

Se formó un silencio muy incómodo alrededor de ellos. Su momento parecía haber pasado.

-Siento haberte estropeado la noche-dijo Snape y se empezó a alejar de ella.

"Solo se estropeara si dejo que así sea" Pensó Hermione.

-¡Espera!

Hermione le cogió la mano e hizo que se volviera y sin pensarlo, le cogió la cara con las mano y le dió un beso en la boca. Cuando se separaron, le pareció que él tenía color en la cara por primera vez en su vida…