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Luna Plateada — capítulo 13

La idea del libre albedrío, es decir escoger mi destino era algo que me daba vueltas en la cabeza una y otra vez.

Estaba sola en mi casa meditando… cuando llego Rosalie.

R: Tengo que decirte algo

L: Espero que no vengas a cuestionarme como Alice, Bella y James.

R: No, pero si es sobre Bella

L: ¿Le paso algo?

R: Si… pero es bueno…creo

L: ¿Cómo que CREO?

R: Tendremos un nuevo miembro en la familia Cullen

L: Por favor dime que adoptaron un perro, un gato, una liebre, un lobo...

R: Tendrán un hijo

L: ¿qué, QUÉ? Pero ¿Cómo?

R: Creo que tú sabes muy bien como se procrean los bebés

L: No se supone que ustedes no pueden procrear

R: Pues eso creíamos

L: Oh, Oh…

R: ¿Por qué dices Oh, oh?

L: Tengo que ver a Carlisle… URGENTEMENTE

Si Bella estaba embarazada de Edward que era un vampiro… yo podría estarlo también. No, no esa idea no me gustaba. Una cosa era amar al enemigo, y otra era procrear un hijo con él… Pero siempre creí que los vampiros no podían hacer este tipo de cosas…

C: ¿Espero que no quieras darnos alguna noticia?

A: No, aún no.

L: ¿Cómo que no aún no?

A: No te preocupes Liz, aún no estás embarazada. Por lo visto ya tomaste una decisión…

L: ¿En serio lo hice?

A: Eso creo… te vi embarazada, pero no parecías ser vampiro

JC: Bella aún no es un vampiro

L: Pero lo será…¿Alguna vez han visto como se desarrolla un hijo de un vampiro?

C: No, la verdad es que no. Le he dicho a los chicos que regresen de inmediato. Edward tiene miedo y no quiere tener al bebé.

L: Me parece una sabia decisión. Al fin piensa ese Cullen

R: ¿Estás loca?

L: No, tú estás loca, esa cosa puede matar a Bella o a mí.

J: Si no lo hace primero Edward

L: No, no… una cosa es que se haya casado con uno de ustedes, y que planee ser… bueno ya saben. Pero otra muy diferente es procrear algo extraño.

C: Para mi también ha sido una sorpresa, y tendré que hacerle estudios a Bella.

Bella y Edward no tardaron mucho en regresar a casa. Ella estaba feliz con la idea de tener un hijo del amor de su vida… Rosalie también la apoyaba, pero creo que tan solo lo hace por que ella nunca pudo ser madre. Mientras tanto Edward y yo nos oponíamos. Incluso él le dijo que si quería hijos pues mejor que fueran de Jacob. A lo cual el lanudo amigo accedió… peor claro. Bella se negó rotundamente.

L: ¿No puedes pensar seriamente en tener un "mounstrito"?

B: Es mi bebé Liz, y mi deber es protegerlo, soy su madre

L: Pero no sabemos que puede ser. Bueno tan solo sabemos que es niña y que puede hablar telepáticamente con Edward… Y que visiblemente cuando nazca te matará.

B: Podré ser vampiro para ese entonces… Edward lo prometió…

L: No puedo creerlo Bella…

B: ¿Acaso tú pensabas en protección cuando lo hiciste con James?

L: Bueno, no yo creí que…

B: Tu pudiste haber estado en mi lugar… ¿Qué hubieras hecho, acaso eres capaz de matar al fruto de tu amor?

Esa pregunta rodó por mi mente largo rato… hasta que recordé que habían pasado 9 días desde que me visitó mi coven por última vez.

Tenía que tomar la decisión más grande de mi vida… y no sabía lo que hacer. Tal vez si lo sabía, pero me daba miedo.

Vi de nuevo las luces y la neblina aparecer junto a mí. Esta vez estaba sola en casa, recostada en mi cama.

-Feliz encuentro querida Elizabeth-

Feliz encuentro Queridos maestros

-Esperamos que hayas pensado bien en tu futuro y tu destino. Sabes que eres la persona que creará un balance entre los opuestos. Piensa sabiamente en lo que harás-

Lo sé, y creo que mi misión es estar con la persona que amo. Estoy cansada de vagar solitariamente por largas vidas llenas de tristezas emocionales.

