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Luna Plateada — capítulo 11

No sé como vería a los Cullen ahora, me era muy claro que sabían lo que había pasado la noche anterior entre James y yo. Lo sé por que no dejaban de pensar en ello. En mi cabeza había demasiado ruido. Alice estaba feliz de que James y yo estuviéramos juntos. Pero yo nunca dije nada de estar juntos. Rosalie y Jasper estaban que rabiaban. Emmett simplemente quería saber todos los detalles del encuentro amoroso.

B: ¿Dónde estabas anoche?

L: Belladota, me asustaste, no te oí entrar.

B: Los Cullen corren un rumor sobre James y tú. Incluso Jacob dice que su manada cruzó por una cueva ayer en la noche y se oían tus gritos por toda la redonda.

L: Jajajaja… que graciosos lanuditos.

B: No has respondido mi pregunta

L: Ni lo haré… tenemos que irnos a casa de los Cullen, así que hazme el favor de no seguir atosigándome con preguntas necias. Victoria está cerca y eso es lo único que ocupa mi mente en estos momentos.

Al llegar noté la apatía de varios miembros de la familia Cullen, y claro que oía a la manada de Jacob maldiciéndome…

R: Supongo que estarás feliz de haber cumplido la visión de Alice.

L: ¿Visión, de qué hablas Rosalie?

R: No te hagas que no sabías que eso pasaría.

Voltee a ver a James con cara de odio.

L: Genial, ¿Así que sabías que esto pasaría?, Claro por eso era el maravilloso plan perfecto. Sabías que no podría resistirme a un lugar tan bello. Me mentiste. Saben algo, creo que este problema realmente solo involucra a SU familia, espero puedan vencer a Victoria, y si no… no lo lamentaré. Me voy de aquí.

E: ¿Qué estás diciendo dulzura?

L: Hasta nunca Emmett, me voy de Forks para siempre. Para realizar mis tareas, y tengan cuidado, estaré vigilándolos para cazarlos al más mínimo error que cometan.

Dije, mientras me dirigía a la puerta, para salir dando de portazos. Tomé mi auto y me fui lo más rápido que pude. Aunque tengo que confesar que los vampiros son más rápidos. Al llegar a mi casa me esperaban en la puerta Edward. Rosalie y por supuesto: James.

L: ¿Qué cosa quieren ahora?

EC: Rosalie tiene algo que decirte… ¿verdad Rose?

Pude notar la humillación en el rostro de Rosalie, esto era demasiado para ella.

R: Lo siento, en verdad yo creí que sabías de la visión de Alice, y que habías hecho las cosas a propósito para lastimar a mi hermano.

L: Tu y yo somos muy parecidas Rose: arrogantes, orgullosas y no decimos nuestros sentimientos, hasta que es demasiado tarde. Gracias por tu intento de disculpa. Pero he tomado mi decisión y me voy a ir. Siempre has dicho que eres muy fuerte y que no necesitan ayuda. Al fin lo entendí y no me meto en su batalla. Edward cuida mucho a Bella, no me gustaría acabar con mi mejor amiga por que no sabe controlarse.

R: ¡Vaya que eres irritable! ¿No te das cuenta que te necesitamos? Eres la única capaz de controlar a la naturaleza y eres buena en la batalla. Esto no es un juego, todos peligramos y tú misma dijiste que si no nos unimos, jamás venceremos.

L: Pero como dices eso, si tú eres la primer en ser feliz al ver separados a Edward y Bella… no puedes soportar que ella sea mortal y tu no.

R: Si, es cierto, pero no quiero morir por su culpa. Y sabes que no puedes sola contra los Voulturi.

Rayos, Rosalie tenia razón. Les cerré la puerta en la cara, y me puse a llorar como desconsolada. Sin tomar en cuenta que los Cullen aún seguían afuera. Y en una fracción de segundo tenia a James enfrente de mí.

JC: Si así es como quieres que te traté, así lo haré.

Me tomó con fuerza por los brazos y de un solo movimiento, me tiro en la cama.

L: ¿Qué quieres James, confundirme más?

JC: Quiero que seas sincera contigo misma, y eso es todo. Sé que te vas a ir. Alice tuvo una visión. Y no me importa lo que me hagas esta noche, pero de algo estoy seguro: no dormirás sola. Si esta es la última vez que te veo, no la dejaré pasar.

Y con toda tranquilidad y serenidad en su rostro, James se dirigió al balcón y cerró las puertas. Se quito la camisa que tenia puesta. Pude ver de nueva cuenta su perfecto dorso, y sus definidos músculos, mientras caminada hacía mí.

L: ¿Y quién te dijo que yo quiero desperdiciar mi última noche en Forks contigo?

JC: Tu mente me lo ha dicho un millón de veces. Sé que crees en el destino y en la balanza de los mundos. Siempre te has sentido atraída hacía el lado más oscuro de tu mente. Sí, eres una cazadora, por que amas el pelear y la fuerza. Pero dentro de ti hay alguien que quiere vivir de otra manera.

James salto encima de mi, y me sujetó con fuerza el rostro, para poder besarme con la seguridad de que yo no lo rechazaría. Y no lo hice.

De un solo tirón rompió mi vestido. Por un momento intenté luchar, y alejarlo de mí, intentaba con fuerza quitármelo de encima, pero era inútil. Me sujetó con fuerza por las manos, pegándolas a la cama por encima de mi cabeza y con desespero besaba mi cuello. Era curioso ver aquel hermoso rostro, que enfurecido se veía mas bello, esa piel tan blanca y delicada.

De nuevo sujeto mi rostro por la mandíbula con fuerza, pero sin lastimarme, creo que había sentido mi aroma y esto lo estaba volviendo loco. Apartó con delicadeza mis cabellos que desordenados caían sobre mi rostro. Me besó la frente, la mejilla y bajo hacia el cuello, sus besos eran suaves y delicados. Me di cuenta que de nuevo comenzaba a perder las fuerzas y a dejar de resistirme a él. Después volvería a arrepentirme.

JC: Te gusta, y te gusta demasiado. Dijo James, con soberbia y superioridad. Me tenía justo donde me quería, y no había terminado lo que él mismo había comenzado. Tan sólo me abrazo, yo me sentía perdida, a estas alturas solo quería ser amada por él. Lo amaba desde que lo vi por primera vez, fue como si mi conciencia se perdiera y los impulsos se abrieron paso. Nadie me había hecho sentir como él lo había hecho…

Desperté y me encontraba sola en la habitación… junto a mi una rosa y un adiós escrito con pétalos en el suelo. Me quedé tirada en la cama llorando hasta mas no poder, estaba inmersa en mis pensamientos con lagrimas secas en las mejillas y nuevas lagrimas aflorando: el odio y el amor, la claridad y la confusión, el dolor, el orgullo roto, eran sentimientos que se peleaban por reinar en mi corazón.

Percibí el aroma de dos vampiros cerca del lugar, una venía muy lejos, otra estaba justo atrás de mi puerta…

TOC TOC.

L: Puedes pasar Rosalie

R: Perdón por venir a sí a perturbar tu sueño… un segundo…¿huelo a James en tu alcoba?

L: Si, estuvo aquí.

R: Ah, ya veo…Estuve pensando en lo que me dijiste hace unos momentos. Y tienes razón, somos muy parecidas, creo que eso es lo que más me molesta de ti, que eres como yo. Y siempre he sido muy celosa con mis hermanos, pero creo que ya es tiempo de tener una amiga.

L: ¿Hablas en serio Rosalie?, siempre has sido tan negativa y amargada.

R: Si, siempre he sido así… supongo que sabes mis razones. El como fue que me volví esto. Me molesté mucho cuando Alice vio en su visión que ella y Bella serían mejores amigas… y entendí que yo era una molestia, al menos para Edward y para James. El hecho de que se supiera nuestro secreto, me molestaba. No quiero volver a mudarme, quiero una vida normal… al menos lo más normal posible.