-¿Esa es tu decisión?-

Asi es

-Entonces Que Asi Sea. Feliz partida y encuentra tu nuevo camino que te llevará a la felicidad y al balance-

Al decir eso todo desapareció… Sentí un escalofrío en el cuerpo, de repente brillaba mi piel; y en un abrir y cerrar de ojos todo había pasado.

No sabía si decirles o no a los Cullen la decisión que acababa de tomar. Aunque no fue difícil decirles. Alice había tenido una visión de lo que acababa de pasar. Lo sé por que James estaba en mi balcón con una gran sonrisa en la cara.

L: Supongo que Alice te dijo

JC: Supones bien, aún así quiero oírlo de tus labios

L: Más que oírlo, lo sentirás

Besé a James como jamás lo había hecho, lo amaba, por más que quisiera negarme a mis emociones: estaba locamente pérdida por él.

Después de unas horas desperté, aún era de noche. James seguía a mi lado, me gusto tanto dormir acompañada por alguien que velaba por mis sueños. Y que además se preocupaba por mí.

JC: He preparado un rico baño en tu tina. Espero que no te moleste, le robé algunas cosas a Rosalie, Emmett dice que le encanta bañarse con ella en la tina, pues Rose usa jabones de flores perfumadas.

L: No necesito los detalles de lo que hacen tus hermanos.

James tenía el baño tibio listo, olía exquisito, las más deliciosa esencias impregnaban el ambiente del baño. Seguro Rose había comprado todas estás cosas en la India o algún lugar exótico.

Decidí recompensar a James y sobre todo festejar mi nueva vida… o más bien mi última vida. Me puse algo sexy mientras James se iba a mi habitación.

Salí sigilosamente del baño…era bueno saber que mis tácticas de cazadora me servían de algo. Había aprendido a ser más sigilosa que un felino, no siquiera los vampiros podían notar mi esencia, Bueno la mayoría de las veces.

JC: Hola amor

Nunca alguien me había hablado con ese tono de dulzura. James notó que me quedé petrificada cuando lo oí hablarme así.

JC: ¿Esta bien que te diga asi, o te molesta?

L: No, esta bien… a decir verdad me gusta

JC: Y a mi me gusta saber que tu hostilidad se ha ido

James había cambiado mi cuarto, sin duda alguna él era más sigiloso que yo. Ahora mi habitación parecía mucho más grande ya que solo había un gran colchón en el suelo con sabanas de seda lilas y miles de pétalos violetas sobre las ellas.

L: ¿Pero que es todo esto?

JC: Sé que te gustan las violetas y las lavandas, así que decidí impregnar el ambiente con olores naturales, como tu belleza.

Todo el suelo lleno de pétalos rojos y muchos tulipanes adornaban el cuarto.

JC: Los tulipanes son por Holanda, me gustan los tulipanes, son tan perfectos como tú.

James decía esto mientras se acerba a mí son delicadeza. La luz era creada por varias velas lilas que estaban puestas en varios sitios para dar media luz, una mesa con una hielera y una botella de Champaña, dos copas y una pequeña cajita de Delf-Bleu.

JC: ¿Una champaña?

L: ¿También es de Holanda, como la pequeña caja?

James vestía unos pantalones negros de seda, estaba tan hermoso, con los músculos perfectos al descubierto, el cabello suelto y esa mirada que tienen los vampiros cuando seducen a sus víctimas.

Las puertas del balcón estaban medio abiertas y las cortinas se levantaban un poco por la delicada brisa que las acariciaba. La luna brillaba con su máximo esplendor. Sin duda alguna era una noche mágica. James fue por las copas y me extendió una.

JC: Quiero brindar por ti y por mi. Pos nuestro amor. Y ahora que has aceptado nuestro destino juntos quiero preguntarte algo hermosa mía.

Me quede boquiabierta cuando James tomó en sus manos la pequeña caja que tenía los típicos colores de Delft-Bleu: azul y blanco. Noté los pequeños molinos que adornaban la caja. Y esperé que James no fuera a complicarme más las cosas esa noche.