L: Oh, ya veo… Bella y yo hemos puesto en peligro tu idea de normalidad… atrayendo todos los peligros posibles.

R: Pues si, pero también ha sido divertido patear unos cuantos traseros y dejar un poco la monotoneidad de nuestras eternas almas. Hace mucho tiempo que no teníamos aventuras.

L: ¿Y eso veniste a decirme?

R: No, también a informarte que eres la primer persona, más cercano a un humano, con quien James a estado en la intimidad.

L: ¿Y eso quiere decir?

R: No sé, simplemente no quiero que te vayas… por favor…

L: Rose, no lo sé, esto es demasiado complicado para mi.

R: No me imagino un mundo sin mi hombre mono… por lo tanto sé el dolor que siente James… no quiero verlo sufrir.

L: Rose, ya es tarde y deseo dormir esta noche sola, debo pensar, ordenar mi mente y mi corazón. Buenas noches.

Oí como Rose se fue dejando algo en mi mesa se estar… Me levanté muy temprano… tomé mi moto y me fui… olía cerca de los neófitos. La pelea sería en la noche, podía presentirlo.

Mientras andaba en la moto, escuchaba en mi mente las frases de los Cullen.

JC: La he perdido para siempre.

R: Lo siento tanto James, hice lo que pude.

E: Ve el lado bueno, podrás desquitarte matando neófitos.

R: No seas tontito mi amor. James esta sufriendo.

ES: Sabía que esa mujerzuela te destrozaría.

JC: No seas tan cruel con ella mamá. Era un amor imposible. Ella es algo así como un ángel y yo soy un demonio…

Mientras oía las duras frases que decían sobre mí los Cullen, entendí lo que debía hacer.

Ya era de noche, y en el bosque se encontraban los Quileutes y los Cullen, listos para la gran batalla. Esperé un rato, no estaba segura de lo que iba a hacer: Renunciar a ser la cazadora, para convertirme en vampiro… al igual que Bella, para poder estar con la persona a la que amaba.

Sin pensarlo más me metí en la batalla, conjurando a los elementales para que estuvieran conmigo esa noche…

E: Sabía que vendrías… bueno tenía mis dudas, pero me alegra verte de nuevo.

R: Gracias, en verdad necesitábamos ayuda

JB: Ya era hora de que llegarás

Creo que subestimé de más mis dones en contra de un tremendo grupo de vampiros alocados. Todo iba bien hasta que estaba rodeada por muchos de ellos que me atacaban sin cesar. Mis poderes no funcionaban, mi siquiera mi agilidad. Me sentía pesada y muy débil, como si estuviera bajo un embrujo.

No supe que paso… solo oía a lo lejos las voces de los Cullen.

R: ¿Qué tiene Carlisle, qué tiene?

C: No lo sé, esta demasiado débil… es cómo si hubiera perdido todos sus poderes de cazadora.

JC: ¿De qué hablas? Eso no es posible, ella es la cazadora.

J: A menos de que haya renunciado a seguir siendo a ello para poder estar contigo.

A: No, no es eso… he tenido una visión. Vendrá su coven a buscarla. Están preocupados por lo que le está pasando y decidieron sustraerle momentáneamente sus poderes, para asegurarse de que no hiciera daño. Piensan que está fuera de control.

R: Pues que inteligentes, la pudieron haber matado.

JC: Lo mejor será llevarla a su casa…

R: Yo iré contigo…

B: ¡LIZ! Reacciona amiga, no me puedes dejar sola… prometiste ser mi madrina de bodas.

JB: Ni siquiera piensen en volverla una de ustedes… no olviden el pacto.

EC: Claro que lo sabemos Jacob, no es hora de molestar ¿Qué no ves que nadie entiende lo que le pasa a Liz?