JC: ¿Elizabeth Crow, quisieras ser mi esposa y pasar el resto de tu vida junto a este holandés que ya no quiere ser errante y quiere establecerse aquí, contigo?

No puedo creer que James me complique más la existencia… pero tengo que admitir que me halago y me hizo sumamente feliz escuchar sus palabras. Me aventé a sus brazos para besarlo apasionadamente. Pero después de un tiempo, él se separo.

JC: Liz, odio que no me digas las cosas con palabras

Le dedique mi más grande y sincera sorpresa.

L: Acepto James… quiero ser tu compañera por el resto de mi vida… aunque aún no sé cuanto tiempo sea eso de "el resto de mi vida". *Ni siquiera había visto bien el anillo. James lo sacó de la pequeña caja. Era un hermoso anillo plateado como la hermosa luna que alumbraba mi balcón. Tenía una piedra morada, que rápido identifique como ágata, y tenía grabado el escudo de los Van Fritzzendalen en la piedra.*Alrededor del anillo se leía "Met all mijn hart: Ik hou van jou"

JC: Ese anillo perteneció a mi abuela, que se lo dio a mi madre, que me lo dio a mi poco antes de morir.

L: Pero tú estabas casado, ¿no es así?

JC: Si, pero este anillo me lo dio mi madre mucho después de mi boda. Cuando supe ella estaba enferma de tuberculosis, regresé a Holanda. Ella inmediatamente me reconoció, no me dijo nada por mi aspecto. Me besó en la frente y me dio el anillo. Minutos después murió en brazos de mi padre; quien me hecho de la casa impidiéndome volver. "Met all mijn hart: Ik hou van jou" quiere decir "con todo mi corazón: te amo"

L: Aunque sé que será muy difícil… ¿Podríamos esperar para decirles a los demás?

JC: Pero ya lo saben, Alice ha tenido una visión y ahora mismo le esta comentando a los demás.

L: Lo sé, lo sé. He leído la mente de Rosalie. Pero quiero esperar hasta que nazca el bebé de Bella y Edward.

JC: Esta bien preciosa, nos casaremos cuando tu quieras. Y haremos el anuncio oficial cuando creas que es el momento adecuado para hacerlo.

La más dulce música comenzó a sonar y por la letra, pude comprobar que también era música holandesa. James me pidió bailar mientras me despojaba de la bata de seda que me cubría del ligero viento de la noche.

Acaricio con dedicación las formas de mi cuerpo, era mágico el momento, hacía tanto que no sentía la magia que esa noche me brindaba. La suave música no dejaba de sonar. Bailábamos al unísono del compás, poco a poco me fue dirigiendo a la cama que él mismo había hecho. El ambiente olía a los más dulces aromas que la naturaleza puede ofrecerle a los mortales. Del techo colgaban hermosas telas, dentro de ellas había más tulipanes rojos.

Nos recostamos en la cama, no he podido describir el momento tan maravilloso, como describir con palabras hicimos, toda la magia que sentimos, estando el uno junto al otro. Con nuestras manos descubrimos la magia del amor, de nuestras caricias, de nuestros besos, mientras hacíamos el amor en toda la expresión de la palabra. James besó cada parte de mi cuerpo, desde la punta de los dedos de los pies hasta la ultima hebra de mis largos cabellos.

JC: Siempre me enamoró tu particular manera de ser, lo madura que eres, lo decidida, lo altiva que era, todo lo que eres me encanta. Me gusta oír corazón latiendo hasta más no poder,queriéndose salir del pecho. Es la melodía más hermosa que puede existir.

James saboreo cada espacio de mi fresca boca, acariciaba con una mano mi rostro, sujetándola con firmeza mientras nos dábamos un beso apasionado y lleno de entrega. Tenía mis manos entrelazadas por la parte posterior del cuello de él. James era el amante perfecto. Me lleno de tantos besos y tantas caricias. Poco a poco fue subiéndome el vestido, nunca había sentido tanta pasión al estar con alguien.